BIBLIOTECA NACIONALPERONISTA al fondo:

BIBLIOTECA NACIONALPERONISTA al fondo:
BIBLIOTECA: hacer clik en la imagen

viernes, 24 de marzo de 2017

El macrismo y la destrucción de la Educación Pública


El macrismo y la destrucción de la Educación Pública

-Banco Mundial y privatización de la educación pública

El macrismo y la destrucción de la Educación Pública
POR DANIEL ENRIQUE YÉPEZ
El futuro inequitativo y anti-educativo que imagina el macrismo es inviable si no se destruyen previamente los fundamentos materiales y simbólicos de las conquistas sociales y los derechos universales provistos por el Estado.
El macrismo y la destrucción de la Educación Pública.
Por Daniel Yepez * | La panacea del crecimiento económico en el segundo semestre de 2016 sigue sin aparecer, mientras la recesión del 2 al 3% refuta los aguados pronósticos de los oráculos de la dependencia económica, al finalizar el primer año de gestión de la “revolución de la alegría”. La inflación sobrepasa el 40%, agudizando los indicadores de carestía y generando en los asalariados formales una caída entre el 12% y el 18% de sus ingresos reales, en consonancia con una tasa de desempleo que supera el 20%, encaminándolos hacia una desigualdad similar al 2001. Desnudando la mentira de “pobreza cero” -en sólo doce meses- cayeron en el infierno de la indigencia más de un millón de compatriotas. Este festival de corrupción y latrocinio institucionalizado por parte de los funcionarios macristas -saqueadores seriales de los bienes del Estado-, de los recursos públicos y del patrimonio social, natural y territorial de la nación, es respaldado por una campaña mediática, destinada a mantener al pueblo argentino prisionero de la ignorancia y la alienación.
Macri aún no rindió cuentas sobre el sostenido fraude fiscal que practica de antaño con su familia y grupo de amigos, a través de los carteles off shore que montó en paraísos fiscales como Panamá. Su vicepresidente escondió bolsos con dólares de dudoso origen, utilizando los helicópteros del estado para depositarlos de contrabando en cuentas secretas extranjeras. El titular del Banco Central arrastra un cajoneado proceso por el fraudulento manejo de la deuda pública y el jefe del Banco Nación participó en las malversaciones de los fondos buitres. Por su parte, el secretario de energía suscribe contratos con sus amigos de Shell, imponiendo impagables tarifas a servicios esenciales como luz y gas, mientras los grandes monopolios que concentran alimentos estrangulan al consumidor a través de una descontrolada suba de precios.
La manipulación de los fondos públicos le fue útil -entre otras cosas- para sobornar a la dirigencia corrupta de la CGT, permitiéndole a la burocracia sindical proseguir con la turbia administración de las obras sociales, a fin de frenar la lucha y movilización de los trabajadores. Este “presidente” que dice respetar la institucionalidad republicana, no sólo se maneja con autoritarios decretos de “necesidad y urgencia” al mejor estilo de los Onganías o Videlas, sino que, alimentando el cretinismo parlamentario actual, se desespera por terminar de reducir el Congreso Nacional a una oficina de favores para aprobar sus leyes. En el plano judicial, promueve la renuncia de jueces adversos, disciplina a fiscales honestos y solapadamente negocia los temas conflictivos con esa grotesca comparsa denominada “Corte Suprema”. Infalible manera de recibir protección judicial frente a cualquier investigación sobre su doloso enriquecimiento personal.
La declamada imparcialidad, la garantía de trabajo a comunicadores opositores y la “libertad de prensa” fueron barridas de un plumazo, represión mediante, luego de la autoritaria supresión de la Ley de Medios. Las principales corporaciones mediáticas no sólo intoxican cotidianamente con noticias falsas o tergiversadas a la ciudadanía a fin de sostener lo insostenible, sino para ampliar su influencia con la próxima regulación del cable, los satélites, la telefonía y el fútbol. La contracara de este blindaje mediático es el ocultamiento de la criminalidad, de la pobreza y desesperación de los más vulnerables, favoreciendo la creciente desocupación, la marginalidad y la miseria material y espiritual en el tejido social. Para no dejar cabo suelto, utiliza las fuerzas de seguridad para propinar palos, balas y cárcel a la protesta social -siendo su víctima propiciatoria Milagro Sala-; mientras negocia sistemas de poder y coimas con las cúpulas policiales ultra-corruptas, las cuales no sólo afianzaron su connivencia con el delito, sino que también son responsables de la creciente inseguridad.
Este no es el fin, sino el comienzo… del trabajo sucio 
Quienes desde la ingenuidad, o peor, desde la colonización cultural piensen que todo está dicho se equivocan. Acuciados por una desastrosa gestión política y por el descenso vertical de su intención de voto, en el corto plazo el macrismo intentará revertir la caída del consumo tratando de amarrar el tipo de cambio a un precio artificial del dólar, lo cual (piensan) abrirá paso a una efímera primavera económica hasta las próximas elecciones legislativas. Al mismo tiempo y a fin de apuntalar el jaqueado poder de compra popular, comprometerán el gasto público endeudando la nación y las provincias para palear el enorme déficit fiscal (6-8% del PBI) que arrastra este gobierno.
Esta macabra danza de recolonización económica afecta el 11% del presupuesto nacional, pues uno de sus rubros más importantes el pago de los intereses usurarios de la deuda externa. Situación que estimula la fuga de capitales, abre las importaciones, quiebra el desarrollo industrial autónomo y desfinancia empresas públicas como Aerolíneas Argentinas o Yacimientos Petrolíferos Fiscales. De este modo, a dicho déficit se agrega el deterioro de la balanza comercial, el derroche de divisas y la fractura entre inflación y tipo de cambio, perversiones económicas cuidadosamente ocultadas a una población prisionera de la estupidización televisiva y la desinformación.
Lo antedicho es el corolario de la primera parte del trabajo sucio que Macri inició ni bien asumió el poder, cuando graciosamente y al mejor estilo de patrón de estancia, eximió del pago de retenciones a la rosca oligárquica latifundista y minera. Escandalosa decisión unilateral que le privó al Estado de una recaudación impositiva que superaba los 86 mil millones de pesos anuales. No es extraño, entonces, que este ciclo vicioso de restauración oligárquico-imperialista se retroalimente continuamente con hechos vergonzosos como la condonación de la deuda del correo argentino, a su progenitor.
El objetivo final de este nuevo estatuto legal del coloniaje, -parafraseando a don Arturo Jauretche-, es sembrar la ruina definitiva de la Argentina como nación soberana. Implica transformarla en una colonia sin derechos, sometida indefinidamente al vampirismo internacional y al imperialismo anglo-sajón. Implicar separar nuestra patria de su destino histórico latinoamericano, reduciéndola a una endeudada factoría aislada de sus naciones hermanas y tributaria de la codicia internacional impulsada el capitalismo salvaje.
Estos promotores de la entrega nacional ignoran que están sentados sobre una bomba de tiempo, cuyos efectos son impredecibles. En este marco, donde la contradicción fundamental se cocina a fuego lento, la dirigencia del PRO y sus aliados radicales -venales traidores al legado de Yrigoyen-, se disponen a motorizar una campaña electoral adversa. Aunque cuentan con el respaldo de un cuádruple poder fáctico: el latifundio, la banca, la rosca judicial y la corpo mediática, su única esperanza posible -en un escenario de creciente repulsa- tiene el rostro de Jano: por una lado, azuzar las tentaciones y la miseria política individualista y divisionista de ciertos “cuadros” y candidatos enquistados en el movimiento nacional, sin fidelidades, ni patria, prestos a seguir el camino de Judas Iscariote. Por otro, un aliado consecuente de esta desgracia social y política que castiga al pueblo argentino, es el enorme peso que tiene a su favor la alienación ideológica y el analfabetismo funcional y político que portan importantes sectores de la clase media (media tonta, reaccionaria y gorila, como la impresentable presidente de ese sello de goma que es la FUA, por ejemplo); concomitante a la sistemática manipulación de sus subjetividades, de la que son víctimas los grupos más desposeídos y vulnerables de la sociedad.
Destruir la Educación Pública 
Pero el trabajo sucio no se completará, si no se destruyen dos de los grandes espacios públicos de la sociedad argentina: la Educación y la Salud públicas, originados cuando se unificó el estado-nación al finalizar el siglo XIX y consolidados por los dos grandes movimientos nacional-populares de la primera mitad del siglo XX. El futuro inequitativo y anti-educativo que imagina el macrismo para la Argentina, consonante con la terrible desigualdad de México, la precarización laboral de Perú, las miserables jubilaciones de Chile o la marginalidad social de Colombia, es inviable si no se destruyen previamente los fundamentos materiales y simbólicos de las conquistas sociales y los derechos universales provistos por el Estado de Bienestar, el capitalismo de Estado, el desarrollo auto-centrado, la distribución de la riqueza, la solidaridad social a nuestros mayores en el marco de una Patria Grande emancipada, que aún sobreviven -a pesar de ellos- en el imaginario popular.
Para formar un sujeto egocéntrico, hedonista, consumista, deshumanizado, analfabeto funcional, prisionero de los sentidos comunes más nefastos; de instintos primarios e irreflexivos donde la violencia (material y simbólica) sustituye a la palabra, entrenado para responder a los condicionamientos de este nuevo conductismo reaccionario y alienado que propone el modelo civilizatorio neo-neo (neoliberal y neo-conservador) en la era del despojo -como bien señala Adolfo Gyllis-; es necesario borrar del inconsciente colectivo la noción de Instrucción Pública, de educación del ciudadano y la cultura escolarizada gratuita, obligatoria e igualadora, como así también todo vestigio de conciencia nacional emancipadora.
Para manipular un humanoide desconectado de su propia realidad y amamantado desde su más tierna infancia con la pseudo información viralizada por las corporaciones mediáticas durante las 24 horas; no sólo se requiere de una “pedagogía” orientada hacia la creación de conciencias anti-solidarias, racistas, prejuiciosas y competitivas, penetradas de negaciones ideológicas y marcadas por la “iniciativa propia” y el “esfuerzo personal”, donde el otro, lejos de ser un próximo prójimo -como decía Benedetti-, sea el rival a eliminar para salir primero; sino que es fundamental destruir el Sistema Educativo Nacional, centralizado público, estatal e irrestricto, creado por el roquismo. Dicho en otras palabras, para formatear la conciencia de niños, adolescentes y jóvenes marcados por la soledad existencial, la ausencia de utopías, de pensamiento crítico y de una conciencia autónoma latinoamericana, es necesario suprimir la enseñanza de las relaciones humanas sobre-determinadas por su contexto, como así también las interacciones históricas, sociales, culturales, estructurales e intelectuales, que dolorosamente atraviesan el pasado y presente dependiente, así como el futuro inescrutable, de los seres humanos que habitan este lado del mundo.
No sólo es la maldad de “gobernantes insensibles” o errores de gestión, lo que implica este planificado maltrato a los maestros, sino la presencia de un estratégico programa educativo. El macrismo sabe muy bien que el afianzamiento del neoliberalismo en todos los órdenes de la sociedad, exige un drástico deterioro de la enseñanza estatal, encabezado por la precarización laboral, puesto que en ese ámbito predomina -más allá de la volátil conciencia política de muchos docentes- una fuerte oposición a la prédica neo-neo. Cuenta con el apoyo de los grandes medios, hostilizando a los maestros para enfrentarlos con la población, pues sus cagatintas los presentan como sector que abusa de privilegios, elude obligaciones y aprovecha el ausentismo. No ofrecen pruebas de esas calumnias y ocultan las adversas condiciones de trabajo que prevalecen en la mayoría de escuelas, colegios y universidades públicas. Omiten la esforzada lucha de los docentes -tanto públicos como privados- que impidió la destrucción de la educación pública. No olvidemos que las Carpas Blancas de los ´90s neutralizaron la degradación educativa impulsada por el Banco Mundial el Fondo Monetario Internacional y el menemismo.
Macri pretende reiniciar ese desguace. Por eso implementa censos concebidos por las consultoras privadas, para establecer los rankings escolares que preceden a la privatización. Es totalmente falso que “los docentes no quieran ser evaluados”. Simplemente se oponen al desguace que prepara el gobierno. Bullrich ha confesado que promueve una “segunda campaña del desierto”, en el ámbito educativo. Horrible eufemismo que, por otra parte, no es ninguna novedad. Basta con estudiar detenidamente los efectos de tierra arrasada que dejó su política educativa en la ciudad de Buenos Aires, cuando Macri fue su jefe de gobierno, para saber de qué está hablando. Los niños hacinados en “aulas conteiner”, sin ventilación, mobiliario, ni útiles escolares adecuados, lo dice todo. Pero no nos engañemos, lo que realmente tienen en mente y no lo dicen, es el modelo chileno de endeudamiento de las familias para costear los estudios, aunque se presenten como adalides de una educación pública de calidad. Con el cinismo propio de sentirse dueños del país, declaran su propósito de contener la emigración de alumnos a los colegios privados, enunciado que choca con el mantenimiento de los subsidios a las escuelas pagas y con la abrumadora distribución de cargos entre directivos provenientes de ese sector. El gabinete de egresados del Cardenal Newman que maneja el país, ni siquiera conoce dónde quedan los colegios del estado.
El intento político de Cambiemos es perpetuarse en el poder para crear un consenso privatista que naturalice la fragmentación y exclusión escolar. Necesita de un tiempo prudencial para instaurar creencias elitistas, que colisionan con la extraordinaria historia de la educación pública argentina. Para promover la sostenida expansión de una enseñanza privada reaccionaria, el bloque conservador necesita socavar la subsistencia de la calidad educativa existente en colegios y universidades públicas, a pesar de sus menguados presupuestos.

En ese sentido no podemos obviar el des-financiamiento de la educación superior. Primer eslabón de la campaña para arancelar el grado universitario e imponer el ingreso restringido. Insisten con el “alto costo” de las universidades públicas -con bajas tasas de graduación-, en proporción a los ingresantes y el malgasto en estudiantes extranjeros. No comparan esas “pérdidas” con los millones de dólares transferidos a los parásitos del sector financiero, ocultando que los fondos buitres este año recibieron una suma dos veces y media superior al presupuesto de todas las universidades estatales. En lugar de proponer programas de becas y subsidios para aumentar el porcentaje egresados, Cambiemos piensa en la expulsión de los pobres y “sobrantes”, porque la universidad no es para todos. Su objetivo es despolitizar, embrutecer y alienar a la población estudiantil que sobreviva al ajuste.SIGUE..



sábado, 4 de marzo de 2017

Tavistock y la Turbulencia Social


Por Daniel Estulín
Extracto de su libro «El Instituto Tavistock».




En Tavistock, Eric Trist y Frederick Emery desarrollaron una teoría acerca de la «turbulencia social», supuestamente para «suavizar el efecto de impresiones futuras», mediante la cual se podía ablandar a una población utilizando fenómenos en masa como cortes en el suministro de energía, hundimientos económicos y financieros y ataques terroristas. «Si las "impresiones" iban muy seguidas, unas de otras, y se administraban cada vez con mayor intensidad, era posible inducir a la sociedad entera a un estado de psicosis colectiva», sostuvieron Trist e Emery. Y también afirmaron que «las personas terminarían disociándose, pues intentarían huir del terror causado por una realidad tan apabullante; se encerrarían en un estado de negación y se refugiarían en diversiones y entretenimientos populares, y mostrarían cierta tendencia a sufrir accesos de cólera».

De hecho, hemos hablado de dos caras de la misma moneda. Por un lado, llevar a cabo una manipulación y un control encubierto y sutil de la conciencia y el pensamiento humanos mediante el poder de la televisión. Y «por el otro, cambiar de paradigma de forma directa y patente, modificar los conceptos básicos, ampliar los parámetros y cambiar el terreno de juego y todas las reglas por las que se define la sociedad, dentro de un período de tiempo excepcionalmente corto» [1].

Una de las personas clave que participaron en la guerra psicológica contra la población creando artificialmente un estado de «turbulencia social» fue Kurt Lewin, un pionero de la dinámica de grupo que formó parte de la Escuela de Francfort durante sus primeros tiempos y huyó de Alemania cuando Hitler asumió el poder. Este pasaje tomado de su libro La perspectiva del tiempo y la moral[Time Perspective and Morale] muestra su forma de entender la guerra psicológica: «Una de las técnicas principales para destrozar la moral mediante una "estrategia del terror" consiste en la táctica siguiente: la persona nunca debe tener muy claro qué lugar ocupa y qué puede esperar. Si además se emplean indistintamente con frecuencia medidas disciplinarias severas y promesas de un buen trato, y se transmiten noticias contradictorias para volver aún más borrosa la "estructura cognitiva" de dicha situación, es posible que la persona deje de saber incluso si un plan en particular la acerca o aleja de su objetivo. En dichas circunstancias, incluso las personas que tienen objetivos claros y que están dispuestas a correr riesgos se quedan paralizadas a causa de graves conflictos internos respecto de lo que deben hacer» [2]. A lo largo de estos últimos cincuenta años, las investigaciones llevadas a cabo en los campos de la psicología, la sociología y la psiquiatría han demostrado que existen límites claramente marcados para el número de cambios que puede soportar la mente y para la índole de los mismos. Según la SPRU, Science Policy Research Unit [Unidad para la Investigación de Políticas Científicas] del centro de Tavistock de la Universidad de Sussex, la expresión «conmociones futuras» es «la ansiedad física y psicológica derivada de la excesiva carga que pesa sobre el mecanismo de toma de desiciones de la mente humana». Es decir, «una serie de sucesos que tienen lugar tan rápidamente que el cerebro humano no puede absorber la información». Una de las situaciones posibles es la que se denomina «superficialidad». Según Emery y Trist, al cabo de varias conmociones seguidas el grupo de población al que van destinadas descubre que ya no quiere seguir tomando decisiones y reduce el «valor de sus intenciones. [...] Esta estrategia sólo puede sostenerse negando las profundas raíces de humanidad que unen [...] a las personas en un nivel personal negando su psique individual».



Entonces sobreviene la apatía, con frecuencia precedida de una violencia absurda, como la que era característica de las pandillas callejeras de Los Ángeles en los años sesenta y ochenta, o que Emery y Trist denominan reacción social organizada a la disociación, tal como se describe en las páginas de la novela de Anthony Burgess titulada La naranja mecánica, una sociedad dominada por una rabia animal. «Ese grupo se vuelve fácil de controlar y obedecerá dócilmente las órdenes sin rebelarse, que es la finalidad del ejercicio», agregan Trist y Emery. Es más, los adultos disociados no son capaces de ejercer una autoridad moral sobre sus hijos, ya que están demasiado ensimismados en sus propias fantasías infantiles, provocadas por la televisión. Y si duda usted de lo que estoy diciendo, observe a las personas adultas de hoy en día, que han aceptado la decadencia moral de la generación sin futuro a la que pertenecen sus hijos, en lugar de enfrentar el conflicto y, de este modo, han aceptado normas morales decadentes.

Exactamente igual que en el Mundo Feliz de Huxley, controlado por las drogas, aquí no hay decisiones morales ni emocionales que tomar, los «hijos de las flores» y la rebelión empapada en drogas de la era de Vietnam constituyen un ejemplo perfecto de cómo funciona esta situación.

Las «frecuentes oscilaciones» pasan por varias situaciones: «Una estable, en la cual las personas son más o menos capaces de adaptarse a lo que les está ocurriendo, o una situcaión turbulenta en la cual las personas hacen algo para aliviar la tensión o se adaptan y aceptan un entorno en tensión. Si la turbulencia no cesa, o se intensifica, llega un momento en que las personas ya no son capaces de adaptarse de forma positiva. Según Trist y Emery, se vuelven personas "inadaptadas"; es decir, eligen reaccionar a la tensión que degrada su vida. Empiezan a rechazar la realidad, a negar la existencia de la misma y a construir fantasías cada vez más infantiles que les permitan seguir adelante. En caso de "turbulencia social" cada vez más intensa, la gente cambia de valores y se rinde ante otros nuevos y degradados; valores menos humanos y más animales» [3].

La segunda situación posible es la de la «segmentación de la sociedad en grupos más pequeños. En esta hipótesis, todos los grupos étnicos, raciales y sexuales luchan unos contra otros. Las naciones se desintegran en grupos regionales, y a su vez esas áreas más pequeñas se dividen en otras menores, según la etnia» [4]. Trist y Emery dicen de esta situación que «aumentan los prejuicios dentro y fuera del grupo a medida que la gente procura simplificar las decisiones. Las líneas naturales que señalaban las divisiones sociales se convierten en barricadas».

La reacción de la sociedad a esta desintegración psicológica y política es el estado fascista de Orwell, modelado en su libro 1984. En él, el «Hermano Mayor» regula las vidas y los conflictos de las personas que componen la sociedad. «Cada grupo dirigente fomenta un conflicto sin fin contra sus propios súbditos, y el objeto de la guerra no consiste en conquistar el territorio o en evitar que lo conquisten, sino en mantener intacta la estructura de la sociedad» [5].

La tercera situación posible es la más tensa, pues supone un retroceso y replegarse hacia «el mundo privado y apartarse de los vínculos sociales que podrían implicar verse envuelto en los asuntos de los demás» [6]. ¿Hay mucha diferencia entre este grado de disociación y el que vemos hoy en los grupos de personas de entre quince y veinticuatro años? ¿Estamos nosotros muy lejos de este panorama moral y social? Es casi el mismo, ¿verdad? Trist y Emery están convencidos de que los hombres se mostrarán dispuestos a aceptar «la perversa inhumanidad del hombre que caracterizó al nazismo». No necesariamente la estructura del Estado nazi, sino el punto de vista moral de la sociedad nazi.

Para sobrevivir en semejante estado, la gente necesitará crear una religión nueva. Wolfe afirma que «las antiguas formas religiosas, sobre todo el cristianismo occidental, exigen al hombre que se responsabilice de su prójimo. Las nuevas formas religiosas serán una modalidad de anarquismo místico, una experiencia religiosa muy similar a las prácticas satánicas de los nazis o a las ideas de Carl Jung» [7]. Ésta es la «Nueva Era», la «Era de Acuario» que predicaban Tavistock y la Escuela de Francfort, con sus sectas religiosas místicas y orientales que llevaban a los conversos jóvenes, con el cerebro lavado, a abrazar esta degeneración. Una vez más, es la televisión la que proporciona el «pegamento social» que adhiere la mentalidad de la población a las nuevas formas de religión.




[1] John Quinn, NewsHawk, 10 de Octubre de 1999.
[2] K. Lewin, «Time Perspective and Morale», en G. Watson, ed., Civilian Morale, segundo anuario de SPSSL, Houghton Mifflin, Boston, 1942.
[3] Lonnie Wolfe, «Turn off your TV», New Federalist, 1997.
[4] Ibid.
[5] George Orwell, 1984, Signet Books, Nueva York, 1961.
[6] Ibid.
[7] «Turn off your TV», Lonnie Wolfe, New Federalist, p. 14, 1997.

Publicado por Xentor Xentinel

 FUENTE: http://xentinels.blogspot.com.ar/2012/07/tavistock.html

miércoles, 25 de enero de 2017

ARGENTINA - Energia nuclear, la fuente secreta de divisas para el país


Por Sebastián De Toma - Cronista.com
La industria nucler argentina busca su futuro: Convertirse en un centro de innovación que abra el juego a los actores privados y se constituya en una fuente de ingresos para el país. La finalización de ATUCHA II en 2014 y el actual proceso de extensión de vida útil de la central de EMBALSE es solo el próximo paso para la construcción de la cuarta y quinta planta atómica y la finalización del CAREM-25, un reactor prototipo que, cuando comience a comercializarse en 2022, promete traer US$ 3.000 millones anuales.


Hubo un tiempo en que a la tecnología nuclear se la relacionaba sólo con las bombas atómicas que cayeron sobre Hiroshima y Nagasaki. El lanzamiento de la serie de ciencia ficción “The Six Billion Dollar Man”, que por estas latitudes fue conocida como “El hombre nuclear”, hizo que el fenómeno se volviese más popular. Hoy, eso que entonces era ficción científica tiene contactos con la realidad: el uso de los desarrollos nucleares en áreas como la medicina, el agro, los alimentos y la industria es moneda corriente en varias economías desarrolladas y también en la Argentina. Aunque quizás la más conocida (y codiciada en un país que importa energía) es la energía eléctrica que se produce en las plantas nucleares. No tienen la mejor prensa: llegan a los titulares de los diarios cuando se produce un accidente como las explosiones en Chernobyl o Fukushima en 1986 y 2011 respectivamente. Pero el sector es más que plantas nucleares, explosiones de bombas y Homero Simpson comiendo hamburguesas en una planta.


Hoy los desarrollos científicos y la innovación del sector le ofrecen al país una posibilidad ganadora: la de convertirse en una fuente de ingresos por la exportación de tecnología y de know-how local.


Un árbol escondido en un bosque
La Argentina es uno de los 33 países que al día de la fecha cuentan con capacidad nuclear a escala global, entre los que se encuentran los líderes como Estados Unidos, Francia, Japón y Rusia y también Brasil y México. De hecho, este último es el único país de América latina — junto con la Argentina—que dispone de plantas nucleares aunque Brasil tiene dos reactores funcionando mientras que la Argentina tiene tres, un número relevante si se comparan los tamaños de las dos economías.
Aunque los datos son de público conocimiento, el desarrollo nuclear argentino — líder en su aplicación pacífica— parece más un secreto que una razón para inflarnos el pecho.


Comenzó de manera novelesca en 1949, con el austríaco Ronald Richter que le propuso al entonces presidente Juan Domingo Perón desarrollar la producción de energía por medio de la fusión controlada de energía nuclear, la misma que se utiliza actualmente. El proyecto obtuvo luz verde y se trasladó a la Isla Huemul. De más está decir que todo terminó muy mal para Richter: en 1952 una comisión integrada por los doctores José Antonio Balseiro, Mario Báncora, Manuel Beninson, Pedro Bussolini y Otto Gamba visitó la isla y dictaminó que lo que Richter les había vendido era una sola cosa: humo. Este último cayó en desgracia aunque siguió viviendo en la Argentina, disfrutando del Cadillac que le regaló el entonces presidente argentino, hasta su muerte en 1991.


Sin embargo, el affaire Richter tuvo efectos positivos a la larga: en 1950 fue creada la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) a través del decreto 10.936/50, en un principio para colaborar con el austríaco, pero cuando este cayó en desgracia tomó la posta de la investigación nuclear en el país. Se buscó desarrollar las bases necesarias para construir reactores nucleares, incluidas todas las áreas científicas conectadas, como la formación profesional, la creación de laboratorios y todas aquellas actividades relacionadas(radioquímica, metalurgia nuclear y minería de uranio).


El físico y dos veces premio Konex Mario Mariscotti fue parte de la CNEA durante 28 años, donde inició nuevas líneas de investigación básica. Además, fue el primer presidente de la Agencia Nacional de Promoción Científica, entre 1997 y 1999, publicó más de 100 papers en física nuclear, historia de la ciencia, política científica, física aplicada y hasta un best-seller local, “El Secreto Atómico de Huemul”. “La CNEA ha sido una institución de mucho éxito que ha hecho aportes y contribuciones al bienestar del país con capacidades propias”, explica. Esto demuestra “que en la Argentina se pueden hacer desarrollos propios, en un país en el que estamos acostumbrados a pensar que todo lo que es tecnológico tiene que ser importado”, subraya. “Somos un país desarrollado en base al conocimiento.”


Mariscotti hace una breve historización del recorrido de la CNEA: primero desarrolló un reactor nuclear de investigación en 1958, el RA-1 (1958), después siguió un reactor nuclear de potencia, Atucha I (1974). Los siguió la central Embalse y hace poco se finalizó Atucha II (luego de un largo interregno durante la década de 1990). Con Jorge Sábato a la cabeza, además, se llevaron a cabo investigaciones que hicieron que la CNEA provea servicios tecnológicos a la industria metalmecánica local. El especialista destaca que la Argentina logró dominar el ciclo de combustible nuclear (en 1983, cuando el entonces presidente Raúl Alfonsín anuncia que consiguió enriquecer uranio en la planta de Pilcaniyeu, provincia de Río Negro) sin apoyo del exterior.


Todos estos desarrollos, con los años, dieron lugar a algunos éxitos de carácter internacional. En 1978, primero, y luego en 1988, la Comisión vendió dos reactores de investigación a Perú (el segundo fue con la colaboración estratégica de la compañía estatal INVAP), uno a Argelia (1989), otro a Egipto (1997) y otro Australia (2007). Por su parte, la empresa Dioxitek, también estatal, exporta parte de su producción de cobalto-60 (útil para la medicina nuclear y aplicaciones industriales) y el molibdeno-99 que produce la CNEA.


Ecosistema emprendedor
Osvaldo Calzetta, nuevo presidente de la Comisión (asumió el pasado 16 de septiembre), ubica la energía nuclear en la cima de un cluster tecnológico, uno de los “más desarrollados de la Argentina” junto con el agrotecnológico. En 1997 se promulgó la Ley 24.804 que le quita a la CNEA la responsabilidad de conducir todo el sector nuclear argentino, crea un organismo regulador —la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN)— y la empresa Nucleoeléctrica Argentina (Na-Sa), que a partir de ese momento se encarga de la operación de las centrales nucleares. La Comisión siguió dedicándose a la investigación básica y aplicada. La idea del gobierno del ex presidente Carlos Menem era privatizar el sector pero al final esto no ocurrió.


Estos movimientos complicaron la comprensión del sector nuclear argentino para el ciudadano de a pie. En la punta de la pirámide están la CNEA, la ARN y Na-Sa. Luego se ubican una serie de empresas que producen bienes fundamentales para el funcionamiento del sector.
Combustibles Nucleares Argentinos (CONUAR, 1981) tiene como accionistas a Pérez Companc en un 67 por ciento y a la CNEA en un 33 por ciento. Su negocio es fabricar los elementos combustibles que les dan vida a todas las centrales nucleares del país, tanto a las que proveen energía eléctrica como a las de investigación.


Existe también Fabricación de Aleaciones Especiales (FAE, 1986) que se dedica a la producción de los tubos de zircaloy, un elemento clave para la fabricación de combustibles. El 68 por ciento de las acciones están en manos de CONUAR y el restante 32 por ciento pertenece a la CNEA. Producen además tubos de alloy 800 y 690 para generadores de vapor nucleares, tubos de titanio para la industria aeroespacial y otras aleaciones de níquel, dúplex y circonio. Es el único productor latinoamericano de estos productos que exporta a los Estados Unidos, Canadá, España, Francia, Italia y Alemania, entre otros.


Quizás la más conocida sea Investigaciones Aplicadas (INVAP, 1976), una empresa surgida de un acuerdo entre la CNEA y la provincia de Río Negro, que tiene la totalidad del capital accionario de la misma. Ha diseñado y fabricado varios reactores de investigación y producción de radioisótopos (todos los que fueron vendidos al exterior como los reactores de investigación RA-6 y RA- 8). Además se dedica a la fabricación de satélites (como los Arsat), radares y centros de terapia radiante.


Otra sociedad anónima estatal es Dioxitek (1996), propiedad de la CNEA, que se encarga de suministrar el dióxido de uranio necesario para la fabricación de los elementos combustibles que requieren las centrales nucleares argentinas.


Del agua pesada se encarga Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería (ENSI, 1989), un insumo importante que se utiliza como moderador y refrigerante en los reactores nucleares que utilizan uranio natural como combustible. Es propiedad de la provinciade Neuquén en un 51 por ciento y de la Comisión, el restante 49 por ciento.


El lugar de los privados
Si bien las empresas privadas han tenido lugar dentro del esquema nuclear argentino, por lo general (con excepción del rol que juega Pérez Companc en CONUAR-FAE), ha estado centrado en obras de ingeniería de carácter civil o como distribuidor de radiofármacos. Sin embargo, pueden nombrarse dos empresas que fueron más allá: una es Tecnonuclear, que tiene su planta dentro del Centro Atómico Ezeiza y es dueña del primer generador nacional de molibdeno-99/tecnecio- 99m. Esta empresa fabrica y comercializa kits para marcar con molibdeno-99, radiofármacos y agentes terapéuticos.


La otra es Nuclearis, que comenzó su recorrida en 2008 con una idea: desarrollar la fabricación de un componente crítico para el sellado del núcleo de los reactores Atucha I y II, el “anillo de cierre”. La empresa nació como un emprendimiento de garaje de los ingenieros Mecánicos Santiago Badrán (Universidad Tecnológica Nacional) y Eduardo Remis (Instituto Balseiro): los dos lograron crear una máquina que permitió automatizar y estandarizar la fabricación de estos anillos, que funcionan como una de las barreras de contención del circuito primario en los canales refrigerantes de los núcleos de los reactores de diseño alemán.


En 2011 consiguieron su primer contrato con Na-Sa y hoy sus anillos se utilizan en las dos Atucha. Además, tienen una planta en Caseros, oficinas en Vicente López y en Bariloche. Están trabajando en la ingeniería básica de detalle del proyecto Carem-25. De hecho, señala Badrán, son “la primera empresa privada argentina en hacer ingeniería básica para un reactor nuclear”. Además, están trabajando para obtener la certificación Asme (Asociación Americana de Ingenieros Mecánicos, por sus siglas en inglés) como Material Organization: la idea es proveer materiales con certificación nuclear a cualquier parte del mundo. Serían la primera empresa de América latina en obtener esta certificación obligatoria para Estados Unidos y Canadá. Ante la pregunta de por qué no hay más actores privados en el sector nuclear, Badrán comenta que no es fácil tener la mentalidad, “el concepto de la calidad y la seguridad nuclear” que ellos adquirieron tras trabajar 10 años en CONUAR.


El salto de calidad, de pasar a ser un proveedor de anillos y de ingeniería básica para apuntar a proveer materiales nucleares con certificación Asme, se produjo con el cambio de gobierno. “Hubo un corte de presupuesto y se frenaron los proyectos”, recuerda el ingeniero. “Yo respeto esa decisión y me parece bien porque estaba todo desorganizado, pero como empresario Pyme me mató.” Entonces decidieron dejar de depender del Estado como único cliente. El primer paso fue buscar la citada certificación, que están cerca de lograr. Más allá de las dificultades, esta empresa que en 2011 tenía dos empleados y hoy cuenta con 27, vio crecer su facturación más del 40 por ciento entre 2014 y 2015, pero esperan doblar ese número en 2017. Este camino, que combina know-how específico con espíritu emprendedor, es una ruta a seguir para posibles nuevos participantes del sector.


Un tercer ejemplo digno de ser mencionado es el de la metalúrgica Impsa, del Grupo Pescarmona, que realizo trabajos tanto en Embalse como en Atucha II. De hecho, en el actual proceso de extensión de vida de la central ubicada en la provincia de Córdoba, la compañía de origen mendocino (que hace poco cerró un acuerdo positivo con la mayoría de sus acreedores) entregó hace poco más de un mes los últimos dos de cuatro generadores de vapor que son parte de este proceso. Se trata de piezas de 130 toneladas de peso y 13 metros de largo cada una. Enrique Pescarmona, presidente del Directorio de la metalúrgica que nació en 1907, en charla exclusiva con INFOTECHNOLOGY, señala que estos generadores permitirán que la central produzca entre siete y 10 por ciento más de energía. “Nuestras soldaduras han sacado honores porque han tenido menos fallas que las de otros grandes”, puntualiza orgulloso. “La mano de obra local es extraordinaria”.


Nueva estrategia
Esta especie de gestión tripartita del sistema, entre CNEA, Na-Sa y ARN, había dejado al sector sin una entidad que piense el desarrollo nuclear de manera estratégica. Es en ese sentido que debe comprenderse la creación de la Subsecretaría de Energía Nuclear dentro del ámbito del Ministerio de Energía de la Nación. Julián Gadano, exvicepresidente de la ARN, fue colocado al frente de esta nueva repartición oficial.


El funcionario explica que la creación del área específica implica coordinar un sistema “que es muy complejo, con organismos públicos, empresas públicas, privadas y mixtas para ser capaces de invertir de la manera más racional”. Gadano coloca como prioridad número uno el desarrollo, por parte de la CNEA, del reactor prototipo Carem-25 para el cual se invertirán $ 2.000 millones durante 2017. El proyecto Carem —que comenzó en 2014 y finalizará en 2019— siempre tuvo como Norte la fabricación de centrales nucleares de media y baja potencia y se espera que, cuando se empiece a comercializar en 2022, genere ingresos de US$ 3.000 millones anuales.


Gadano comenta que para comercializar el reactor se creará la empresa Carem S.A., que espera capturar al menos el 20 por ciento del mercado mundial de este tipo de reactores. La nueva empresa tendrá que ser “dinámica, pequeña y eficiente para trabajar en la ingeniería básica del proyecto y, a la vez, que pueda vender el producto final” en el mercado mundial y permita generar “recursos genuinos” para el país. “Vamos a necesitar un socio financiero para esa empresa, con espalda internacional”, afirma. “No estamos haciendo un prototipo para estar orgullosos sino porque pensamos que el país puede participar de un mercado muy promisorio.”


“Lo innovador del Carem —señala Calzetta, quien hasta asumir como presidente de la Comisión fue el líder del proyecto—es que el reactor integral está dentro de la vasija del reactor, incluido el sistema de mecanismo de barras. Esto limita la posibilidad de accidentes. Otro aspecto innovador es que todos los sistemas de seguridad son pasivos, es decir que no necesitan de tensión alterna para operar y te da un tiempo de respuesta bastante largo en caso de falta de electricidad.” En su fabricación participa Impsa, que está fabricando el recipiente de presión del prototipo, que estará ubicado en Lima (Buenos Aires). “Somos la única empresa en América latina con certificación Asme para construir reactores de potencia”, asevera Pescarmona y agrega que este desarrollo y su posterior comercialización son “una oportunidad bárbara para la Argentina, porque es un reactor de 25 megawatts que puede ser rápidamente ampliado a 150 o 250 megawatts”.


Otro proyecto prioritario es la finalización del RA-10, un reactor de investigación multipropósito orientado a la producción de radioisótopos para el diagnóstico de enfermedades. El año que viene, según Gadano, se invertirán casi $ 1.700 millones para integrar la obra civil y los primeros montajes en lo que será “el reactor multipropósito más moderno del mundo”. Por su parte, INVAP venderá un reactor así a Brasil en US$ 35 millones.


Se está llevando a cabo la ya mencionada extensión de vida útil de la central nuclear Embalse, en la provincia de Córdoba, para que pueda operar por 25 años más. El año pasado comenzó la tercera etapa de este proceso —conocido como revamping— durante la cual se detuvo la actividad de la planta para realizar el recambio de los componentes de la central, entre ellos, los tubos de presión del reactor y los generadores provistos por la empresa Impsa. Estos trabajos necesitarán, hasta finalizar, de 3.000 puestos de trabajo y supondrá una inversión de US$ 2.150 millones. Se espera que vuelva a funcionar en 2018.


Y, claro, está la construcción de la cuarta y quinta central, ambas —presumen los involucrados—con financiamiento chino. Atucha III (que es la cuarta central nuclear del país) será construida en el mismo predio que la I y la II, en Lima, provincia de Buenos Aires; mientras que la quinta central aún no tiene un emplazamiento firme y tampoco fecha de construcción. Atucha III utilizará tecnología Candu (de origen canadiense, la misma que existe en Embalse) y significará una inversión de US$ 5.000 millones, entre la obra civil y el equipamiento nuclear.


En este momento se están terminando de rediscutir los términos del contrato con China ya que, según Gadano, “eran muy malos para la Argentina”. El presidente del Directorio de Impsa, por su parte, señala que, en cualquier caso, las empresas argentinas están capacitadas para fabricar desde cero una central nuclear: “En lugar de hacer un reactor de 1.200 megawatss —dice—, podríamos hacer varios reactores Carem de 150 o 200 megawatts y tendríamos la misma potencia pero los podríamos colocar en diferentes lugares, más cerca de la red”. Aclara, por supuesto, que no es una decisión que está en sus manos sino que debe decidir “el gobierno nacional” pero que sí esperan participar “fuertemente” de la construcción de las nuevas centrales.


“Este gobierno —declara el subsecretario— va a generar una revolución de energías renovables y eso hay que acompañarlo con energías limpias de base.” El funcionario señala, en este sentido, que el proyecto de presupuesto 2017 para el área supera los $ 7.600 millones, lo que constituye al menos un 40 por ciento más que lo que se dedicó el año pasado, que supera cualquier cálculo de inflación.


Más allá de los distintos matices de cada gobierno, aquí la buena noticia es que el desarrollo nuclear llegó para quedarse. Y no sólo es buena por las necesidades cortoplacistas de energía eléctrica sino porque implica, con el tiempo, el desarrollo tanto de la ciencia básica como la aplicada, ya que —en palabras de Jorge Sábato, el creador del Curso Panamericano de Metalurgia, donde científicos de todo el continente se instruyeron y se instruyen en los últimos avances en la materia— el programa atómico ha contribuido a la “autonomía de la Argentina como nación soberana”. Para que este desarrollo de décadas, y que se vio revitalizado en estos últimos años, tenga sentido, es necesario que se cierre el círculo virtuoso y que los privados se conviertan en un actor de peso dentro del sector nuclear argentino.

FUENTE: http://desarrolloydefensa.blogspot.com.ar/2016/11/energia-nuclear-la-fuente-secreta-de.html

domingo, 20 de noviembre de 2016

EL AGUA Y EL DESARROLLO DE NUESTRA CIVILIZACIÓN




EL AGUA Y EL DESARROLLO DE NUESTRA CIVILIZACIÓN. 
Por Patricio Lons

Cuando se formulan planteos indigenistas en América o los separatistas en Europa, todos impulsados por fuerzas exógenas, solo se hacen desde una visión de un presente perpetuo, sin plazos de miras y sin dar un paso más en el pensamiento, sin mirar hacia adelante y hacia atrás, dejando de lado las causas y desconsiderando las consecuencias, sin analizar intenciones de terceros ni egoísmos personales o de grupo.

Por Patricio Lons

Y para lanzar una opinión de este tipo, por el solo hecho de tener boca, no se tienen en cuenta aspectos anteriores a considerar, algunos tan básicos como entender que sin ingeniería hidráulica no existe posibilidad alguna de civilización. Sin estas obras, que les llegaron desde la otra península, Iberia sería un conjunto de tribus dispersas; a estas alturas, estarían posiblemente islamizadas y el mundo se hubiese mantenido sin conectar los continentes por muchísimo tiempo más.
Para decirlo más simple, sin agua no hay alimentos abundantes para una población en crecimiento, ni hábitos de limpieza, ni salud suficiente para un grupo humano. Y sin ellos, no hay cultura ni mucho menos, civilización. Sin agua no hay crecimiento poblacional. En síntesis, no hay pueblos, apenas tendríamos unas pocas tribus de carpetos y vetones, de numantinos y otros celtíberos diseminadas aquí y allá junto a las fuentes de agua, las que podrían ser objetos de disputas y no de progreso humano.
¿Qué sería de España y de Europa sin el desarrollo y la construcción de obras que regulen las fuentes de agua? No existirían como tales, se habrían mantenido en estado salvaje y se hubiesen producido invasiones vikingas por un par de siglos más.
Roma con sus leyes y acueductos modernizó y civilizó a la península ibérica. Y como naciones adultas, España y Portugal no andan por la vida lamentándose de la "ocupación" romana. Como tampoco Nápoles y Dos Sicilias no se lamenta de la "ocupación" aragonesa, es más, todavía muchos napolitanos y sicilianos reivindican su pasado como “españoles mediterráneos” del Regno de Due Sicilie o de la “Sicilia aragonesa”, incluso hoy la familia real de los Borbón de Dos Sicilias, son respetados y considerados en el sur de Italia. Ni escuchamos a Alemania reclamar nada por haber sido civilizados por el Imperio Romano ni por haber tenido a un emperador como Carlos V de Habsburgo. Tanto valoró Alemania su pasado, que mantuvo el Derecho Romano hasta principios del siglo XX. No vemos a los ocho pueblos franceses reclamar una división de París, por el contrario, están orgullosos de pertenecer a una potencia como Francia. Ni a los länders alemanes quejarse de la unidad de sus territorios llevada adelante por Prusia.
Los pueblos adultos aprenden del transcurrir de la historia sin llevarse pañuelos a los ojos ni quejarse mucho de su pasado; por lo general lo miran como glorias de su civilización. En los últimos siglos, Francia y Alemania tuvieron muchas guerras y enfrentamientos entre ellos y hoy los vemos como un bloque político y económico fortalecido por su mutua ayuda y comprensión. En la actualidad, el eje europeo es Berlín-París; las capitales de los otrora imperios en pugna, han fortalecido una alianza que ya lleva tres generaciones.
¿Cuándo entenderemos en América que si seguimos favoreciendo las políticas de separación indigenistas promovidas desde Londres y con el silencio cómplice de nuestros políticos, terminaremos desapareciendo de la historia con nuevas secesiones territoriales que solo favorecerán a los apetitos de los bancos y las mineras y petroleras de Londres?
Dejemos el llanto por la leche derramada.
España aumentó la población de nuestros pueblos, pues nos trajo el manejo del agua y el desarrollo agrario, nos aportó el 90 % de la dieta cárnica y cerealera y los aborígenes sumaron a la civilización humana alimentos como el maíz, tomate, vainilla, chocolate, ají, girasol. España llevó a los pueblos de América del Neolítico a la Edad Moderna, nos convirtió de tribus a estados. Y salvó a los indígenas de su extinción al terminar con la escasez de agua y con las prácticas de la antropofagia y de los sacrificios humanos.
Solo la unión de nuestras múltiples capacidades en un mismo espíritu civilizador, nos hará fuertes. No pensemos en separarnos, la disgregación no construye nada. Por el contrario, centremos nuestros esfuerzos y pensamientos en un Gran Eje Hispanoamericano desde Filipinas hasta Madrid.
Por eso, no hay que expresar palabras como fruto desagradable de una incontinencia verbal, sino que debemos expresar pensamientos propios del sano, pausado y meditado ejercicio de la inteligencia que Dios nos dió. Digamos palabras, ideas que partan desde el alma de nuestra civilización para la recreación de nuestra identidad, en la tierra…y en el agua.


martes, 15 de noviembre de 2016

QUIÉN ES DONALD TRUMP


Por moimunan el 4 de noviembre de 2016

¿Quién es Donald Trump?

Por Penthos


Introducción

Escribimos esto, cuando quedan solo unos días para las elecciones presidenciales de los EEUU, el 8 de noviembre de 2016, que se disputa entre Hillary Clinton y Donald Trump. De Hillary Clinton se sabe mucho, siendo para buena parte de los americanos una mala mujer, una peligrosa conspiradora al servicio del poder oculto, promotora del terrorismo islamista en Oriente Medio y del LGBT, que enfrentada a nivel internacional con Putin, nos presentan a este como el bueno de la nueva confrontación internacional.

De Trump se habla aún más, pero se desconoce quien es realmente. No sabemos quien va a ganar y no hacemos pronósticos. Pero por si gana Trump, hacemos este análisis de sus orígenes, sus vínculos, sus intenciones y sus proyectos de futuro.

Todos saben que Trump es un importante empresario, uno de los más importantes de los EEUU, cuya industria está centrada en propiedades inmobiliarias, en hoteles de lujo, en el juego, que ha sido el propietario del Concurso Miss Universo y tiene gran poder en numerosos medios de comunicación. Es propietario de numerosos y conocidos rascacielos en diversas ciudades de los EEUU.


Su estilo es directo y no se anda con disimulos para decir lo que piensa. Ha ofendido especialmente a la comunidad hispana de los EEUU, con insultos y prometiendo construir un muro que cubriría las fronteras con Mejico. Se le ha acusado de racista y de propiciar un retorno del “White Power”, de misógino y fanfarrón. Hasta las Naciones Unidas se han puesto en campaña contra su posible elección. Hace manifestaciones a favor de Putin, a favor de una vuelta a los valores conservadores que hicieron de EEUU una gran nación, contra el decadente internacionalismo de Obama y Clinton y los demócratas que están acabando con la primacía del imperio americano en el mundo.

Estos son los tópicos de la campaña, pero lo que queremos señalar en este documento esque Trump está metido en el mismo ajo del sistema que los demócratas y que no va ser muy diferente. Gane quien gane, el poder oculto mundial estará manejado por los mismos y el gobierno de turno con algunos detalles que los diferencien, solo tendrá uncarácter secundario. Lo principal no va a cambiar, pues los partidos y las elecciones no son mas que una cortina de humo, de lo que en el fondo del poder se cuece realmente. Esto último es lo que queremos señalar.


El Trump Ocean Club International Hotel & Tower uno de los rascacielos mas espectaculares del Imperio Trump.

Los orígenes judeoalemanes de la familia Trump

Lo primero que debemos hacer es una pregunta esencial: ¿quien es Donald Trump? Donald Trump, es nieto de Frederich Drumf, judío de origen alemán. El diario madrileño, ElPais.com, documentó que el abuelo de Donald Trump cambió su apellido de Drumf a Trump debido a los prejuicios raciales en contra de los alemanes de origen judío, después de la primera guerra mundial.
En el año 1885, el adolescente alemán de 16 años, Friedrich Trump, se bajó de un barco en Manhattan, Nueva York, con la única maleta que traía de Europa.
Venía de una ciudad al sur de Alemania, Kallstadt, donde su familia se dedicaba a la viticultura. Friedrich Trump se había entrenado para ser un barbero, luego de rechazar rotundamente participar en la cosecha de uvas. El tenía otros planes: hacerse rico.

El abuelo inmigrante de Donald Trump es un elemento clave para entender al hombre que aspira a convertirse en la opción conservadora a la Presidencia de Estados Unidos. Friedrich comenzó su negocio con restaurantes que tuvieron un éxito inmediato por tener alcohol, buena comida y acceso a prostitutas. En plena fiebre del oro y mientras algunos empresarios intentaban enriquecerse con la industria minera, Friedrich se centróen los mineros y sus necesidades. Vio que entre los mineros, habían muchos hombres solteros que venían de todo el mundo. El abuelo de Trump le daba a los mineros lo que querían. Sus intereses comerciales más privados, los iba combinando con fumaderos de opio y burdeles. No buscaba directamente oro sino que ganaba dinero con los buscadores de oro. El comedor de la posada tenía unos habitáculos anexos separados,donde las prostitutas se encontraban con los clientes. Al parecer no fue el único hostelero que hizo caja con el sexo durante la fiebre del oro, pero sí uno de los pocos de los que se tiene constancia. Desde el primer momento, Frederick no dudó en aceptar también que los clientes le pagasen con pepitas de oro si no tenían monedas. Así fue ahorrando y juntando una pequeña fortuna. Algunos vecinos de Kallstadt han contado a los medios locales que el joven podía permitirse enviar regularmente dinero a sus hermanas, que para entonces ya habían emigrado a Nueva York, y que ellas ya empezaron a invertir en inmuebles. Cuando las autoridades se preparaban para acabar con sus antros de prostitución, tráfico de drogas y de mala reputación, Fred se puso siempre un paso por delante de la ley y en 1901, acabó con todos sus negocios y volvió a Kallstadt con su dinero, para buscar esposa y se casó con su antigua vecina, Elizabeth Christ. Parece ser que Elizabeth era su propia sobrina (como esa rara costumbre de la “elite” de “emparejarse” en familia). El matrimonio avunculado estaba prohibido como una forma de incesto, mientras que en otras partes era legal y común. Poco después de la boda se fueron a los Estados Unidos, aunque en la mayoría de los estados, la actividad sexual entre un tío-sobrina estaba penalizado como incesto.

Fue su esposa, la que comenzó a invertir entonces en pisos y terrenos las remesas que le mandaba su marido desde el oeste, aprovechandose de la fiebre del oro de la época.Pero Elisabeth nunca encontró su lugar en Nueva York, añoraba Kallstadt. Y tras muchas discusiones, la pareja regresó de nuevo a Alemania con la idea de establecerse definitivamente en su tierra natal. Pero la burocracia del entonces Kaiser Guillermo II se lo impidió. A pesar del dinero con el que llegaban, las autoridades acusaron a Frederick Trump de haber emigrado a América, para evitar el servicio militar obligatorio. Le denegaron la residencia, forzándole en la práctica a regresar a Estados Unidos, ya que el abuelo Trump había obtenido la nacionalidad durante su primer periplo por Norteamérica. En 1905, la pareja volvió a Nueva York, donde rehizo sus negocios. Al año siguiente nacería su primer hijo, Fred, padre del futuro Donald.

En 1918, la oleada más mortífera de la gripe española se llevó por delante a Frederick Trump cuando sólo tenía 49 años. A cambio, dejó una bonita suma en herencia a su mujer, que de inmediato se propuso sacar buen provecho de aquel dinero. Elisabeth estableció una empresa dedicada en exclusiva a invertir en el sector inmobiliario. Los cimientos del imperio estaban establecidos.

Fred, el mayor de tres hermanos, nada más graduarse entró en el sector de la construcción y antes de que estallase la II Guerra Mundial ya estaba construyendo casas subvencionadas por el estado en los barrios neoyorquinos de Queens y Brooklyn. Tras la contienda, cuando se acabaron las ayudas públicas, Fred dio un salto hacia los sectores más pudientes, pues ahí es donde entonces estaba el dinero. El negocio no paraba de crecer y crecer. Fred, hizo sus negocios en “bienes raíces”, pues era muy listoencontrando “lagunas legales”, triunfando así, en el mundo inmobiliario. Tanto Friedrich como su hijo Fred veían el éxito como el único camino posible, sin importar cómo conseguirlo, cualidad que debió heredar. La cultura heredada de su padre era muy dura y competitiva, siempre enfocada en ver quién es el consumidor y qué quiere.

La madre de Trump, Mary Anne, procedia de la isla de Lewis, en la costa de Escocia.En unas vacaciones a Nueva York en 1930, con 18 años, conoció a Fred Trump ydecidió quedarse allí. De este matrimonio nace Donald en New York, junto a otroscuatro hermanos: Fred, Jr. (fallecido), Robert, Maryanne y Elizabeth. Su hermana mayor, Maryanne Trump Barry, es jueza federal de una corte de apelaciones.

Es importante señalar, que esta familia siempre negó su ascendencia alemana, ya que

después de la Segunda Guerra Mundial y hasta la década de 1980, la familia Trump demandaba que su familia era de Suecia, porque, según decia, tenía una gran cantidad de inquilinos judíos y no estaban bien vistos los alemanes por aquellos días. En su libro de 1987, “El arte del reparto”, Donald Trump todavía reclamaba su falsa herencia sueca.

El padre de Donald Trump con su viejo estilo darle a cada público lo que quería, supo dar varios pelotazos, como relata su biografa, Gwenda Blair en el libro “The Trumps.Three Generations of Builders and a Presidential Candidate”. Durante los años en los que construyó casas subvencionadas, Fred creó varias empresas pantalla con las que se alquilaba a sí mismo, y por precios desorbitados, las excavadoras y camiones que necesitaba, embolsándose la diferencia. Donald, su primogénito de cinco y favorito, no tardó en seguir los pasos de Fred en el negocio familiar. “Fred le enseñó a Donald muchas cosas y él era un buen aprendiz, nos comenta Blair.

La autora de “Los Trump” ve semejanzas entre el abuelo alemán y el candidato republicano. En una entrevista con el canal “Deutsche Welle” señalaba que ambos son ese tipo de personas que harían cualquier cosa para seguir adelante y vencer, que son enormemente tenaces y nunca abandonan, pero que también están decididos a conseguirtodo con el dinero, esquivando las normas y encontrando agujeros legales. Ciento treinta años después, el apellido Trump, que quiere decir “triunfo”, puede verse en varios edificios de la Gran Manzana de Manhattan y su imperio familiar revela que logró su objetivo con creces.


La trágica historia del hermano mayor de Trump
Pero no solo las historias de éxito han marcado a la familia Trump. Antes que Donald, quien debía heredar el imperio Trump era Fred, su hermano ocho años mayor, más conocido como Freddy, un piloto de aviones, alegre, atractivo y auto destructivo que murió tras una batalla perdida contra el alcoholismo en 1981, a los 43 años.
A pesar de ser el segundo hijo, Donald era el favorito, y quien deseaba heredar el imperio de los bienes raíces. Se veía como un heredero no natural, pero sí más lógico para construir un legado familiar en Nueva York y el mundo.
Freddy era el hijo mayor. Donald era el segundo. Las expectativas que ellos tenían cuando eran niños, era que Freddy sería el que iba a hacerse cargo del negocio. Sería el más importante, el heredero. Pero según Blair, incluso desde temprana edad, según lo Freddy no tenía madera para ser jefe. La experiencia de Freddy en el negocio de bienes raíces lo hizo miserable. Era divertido, encantador, no era particularmente un buen estudiante y no tenia interés en los negocios, sino que quería ser piloto.
Freddy a diferencia de Donald era mucho más acogedor con los inmigrantes y las minorías. Cuando Freddy entró en la Universidad de Pennsylvania se unió a una fraternidad judía, pues Freddy aseguraba que su padre, hijo de un inmigrante alemán, era judío.
En 1960, cuando Donald entró en la Universidad, su padre comenzó a construir Trump Village, un proyecto en Coney Island, el primero que tendría el nombre familiar y el cual estaría a cargo de Freddy. Sin embargo, no funcionó. El patriarca se enfureció con él por cambiar las ventanas del proyecto en vez de reparar las viejas. Freddy dejó los bienes raíces y se dedicó a volar, pero pronto empezó a beber en exceso. Donald, lo criticaba y lo instaba para que volviera al negocio. Años mas tarde esto le hizo comprender a Donald que las personas tienen que amar lo que hacen.
Cuando Donald se graduó en 1968, la salud de Freddy se había deteriorado y murió una década más tarde. De él dijo su hermano Donald: “Habría sido un excelente negociador de paz si no hubiera tenido ese problema, ya que todo el mundo lo quería. Era lo opuesto a mí”.

A nosotros nos ha resultado muy instructiva esta historia, pues pone claramente de manifiesto el judaísmo oculto o criptojudaismo, de la familia Trump.




El fundamentalismo sionista de Trump

Vueltos a la política de nuestros días vamos a comprobar el apoyo abierto de Trump a la causa sionista:

Desde la proclamación de su campaña en junio de 2015, su director de campaña ha sido el judío Michael Glassner, antiguo director regional del lobby judío estadounidense AIPAC y que reunió fondos para las campañas de George W. Bush en el pasado.
En julio de 2015, el candidato a la presidencia demostraba ser siervo del sionismo, cuando literalmente dijo: “El único que dará un apoyo real a Israel soy yo. El resto son meras palabras, nada de acción. Son políticos. Yo he sido leal a Israel desde el día en que nací. Mi padre, Fred Trump, fue leal a Israel antes que yo. El único que dará a Israel el tipo de apoyo que necesita es Donald Trump”.

“En primer lugar, los israelíes son grandes empresarios. Tienen un instinto natural para los negocios y sus empresas de nueva creación son fantásticas. Yo trato con los israelíes todo el tiempo, y me ocupo de personas judías todo el tiempo, sean israelíes o no”.

Sabiendo lo que sabe de negociaciones en el mundo de los negocios, ¿cómo enfocaría las conversaciones nucleares actuales con Irán?

En una entrevista en febrero del 2016, dijo: “No se confundan ahí en Israel: yo soy el mayor amigo que ustedes tienen hoy. Mi hija está casada con un judío ferviente partidario de Israel y yo participé en la marcha de apoyo a Israel. Mi amistad con ustedes es muy fuerte”.

Su hija Ivanka se convirtió al judaísmo en 2009 y está casada con el judío Jared Kushner del que dio a luz a su tercer hijo en marzo de 2016.

De igual manera, en 2016, el magnate inició un debate sobre si los judíos debían considerarse blancos o no, con una clara intención de integrar a los judíos a la sociedad estadounidense.
En un discurso ante la Coalición Judía Republicana, dijo: “Ustedes quieren darme su dinero. Ustedes quieren controlar a sus propios políticos. No hay problema… Hace cinco meses yo era uno de ustedes”. Aquí hace referencia a que él mismo ha financiado a políticos tanto republicanos como demócratas en el pasado, presumiblemente a cambio de favores. Así que entiende perfectamente lo que esperan recibir los judíos a cambio de su dinero. “Quiero vuestro apoyo, pero no vuestro dinero”, terminó.

Sobre Obama ha dicho Trump: “Creo que el presidente Obama es una de las peores cosas que le sucedieron jamás a Israel. Creo que está estableciendo las relaciones [israelíes] con Estados Unidos de una manera terrible, y la gente y amigos míos que son judíos, no sé cómo pueden apoyar al presidente Obama. Ha sido muy malo para Israel”.

Trump ha declarado a Israel como “nuestro aliado estratégico, nuestro amigo incondicional y nuestro hermano cultural, la única democracia en el Medio Oriente, el estado de Israel”.

Donald Trump es judío y sionista, que al igual que Hillary Clinton, son dos siervos de la élite; mientras los estadounidenses eligen a quien votar, las élites ya eligieron quien será el próximo presidente.



La agresiva geopolitica de Trump

Con respecto a Iran, el principal enemigo de Israel, nos dice Trump:

“Mi prioridad número uno es desmantelar el desastroso acuerdo con Irán. Irán es un problema en Iraq, un problema en Siria, un problema en el Líbano, un problema en Yemen y será un problema muy, muy importante para Arabia Saudita. Literalmente, cada día, Irán ofrece más y mejores armas para mantener a sus estados títeres.

Hezbolá, de Líbano ha recibido armas sofisticadas anti-buques, armas antiaéreas y sistemas GPS y cohetes como muy pocas personas en todo el mundo y, ciertamente, muy pocos países tienen. Ahora están en Siria tratando de establecer otro frente contra Israel desde el lado sirio de los Altos del Golán.

En Gaza, Irán está apoyando a Hamas y la Jihad Islámica.

En segundo lugar, vamos a desmantelar totalmente la red global de terrorismo iraní, que es grande y poderosa, aunque no tan poderosa como nosotros.

Irán ha sembrado grupos terroristas en todo el mundo. Durante los últimos cinco años, Irán ha perpetrado ataques terroristas en 25 países diferentes de los cinco continentes. Tienen células terroristas en todas partes, incluso en el hemisferio occidental, muy cerca de casa. Irán es el mayor patrocinador del terrorismo en todo el mundo. Y vamos a trabajar para desmantelar ese alcance, créanme, créanme.

Las Naciones Unidas no son un amigo de la democracia, no son un amigo de la libertad, no es amigo incluso de los Estados Unidos de América, donde, como es sabido, tiene su casa. Y les puedo asegurar que no es un amigo de Israel.

Así que con el presidente en su último año, las discusiones han estado circulando sobre un intento de llevar una resolución del Consejo de Seguridad en cuanto a un eventual acuerdo entre Israel y Palestina. Los Estados Unidos deben oponerse a esta resolución y utilizar el poder de nuestro veto, que voy a utilizar como presidente al 100%.

Cuando sea presidente, créanme, voy a vetar cualquier intento por parte de las Naciones Unidas para imponer su voluntad sobre el estado judío. Se vetará al 100%.

Cuando me convierta en presidente, los días de tratar a Israel como un ciudadano de segunda clase finalizarán el primer día. Vamos a mover la embajada estadounidense a la capital eterna del pueblo judío, Jerusalén.

Los palestinos deben venir a la mesa sabiendo que el enlace entre los Estados Unidos e Israel es absoluta y totalmente irrompible. Y han de venir a la mesa dispuestos a aceptar que Israel es un estado judío y que existirá siempre como un estado judío.

Amo a la gente en esta sala. Amo a Israel. Amo a Israel. He estado con Israel tanto tiempo en términos de que he recibido algunos de mis más grandes honores de Israel, mi padre antes que yo, increíble. Mi hija, Ivanka, está a punto de tener un hermoso bebé judío. Muchas gracias”.

Con respecto a Mexico: “Tengo un gran respeto por México y me encanta el pueblo mexicano. Tengo muchas amistades en México y con mexicanos. Pero México está totalmente fuera de las negociaciones con Estados Unidos en lo que respecta a nuestras fronteras y el comercio exterior. Las personas que vienen a este país, y no sólo de México, muchos, no todos, son personas que no debiéramos dejar entrar en el país, lo que, obviamente, es de sentido común. Desde que he hecho esa declaración, he recibido gran apoyo, de tantas personas en los Estados Unidos. O bien tiene que haber una frontera, o no tenemos un país”.

Además Donald Trump piensa prohibir la entrada en Estados Unidos de todos los musulmanes en respuesta al “odio” que, según él, siente parte de esa comunidad contra los estadounidenses.

Respecto de China, piensa Trump que este país está robando empleos en Estados Unidos mediante la manipulación de la moneda: “Mira, China es como México. Se están aprovechando de los Estados Unidos. Se ríen todo el camino hasta el banco. Por supuesto que van a responder, y lo dijeron en esencia, ¡Oh, no, nos encanta nuestro socio comercial, los Estados Unidos!. Claro, por supuesto que nos deben querer, están haciendo una fortuna con nosotros. Pero nosotros no hacemos nada con ellos. No conseguimos nada de ese acuerdo, créame. Eso cambiaría si yo fuera presidente”.

Y ahora para terminar juzguen ustedes quienes son los amos de Trump.

Penthos 4-Noviembre-2016


FUENTE: http://elquijotesiglo21.blogspot.com.ar/2016/11/quien-es-donald-trump.html?spref=tw

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Jorge Rulli y la continuidad del modelo


Jorge Rulli y la continuidad del modelo: “A veces siento que cada vez puedo hablar de estas cosas con menos gente”




"Producir una parte de lo que consumimos, establecer chacras diversas en la Argentina. Pero lo cierto es que no hemos logrado impactar en la sociedad argentina ¿cuántos nos siguen en este camino? Hemos avanzado, cierto, antes éramos unos locos y ahora ya somos un montón de locos (se ríe)". Foto: El Miércoles Digital.

ENTREVISTA CON EL FUNDADOR DEL GRUPO DE REFLEXIÓN RURAL

Jorge Rulli y la continuidad del modelo: “A veces siento que cada vez puedo hablar de estas cosas con menos gente”

30 abril, 2016 5,037 Visitas

El discurso de Jorge Eduardo Rulli incomoda y molesta. En su originalísimo itinerario de lucha (que nace en la Resistencia Peronista contra la Revolución Libertadora) tiene el mérito de ser quien en los años 90 ya advertía sobre la sojización de la Argentina. Al borde de los ochenta años no piensa dejar de alertar sobre las consecuencias del modelo agroexportador extractivista. Para hablar de todo eso estuvo hace pocos días en Gualeguaychú, y allí se produjo este diálogo, en el que entre otras cosas, definió: “…la mirada progresista urbana es hegemónica, `progresar´ es vivir en las ciudades, amontonarse allí… y el desinterés por lo que comemos también”. No ahorra críticas al kirchnerismo y al macrismo.

Por AMÉRICO SCHVARTZMAN de EL MIÉRCOLES DIGITAL

Referente del Grupo de Reflexión Rural (GRR), Jorge Eduardo Rulli es uno de los que inició la lucha contra los transgénicosen la Argentina. Era apenas un gurí cuando se sumó a la resistencia peronista para luchar por el regreso de Juan Domingo Perón. Su inserción en la lucha armada lo llevó por distintos rumbos, y luego de varios años de cárcel (más de una década en total) y de la cruel tortura bajo la última dictadura, recaló en Europa a inicios de los 80. Allí comenzó a adquirir la mirada que lo llevó a convertirse en un experto en desarrollo sustentable, aunque quizás se sienta más cómodo si en vez de presentarlo de ese modo se lo defina, más sencillamente, como un luchador que sigue fiel a los ideales que a los 15 años lo llevaron al peronismo, aunque tal vez la mayor parte de quienes hoy se identifican de ese modo, no puedan entender el pensamiento de Rulli, tan crítico al gobierno de los Kirchner y al PJ actual. Tanto es así, que aun las pocas voces que se alzaron en su defensa cuando el kirchnerismo lo echó sin explicaciones de Radio Nacional –donde condujo durante cinco años el programa “Horizonte Sur”– lo hacían diferenciándose de su “fundamentalismo antisojero y antitransgénico”.

En realidad, lo que no se bancan de Rulli es que dice lo que nadie quiere oír: que los verdaderos dramas del país no se debaten, que en los últimos diez años se ha sumido a la población más vulnerable en un nuevo naufragio social, no diferente en esencia al que provocó el menemismo, que el modelo es criminal y que la forma en que nos alimentamos es suicida, y que ni los partidos de la izquierda dura, se animan a plantearse en serio estas cuestiones.

Claro que el discurso de Rulli incomoda y molesta, y para varios lados. En los años 90 ya advertía sobre la sojización de la Argentina y hoy, al borde de sus ochenta y con una lucidez admirable, no piensa dejar de alertar sobre las consecuencias del modelo agroexportador extractivista. Para hablar de todo eso estuvo hace pocos días en Gualeguaychú, invitado a disertar sobre “Soberanía Alimentaria”. Allí tuvimos el placer de dialogar un rato con él. Lo que sigue es parte de la charla con este incansable e inclasificable luchador.

– ¿Cómo se pasa de la lucha armada a la conciencia ambiental?

– (Sonríe). No es fácil. Yo salí de la cárcel en octubre del 81. Y en los últimos meses en la cárcel me habían pasado “Mutantia” y a través de esa revista descubrí y empecé a leer a Carlos Castaneda. Al salir busqué a Miguel (Grinberg), pero me dio la impresión de que no quería mucho contacto conmigo. Eran tiempos difíciles y yo estaba con prisión domiciliaria, así que no insistí. En febrero de 82 me escapé, con mi hija menor, que estaba en un instituto de menores, y nos fuimos. En España tomé contacto con otras realidades, nuevas para mí: había una gran efervescencia, con grupos que hacían huerta urbana los fines de semana, ahí aprendí, en condiciones impensablemente diferentes a las nuestras… Trabajábamos con un pico (se ríe). ¡Con pico! Primero había que sacar las piedras. Había que ver lo que es aquello. Terrible. Aquí es un regalo, y la gente no quiere hacer huerta… Después trabajé con grupos de objetores, una serie de experiencias interesantes; estuve dos años allí, estudié Filosofía. Y después como la crisis era muy aguda, me fui para Suecia. Allí estuve en la clínica para torturados, logré reunir a todo el grupo familiar y recibimos asistencia. En Suecia ya había un movimiento ecologista y también partido ecologista. Con preocupaciones también sobre lo rural: los verdes suecos ya en los 80 consideraban que inevitablemente los campesinos de ese país iban a ser relevados por jóvenes urbanos. Y ojo, no digo que apliquemos esa idea aquí, pero es una experiencia interesante y válida en Europa. La raíz de esos grupos es el pensamiento libertario. Los que forman la ViaCamponesafrancesa, luego Via Campesina arrancan como “okupas” de casas vacías rurales. Fue en el marco de una campaña contra un aeropuerto militar, para lo cual habían expropiado propiedades de campesinos. Los campesinos habían aceptado el dinero y se habían ido, y entonces estos jóvenes urbanos ocupan esas granjas, se hacen fuertes, y después de muchos años se hacen campesinos. Ellos son los “padres” de la Vía Campesina que nace con mucha acción directa, quemando semillas de Monsanto, desarmando Macdonalds y cosas así. Es decir, además de trabajar como campesinos, tenían una activa militancia política libertaria.

– ¿Dentro de ese grupo estaba José Bové?

– Claro. Era el líder. Era un grupo que venía de la ciudad. Y esa caída, esa llegada de lo urbano a lo rural, te da otra mirada. El chico que viene de la ciudad y se hace rural, tiene otra mirada. Y de ahí surge la Vía Campesina. Lo que cambiará luego el rumbo dela Via Campesina internacionalmente es cuando se suma el MST brasileño (Movimiento Sim Terra) y todo el movimiento conducido por João Pedro Stédile, influido por la Teología de la Liberación y con fuerte pensamiento marxista-leninista. A tal punto que hoy Vía Campesina está en una gran crisis porque lo que pasó en la Argentina se ha replicado en otros lugares del mundo.

– ¿A qué te referís con “lo que pasó en la Argentina”?

– A que se sientan con los sojeros y firman documentos de acuerdos, de posible coexistencia de ambos modelos, el modelo basado en los pequeños y medianos productores con el de los grandes pooles, el del extractivismo sojero. Al unísono con las directivas que les ha dado la FAO (la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), donde quien lleva estas políticas a la FAO, y la dirige es un hombre del PT brasilero, José Graziano da Silva, un empresario de los agronegocios a quien Lula coloca a la cabeza de la FAO. Es muy siniestro cómo se ha ido armando todo esto. Porque hay conspiraciones, en el verdadero sentido de la palabra, detrás de todo esto. Hay quienes planifican cada uno de estos pasos, y son muy pocas personas las que los deciden.

– Y no todas esas conspiraciones son tan visibles como la destitución de Dilma.

– Claro. Pero por eso te digo, después de haber sido en mi pensamiento anticonspirativo toda la vida, llegas al final a pensar que las brujas existen (risas). Es decir, la realidad es política, pero las que la elaboran son cuatro o cinco tipos, y es importante ponerles nombre y apellido, porque son los que armaron la cosa.

– ¿Cómo se retoma el debate en el cambio de escenario en la Argentina, donde, como vos decías el kirchnerismo sobreactúa, y el macrismo tiene una agenda totalmente diferente a la que vos quisieras que se priorice?

– Siempre supimos lo que es Macri. El problema es que lo generaron ellos (el kirchnerismo). En el agotamiento del proceso “progresista”, en su debacle –porque ya la corrupción se le iba de las manos y porque no tienen sucesión, porque Cristina no tiene una gemela ni un marido– entonces buscan dos variables muy parecidas, que son Scioli y Macri. Que eran totalmente equiparables. Mucha gente no compartirá esto, pero para mí es evidente que Cristina juega de tal manera en la interna contra Scioli que da toda la impresión de que ella es la que ayuda a que Macri gane. Yo creo que después de la experiencia de (Michelle) Bachelet con (Sebastián) Piñera, ellos pensaron que ante la debacle propia, lo mejor era poner algo que se quebrara más rápido que ellos, algo demasiado provocador, que permitiera a la gente volver a desearlos. El grueso del FPV eligió a Scioli para ese triste rol, pero creo que cualquiera de las dos opciones venía bien para ese objetivo. Con una diferencia: que Scioli era “nuestro” (del peronismo) y Macri no. Entonces eso libera. Porque para mí, el kirchnernismo, como el menemismo, fue un gran agobio. Sobre todo por sus reminiscencias peronistas. Porque en eso reside el engaño: todo el progresismo, la izquierda posmoderna, son un agobio, tanto para los peronistas, como para los nacionalistas, como para los marxistas. Son un agobio para un sector que veníamos luchando y vemos que ellos desnaturalizan todo lo que queríamos. En cambio Macri no. Macri es como es.

– En una época de incertidumbres, Macri da certezas ¿no? Es como volver a tener un enemigo identificable.

–Claro, no hay dudas…. Al contrario, sorprende que no sea peor (risas). Lo sorprendente es que nos hable de Buda. Lo sorprendente es que tenga una agenda anti Cristina. Sorprende porque uno lo creía más tonto. Pero bueno. Hay gente que ahora sobreactúa y se escandaliza ante el gobierno de Macri, gente que ahora incluso está preparando acciones de lucha armada o delirios así. Es de locos… Hace poco uno de esos me dijo: “Hay que buscar la gente que se llevó los fierros del Gobierno, hay que hacer algo”… ¡Están locos! Me lo decía en la vereda de mi pueblo (se ríe) Lo único que me falta a esta altura de la vida es que me lleven preso por alentar la lucha armada contra Macri! (carcajadas). Por eso la sobreactuación, el paroxismo de equiparar esto con la dictadura. ¡Qué dictadura, hermano, te acaban de ganar las elecciones!

– Parte de eso se ve en el intento de construir un nuevo relato de “resistencia”, de una nueva Revolución libertadora y cosas así.

– En efecto. “Luche y vuelve”… o las convocatorias a la Plaza de Mayo porque “hay que defender a la Argentina frente a la Nueva Revolución Libertadora”… Pero no viviste la Revolución Libertadora, ¿no? ¡No podés compararla con esto! Estamos todos locos. Pero esa desmesura encubre y no permite razonar sobre la etapa que terminó, y eso a mí me parece que es una reflexión fundamental que nos está faltando. Porque ¿cómo enfrentar al macrismo sin haber entendido lo que nos pasó? Ese es el problema que yo veo. Porque además, aunque no me gusta manejar lo de izquierdas y derechas, de alguna manera entiendo a lo que apuntan quienes lo piensan así, y tomando la perspectiva de ellos, te diría que la “progreizquierda” ha sido reemplazada por la “progrederecha”. De ningún modo es lo que en los años 60, 70, 80, podríamos calificar como “derecha”. La derecha es no al aborto, no a los homosexuales, no. Estos están a favor de las libertades, del casamiento homosexual, de los travestis, etcétera. Pero a diferencia de los otros, que usan maquillaje, éstos te ponen directamente al empresario. Quizás como consecuencia de que el otro te llevó al descalabro, los Forster y todo eso, éstos ponen directamente a uno “que sabe”, al gerente de empresa. En lugar de un disparatado como Timerman, la ponen a Malcorra. Pero lo que hay que entender es que Timerman llevó a Malcorra. Son ellos los que condujeron a esto.

–Vos decís que el modelo es el mismo, que solo cambia lo superficial.

– Es que hay una continuidad. Yo quiero aprovechar el “estado de gracia” que hay en el cambio de gobierno, para intentar hablar de estas cosas. Recuperar un proyecto de nación, volver a hablar de “pueblo”, no de grupos, no de territorios o de kioscos. Todo este lenguaje procaz que tenemos, que nos fragmenta… Discutir el modelo extractivo que se mantiene, a tal punto que mantienen el mismo ministro de Ciencia y Tecnología, comparten cantidad enorme de cosas. No dudo de que hay una continuidad. Incluso lo que ahora es evidente, y algunos periodistas empiezan a reconocerlo, es que a ambos les interesa la confrontación. Con lo cual lo que logran es invisibilizar a todos los que no compartimos el juego. Entonces vos ves que los jueces convocan a Cristina. Pero no la convocan por el lavado de dinero en Hotesur: porque ahí habría terminado en cana. La convocan por el tema de los dólares a futuro, que fue terrible porque con eso han enriquecido a miles de militantes que fueron y sacaron dólares baratos, no solo a bancos y empresas, han democratizado el robo. Pero es muy difícil probar que eso sea un delito, porque son medidas de gobierno. Entonces todos esos que se llevaron dólares son convocados a defender a Cristina y van y entonces ves una multitud que la avala. Es imposible probar que son todos corruptos. Pero le liberan la zona, así que ella hace lo que quiere. Habla frente a Comodoro Py hasta con un Split detrás para que no pase frío, con el mejor audio y con una agrupación de judiciales que cuelga carteles desde adentro… Sin policías, con custodia propia, le pueden pegar a periodistas, lo que quieran. Y el Presidente, como marido cornudo, se va a Salta a entregar tres casas. ¡Escuchame! Es evidente que hay como mínimo una funcionalidad, y probablemente un acuerdo. Es evidente.

– ¿Un acuerdo tácito o explícito?

– La información que nosotros tenemos, que es de víakirchnerista, es que cuando Macri veranea en la Angostura tiene una entrevista de cinco horas con ella. Salieron muy contentos ambos y es difícil saber de qué hablaron. Pero se asegura que le pusieron límites a la confrontación, y suponemos que uno de esos límites es la cuestión familiar. Y fíjate que a los dos días la encanan a Milagro Sala. En un diálogo imaginario, yo veo a Macri diciendo “Yo no estoy de acuerdo pero no lo puedo parar a Morales, porque él considera que la única forma de garantizar la gobernabilidad en Jujuy, es meterla presa”. Y Cristina respondiendo: “Bueno, mire no es mi problema. Hagan lo que puedan”. A los dos días Milagro Sala está presa, y se supone, ahí va a quedar. Porque le soltaron la mano. Creo que ha habido acuerdos y creo que eso también se ve en los enojos de Carrió, en las constantes embestidas de Stolbizer… Creo que los acuerdos protegen a Cristina, porque es evidente que se lavaba dinero en los hoteles de los Kirchner. Pero va cayendo gente como Lázaro Báez, gente a la que le van soltando la mano. También es cierto que empiezan a jugar nuevos protagonistas, como por ejemplo los jueces federales, que están jugando independientemente de Macri, que no los controla. Y creo que a Lorenzetti, el jefe de la Corte, es a uno de los que no controla, que es un hombre que tiene sus propias ambiciones, y que a esta ofensiva la ha respaldado. Y el otro que ha respaldado esta ofensiva es Francisco. Se dice que Francisco lo llamó al (juez) Casanello. Casanello es kirchnerista por convicción. Y al ser consciente de que tenía en sus manos los elementos para enterrar al kirchnerismo, tuvo una crisis. Ahí tuvo un diálogo con el Papa y éste le dice: “Haga lo que su conciencia de juez le indique”. Lo de Chueco, por ejemplo, es una bomba. Porque Chueco está dispuesto a hablar. Lo que yo veo es que hay sectores kirchneristas a los cuales la corrupción no les interesa. Ni a los curas. Y no lo puedo creer. Les importa un carajo. Veo a los curas villeros, que son buena gente, reunidos con Cristina y no lo puedo creer. A mí me consta de una persona a la que Néstor la nombró en un puesto muy importante, y cuando lo abraza luego de jurar, delante de todo el mundo, le dice al oído: “Boludo, date cuenta que te hice millonario”. Y el tipo tuvo una crisis porque, me decía, “yo juré por la Patria, no era para eso”. Para Néstor estaba claro para qué estaban, estaban robando. Y cuando llega Cristina y ve los bolsos, dice que no los quiere ver más. Y los manda a hablar con De Vido. Ahí viene el apriete al dueño de la Rosadita y empiezan a mandarlo allí. Compran la financiera y el tráfico de bolsones, que antes iban a la caja fuerte porque Néstor era un amante de las cajas fuertes, ahora con Cristina empiezan a ir a las Islas Vírgenes y a las cuentas offshore. Pero la banda siempre fue una banda. Los Forster y los Horacio González les dieron una retórica. Cientos de intelectuales les dieron el discurso a éstos.

“La información que nosotros tenemos, que es de vía kirchnerista, es que cuando Macri veranea en la Angostura tiene una entrevista de cinco horas con ella (Cristina). Salieron muy contentos ambos y es difícil saber de qué hablaron. Pero se asegura que le pusieron límites a la confrontación, y suponemos que uno de esos límites es la cuestión familiar”. (Foto: El Miércoles Digital).

– ¿En qué situación estamos, en este “estado de gracia” que vos mencionás, para discutir temas como el que viniste a exponer hoy, la soberanía alimentaria? Vos venís cuestionando desde hace mucho el modelo sojero, extractivista, agroexportador. En esa mirada, ¿dónde estamos como para discutirlo?

– Yo siento que estamos en el mismo lugar. No hemos avanzado nada. Este momento sería una buena oportunidad para debatir, porque el Gobierno de Macri recién se instala, y el modelo anterior acaba de ser derrotado electoralmente. Pero es muy difícil instalar el debate. La mirada modernizante tardía de la Argentina es terrible, es hegemónica, la mirada progresista urbana es hegemónica, “progresar” es vivir en las ciudades, amontonarse alli… y el desinterés por lo que comemos también. Yo no quiero ser pesimista, porque creo que hay mucha gente concientizada, que el tema del alimento para la salud está bastante instalado, parte del común de la gente podría estar conmovida por esto, pero es difícil de visualizar y de cuantificar. Hay que apurar un debate sobre estos temas en la Argentina. La Argentina oficial, no tengo dudas, es la misma.

– Hablabas recién de un modelo que fue derrotado electoralmente. Pero bien mirado, los tres principales candidatos en la primera vuelta, que se llevaron algo así como el 90% de los votos, expresan el mismo modelo…

– Totalmente. Y si te vas a una segunda línea, gente como la Stolbizer, como la Carrió, también, lamentablemente. Durante la campaña yo le escribí a Stolbizer para reprocharle como una vergüenza que dijera que la única zona rescatable del Gobierno de Cristina era el área de Ciencia y Tecnología con Lino Barañao. En eso piensa igual que Macri, como todos. La Carrió reacciona ante la corrupción, pero no ante la ingesta de soja. El pensamiento hegemónico cubre toda la dirigencia, de izquierda a derecha. El Partido Obrero no se diferencia en absoluto en esas cuestiones centrales. El PJ nombra como conducción a Gioja, el gran lobbysta de la Barrick. Pero el Partido Obrero propone el control obrero de la minería. No está en contra de lo que hace la Barrick, sino en contra de su manejo interno clasista. Es una lucha gerencial. Y la de Macri es también una lucha gerencial, porque para él la Argentina es una empresa y él propone una mejor gerencia. Fijate que Macri no dice una palabra del pacto que firmó Cristina con China, que es un nuevo pacto Roca-Runciman, que nos somete totalmente a China. E inclusive en el plano sindical, porque tampoco Moyano lo denuncia.

–De esa dominación no se habla ¿no? Es más fácil entretenernos con los “buitres”.

–No se habla, no. Y Macri se reunió el otro día con la cúpula del Partido Comunista Chino. En ese sentido las continuidades son escandalosas. El problema son las continuidades en lo que a nosotros nos preocupa: el modelo colonial, la soja, la megaminería, el hecho de que China siga siendo nuestra fábrica proveedora… El problema es que al resto de la Argentina política esto le importa un pito. Lo que yo estoy diciendo está a la vista de todo el mundo, pero ellos lo ven de otra manera. Lo ven con otros ojos. Y a veces siento que cada vez puedo hablar de estas cosas con menos gente.

–Quiero volver a la pregunta sobre el modelo.

–Sí, volvamos. De eso quiero hablar. Ese modelo se instala en los años 90 y luego ese modelo va a tener diferentes conducciones políticas, que se llaman menemismo, duhaldismo, Alianza y Frente Grande, kirchnerismo… que entre todos ellos hay matices, por supuesto. Y ahora el macrismo, que tiene menos retórica y menos cosmética, pero nada más. No es diferente. Todos los demás lo manejaron, lo gerenciaron y lo potenciaron. Nadie habilitó tantos transgénicos como el kirchnernismo. La soja llegó con el kirchnerismo a 35 millones de hectáreas (N. de la R.: se refiere en realidad, a los OGM, que superan las 32 millones de hectáreas según los datos más recientes). Grobocopatel apoyó a Néstor y Cristina desde el comienzo, se distanció recién sobre el final de la debacle, y ahora su hijo Rosendo es mano derecha del jefe de Gabinete, de Marcos Peña. Y Grobocopatel va a Colombia a la conferencia de paz entre las FARC y el gobierno y lo presentan como una de las alternativas que avala Cuba: ofrecerles a los guerrilleros de las FARC tierras, que dejen la guerrilla y siembren soja. Y Grobocopatel les ofrece “reproducir el éxito de la Argentina” en Colombia.

–Más simbólico de la derrota de las ideas de cambio, imposible. ¿Cómo competir contra eso, cómo proponerse otro camino?

– Creo que hay pensar en un nuevo imaginario, una nueva épica, basada en la autonomía, en apoyarse en la propia fuerza, lo que decía Mao en alguna época pero que también lo encontrás en John Seymour, en su libro para el horticultor autosuficiente. Producir una parte de lo que consumimos, establecer chacras diversas en la Argentina. Pero lo cierto es que no hemos logrado impactar en la sociedad argentina ¿cuántos nos siguen en este camino? Hemos avanzado, cierto, antes éramos unos locos y ahora ya somos un montón de locos (se ríe). Pero en el imaginario colectivo de la Argentina sigue siendo lo urbano, el consumo, la góndola, los animales alimentados con balanceados, el mito del desarrollo. Acá ha triunfado todo lo que instaló Frondizi. El desarrollismo, en distintas versiones. ¿Cómo desarmás ese paquete? ¡Si acá el desarrollismo volvió con el Gordo Cooke! Nosotros lo echamos a Cooke por desarrollista, por derechista, por socio de Frondizi… Los compañeros del frigorífico Lisandro de la Torre no lo dejaron entrar al Gordo. Se fue a Cuba, se hizo marxista-leninista y volvió ganador. Pero de acá lo rajamos por desarrollista. Y ahora el desarrollismo volvió con el Gordo Cooke, con el discurso de la izquierda posmoderna…

– ¿Definís al kirchnerismo como “neodesarrollista”?

– El kichnerismo es un engendro neodesarrollista, producto del cruce del peronismo desarrollista con la izquierda posmoderna.

– ¿Y el macrismo sería otra variante desarrollista?

– Es un desarrollismo más “dextro”. Un capitalismo “verde”(se ríe) más desembozado. Al estilo de Piñera. Pero ojo,Scioli no habría sido diferente. Habría hecho las mismas cosas, como lo reconoció el propio hermano de Scioli hace apenas días. Lo que pasa es que ahora están todos pensando en el 2017 donde habrá elecciones y habrá un nuevo balance para la Cámara de Diputados, para poder gobernar. Y más allá de las tarifas que han crecido, con el tema de la industria de la deuda externa, ahora podría haber una fiesta de dólares. Pero siempre desde las finanzas. Ahora Macri ha retado a los empresarios… como si con eso se cambia algo. Acá lo que pasó, lo que se no entiende, es que hubo una reconfiguración de los sectores dominantes. Un pase de manos, y como todo cambio de oligarquía, siempre es cruento. Y acá pasamos de la Sociedad Rural, de la SRA, a la oligarquía de los pooles de soja. Y eso fue duro. Aunque nos hagamos los pelotudos.

–Y lo que vos decís es que el kirchnerismo no disputó ese proceso para crear una nueva burguesía nacional como sugirió desde el relato, sino que se limitó a pedir su parte en el reparto, y a su vez distribuir un poco socialmente.

– Claro, y a su vez lo que hizo fue invisibilizar, enmascarar ese proceso. Y allí le permitieron un capitalismo de amigos para los propios. Que mordieron fuerte. Porque el mordisco del grupoEskenazy, por ejemplo, fue muy fuerte. Pero en general su parte fueron bolsones de euros para meter en la caja fuerte.

– Sin mucho disimulo, ¿no? Porque hasta su fortuna legal, la declarada, está puesta en hoteles, que no parece una actividad demasiado productiva (dejando de lado la sospecha del lavado), y en plazos fijos… Es decir la propia cabeza del Estado, el ejemplo que la Presidenta daba al país, era especular y no invertir en producción…

– Es cierto. Y con eso me llevás a un tema que caracteriza a todos los progresismos latinoamericanos: que es la mentalidad rentística. El marxismo, en la primera mitad del siglo XX, se caracterizaba por intentar socializar la renta a través de la producción. Por eso acompañaba a los movimientos nacionales: había que industrializar al país y socializar la renta. Con la burguesía productiva como aliada. Pero en esta etapa, tanto en la Argentina como en Brasil y sobre todo en Venezuela, es que la mentalidad es rentística. La discusión se limita a cómo socializamos la renta de la soja o del petróleo en Venezuela. Es un cambio cultural que mucha gente de izquierda no lo advierte. Hay que tomar un poco de distancia para verlo.

– Quisiera que vuelvas a lo de un nuevo imaginario…

– Sí, creo que hay que recrear un sentido de patria, volver a tener una misión como país, como alguna vez tuvimos. Cuando llegan al gran Buenos Aires bolivianos y paraguayos, yo siento agradecimiento porque vengan, porque son un aire refrescante. Frente a lo que han hecho con nuestra gente, con nuestros pobres, el subproducto de lo que ha dejado el kirchnerismo más el duhaldismo, con 15 años de planes sociales… Comen solo comida chatarra, los chicos están destruidos desde ya y tengo poca esperanza en ese aspecto. En cambio veo a los paraguayos que los fines de semana se organizan y empiezan, por ejemplo, a arreglar una calle, no piden que venga alguien… Y así eran nuestros padres. No le pedían permiso a la policía o a las autoridades. Se organizaban y creaban sus soluciones. Creo que hay que valorar eso, que está en lo más profundo de Latinoamérica, la idea solidaria, la de ayuda mutua…

– Esto nos habla también del fracaso del Estado, y de su rol… ¿no?

– Sí, claro, y eso también surge a cada paso. En las reuniones con referentes socioambientales, aparece cada vez más. Estamos todos en crisis personal con el Estado, porque todos fuimos estatalistas… Y hoy día cada vez estamos más convencidos de la autonomía, de la organización, estamos cada vez más libertarios. ¿Por qué te crees que a las generaciones jóvenes les atraen cada vez más esas ideas…? Yo cuento que al llegar a Brasil, cuando los desórdenes del “movimentoPasseLivre”, en la Universidad de Sao Paulo, en el momento en que entro al salón, una profesora estaba diciendo por el micrófono: “Hoy la opción es entre Marx y Lenin o Proudhon y Bakunin…”. Yo después cuando lo contaba acá, decía “Marx y Lenin” o “Perón y Bakunin”, pero no, había algo que no cerraba (risas).

– “Proudhon /Proudhon / qué grande sos”.

– (Risas) Sí, sí, algo así. Pero hablando en serio, las ideas libertarias están entre las cosas que han sobrevivido, que no se han corrompido del todo. Ha sobrevivido Bakunin, Evita, los zapatistas… y no mucho más.

–En estos años, los defensores del modelo, o algunos de ellos, se tranquilizaban ellos mismos cuando a cualquiera que cuestionara le arrojaban el adjetivo “gorila”. Vos, que estuviste en la Resistencia Peronista, que estuviste preso, que fuiste torturado por la dictadura, exiliado, y que seguís considerándote conceptualmente parte de esa identidad, sos una de las personas que…

— (Interrumpe) Me dicen cosas peores. Me dicen “peronista traidor”, “quebrado”. Me da una bronca (se ríe). Son unos hijos de puta. No han estado un día en la cárcel. Pero además, te dicen “quebrado” a vos y son todos servicios… ¡Trabajan en la SIDE! Realmente unos hijos de puta.

FUENTE: http://www.elmiercolesdigital.com.ar/jorge-rulli-y-la-continuidad-del-modelo-a-veces-siento-que-cada-vez-puedo-hablar-de-estas-cosas-con-menos-gente/
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...