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domingo, 10 de julio de 2016

EL IMPERIO BRITÁNICO Y LA REVOLUCIÓN DE MAYO. EL OTRO BICENTENARIO


EL IMPERIO BRITANICO y LA CAIDA DE PERON


HOSTILIDADES BRITÁNICAS AL GOBIERNO DE PERÓN

Dr. Julio C. Gonzalez

EL IMPERIO BRITÁNICO Y LA REVOLUCIÓN DE MAYO.

Los ingleses asaltaron Buenos Aires por primera vez en 1806.Sus tropas despojaron, asesinaron y desvastaron.

Saquearon el Tesoro de la Hacienda Pública que era algo similar al Banco Central del Virreinato. De este episodio, arranca el déficit permanente del fisco nacional. Los ingleses nunca devolvieron el Tesoro que, en el curso de los muchos tratados que ellos firmaron españoles y argentinos nunca nadie reclamó. Enigmas de la historia... Para tapar este agujero en las arcas del Estado fue menester contratar empréstitos británicos que produjeron y producen agujeros y pozos fiscales imposibles de llenar.

Saquearon la Compañía de Filipinas, la gran empresa comercial hispano-indiana que sembraba riquezas en las hoy desoladas provincias del oeste y del norte Argentino. La Compañía de Filipinas era la vena económica que a través del Pacifico vinculaba nuestro actual país con el lejano Oriente.

Saquearon las propiedades particulares, los negocios de ventas de comestibles y bebidas, los domicilios familiares de adobe o de ladrillo, los monasterios y los templos. Mataron a niños y mujeres. Violaron y asesinaron.

El producido de tan monstruoso latrocinio fue llevado a Londres donde fue paseado por seis carrozas tirada cada una por ocho caballos Cada carroza llevaba cinco toneladas de metal. El arte del saqueo preanunciaba la economía de miseria, de deudas y de empobrecimiento vitalicio de la Argentina

Saquearon también las almas y conciencias.

En toda sociedad el cobarde vencido es el aliado más perfecto para sostener con su obsecuencia al triunfador. Y Buenos Aires no fue precisamente una excepción a tan dura regla de la guerra. Mientras la dignidad, sin distingos de clases y de fortunas, luchaba y resistía, la cobardía comerciaba.

La degradación de algunos vencidos obsequiaba a los vencedores: les ofrecía sus salones, sus vinos y sus mujeres.

Con las relaciones familiares se iniciaba una sociedad comercial. Para el mantenimiento de la misma muchos sustituyeron su religión y muchos procedieron a la mutación de su Idioma. Tal es, en breves palabras el origen degenerado de la “clase dirigente” que nació por esos días. La clase de los futuros "patricios mercaderes".

La reconquista de Buenos Aires en 1806 y la defensa de lo reconquistado en 1807 fue una bellísima gesta popular Una pueblada de épica. Un populismo de ética, de dignidad, de valor, de coraje, de martirio y de heroísmo. En fin, la suma de todos los valores humanos y divinos que subyacen en la entraña cultural de cada pueblo.

Los indios, célula vital de una cultura exterminada pero Universalmente poderosa, fueron los primeros en alistarse para luchar contra el invasor inglés. En el archivo de Indias de Sevilla, amarillentos papeles coinciden con los lujosos protocolos que contienen la historia Argentina en los anaqueles del Foreign Office los indios en número de veinte mil" todos gente de guerra y cada cual con cinco caballos” custodió las costas bonaerenses para impedir un nuevo desembarco del invasor “de esos colorados que han tomado las tierras y vuestras casas por una desgracia”, según leemos en un documento redactado por los caciques de la época.

Y a los indios se unieron los gauchos.

Y a los indios y a los gauchos, los niños. Aquellos niños de los cuales dijo Perón que en toda nación civilizada eran y serían siempre los únicos privilegiados.

La resistencia del pueblo contra los ingleses y el puñado de traidores asociados tuvo una vida que fue más allá de la muerte. Esa vida es la que corporizó en una institución fundadora del nuevo país: el EJERCITO ARGENTINO. En las instituciones, dijo Perón, se prolonga la vida y sólo las instituciones vencen al tiempo.

Al mismo tiempo que Beresford decía con exasperación extorsiva y ruin que "Gran Bretaña es tan capaz de castigar como inclinada a perdonar”. Belgrano, síntesis magistral de combatiente y pensador escribía lo siguiente: "El comerciante no reconoce más patria ni más rey ni más religión que su interés propio...”

No estaba equivocado el General Belgrano. El ejército de retaguardia de los ingleses era efectivamente un ejército de comerciantes. Y ese ejército de comerciantes era el que estaba destinado a continuar la guerra para beneficio de Inglaterra. Una guerra muy prolongada que sigue aún vigente. Una guerra en la cual el ejército y el pueblo vienen perdiendo hasta ahora muchas batallas. Pero una guerra inconclusa...

En 1804 había en Buenos Aires 47 comerciantes ingleses. En 1810 al estallar la Revolución de Mayo, 2000. Fracasadas las invasiones armadas, los buques de guerra de Su Majestad Británica, se fueron. Pero los buques mercantes de los comerciantes Londres, abarrotados de abalorios, se quedaron. Primero ejercieron el contrabando a la vista y paciencia de los españoles y ante la perplejidad del Ejército Argentino, de gauchos, de indios y de niños que los habían combatido. Luego el anglófilo Virrey Cisneros les otorgó, por un año, el comercio libre.

Con el comercio libre de Cisneros que curiosamente debía terminar el 18 de Mayo de 1810, los ingleses vencidos se transformaron en vencedores y el pueblo y el ejército vencedores, en vencidos.

Con el Edicto de Libre Comercio de Cisneros se inauguró el saqueo institucional en gran escala:

1) Los términos del intercambio fueron escandalosos: 12 barcos de frutos del país por la carga de un barco inglés de bagatelas importadas. Libre Exportación del oro, de la plata y de todo el metálico rioplatense para pagar en dinero en afectivo las chucherías manufacturadas.

2) En pocos meses el país se quedó sin dinero y para restituir el dinero que se iba, comenzaron a concertarse empréstitos que serían pagados con nuevos empréstitos. Todo ello sin variantes. Desde el primer empréstito contratado por Rivadavia hasta el último empréstito celebrado en enero de este año por el Ministro Whebe.

En este último empréstito de los 10.000 millones de dólares que presta el Fondo Monetario Internacional a la República Argentina, 3.500 millones de dólares son aportados por el Banco de Inglaterra para que nuestro país, derrotado en las Malvinas -pero aún en guerra con Inglaterra- pueda pagar con preferencia las deudas que tiene con sus acreedores británicos. Como es de ver, desde las invasiones inglesas hasta hoy nada ha cambiado.

3) La geopolítica argentina quedó dada vuelta:

-El comercio hacia el norte y de allí al extremo oriente abandonado.

-El flujo económico que producían las artesanías e industrias provinciales destrozado.

-La navegación por el Pacífico prohibida. Tan pero tan prohibida que en el más risueño disparate que existe en la historia universal nuestro desdichado país y sus discapacitados dirigentes, regalan públicamente el Océano Pacífico. "Argentina en el Atlántico, Chile en el Pacifico". Todos hemos leído y leemos diariamente el absurdo cartelito.

-La minería del norte quedó suprimida y con ella sus implicancias industriales.

4) La miseria en medio de la opulencia había comenzado.

Saqueo permanente, deudas, hambre y desocupación, serían y son la constante política que nadie ataca.

Enfrentamientos sangrientos entre argentinos, odios irreconciliables y divisiones feroces. Todo mantenido por el arma de la colonización sutil, por la acción psicológica que divide al país por fruslerías infantiles.

Divide et Impera (separa y gobierna). Trade non countries (tratados comerciales y no territoriales). Tales son las coordenadas con que Inglaterra ha gobernado el país desde el Edicto de libre Comercio de 1809, con el cual el Virrey Cisneros convirtió en triunfo la derrota del invasor británico que había sido aniquilado por el Ejército y por el pueblo, en las jornadas de 1806 y 1807

¿Cuál fue la posición de la Primera Junta y del Gobierno del General Perón y del Peronismo, frente a la política Inaugurada por Inglaterra en 1809? La pregunta es acuciante y las respuestas, hasta ahora, no han 
sido precisas. Trataremos de aclarar algunas cosas.


La instalación de la Primera Junta fue un acto viril contra la política anglófila de Cisneros. El heroico Ejército Argentino que se había formado junto al pueblo en las jornadas de la Reconquista y Defensa de Buenos Aires, advirtió con asombro que los comerciantes Ingleses unidos a un grupo de perdularios porteños, les estaba robando el triunfo. Por eso actuaron en las jornadas de 1810. Agotada la capacidad de conducción por parte de España, había que defender lo propio, lo nuestro, eso que el extranjero inglés arrebataba como suyo, con ironía, con sarcasmo, con extorsión o con violencia.

La Junta actuó con grandeza moral y con buena fe política. La grandeza moral y la buena fe política, son dos principios básicos y dos hidalgas conductas. Empero, ante la ruindad del mundo internacional y ante la ferocidad de los apetitos económicos no son suficientes para asegurar el éxito.

El mundo anglosajón, a diferencia del espíritu latino, es magistral en la iniquidad y la intriga. En la alcahuetería disociadora que tanto ha fragmentado y triturado a la Argentina. En el asesinato hipócrita. En la mentira cínica. En fin, en todo tipo de medios que aseguren el poder.

Por grandeza moral y buena fe política. Saavedra dividió su sueldo con Cisneros y compartieron ambos el sitial que les correspondía en la Catedral, de la misma manera en que Liniers después del 12 de Agosto, compartió su almuerzo con el vencido General Beresford y el Estado Mayor Inglés.

Por grandeza moral y buena fe política, la Junta en pleno, recibió en su primera audiencia al Almirante De Courcy, Comandante en Jefe de las Fuerzas Británicas en el Atlántico Sur.

El Almirante Inglés con la mayor cordialidad, pero sin dejar de apuntar sus cañones, obtuvo de los desprevenidos patriotas de la Junta, la igualdad de derechos entre ingleses y criollos.

Así por medio de la grandeza moral y de la buena fe política, el monopolio que habla ejercido España se transfirió para beneficio de Inglaterra y el Edicto de Libre Comercio del Virrey Cisneros perdió fecha de vencimiento.

Por grandeza moral y por buena fe política, la Junta cedió ante Alejandro Mackinnon, representante de los comerciantes ingleses, residentes en Buenos Aires y éstos obtuvieron el permiso expreso para exportar a Londres el metálico de oro y plata Que recaudaban con sus ventas.

Por grandeza moral y buena fe política, la junta aceptó que Lord Strangford, Embajador Inglés en Río de Janeiro, representara al país naciente, ante las cortes de Londres y Madrid.

Por la grandeza moral y buena fe política, la Junta permitió que la bandera Inglesa unida a la bandera española, fuese su emblema ante las demás naciones de la tierra.

En poco tiempo todos los patriotas comprendieron con amargura que Inglaterra era la única beneficiaria de la lucha que habían emprendido contra España. Pero ya era tarde. En vez de la anhelada Independencia se había instalado una espantosa e irreversible dependencia económica hacia la Gran Bretaña.

Advertidos que la ayuda británica no era de beneficencia, sino que respondía a otras reglas de juego, Saavedra convocó a las provincias y al pueblo que lo había acompañado y Moreno recurrió a la queja diplomática. Pero ni la presencia de los representantes de las Provincias en Buenos Aires, ni el Gobierno de la Junta Grande ni el pronunciamiento del pueblo del 5 y 6 de Abril de 1811, ni la proyectada queja diplomática de Moreno dieron ningún fruto.

El avance inglés por medio del comercio era arrollador e incontenible y frente a ese avance fueron sucumbiendo uno a uno todos los que habían levantado sus armas o su voz en contra de ellos.

Liniers, el jefe militar que abatió a los ingleses terminaría fusilado. Alzaga el caudillo popular que armó al pueblo contra los ingleses terminaría ahorcado. Saavedra, el jefe militar que se levantó contra el anglófilo Virrey Cisneros terminaría exiliado y su memoria cubierta por un asombroso silencio. Moreno, el Secretario Técnico de la Junta que pretendía arreglar el problema con una reclamación diplomática murió misteriosamente. Su deceso fue precipitado “por la administración de un emético que el Capitán del buque inglés le suministro imprudentemente”, según las textuales palabras de su hermano Manuel Moreno autor de “Vida y Memorias del Doctor Mariano Moreno” página 241. Agrega Manuel Moreno que el cadáver de su hermano “estuvo todo el día sobre la cubierta envuelto en la bandera inglesa”. Larrea, proclive a negocios junto con los ingleses se suicidó.

La lista es trágica, tanto por la ferocidad de los medios de eliminación como por la continuidad de fusilamientos y asesinatos y de suicidios que plagan el destino fatal de nuestros gobernantes y prohombres. Los nombres de Dorrego, Chilavert, de López Jordán, de Leandro Alem, de Lisandro de la Torre, de Belisario Roldán, de Leopoldo Lugones, del General Valle y tantísimos otros de plena actualidad, son testimonios extremadamente serios que nos llevan a una conclusión: que causa espanto: los enemigos que se apoderaron sigilosamente de nuestro país siguen imperturbables y victoriosos, mientras que mitos, dogmas, esquemas, etiquetas, palabras y hasta letras siguen provocando el desencuentro de nuestras mentes mas brillantes y de nuestros espíritus más lúcidos.

La Revolución de Mayo, despojada de las palabras escolares y profundizada en su real dimensión, deja para la posteridad la enseñanza de un mal éxito que debe prevenirnos para no incurrir en una repetición forzosa.

Con la buena fe y la pureza moral de sus protagonistas la Revolución de Mayo no obtuvo la independencia efectiva del país. Antes, ese patrimonio espiritual fue el puente que utilizaron los comerciantes británicos para operar una transferencia del dominio español al dominio de Inglaterra.

Ese dominio fue más sutil y más eficiente que el del Imperio Español. nos adjudicó una autarquía administrativa de nivel municipal en lo interno, pero con una férrea dependencia económica que aseguró con sus concesiones y contratos cada vez más. Leoninos y cada vez más exigentes. Inglaterra se reservó el control de la política interior, reemplazando por adjetivos calificativos, los sustantivos y los verbos que conforman el lenguaje con que deben tratarse los grandes temas de un país. Dividió en forma tan irreconciliable como artificial a los conductores argentinos desde morenistas y saavedristas hasta peronistas de todos los grupos y antiperonistas de todas las tendencias. Porteños contra provincianos, Buenos Aires contra el interior. El campo contra la industria. La civilización contra la barbarie. Gremialistas contra políticos. Civiles contra militares... Siempre los antagonismos vertidos en un molde de hierro: Divide et Impera, Gran Bretaña ejerció también, a través de sus personeros más sumisos, la política exterior de los argentinos en todos los gobiernos y en todas las épocas”. No es el caso de entrar en casuismos ni contar las pocas excepciones pero todos recordamos la reciente guerra de la Malvinas dirigida por un Ministro de Relaciones Exteriores que era el mas conspicuo abogado del complejo frigorífico inglés Swift Deltec.

La eficiencia del sistema colonial inglés en el Río de la Plata, fue y es, el opus magnum de Canning, el estadista impecable. Inglaterra sería el taller del mundo y la América del Sur su granja.

Este plan gigantesco redujo nuestro territorio de 5 millones de kilómetros cuadrados a menos de 3 millones de kilómetros cuadrados y nos convirtió de un país bioceánico y minero en país atlántico y pastoril.

Del éxito del plan dice el historiador británico Harry Ferns:

“Durante el siglo XIX no se produjo ninguna alteración en la ecuación Anglo-Argentina y no hay razón alguna para suponer que hoy (en 1966) es diferente a lo que fue un siglo y medio atrás”. (Tomo I, pág. 486)

EL IMPERIO BRITANICO y LA CAIDA DE PERON

En 1964 Perón escribió sobre el tema que nos ocupa:

“El Imperio Británico celebró mi caída como una victoria típicamente Inglesa. Ante una Cámara de los Comunes delirante de entusiasmo, Winston Churchill desencadenó todos los juegos de artificio de su pirotecnia verbal. Señaló que mi derrota era para el Imperio, un hecho tan importante como la Segunda Guerra Mundial y que no se me dalia tregua ni cuartel, hasta el final de mis días".

La sentencia de Churchill se cumplió, Perón no tuvo ni tregua ni cuartel hasta el día de su muerte.

¿Qué había hecho el gran conductor Argentino para que Churchill lo considerase un enemigo de tales dimensiones?

Algo muy simple, declarar y hacer efectiva la Independencia Económica del país, que fue solemnemente jurada por todo el Gobierno, en Tucumán, el 9 de Julio de 1947. La puesta en marcha de esa Independencia Económica, era revertir y recuperar para los argentinos, los tres millones de kilómetros cuadrados de la geografía que nos quedaba.

La Argentina primaria del pasto y de la vaca inglesa fue reemplazada por la Nueva Argentina industrial, tecnológica y científica.

Esa Nueva Argentina se construyó sobre las siguientes bases:

-Se decretó feriado y día festivo el 12 de Agosto de cada año. De esta manera el país volverá a insertarse en la continuidad histórica de la cual habla sido separado.

-Se estableció el control absoluto del comercio exterior por parte del Estado.

-Se creó una flota estatal de 1.500.000 toneladas integrada por 169 buques de ultramar y 1.198 buques fluviales.

-Se reconquistó la potestad de imprimir moneda y de otorgar créditos con la nacionalización del Banco Central y con la nacionalización de los depósitos en poder de la banca privada.

-Se rescataron los servicios públicos de manos de Inglaterra: ferrocarriles, gas, transportes automotores de pasajeros, obras sanitarias, teléfonos, transportes aéreos, etcétera.

-Hubo precios sostén para los productores y precios máximos para los consumidores.

-Se construyeron viviendas y más viviendas; escuelas y más escuelas, institutos de enseñanza técnica y universidades sin aranceles. Se abrió de esta manera el crecimiento de la inteligencia de los argentinos.

-Hubo salud pública integral; erradicación del paludismo y de la tuberculosis.

-Un derecho laboral, sindical y previsional, perfecto por su eficiencia.

-Se repatrió la deuda externa y se puso fin a los empréstitos tomados para el derroche.

-Hubo paz y proyecto de Unión Aduanera con Chile, lográndose de esta manera el retorno de la presencia Argentina en el Pacífico.

-Hubo paz y proyectos de recursos hídricos compartidos con el Brasil--Iniciamos la tercera posición internacional (precursora del Tercer Mundo).

-- Tratamos de igual a igual con los Estados Unidos y esto comenzó con el gran acuerdo Perón-Eisenhower, de 1954, que principió con el frustrado contrato petrolero con la California Argentina.



La Argentina de Perón, consolidada jurídicamente en la Constitución Nacional de 1949 --que ahora ningún dirigente Peronista recuerda ni menciona-- era la puesta en marcha de los próceres precursores de 1810. Era la revancha contra el brutal colonialismo que nos había impuesto Gran Bretaña, durante un siglo y medio.

Ferns, el gran historiador inglés contemporáneo, señala en el Tomo I de su obra dedicada a la Argentina que antes del proceso de Perón al poder, la Argentina "absorbió entre el 40 y el 50 % de todas las inversiones británicas hechas fuera del Reino Unido. (Pág. 397).

Estas cifras son más que indicativas de los intereses que la obra del peronismo había lesionado. Si tenemos en cuenta que durante el decenio 1946/55 Inglaterra tuvo que resignar ante Ghandi su presencia en la India y que Mohamed Mossadegh había puesto fin a los intereses ingleses en el petróleo de Irán, comprenderemos la gravitación que nuestro país tenía en 1955 en el derrumbe del Imperio Anglicano.

El reconocimiento que los Estados Unidos hicieron del poder de Perón y de la Argentina Justicialista fue lo último que pudo Soportar la metrópoli Londinense de su ex colonia El acuerdo Perón-Eisenhower con respecto a la explotación petrolera a través de la "California Argentina" iba a alejar por siempre de estas tierras a la Gran Bretaña y a las otras potencias europeas asociadas.

Fue entonces cuando Inglaterra se lanzó a la Reconquista de la Argentina. Utilizó para tal fin dos fuerzas tradicionales y muy eficaces: sus diplomáticos y sus agentes diplomáticos. Con respecto a ellos dice Ferns:

“La diplomacia británica hubo de participar hábilmente en la política de la comunidad Argentina, ya prestando un reducido apoyo a determinados intereses, ya privando a otro de este limitado apoyo, siempre cuidadosa de no comprometer sin reserva o absolutamente la pequeña fuerza de influencia que Gran Bretaña posee con una determinada fracción y siempre decidida, a conservar las apariencias de no intervención. Si el arte de la diplomacia consiste en inducir a otros a tomar decisiones que uno desea que ellos tomen, los agentes británicos en la Argentina practicaron ese arte con grandes resultados".

“Los agentes diplomáticos británicos (en la Argentina) piden moderación a los actores cuando éstos manifiestan sus feroces inclinaciones (contra el imperio), les hacen zancadillas cuando avanzan demasiado o bien dan un empellón o otros en la dirección que les parece conveniente. (T I, págs. 296-299).


El General Perón desde su exilio escribía a Scalabrini Ortiz:


"Usted es uno de los intelectuales argentinos que siempre vio claro al enemigo real".

Y en su recordado y poco difundido trabajo sobre los episodios de 1955 decía:

"Quizá un error de nuestra parte fue no haber considerado siempre a nuestro gobierno como una etapa de la lucha secular contra Inglaterra que se inicia con las Invasiones Inglesas".


EL IMPERIO BRITANICO y LA SUBVERSION EN LA ARGENTINA

En los años que siguieron a 1955, la diplomacia británica no pudo demoler la colosal estructura levantada por Perón.

La Argentina industrial, tecnológica, científica, cultural y social, seguía en pie a pesar de todos los embates y de las más bárbaras políticas que se lanzaban contra ella.

Los textos ingleses de la época no ocultan su preocupación por el problema. La cuestión se hace acuciante hacia 1972, cuando el General Perón confirma Solemnemente su voluntad de regresar a su Patria.

Entonces aparece el 2° tomo de la obra del historiador británico Ferns sobre la Argentina. Allí leemos lo siguiente:



"Como no sea mediante una guerra civil devastadora, resulta difícil imaginar cómo puede deshacerse la revolución efectuada por Perón" (pág. 247).

Y la guerra civil devastadora para nuestra patria programada y bien pensada por los estrategas ingleses “para deshacer la revolución efectuada por Perón", llegó a nuestras playas. No vino solamente con palabras, vino con armas procedentes de Inglaterra.

Recuerdo el día 18 de abril de 1974: Un diplomático británico de nombre Micke John Bishop fue detenido en el momento de introducir al país un contrabando de armas El diario “La Nación" inicia la reseña del gran escándalo, en estos términos:


“La Justicia Federal en lo Criminal y Correccional investiga lo relacionado con el secuestro efectuado el 10 del actual por personal de la Prefectura Naval Argentina, de varios bultos que contenían 17.500 proyectiles calibre 9 mm., munición de guerra, acondicionados en cajas y utilizables para pistola, fusil y ametralladora, que fueron desembarcados del rompehielos de la marina británica Endurance".



Y tras dar detalles asombrosos sobre esta invasión virtual en el propio Puerto de Buenos Aires, la crónica da cuenta de la inmediata libertad del Diplomático involucrado, a la vez quo señala, como trascendido, que Gran Bretaña había dado al Poder Ejecutivo las explicaciones del caso:

"Lamentando no haber cumplido con los trámites que hubiera debido realizar en el caso ante nuestra Cancillería"

Nunca se hicieron públicas las explicaciones que había dado Gran Bretaña. Jamás se conoció la actitud del Ministro de Relaciones Exteriores de aquel entonces. Dejo el tema para los historiadores revisionistas que Quieran ocuparse de los años que van de 1973 a 1976.

Al descubrimiento de ese contrabando Inglés de armas siguieron otros dos, de los que sólo informó el diario "Mayoría"; uno interceptado en otro buque inglés y el tercero en una aeronave de la British Caledorniam. Si los contrabandos de armas descubiertos fueron tres ¿Cuántos fueron los que no se detectaron? Nunca lo sabremos, pero sí todos recordamos que "La guerra civil devastadora" lanzada anormalmente contra el tercer gobierno del General Perón, tenía entonces cuatro frentes bien definidos:

1) El terrorismo bélico con el crimen planificado.

2) El terrorismo periodístico con la tergiversación organizada.

3) El terrorismo político con la traición reiterada.

4) El terrorismo económico con el desabastecimiento, los vaciamientos de empresas y el sabotaje a la producción.

Todas estas eran las formas de la “Guerra civil devastadora”, declarada en secreto por los ingleses contra Perón. El objetivo era muy claro: destruir la industria argentina, destruir la tecnología Argentina y destruir la ciencia y la inteligencia argentinas, aniquilando a la Universidad que la produce.

Por estos medios, coherentes y contestes con los históricos planes de Gran Bretaña para el Río de la Plata, se buscó reinstalar a la Argentina en el sistema colonial de la división internacional del trabajo. Arruinada y destrozada la industria, la tecnología y la ciencia argentinas, hemos vuelto a ser un país primitivo: exportador de materias primas e importador de los artículos manufacturados de la peor calidad. Exportadores de cerebros talentosos (2.500.000 argentinos emigraron en busca de trabajo entre 1976 y 1980) e importadores de los laosianos y vietnamitas que trajo el Ministro Harguindeguy para cumplir el "gobernar es poblar", de Alberdi.

Este es el esquema trágico de nuestra economía colonial: vender cada vez más cantidad de materias primas a los precios más bajos y comprar cada vez mayores cantidades de mercaderías industrializadas a los precios más caros. La diferencia en contra del país la pagarán los consumidores transformados en desocupados El déficit que este ruinoso negocio produce en la balanza de pagos, será corregido con la contratación de nuevos empréstitos.

Con respecto a los empréstitos, es de enfatizar que el gobierno justicialista se hizo cargo de la conducción del país con una deuda externa de 6000 millones de dólares aproximadamente. De esa cantidad, el 70% debía ser pagado en el decurso de los años 1973, 1974. 1975 y 1976.

En julio de 1971, pocos días después de la muerte del Teniente General Perón. el Mercado Común Europeo (que a partir de la muerte de De Gaulle se habla integrado con el Imperio Británico), cerró sus puertas a las carnes argentinas, inaugurando una política absolutamente proteccionista para sus agricultores y ganaderos.

De esta manera cesó virtualmente, la mayor fuente de ingresos en divisas que tradicionalmente tuvo el país. No obstante ello, le deuda heredada se siguió pagando sin pedir prestado un solo dólar, sin concertar ningún empréstito y sin emitir un solo bono externo. Adviértase la disimilitud con la conducción económica posterior al 24 de marzo, la cual, a través de sucesivos endeudamientos, gastos improductivos e innecesarios, elevó la deuda exterior a la cifra impresionante e inédita de 38.736 millones de dólares. (Informe del Banco Central de la República Argentina 31-12-83 inserto en "La Nación" del 26-2-83, pág. 1). Como un agravante jurídico y moral para quienes así contrataron con el extranjero, es de señalar que esos empréstitos no fueron negociados en la mayoría de los casos con Organismos Financieros Internacionales Públicos o con Gobiernos de otros Estados, sino con bancos y banqueros particulares domiciliados en el extranjero, los cuales, a diferencia de los entes públicos, otorgan como es de práctica, elevadas comisiones a los ministros y funcionarios argentinos que los han elegido como proveedores de fondos para la República.

La Argentina Colonial ha sustituido pues, a la Argentina Independiente de Perón. No en vano, el señor Albano Harguindeguy, ex Jefe de Policía del Gobierno Constitucional y luego de 1976 ministro del Interior dijo claramente: nosotros vamos a regresar la Argentina al 3 de junio de 1943...
INGLATERRA y LA CAIDA DE ISABEL

La guerra de las Malvinas enriqueció al país en martirio y heroísmo. En valor sin par. En abnegación y en coraje. Pero también enriqueció al país con documentos decisivos para explicar nuestra tragedia y nuestra frustración permanente.

De ellos es altamente significativo el informe de Lord Franks preparado para el Parlamento Británico por el Consejo de la Corona y publicado en Enero de 1983. El Informe de Lord Franks trae una sinopsis de la Inteligencia Británica sobre la Argentina que arranca del año 1965. Refiriéndose a las relaciones con el Gobierno Peronista este importantísimo documento dice textualmente:

“Enero 22, 1976: los comandantes argentinos son contrarios a aprobar cualquier medida militar susceptible de facilitar el mantenimiento en el poder del régimen de la Señora de Perón. Si bien es posible que se establezca una corta tregua, es previsible la toma de nuevas medidas (por parte del Gobierno Peronista) contra los intereses británicos bajo forma de un aumento de presión hostil, tanto política como económica".

El documento esta reproducido en el diario “La Nación” en su edición del día 2 de Abril de 1983 página 9. Como es de ver, los británicos preanunciaban la caída del Gobierno Constitucional con dos meses de anticipación.

Como los vencidos no tienen historia ni derecho, sino únicamente difamaciones y calumnias, es forzoso hacer un inventario de la obra del Gobierno caído el 24 de marzo de 1976. Paradójicamente, esa obra de gobierno es la misma que tanto ha irritado y preocupado a los ingleses hasta el extremo de calificarla de hostil en sus documentos oficiales como es el informe Franks que acabamos de leer. Por eso pasamos a relatarla porque de su enunciado surgirán los verdaderos motivos del 24 de marzo de 1976 que nada tienen que ver con los pretextos infantiles que se esgrimieron para justificar el golpe del 24 de marzo de 1976.

También el inventario de esa obra permitirá comprender el por qué de cautiverios interminables y de otras infamias afines.

FUENTE: http://www.argentinaoculta.com/Hostilidades.htm





sábado, 1 de febrero de 2014

La Involución Hispanoamericana. De Provincias de las Españas a Territorios Tributarios


Por Julio C. Gonzalez
(SINOPSIS)
A continuación voy a comentarles algo sobre el nuevo libro que estoy leyendo, bastante extenso (unas mil páginas) digo extenso no porque me parezca largo si no porque en cada página hay que detenerse bastante a releer, son muchos datos, algunos puntos comentados a destacar son :
1711: Plan oficial británico para la conquista de la América española.
1776: Respuesta de España: Independencia de los Estados Unidos y creación del Virreinato del Río de La Plata con 7.200.000 Km2. Objetivo: El equilibrio geopolítico futuro.
1804: Plan Middland-Pitt. Ejecución del plan estratégico británico de 1711.·
14 de enero de 1809: Tratado Apodaca-Canning: Alianza anglo-española contra Napoleón. Precio de la alianza: el control económico absoluto de las Españas de América por Gran Bretaña. Esto fue ratificado por el Tratado del 2 de febrero de 1825, impuesto por Gran Bretaña desde Buenos Aires hasta México.
La Involución Hispanoamericana. De Provincias de las Españas a Territorios Tributarios
El caso argentino 1711-2010
A continuación un resumen del sitio Argentina Oculta, al final hay un enlace para bajarlo en formato PDF
CAPÍTULO I. 
Una propuesta para humillar a España. El plan oficial británico de 1711 para separar las Provincias Españolas de América de las Provincias Españolas de Europa. Metodología: 1) Divide et impera (separar territorios, idiomas y personas), 2) Trades no countries (do­minio de los negocios y no ocupación ostensible de territorios), 3) Ejercer el poder sin exhibirse, 4) Inducir a nuestros enemigos a hacer lo que necesitamos que hagan para que se destruyan solos, 5) Conquista y control básico de Buenos Aires (base de opera­ciones y enclave financiero futuro para el dominio de América del sur). La reforma constitucional de 1994 convierte a Buenos Aires en Ciudad Autónoma con facultades de celebrar tratados internacionales. Separa­ción de la zona ganadera del Río de la Plata (Pampa húmeda, compuesta hoy por la República Oriental del Uruguay, Provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, Sur de Santa Fe, Sur de Córdoba y Este de La Pampa) del centro minero de América del Sur (hoy Perú y Bolivia). Separación de la zona yerbatera (Paraguay) de la cuenca minera del Perú y Alto Perú.
 Objeto de la separación: hacer imposible el desarrollo de la minería por falta de nutrición con carne vacuna y por falta de yerba para depu­rar las toxinas que el trabajo minero produce en el organismo de los trabajadores de estos yacimientos.
 Etapas para la conquista de América del Sur: invadir Buenos Aires, formar un ejército de nativos para conquistar Chile y desde allí, con la flota británica, ocupar el Perú. Invadir Caracas, formar un ejército de nativos para conquistar Nueva Granada, la Gran Colombia y desde allí, con la flota británica, ocupar el Perú.
La obra del Dr. Rodolfo H. Terragno titulada “Maitland & San Martín.” La puesta en marcha del plan militar de Thomas Maitland en 1804 por el Primer Ministro William Pitt (el joven). Con el plan Pitt-Maitland de 1804 comienza la ejecución del plan de 1711 titulado “Una propuesta para humillar a España.”
Desarticulación de la leyenda escolar referida a la Revolución de Mayo, en la cual no se disparó ni un solo tiro. Página 45

CAPÍTULO II.
José de Gálvez — Progenitor del actual Hemisferio Americano. La guerra de los siete (7) años entre Gran Bretaña y Fran­cia por el dominio de Canadá. Tratado de paz de París de febrero de 1763: el Canadá pasa a ser posesión de Gran Bretaña, las islas situadas al sur de Terranova quedan para Francia, la península de la Florida pasa de España a Inglaterra, todas las Antillas quedan para Gran Bretaña con algunas exclusiones, el territorio de la Louisiana Francesa es cedido por Francia a España. El Río Mississippi de libre navegación para Gran Bre­taña. Aparición de Belice como Honduras Británica. Misión de José de Gálvez a México: consolidación del poder español en la Alta California, posesión y emplazamiento de la fortaleza de Monterrey como base para el control marítimo español sobre el Océano Pacífico. Poder marítimo español en el Pacífico. Disuasión de la expansión rusa desde Alaska. Monterrey es ocupada en 1818 por Hipólito Bouchard como corsario del gobierno de Buenos Aires. Los países latino hispano-indianos de América quedan monolíticamente aislados del mundo y vinculados únicamente con Gran Bretaña. La acción decisiva de José de Gálvez en la diagrama­ción del Hemisferio Americano: para lograr la independencia de los Es­tados Unidos, encomienda la acción militar de los ejércitos de España a su sobrino el mariscal Bernardo de Gálvez. Para crear el Virreinato del Río de la Plata como la Provincia Española más extensa que debía equilibrar en el futuro el poder creciente de los Estados Unidos, enco­mienda la acción militar de los ejércitos de España al mariscal Don Pedro de Cevallos. Pedro de Cevallos, fundador de lo que hoy debió de haber sido la Argentina. La colonización pedagógica silencia la obra con­tinental de Cevallos y enaltece la acción municipal de su sucesor, el Virrey Juan José de Vértiz y Salcedo. “The Health of Nations” (“La rique­za de las naciones”) de Adam Smith es la respuesta británica a la crea­ción de los Estados Unidos como primera república independiente del mundo. Gran Bretaña sustituye el poder de las armas por los criterios del liberalismo económico, economía de mercado y división interna­cional del trabajo, que expande por el mundo como verdad universal. Bibliografía del Congreso de los Estados Unidos sobre la personalidad de Bernardo de Gálvez en la creación de los Estados Unidos de Norteaméri­ca.       Página 78
 CAPÍTULO III.
 Una ocasión para humillar a Inglaterra. El plan de España para separar e independizar a los Estados Unidos de Nortea­mérica de la Corona Británica. Plan complementario de Francia para este objetivo. El Congreso Norteamericano instrumenta la alianza con Francia y con España para crear los Estados Unidos de Norteamérica. La finan­ciación de la independencia norteamericana: empréstitos de Estado a Estado: excepcionales y de perentoria cancelación, con destino a la compra de armamentos. Diferencia con Argentina: Empréstitos del Esta­do incipiente con Casas Bancarias Privadas concertados para el despilfa­rro.       Página 156
 CAPÍTULO IV.
La fórmula restauradora del poder británico. Cuando se pierde la batalla reconocer al enemigo la victoria, pero reteniendo el poder. Programa de conquista a largo plazo: religión, idioma, intereses y afecciones sentimentales. Política disociadora constante en la Argentina: anatema de la religión, anatema de un idioma, anatema de los intereses comunes y anatema del afecto. La ruptura espiritual, intelectual y eco­nómica con España, garantiza que Gran Bretaña y Argentina sean unila­terales: diversas religiones anglicanas, asimilación constante de voca­blos ingleses en nuestro idioma castellano, sobrevaloración de los inte­reses económicos británicos y menosprecio a cualquier vinculación económica con España, sentimientos de afecto hacia el ámbito británico y de desprecio hacia el ámbito hispánico. El 1º de junio de 1785 el Rey Jorge III, al recibir al Primer Embajador de los Estados Unidos de Norteamérica expresa que fue el último en consentir la separación y será el primero en fomentar la amistad futura con los Estados Unidos. He aquí al germen de la estructura anglosajona británica-estadounidense (sigloXXI).            Página 168
 CAPITULO V.
La ecuación anglo-argentina. Grilletes añosos.
Los terroristas del mar o piratas y sus distintas categorías. Para impedir la acción del terrorismo de mar los buques mercantes debían viajar en convoyes, escoltados con buques de guerra. Esta forma de transporte genera la concentración y monopolio. La concentración y monopolio ocasiona el contrabando.
La República Inglesa (1649-1659) y el Acta de Navegación de Oliverio Cromwell. Volumen del contrabando. Cantidad de buques que poseía Inglaterra después de Trafalgar (1805).
Plan de José de Gálvez para unificar el Hemisferio Americano:
-4 de julio de 1776: Independencia de los Estados Unidos de Norte América.
-3 de agosto de 1776.: creación del Virreinato del Río de la Plata.
Superficie del Virreinato del Río de la Plata (aproximadamente 7.000.000 km2). Ejes económicos: minería, ganadería vacuna y yerba mate.
-Universidades.
-Carácter bioceáníco del Virreinato del Río de la Plata: de El Callao a Fi­lipinas y de Filipinas a China, Japón e India. El rol de la Compañía de Filipinas. Su administración general estaba en Buenos Aires.
Napoleón Bonaparte. Su rol geo-económico. Continúa la línea de Luis XVI y del Ministro de Indias de Carlos III de España, Don José de Gál­vez. El Código Civil Francés y la igualdad ante la ley.
La conquista británica del Río de la Plata. Primera Invasión: General Wi­lliam Carr Beresford, 27 de junio a 12 de agosto de 1806.
La posición de las autoridades eclesiásticas frente a la invasión.
Asociaciones encubiertas. El libro del capitán Alexander Gillespie, partida de nacimiento de la oligarquía argentina.
La organización de los “perduellis” o enemigos internos de la Patria. Su vigencia hasta el día de hoy.
La creación del Ejército Argentino. Cantidad de efectivos y estructura.
La Segunda Invasión dirigida por John Whitelocke (días 3, 4 y 5 de julio de 1807).
El proceso al Teniente General John Whitelocke, por no haber cumplido su objetivo. La sentencia. Diversas y progresivas formas para hacer ol­vidar los triunfos del Ejército Argentino contra los británicos en 1806 y en 1807.
Estatus jurídico de Hispanoamérica. Los reinos de Indias no eran colo­nias sino Provincias de España con igualdad de derechos para su pobla­ción que los que existían en las Provincias de la Península Ibérica. Las Cortes de Cádiz de 1810 a 1814 ratifican el carácter de Provincias para Hispanoamérica. Las Cortes de Cádiz son el primer congreso universal del mundo hispánico de todos los continentes.
La propuesta para humillar a España de 1711 halla la circunstancia apropiada para su ejecución en 1808.
El rol de la jerarquía de la Iglesia Católica frente a la invasión de Napo­león a la Península Ibérica.
Alianza de Gran Bretaña con las Juntas opuestas al gobierno de José Bonaparte. Las Cortes de Cádiz el 14 de octubre de 1810 estable­cen que los dominios españoles en ambos hemisferios forman una misma y sola monarquía. Los naturales de los dominios europeos o ultramarinos son iguales en derechos. Abolición de los privilegios en todo el orbe hispánico. La igualdad ante la ley como principio ge­neral es causa de la separación de América, por acción de los privilegia­dos, que consuman su separación o independencia de España, aliados a los británicos, para conservar sus privilegios. Ausencia de la presencia del pueblo en las revoluciones separatistas o secesionistas americanas de 1810.
La invasión económica británica a Buenos Aires. El Edicto de Libre Co­mercio e Importación del 6 de noviembre de 1809. Su vencimiento el 18 de mayo de 1810 determina la creación de la Junta de Gobierno Separa­tista. Primera audiencia que concede la Junta de Mayo: al Comandante en Jefe de la Escuadra Británica en el Atlántico Sur (26 de mayo de 1810).
La ecuación anglo-argentina. Se concede a los británicos manejar la na­vegación desde y hacia Buenos Aires.
La creación del Ejército Argentino se realizó el 12 de agosto de 1806. Diferencias de composición entre el Ejército de Voluntarios de 1806 y 1807 y el Ejército de “levas” posterior a 1810.
Los actos de Gran Bretaña para separar a Hispanoamérica de España en el diagrama internacional. Página 180
 CAPÍTULO VI. 
Gran Bretaña ejecuta la secesión y realiza la con­quista económica y financiera de las Provincias de España en Su­damérica. Repertorio documental del Archivo de Indias de Sevilla con­tenida en la obra titulada“Independencia de América — Fuentes para su estudio - Colección de documentos conservados en el Archivo General de Indias de Sevilla[1].”’ Compilación de los actos jurídicos y documentos oficiales intercambiados entre los ministerios de actuaciones exteriores de España (Madrid), Portugal (Lisboa y durante la invasión napoleóni­ca Río de Janeiro), Gran Bretaña (Londres), Francia (París), Países Bajos (La Haya), Austria (Viena), Prusia y Rusia. Esta documentación erradica el erróneo criterio de que la independencia de Hispanoamérica fue el quehacer de un movimiento genuino y vernáculo de sus poblado­res. La documentación seleccionada que se sintetiza y transcribe, evi­dencia el método inalterable de aplicar los planes ingleses de 1711 y de 1804 para verificar la secesión de las provincias de Hispanoamérica de las provincias de España Peninsular, esto es, la destrucción de la estruc­tura hispánica mundial: lingüística, espiritual, cultural y económica.
La sublevación de Túpac Amaru de 1782 y 1783 ocurrida en el Perú es seguida detenidamente por el gobierno de Londres.
La acción que se lleva a cabo en algunos templos para consumar la se­cesión: juntas que se realizan en el Convento de Santo Tomás de Santa Fe de Bogotá para sublevar al Reino.
La conquista de América por Gran Bretaña se manifiesta en todas las latitudes del hemisferio. Es una verdadera guerra frontal entre Gran Bretaña y España por la posesión de América.
José Napoleón asume la corona de España con el nombre de José I tras la deposición de Carlos IV y Fernando VII, creando el detonante para acelerar la ejecución integral de los planes ingleses de 1711 y 1804 co­ntra España Ibérica e Hispanoamérica.
Documentación intercambiada durante 1811 sobre esta cuestión entre los ministerios de actuaciones exteriores de los países precedentemente nombrados.
Acciones inglesas durante 1812. Documentación intercambiada entre 1S12 y 1813. Francia busca lo mismo que Gran Bretaña. La independen­cia genuina por iniciativa de la América Española no ha existido. Documentación de política exterior intercambiada entre 1.814, 1815, 1816 y 1817. La actuación de Guillermo Carr Beresford en España con motivo de las guerras napoleónicas. Las relaciones entre Beresford y San Martín. Las relaciones políticas entre Diego de Alvear y Ponce de León y sus hijos Carlos de Alvear y José de San Martín. El rol de José Artigas: hostilidad hacia Buenos Aires y fidelidad a España. Inglaterra que había trazado los planes de conquista de América de 1711 y de 1804, a partir de 1808 por el acuerdo Apodaca—Canning cumple el doble rol de “promover” la secesión de América y al mismo tiempo aparecer como “mediadora” entre España e Hispanoamérica. El accionar decisivo de Montevideo y de Buenos Aires en esta guerra. La independencia de las Provincias de Sudamérica del 9 de julio de 1816 es proclamada para imposibilitar la intervención de la Santa Alianza en la reunificación de España e Hispanoamérica. Notas intercambiadas en 1818. Planes de Españapara reunificar las provincias españolas de la Península Ibérica con las provincias españolas de América. Preparación de la expedición de Cádiz para lograr ese objetivo. Incidencia del gobierno de Londres sobre otras potencias para que la expedición de Cádiz no se concrete. El rol de Rusia para la reconquista de Hispanoamérica. La actitud de los Estados Unidos de Norteamérica. El accionar de Bolívar. Página 256
La Santa Alianza: Desde la Revolución Francesa de 1789 hasta la pri­mera caída de Napoleón del 6 de abril de 1814 las guerras dejaron un saldo de 1.400.000 personas muertas. Los últimos cien días de Napo­león y de otros gobernantes en otras épocas.
El rol de Tayllerand, servidor y traidor de todos los gobiernos y la apari­ción de Metternich, Ministro de Austria.
Inglaterra, árbitro del Congreso de Viena y de la Santa Alianza. Intrigas cortesana para la degradación del mundo. Los pueblos siguen todavía “sin saber de qué se trata.”   Página 404

Lord Cochrane y su acción marítima decisiva para consumar la separación de Hispanoamérica de España: Verdadero ejecutor que concreta los planes de 1711 y de 1804: “independencia formal protoco­lar” y “conquista económica y financiera” afirmada con pretensiones irreversibles. La conquista de Filipinas proyectada por San Martín según las memorias de Lord Cochrane. La guerra entre Gran Bretaña y el mundo hispánico fue por lo tanto mundial.
Los hermanos José Miguel, Juan José y Luis Carrera y Manuel Rodríguez se rebelan contra España para independizar Chile al margen de los pla­nes trazados en Gran Bretaña en 1711 y 1804. El asesinato de los her­manos Carrera y el fusilamiento de Manuel Rodríguez, oponentes de Jo­sé de San Martín.  Página 410
 Los Directores Supremos: Los directores supremos desde 1814 hasta 1820. Intrigas para destruir un poder central que abarcase la conduc­ción económica y la conducción jurídica exterior de las Provincias Unidas del Río de la Plata. El puerto y la aduana de Buenos Aires, motores de transferencia de provincias españolas a enclaves económicos y tributa­rios de Gran Bretaña. La balcanización y fragmentación de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Triunfo del principio inglés divide et impera.
Página 418
 La intervención de Francia contra el enclave británico de Buenos Aires:            Miguel Cané y su obra “La diplomacia de la revolución” publicada en 1897. Análisis documental de la política francesa contra el dominio inglés en Buenos Aires, el estratégico enclave británico de Sudamérica. Análisis de los informes del coronel Le Moyne, enviado de Francia en Buenos Aires, ante el Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón. La total incidencia británica en los actos de gobierno de Buenos Aires. Su acción económica y financiera. La sublevación de Riego en España y la anarquía de 1820 en Buenos Aires fueron dos episodios promovidos por Gran Bretaña para imposibilitar la expedición de Cádiz que tenía por ob­jeto reunificar Hispanoamérica con España. Detalles documentales de todas las etapas de esta cuestión. Página 432

CAPÍTULO VII.
Rebeldes y renegados.
Martín de Álzaga: sus conceptos sobre el quehacer de los ingleses en la India. Su proyecto de fundar una república independiente de España e Inglaterra con empresarios rioplatenses libres de toda dominación eco­nómica extranjera. Su fusilamiento tiene lugar el 6 julio de 1812, el día que se conmemoraba el quinto aniversario de la Defensa de Buenos Ai­res.
Mariano Moreno: sus conceptos: “el extranjero no viene a nuestro país a trabajar en nuestro bien sino para sacar cuantas ventajas pueden pro­porcionarse.” Era el redactor y autor de todos los documentos de la Jun­ta, esto es, su Secretario Técnico. Muere envenenado.
José Gervasio de Artigas: sus conceptos: Modelo: los Estados Unidos de Norteamérica. Industria: deben ser recargados con impuestos todos aquellos productos extranjeros que perjudiquen nuestras artes o fábri­cas para así fomentar la industria de nuestro territorio. Régimen de tie­rras y derecho a la propiedad: su proyecto de paz con España.
José de San Martín: tratado de paz con España, Punchauca 2 de junio de 1821. Su adhesión a la Constitución de las Cortes de Cádiz de 1812. La independencia del Perú no es incompatible con la mancomuna­ción de los intereses de España e Hispanoamérica. Unión de los ejércitos hispanoamericano y español. La monarquía del Perú. La biblioteca de San Martín y su formación intelectual. Actos opuestos a los criterios an­tes citados. El primer empréstito de Hispanoamérica con Gran Bretaña lo contrae San Martín por dos millones de libras (£ 2.000.000) para el Perú. Necesidad imperiosa de sustituir al San Mar­tín de alegoría por la persona de carne y de huesos que vivió y actuó de otra manera: sus actos positivos y negativos para la independencia eco­nómica de América.
Bernardino Rivadavia: Presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, en el acuerdo general de ministros del 25 de junio de 1827 de­nuncia y repele el tratado firmado por Manuel José García para la sece­sión del Uruguay. Exhortación al pueblo de Buenos Aires: “si no abrimos los ojos, volveremos a los tiempos de Beresford.” Comunicado del 15 de julio de 1827 de Lord Ponsonby a Canning: “los diarios propagados por el Señor Rivadavia difamaban continuamente a la legación de S.M.B.” El 20 de julio de 1827 de Lord Ponsonby a Canning: “confío en que esta aparente prevención contra Inglaterra cesará cuando la influencia y el ejemplo del Señor Rivadavia sean completamente extinguidos.” Del 28 de abril de 1834: “Rivadavia regresa de la España portador de un proyecto de reconocimiento de la independencia americana por la Corte de Madrid bajo la condición de intentar dinastías monárquicas españo­las.” Su acción anterior procuró siempre un tratado de paz con España.
La actitud de Gran Bretaña durante la guerra de Malvinas en 1982.
Manuel Dorrego: su plan continental: una alianza con Bolívar que le permitiera reunir a los ejércitos de Colombia, Perú, Bolivia y Argentina para atacar el Brasil, destruir el imperio y luego dividir el inmenso terri­torio en cinco repúblicas. Reunificación de la Provincia Oriental a las Provincias Unidas del Río de la Plata. Lord Ponsonby comunica a su go­bierno que se habían dado pasos en ciertos sectores para deponer a Do­rrego y reemplazarlo por Rosas.
Pedro Ferré: su pensamiento nunca reeditado en su obra “Cuestiones nacionales” (1832) y “Memorias” (1845). Su análisis elemental de la crisis económica argentina: “Gran Bretaña es dueña de una parte de las rentas que tienen en Buenos Aires cuando las armas de esa potencia ocuparon en 1806.”Comienzo del déficit presupuestario y fiscal. Su aná­lisis económico de los episodios de 1810. Buenos Aires factoría puerto de Gran Bretaña: “considero la libertad de comercio como fatalidad para la Nación. Los pocos artículos industriales que produce nuestro país no pueden soportar la competencia de la industria extranjera.” La inde­pendencia sin independencia económica es una empresa vana de pura jactancia. Buenos Aires tiene una frivolidad alienante. Es el servidor que nos lleva de Argentina continental a Argentina mu­nicipal.            Págína 471

CAPÍTULO VIII.
Armazón jurídica para mutilar a un país. El Acta de Independencia del 9 de julio de 1816 declaró la independencia de todo el continente de América del Sur y declaró a Santa Rosa de Lima Patro­na de la Independencia de todo el continente. Los Libros de Actas del Congreso de Tucumán fueron perdidos: entonces ignoramos por qué y para quién se proclamó la independencia y se formó el país denominado luego República Argentina. La independencia declarada fue aparente e imprecisa. La ambigüedad política exterior tuvo por objeto subordinarse a los resultados de la situación europea que eran una puja frontal entre Gran Bretaña y Rusia, que encabezaba la Santa Alianza. Jean Adam Graaner delegado ante el Congreso de Tucumán del Rey de Suecia y del Zar de Rusia. La actuación del Coronel José Moldes, diputado por Salta, procura mantener la estructura original del Virreinato del Río de la Plata. El mismo objetivo es el de José Gervasio de Artigas. A los pocos días de haberse declarado la independencia, los comerciantes británicos de Buenos Aires piden al gobierno británico que contara con ellos para re­presentar a Gran Bretaña ante el nuevo Estado Independiente, a ¡os efectos consulares. El comercio, objetivo principal del nuevo Estado. La Legislatura de Buenos Aires procede a la balcanización del Virreinato del Río de la Plata: exclusión de ¡as Provincias del Alto Perú del ámbito terri­torial del nuevo Estado. El Virreinato del Río de la Plata, con una super­ficie de 7.000.000 km2 y bioceánico, queda reducido a la mitad de su extensión y pierde la salida al Pacífico, convirtiéndose en un país unila­teralmente vinculado con Europa a través de Inglaterra. El Tratado An­glo-Argentino del 2 de febrero de 1825 consolida los planes británicos: nuestro país quedó económicamente subordinado y geográficamente despedazado. El Ministro de Relaciones Exteriores Manuel José García resuelve separar a la Banda Oriental de las demás provincias argentinas. Para silenciar el despedazamiento del país se modifica la letra del Himno Nacional, que se refería a Potosí, Cochabamba y La Paz, las ciudades más importantes de las Provincias del Alto Perú. Página 526
CAPÍTULO IX. 
La independencia adulterada. El 16 de diciembre de 1824, pocos días después de la Batalla de Ayacucho —última batalla contra los ejércitos españoles- se instala en Buenos Aires un Congreso Constituyente. La ley fundamental adjudica a Buenos Aires la suprema­cía absoluta del manejo de la política exterior. El General Las Heras, Go­bernador de Buenos Aires, dicta el decreto del 29 de enero de 1825, de­signando a Manuel José García Secretario de Relaciones Exteriores para ajustar con el Plenipotenciario de S.M.B. un tratado de amistad y comer­cio. Texto integral y análisis del Tratado del 2 de febrero de 1825 de Amistad, Comercio y Navegación entre el Reino Unido de Gran Breta­ñae Irlanda y sus súbditos y los territorios de las Provincias del Río de la Plata y sus habitantes. El artículo 2º del tratado determina que los súbditos británicos podrán arribar con sus buques y cargas para ejercer el comercio a cualquier puerto, paraje o río de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Con esta estipulación los ríos interiores de las Pro­vincias Unidas, son de libre navegación para los británicos con exclusión de cualquier otra bandera. El artículo 7º del tratado de­termina que los buques que quieran enarbolar pabellón de las Provincias Unidas y ampararse en el Derecho de Gentes deben ser propiedad de ciudadanos y haberse construido en los territorios de las Provincias Uni­das. Con esta estipulación las Provincias Unidas no pueden alquilar bu­ques ni en Francia ni en Estados Unidos para comunicarse con el mun­do.[2] Gran Bretaña adquiere por el artículo 9º la cláusula de la Nación más favorecida. Carácter de los lazos entablados por el tratado de 1825 según los conceptos de Lord Ponsonby encargado de negocios de Gran Bretaña en Buenos Aires: se han creado lazos que ningún go­bierno, ni tampoco acaso ningún poder que el hombre posea puede ahora disolver. El artículo 11º impide en caso de guerra con Gran Bretaña tomar a la Argentina represalias económicas contra los bienes británicos: aplicación rigurosa de este principio durante la guerra de Malvinas.            Página 552
 CAPITULO X.
La transferencia se perfecciona. Congreso Anfictiónico de Panamá propiciado por Simón Bolívar: Panamá está en el centro del globo viendo por una parte el Asia y por otra parte el África y Europa. José Miguel Díaz Vélez es designado representante de las Provincias Unidas del Río de la Plata al Congreso de Panamá, pero no concurre. Ar­gentina queda incomunicada con el resto del continente junto con los tres Estados tapones que la separan Bolivia, Paraguay y Uruguay. Ar­gentina aislada y América desvertebrada. Gran Bretaña se incorpora al Congreso de Panamá como sí fuese un Estado Americano. Protección británica ante cualquier reivindicación de España. Beneficios otorgados a Gran Bretaña por esta protección: el Tratado Anglo – Argentino del 2 de febrero de 1825 es suscripto en marzo de 1825 por el Perú, el 18 de abril de 1825 por Colombia y el 26 de noviembre de 1825 por México. El 1º de junio de 1826 Mr. Eduardo Dawkins presenta sus credenciales como representante de Gran Bretaña ante el Congreso Anfictiónico de Panamá. Maniobra británica para impedir la concurrencia de los repre­sentantes de los Estados Unidos. Los representantes del Perú se oponen a la alianza defensiva de América del Sur con Gran Bretaña y contra Es­paña. Posición de los representantes del Perú: Inglaterra al frente de Asia y de América sería más terrible que Roma en los días de su mayor prosperidad. La participación de Gran Bretaña en el Congreso de Panamá provocó la desintegración de todo el Hemisferio. Aplica­ción contemporánea de esta situación con motivo de la guerra de Malvi­nas de 1982.
Rusia se hace presente en el Congreso de Tucumán de 1816 y dirige sus miras al Nuevo Mundo (1816-1826).
Rusia y Gran Bretaña frente al Congreso de Panamá de 1826.
El Vaticano frente a América: 1816-1826.
El Paraguay: 1826-1842.            Página 609

CAPITULO XI.
El país reemplazado. Sucesivos cambios de denomina­ciones para nuestro país: de Provincias Unidas de Sur América a Repú­blica Argentina. La sustitución de la población. Heterogeneidad inmigra­toria contemporánea: tiempo del Gobierno del “Proceso” (24/3/76-10/12/83). Criterio posterior de Alberdi: “Londres y París encierran más barbarie que la Patagonia y el Chaco si se las contempla con las capas o regiones subterráneas de su población.” El censo de 1895 acredita ma­temáticamente al país reemplazado. La Revolución de Mayo conformó un patriciado de estancieros ganaderos que exportan vacunos a Gran Bretaña por el Atlántico, el “mare nostrum” del imperio inglés.
Juan Alvarez y su “Estudio sobre las guerras civiles en la Argentina Conclusión terminante: los países de donde nos vinieron más inmigran­tes ofrecían a sus súbditos mayor posibilidad de ser propietarios que en nuestro suelo.
En 1910 los festejos del centenario presentan internacionalmente a la Argentina reemplazada: opinión del príncipe Luis de Orleáns y Bragance y de Jules Huret.            Página 639

CAPITULO XII.
Un alto en el camino — Geopolítica y empréstitos. Tesis de Henry Kissinger: “Un mundo restaurado.” Valor actual de las guerras napoleónicas. Las potencias marítimas al comenzar el siglo XIX: España, Francia y Gran Bretaña. Las potencias de la masa terrestre en la misma época: Rusia, Prusia y Austria. Tesis de Halford Mackinder: la gran masa terrestre envuelta por el mar y el gran anillo insular y de bases marítimas que rodea la masa terrestre. Ausencia de planisferios en la enseñanza universitaria, secundaria y primaria de la Argentina. El rol de América del Sur y su potencialidad decisiva en el sistema mundial (terrestre o marítimo). El rol de Rusia en las guerras napoleónicas: sean Adam Graaner enviado del Zar de Rusia y del Rey de Suecia al Congreso de Tucumán. Su obra y sus dos viajes hacia América. Ofrecimientos de San Martín a Gran Bretaña a través de Juan García del Río, Ministro de Relaciones Exteriores del Perú y del Dr. Diego Paroissien, su médico per­sonal. Concertación del primer empréstito para América del Sur. Identi­dad de la acción de Beresford en Buenos Aires en 1806 y del Lord Cochrane y de San Martín en el Perú en 1821. El edicto de libre comer­cio de Buenos Aires de 1809 y la autorización a los comerciantes ingle­ses en Lima en 1821 para vender sus mercaderías importadas. La deuda inglesa de los estados de América Latina en 1876: la independencia de­clarada se convierte en transferencia descarada. La tesis de Alberdi de 1875 sobre la deuda externa y su vigencia actual. La deuda externa en la República Argentina. Rescate de la deuda externa y no afiliación al Fondo Monetario Internacional entre 1943 y 1955. Rebeliones, golpes de Estado y deuda externa. La progresión de la deuda externa desde 1955 hasta 1973. El gobierno de 1973-76 condicionado por la deuda ex­terna y tutelado por la Junta Militar que subsistía. El cierre del Mercado Común Europeo a las importaciones de carnes argenti­nas (10 de julio de 1974). La pobreza de un país no es incompatible con su independencia patrimonial y la libertad económica de sus habitantes. Terrorismo-holocausto y deuda externa. Fronteras y deuda externa. La deuda externa como arma de exterminio masivo. Demografía y deuda
externa.            Página 660
CAPÍTULO XIII. 
Inventario y avalúo. George Canning y el destino de la América del Sur, el continente conquistado por Gran Bretaña entre 1810 y 1824. La estatua de Canníng imagen mentora del Ministerio de Eco­nomía de la República Argentina. El itinerario del viaje de Charles Dar­win en 1832: 12 días en Nueva Zelanda, 20 días en Australia y más de 3 años en Argentina, Chile y Perú. Simetría del viaje de Darwin en la gole­ta “Beagle” y el itinerario de la campaña sanmartiniana. El viaje de la goleta “Beagle” que transporta a Charles Darwin y el viaje de la goleta ‘tifo”, que ocupa las Islas Malvinas. La “defensa” de las Islas Malvinas por parte del Teniente Coronel de Marina José María Pinedo. Sanción a José María Pinedo por no haber defendido las Malvinas: se le suspende en su empleo por cuatro (4) meses y es trasladado de la marina al ejér­cito. Diferencia con la sanción que recibió la Junta Militar integrada por el General Leopoldo Fortunato Galtieri, el Almirante Isaac Anaya y el Brigadier General ‘Basilio Lami Dozo. No fueron condenados por haber hecho la guerra sino por haber interrumpido el comercio con Gran Bre­taña. Las conversaciones entre Darwin y Rosas. Darwin promueve a Ro­sas como Jefe de Estado. Inglaterra necesitaba al Río de la Plata como mercado y ostentaba su poder para lograrlo, y Rosas necesitaba tener como aliada a una Nación que era una de las primeras potencias del mundo. Tras el viaje de Darwin Gran Bretaña concreta su política colo­nial en Asia, África y Oceanía. Los conceptos de Darwin sobre el hom­bre: hegemonía, el fuerte destruye al débil: tesis política. La concep­ción de Anton von Bari sobre la simbiosis o armonía universal: tesis científica. En nuestro país la tesis de Darwin bajo los medios más arte­ros fue una constante demográfica: masacre y reemplazo de los argen­tinos.            Página 704
CAPITULO XIV. 
Juan Manuel de Rosas — Crucero de decretos ex­traviados. Testimonio de Guillermo Enrique Hudson: “lo aborrecían mu­chos, tal vez la mayoría de los ciudadanos argentinos… Entre los admiradores figuraba la mayor parte de los ingleses residentes en el país.” Inventario de decretos de Juan Manuel de Rosas estableciendo luto obli­gatorio para los empleados civiles y militares: I) 27 de septiembre de 1830: por la muerte de Jorge IV, Rey del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda; II) 12 de mayo de 1835: por la muerte del Duque de Glowces­ter, hermano político y primo del Rey del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda; III) 23 de junio de 1837: por la muerte del tío de la Reina Vic­toria, el Rey Guillermo IV; IV) 12 de diciembre de 1840: por la muerte de la Princesa Augusta Sofía, hija mayor de su finada Majestad el Rey Jorge III; V) 11 de agosto de 1843: por la muerte del Duque de Sussex, hijo de Su Majestad, el finado Rey Jorge III; VI) 7 de mayo de 1845: por la muerte de la Princesa Sofía Matilde, hija de su finada Alteza Real Guillermo Enrique, Duque de Glowcester; VII) 5 de abril de 1850: por la muerte de Su Majestad la Reina Adelaida, viuda del finado Su Majestad Guillermo IV y tía de la Reina Victoria; VIII) 17 de noviembre de 1850: por la muerte de su Alteza Real el Duque de Cambridge, hijo menor del finado Su Majestad Jorge III, tío de Su Majestad la Reina Victoria; IX) 17 de julio de 1839: decreto otorgando a Sir Woodbine Parish Ca­ballero Comendador de la Orden Güelfa, autor del tratado del 2 de febrero de 1825, el Escudo de Armas de la República como blasón personal. Rosas no era militar de profesión. El mito Rosas-­Perón no se corresponde con la realidad de los actos de gobierno firma­dos por el Presidente Juan Domingo Perón y por el Gobernador Juan Manuel de Rosas.  Página 723
CAPÍTULO XV.
Juan Manuel de Rosas — Anatema, folklore y reali­dad. Horas después de la batalla de Caseros Rosas se asila en la casa del Encargado de Negocios de Gran Bretaña, Mr. Roberto Core. Se em­barca en la fragata de guerra inglesa “Centaur” y cuatro (4) días des­pués en el vapor de guerra “Conflict.” Es recibido en Plymouth oficial­mente por las autoridades militares con una salva de cañonazos. Motivo: haber concluido con Gran Bretaña actos trascendentales y la acogida generosa que dio a los súbditos británicos. Rosas y Gran Bretaña con­forman una sociedad accidental con participación: Rosas es socio gestor y el gobierno inglés tiene carácter de socio no gestor. Aportes de Rosas como socio gestor: 1) sumisión de las provincias del mutilado virreinato al tratado de 1825. Nunca repudíó el empréstito inglés de 1824. 2) Man­tuvo inalterable la primacía indiscutible de la actividad ganadera al ser­vicio del comercio inglés. 3) Mantuvo la proscripción de un programa de industrialización como el que le exigía el gobernador de Corrientes, Bri­gadier Pedro Ferré. 4) Puso fin al reclamo reivindicatorio de los indios sobre sus tierras y de los gauchos con relación a sus derechos de parti­cipación política y social. La batalla de Caseros, la más grande que se libró en América: Rosas sumaba 22.000 y Urquiza 24.000 hombres. Ur­quiza se rodea de asesores vinculados a los Estados Unidos de Nortea­mérica, entonces rivales de Gran Bretaña. Urquiza no es confiable para el gobierno inglés. El rosismo folklórico y apologético erradica a Juan Manuel de Rosas de las hipótesis revisionistas profundas. Lo ubica como uno más en el elenco de los administradores de los intereses argentino-­británicos. El profesor David Bushmell en mayo de 1988 señala a Rosas como el “adalid de un liberalismo económico sin restricciones que debe denominarse “rosismo liberal o liberalismo rosista.”
Rosas realidad. El tratado de Mackau-Arana. El texto original completo del 29 de octubre de 1840 firmado a bordo del buque de guerra francés “Boulonnaise.” Francia pide un tratado similar al deI 2 de febrero de 1825 que se había otorgado a Inglaterra. Examen sinóptico del tratado. Tratado Arana-Southern. La independencia de Texas y su posterior anexión a los Estados Unidos juntamente con Arizona, Nueva México y California rompe la “entente cordiale” de Inglaterra y Francia. Génesis de la expedición de guerra anglo-francesa de 1845 sobre fa Confedera­ción Argentina.
Ninguna de las guerras de Gran Bretaña contra nuestro país ha sido lla­mada por su nombre: la de 1806 y 1807 se calificó de “Invasiones”; la de 1845, “Intervención” y la de 1982, “Conflicto de Malvinas.”
La vinculación de Rosas con los representantes británicos durante la guerra de 1845. Rosas cumple con Inglaterra. Perón, en cambio, termi­nó su tercer gobierno y su vida como un desobediente pertinaz. Los objetivos de Francia y de Inglaterra en la guerra donde se fibra la batalla de la Vuelta de Obligado fueron completamente diferentes. Texto integral del tratado Arana-Southern del 24 de noviembre de 1849. Los ríos interiores son argentinos y solamente puede navegar por ellos Gran Bretaña. El tratado de Arana-Southern ratifica las prerrogativas de Gran Bretaña adquiridas por el tratado del 2 de febrero de 1825. La Reina Victoria confirma la Convención Arana-Southern agregando que jamás permitiremos que ella sea violada por persona alguna. Tratado Arana-Le Predour del 31 de agosto de 1850; texto integral. El gobierno de la República Francesa reconoce que el Río Paraná es un río interior de la Confederación Argentina, con excepción de los derechos que sobre el mismo tiene Gran Bretaña por el tratado de 1825. El trata­do Arana-Le Predour reproduce en líneas generales los términos del tra­tado Arana-Southern. Gran Bretaña salva el tratado del 2 de febre­ro de 1825 y erradica a los franceses en sus avances económicos sobre el Río de la Plata.
La misión de Rosas como “gestor” de los intereses británicos había terminado.            Página 736

CAPÍTULO XVI.
Epílogo que ha de ser prólogo.
El gran enigma de José de San Martín:
A) ¿Fue un rebelde de España y un renegado de los planes de Gran Bretaña para Hispanoamérica? ¿El tratado de paz con España firma­do en 1821 en Punchauca fue la causa por la cual lo obligaron a de­legar su poder militar y retirarse?
B) ¿Continuó en Europa al servicio de Inglaterra?
 ¿Dónde se halla el texto íntegro del tratado de paz con España que San Martín firmó con el Virrey de la Serna en Punchauca en 1821?
¿Dónde se halla el archivo completo de San Martín?
 Falta de respuestas a preguntas decisivas para evaluar el resultado posi­tivo o negativo de su acción sobre Hispanoamérica. Imposibilidad de permanecer en la incertidumbre. Necesidad impostergable de definicio­nes sin ambigüedades.
Seguir de buena fe a prohombres de leyenda que no han sido lo que se cree, es el forzoso regreso al fracaso permanente. Página 795
 APÉNDICE

I.          ”El delicado umbral de la tempestad - Cuestiones de un general inglés” (marzo 2001): trasplante de la Defensa de 1807 a la mentalidad que les quieren acuñar los británicos a los argentinos del siglo XXI.
II.         La Universidad de Oxford crea una cátedra para analizar la situación argentina (La Nación 24 de junio de 1999). Los nuevos personeros de Gran Bretaña para intensificar la colonización pedagógica inglesa en los argentinos de la futura generación.
III.        Medio gobierno se mudará a Oxford (Clarín 22 de abril de 2000).
IV.            Diputados argentinos invitados por el Parlamento Británico. (La Na­ción 26 de junio de 2001).
V.         Final del siglo XX: estatuas simultáneas de San Martín y Canning (La Nación 5 de noviembre de 1994).
San Martín: “liberal, particularmente respecto del comercio que entien­de muy bien. Siempre ha mostrado marcada predilección por Gran Bre­taña” (informe del Comodoro William Bowles al Almirantazgo en enero de 1818).
VI.            Confianza inglesa en la Argentina de 2001 (La Nación 17 de julio de 2001).
VIl.       “Gran Bretaña socio ideal para la Argentina” (La Nación 21 de octu­bre de 2001).
VII.       Brindis en la Embajada Británica (Clarín 7 de abril de 2001). Afirman que el vocero de Blair escribió el discurso de Menem (La Nación
9 de octubre de 2000).   Página 807

POSIBLE FINAL. Los grandes hitos de la tesis del teorema que hemos demostrado en este estudio: 1) desde 1711 a 1852, II) desde 1852 has­ta 1943, III) desde 1943 hasta 1955, IV) desde 1955 hasta nuestros días en 2002.
Hostigamiento sin tregua a todos los gobiernos que se suceden desde el 1º de mayo 1958 hasta el 24 de marzo de 1976.
Motivos y pretextos del 24 de marzo de 1976.
Análisis de la obra estructural realizada por el gobierno constitucional en el periodo que transcurre desde el 25 de marzo de 1973 hasta el 24 de marzo de 1976.
El informe de Lord Franks de enero 22 de 1976 refiriendo la necesidad de un golpe de Estado en Argentina. Saludo al 24 de marzo de 1976 y al gobierno el “Proceso” realizado por los diarios ingleses y holandeses. La masacre y la devastación económica que transcurre entre el 24 de marzo de 1976 y el 10 de diciembre de 1983. a) Situación demográfica argentina, b) La desindustrialización planificada, c) El endeudamiento innecesario planificado.
La deuda externa desde el 24 de marzo de 1976 hasta junio del año 2002: la Argentina territorio tributario.
Demostración final al teorema. “Argentina de provincia Hispanoamerica­na a territorio tributario.”            Página 848


[1] Edición año 1924
[2]  R Rippy J. Fred: “La rivalidad entre Estados Unidos y Gran Bretaña por América Latina (1808-1830)” —EUDEBA. Buenos Aires. 1967.

Copias del manuscrito original de “Una propuesta para humillar a España” “A proposal for humbling Spain”  A proposal for humbling Spain , tengo una versión con mayor resolución (apta para impresion) que espero poder subir despues a algun servicio de compartición de archivos para no consumir mucho ancho de banda.
Aqui una presentación en video (imperdible) :

¿Las Malvinas son argentinas?
INFO | HACE MÁS DE 5 AÑOS

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Es largo pero vale la pena leerlo, se van a sorprender.

La Argentina ha estado siempre a los pies de Gran Bretaña. Casi trescientos años de historia lo demuestran. Una guerra en un pedregal remoto, excusa para la renovación del sometimiento económico.

Las Islas Malvinas son argentinas. Cierta la afirmación. Quizá nadie tenga dudas sobre ello. A nadie inquieta que repitamos que las Malvinas, fueron, son y serán argentinas. La discusión central se entabla en quién ejerce los derechos soberanos sobre aquel pedregoso territorio. En esa partida, la Argentina lleva las de perder. Nuestra idiosincrasia nos doblega y nos pone de rodillas. El Reino Unido toma renueva sus ventajas.

Los ingleses tienen puestos sus ojos en nuestra tierra desde mucho antes de lo que podemos imaginar. Apenas, las invasiones inglesas de principios de siglo XIX son una muestra de lo rebuscado, persuasivo y pirata que es el anglosajón.

Un silgo antes, específicamente en 1711, se publica en Londres un folleto titulado “Una propuesta para humillar a España”. Una declaración de política internacional para nuestra América, donde se delineaba que las zonas mineras del Alto Perú debían ser segregadas de las planicies de Buenos Aires, para debilitar la fuerza laboral por falta de los alimentos que se proveían desde las pampas.

Las Invasiones Inglesas persiguieron ese objetivo, sobre un plan trazado por William Pitt, Ministro de la Corte Británica, en 1804. Conquistada Buenos Aires, se formaría un ejército con criollos para cruzar a Chile. Obtenido Chile, se iría por mar para quedarse con el Perú. Otra vertiente tomaría la Gran Colombia y se reunirían todos, finalmente, en Perú. Cualquier similitud con el plan y ejecución del General San Martín, no debe entenderse como mera coincidencia.

Pero la historia de manual de primaria tuvo para nosotros otras narrativas. Algo más novelesco y aventurero, que implicaba aventuras de valientes lanzando aceite hirviendo. En todos los espacios en blanco de esos manuales, se ocultaron los vejámenes que los invasores propinaron a la población nativa. Violaciones y demás sufrires que cesaron cuando el virrey Sobremonte hizo entrega del tesoro de la Real Hacienda, con el que estaba escapando a Córdoba. Los británicos se fueron, vencidos por criollos enardecidos de la lucha armada. Pero, no sólo se llevaron el oro y la plata, sino que además, para 1809 Buenos Aires se vio obligada a abrir el comercio para restituir las cuentas fiscales. Se instaló en nuestra tierra la “British Commercial Room”, en lo que se constituyó en una conquista económica imperial, que favoreció que Londres se apropiara vía balanza de pagos del metálico que aún quedaba luego del saqueo de 1806. Menos de un año de libre cambio bastó para que el virrey Cisneros proclamara que los británicos y sus negocios deberían abandonar el Río de la Plata. Fue para Mayo de 1810. Se acercaba otra fecha que los manuales de historia harían burla artera basada en sueños de libertad y firmeza criolla. El acta de la Junta de Gobierno del Primer Gobierno Patrio fue redactada por un inglés, Alexander Mackinnon. No era cualquier inglés que buscaba quedar en la historia como liberador de Buenos Aires. Él había fundado la “British Commercial Room”. ¿Qué mejor forma de quedarse por estas tierras haciendo negocios que derrocando a quién lo quería expulsar?

El 9 de diciembre de 1824 América se libera definitivamente de las tropas realistas luego de la batalla de Ayacucho, en las pampas de la Quinoa en Perú. Casi dos meses después, la Argentina se ata de pies y manos con los bretones al firmarse el “Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y las Provincias Unidas”. 2 de febrero de 1825, continuación formal de la dependencia económica imperial. Dicho tratado establece que las relaciones comerciales entre los firmantes no cesarían ante un eventual rompimiento entre los gobiernos; ambas partes gozan de la libre navegabilidad y operabilidad comercial en todos los puertos, parajes y ríos (para esta época las Provincias Unidas no contaban con flota suficiente para llegarse hasta el Támesis); los súbditos británicos tenían garantizados sus derechos civiles y comerciales, garantías de las que los propios nativos no gozaban. Algo más de cien años después, el Tratado es ratificado en el Pacto Roca-Runciman de 1933. Festejamos la posibilidad de introducir nuestras carnes en las tierras de cielos grises mientras ellos se aseguran la ratificación de un tratado que les es, evidentemente, muy favorable.

Se podría decir que la Segunda Guerra Mundial corrió el eje de los intereses británicos. También se podría decir que para esa época, las condiciones económicas del mundo fomentaron para nuestro país un devenir histórico propicio que produjo un industria incipiente, premios Nóbel de Medicina, el reactivo nuclear Cóndor II y condiciones sociales benignas para las fuerzas laborales más la nacionalización de Bancos y Ferrocarriles. Ante este contexto, Harry S. Ferns, profesor de la Universidad de Birmingham sentencia, en su libro “Argentina” de 1973, Editorial Sudamericana, que la Argentina debe ser devastada mediante una guerra civil para que puedan continuar los intereses británicos. Posteriormente, el 22 de enero de 1976, Lord Franks vierte en un documento público al reino británico, que la presidente en ejercicio estaría dispuesta a tomar medidas socio-económicas a favor de la Nación Argentina, lo que representaría medidas hostiles con para el gobierno inglés.

¿Sería ingenuo pensar que la campaña terrorista de 1973 a 1976 y el posterior Golpe de Estado más el macabro accionar del Proceso de Reorganización Nacional, nada tengan que ver con la defensa, cobertura y potencial desarrollo de los negociados ingleses en la Argentina? ¿Qué pasó en la Argentina con los investigadores, con los productores, con las privatizaciones desde entonces?

La historia siguió. Pasaron el desembarco y la fiebre triunfal de la Plaza de Mayo colmada, vitoreando a Galtieri. Se silenció en un eco sórdido el “si quieren venir que vengan, le presentaremos batalla”. Pasó el frío, la mala alimentación, la falta de plan, la falla de lo planeado, la lógica de la punta de playa. Quedan, aún, las minas enterradas en las playas de la Soledad y La Gran Malvina. Quedan los recuerdos y las pesadillas de niños devenidos en hombres como consecuencia del horror y del terror del conflicto bélico. Ahogada sigue la masacre del Belgrano y perdidos los Fondos Patrióticos, totalmente, devaluados. Olvidados están todos, los heridos, los muertos, los suicidados.

Un día se festejó la reanudación de las relaciones internacionales. Se podía volver a Malvinas. Fuimos. Vimos, recordamos, lloramos, sin saber que esa posibilidad vino de dos tratados firmados con el enemigo de siempre. Se firmaron dos tratados con el Reino Unido a principios de los años noventa. El “Tratado Anglo-Argentino de Promoción y Protección de Inversiones” se firmó el 11 de diciembre de 1990. Anteriormente, el 15 de febrero de ese mismo año se suscribió la “Declaración Conjunta de las delegaciones de la Argentina y el Reino Unido”. Ambos tratados someten económica, militar y socialmente a nuestro país ante las fauces sedientas de los leones ingleses. Todo convalido sin mayor publicidad por el Congreso de la Nación, sólo con el voto en contra del diputado Luis Zamora. Ambos tratados perpetúan el concepto de extracciones de materias primas y vaciamiento sistemático de nuestras riquezas. Ambos tratados eliminan la zona de exclusión y comprometen al intercambio militar y comercial pesquero, hipotecando las riquezas hídricas y creando una Argentina-británica. La reina inglesa lo había anticipado en su discurso de 1989 en el Congreso sajón: la restitución de las relaciones bilaterales con Argentina serán beneficiosas para los intereses de la corona. Ambos tratados otorgan al Reino Unido un control sobre el Atlántico Sur. Ambos tratados son la penalidad impuesta al derrotado en una guerra que no debió haber sido. Penalidad a la que seguimos sometidos en un silencio que nos podría convertir en cómplices.

La historia que no se cuenta en los manuales se repite tramposa de forma cíclica. Usurpación, saqueo, aniquilación, fraude, subrogación comercial, desarrollo imperial. No podemos con ellos, somos lo que somos. Seguimos de rodillas, atados de pies y manos. Las Malvinas siguen siendo argentinas, mientras nos vacían de contenido.


Fuente: http://revistavalor.blogspot.com/

FUENTE: http://www.taringa.net/posts/info/1165920/Las-Malvinas-son-argentinas.html

RELACIONADO: HISTORIA DE ESPAÑA Y VIRREINATOS:   http://www.youtube.com/watch?v=1yBDnLjfpgw&list=PLJcgK6JpYE9o0SZC_sGLGK_fqGwZB2Zrn
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