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sábado, 30 de marzo de 2013

El Estado-Nación, último bastión de la libertad ante el imperialismo


El Estado-Nación, último bastión de la libertad ante el imperialismo

En entrevista concedida al semanario serbio Geopolitika, Alain Benajam aborda la experiencia y el compromiso de la Red Voltaire a favor de la libertad. En 18 años, lo que empezó siendo una pequeña asociación francesa se ha convertido en importantísima fuente de análisis para el movimiento antiimperialista a nivel mundial.
| Belgrado (Serbia)
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Geopolitka: Alain Benajam, ¿puede usted explicar a los lectores de Geopolitika qué es la Red Voltaire? ¿Cuáles son el principal objetivo y la línea editorial de ese sitio web, del que usted es uno de los administradores, y cómo explican ustedes que hoy en día, con tantos medios de prensa que existen a nivel mundial, la existencia de una drástica censura y de una gran manipulación de la verdad?
Alain Benajam: La Red Voltaire fue creada en 1994 por Thierry Meyssan, con quien me vinculé rápidamente. Su objetivo era trabajar a favor de la libertad de expresión en contra de toda censura y luchar por promover la laicidad y los principios republicanos franceses. La Red Voltaire comenzó a publicar de forma regular un folleto que se fotocopiaba y se distribuía por correo postal a una serie de suscriptores. El equipo buscaba informaciones imposibles de encontrar en los demás medios de prensa. El equipo de la Red Voltaire se situaba políticamente dentro de la izquierda republicana, luchaba contra la extrema derecha y combatía las ideas neofascistas.
En 1999 nos interesamos especialmente por la agresión de la OTAN contra el Kosovo serbio y contra Serbia y publicamos diariamente una comparación entre los comunicados victoriosos de la OTAN que aparecían en la prensa y otras informaciones menos gloriosas recopiladas fuera de lo que decía la OTAN.
A partir de junio de 2001 empezamos a investigar los llamados «stay behind», o sea las redes ultrasecretas de la OTAN en los países de Europa Occidental, porque nos habíamos dado cuenta, al estudiar la corriente neofascista, que esta última estaba siendo utilizada por esas redes. Fue durante la realización de ese estudio y a medida que íbamos descubriendo la importancia y la naturaleza nociva de esas redes que nosotros mismos emprendimos un viraje antiimperialista.
El complot del 11 de septiembre de 2001 marcó para nosotros una etapa muy importante. Desde el mismo 11 de septiembre de 2001 notamos las incoherencias que aparecían en la información oficial. Publicamos entonces, en el sitio web que acabábamos de abrir en aquel momento, un juego de los «Siete errores», en tono humorístico. Aquel juego dio rápidamente la vuelta al mundo y contribuyó a nuestra popularidad. Posteriormente, Thierry Meyssan publicó L’effroyable Imposture, y después Le Pentagate, que agregaba importantes informaciones sobre la verdad del complot. En aquel momento, la Red Voltaire tomó un aspecto diferente, creció la polémica luego de la aparición de Thierry Meyssan en un programa de la televisión francesa. Por un momento, nos sumergimos en la acción de contrainformación sobre el 11 de septiembre de 2001. Adoptamos una línea cada vez más antiimperialista, y fue siguiendo esa línea que organizamos en 2005 la conferencia Axis for Peace en Bruselas, reuniendo allí gran número de personalidades antiimperialistas de todos los países.
En aquel momento, la Red Voltaire adquirió una dimensión internacional centrada esencialmente en la lucha contra el imperialismo anglosajón.
En 2007, Thierry Meyssan y la Red Voltaire, al ser ambos objeto de múltiples maniobras sucias, se vieron obligados a cerrar nuestra sede francesa. En efecto, la llegada de Sarkozy a la presidencia de Francia representaba para nosotros una notable diferencia en comparación con la tolerancia del anterior presidente francés, Jacques Chirac. Nicolas Sarkozy, decidido seguidor de Estados Unidos, embarcó a Francia en una política de estrecha colaboración con el imperialismo, como se vio más tarde con la agresión contra Libia. Thierry Meyssan estimó que su seguridad personal ya no estaba garantizada y se refugió en Damasco y posteriormente en Beirut. Ahora vive y trabaja nuevamente en Damasco.
El imperialismo necesita la mentira, tiene que engañar a los pueblos que mantiene sometidos para poder justificar sus guerras y tratar de obtener en la ONU votaciones favorables que le permitan actuar. Hoy en día, lo que el imperialismo llama «ingerencia humanitaria» constituye su principal justificación, pero sólo funciona a través de la mentira que le permite demonizar a sus víctimas.
La Red Voltaire, por su éxito internacional y su vocación consistente en informar frente a las mentiras de una prensa sometida al imperialismo estadounidense, se ha convertido en el gran enemigo de todos los órganos de prensa que en realidad se dedican a la desinformación.
Geopolitka: Usted está muy bien informado sobre la situación en Siria. ¿Puede decirnos cómo califica usted la guerra que actualmente se desarrolla contra el gobierno legal de ese país? ¿En qué contexto se inscriben los intentos de cambiar, nuevamente, un gobierno en el Medio Oriente y por qué quiere Occidente derrocar a Bachar al-Assad?
Alain Benajam: La guerra contra Siria es parte de un proyecto a largo plazo concebido, primeramente, por el «tanque pensante» estadounidense Project for a New American Century e incluido posteriormente en el plan de rediseño de lo que Estados Unidos llama el Medio Oriente Ampliado. El general Wesley Clark mencionó en una célebre entrevista su conversación con un responsable del Pentágono señalando que los proyectos de agresión contra Libia y Siria estaban listos desde 2002. Se trata, por lo tanto, de la clásica guerra imperialista cuyo objetivo no es otro que acabar con el Estado-Nación sirio, como mismo se hizo con los Estados-Naciones yugoslavo, somalí, iraquí y libio. La estrategia imperialista estadounidense, y más generalmente anglosajona, consiste por lo tanto en acabar con las naciones legales para fragmentarlas en miniestados étnicos o confesionales más fáciles de controlar.
La estrategia contra Siria es exactamente la misma que se utilizó contra Yugoslavia y Libia. Se trata, en primer lugar, de crear conflictos armados entre miembros de diferentes confesiones o de diferentes etnias, de provocar una represión, de demonizar al dirigente político que representa la unidad nacional –usando para ello una prensa occidental sumisa– para lograr su destitución. Después, con el pretexto de «salvar» a tal o más cuál poblacion, se interviene con la aviacion y con bombardeos masivos para desmoralizar al pueblo designado como blanco y eliminar su resistencia. Finalmente, para terminar el trabajo, se recurre a la intervencion militar de fuerzas terrestres en colaboracion con grupos de mercenarios reclutados esencialmente en los medios musulmanes yihadistas (al-Qaeda). Todo lo anterior se hace con el consentimiento de la ONU. Para obtener ese consentimiento, se amenaza previamente a los jefes de las naciones que forman parte del Consejo de Seguridad, se les compra y se les soborna para garantizar que aporten su voto.
Geopolitka: ¿Puede usted decirnos cuál es la estructura de control o la estructura militar del «Ejército Sirio Libre»? ¿Cómo se explica la presencia en Siria de tantos islamistas radicales provenientes de otros países, del lado de los rebeldes? ¿Cómo explica usted además la presencia de tantos combatientes de al-Qaeda y la extraña coincidencia entre los intereses de al-Qaeda y los de Estados Unidos?
Alain Benajam: La oposición al régimen republicano multiconfesional sirio, presentado como “el régimen de Bachar al-Assad”, comenzó como una de las «revoluciones» de colores que se experimentaron en Serbia, a través de la organización estadounidense serbia Otpor y en Ucrania, con la revolución anaranjada, así como en otros países. Esa oposición tomó rápidamente un cariz confesional ya que los manifestantes reprochaban al presidente Bachar al-Assad el no ser un musulmán sunnita, sino alauita. Aquellas primeras manifestaciones fueron, en un primer momento, acompañadas por la acción de hombres armados que –al igual que en Libia– se encargaban de disparar al mismo tiempo contra la multitud y contra las fuerzas del orden, para provocar una ola de represión. Hubo muertos en ambos bandos, pero la propaganda occidental, con ayuda de su prensa, sólo mostró las víctimas del lado de los manifestantes sin mencionar, claro está, a los francotiradores que disparaban desde los techos. Es evidente que en la propia Siria hay extremistas religiosos sunnitas, entre los cuales hay numerosos takfiristas que estiman que hay que eliminar a todo los que no sean sunnitas salafistas porque, según ellos, no practican correctamente el verdadero Islam sunnita. O sea, esa gente considera está permitido matar musulmanes y que eso incluso los llevará al paraíso de la yihad con las vírgenes y todo eso. Esos individuos son reclutados principalmente en las regiones rurales más atrasadas de Siria y puestos bajo las órdenes de jeques que predican la yihad.
Como las manifestaciones violentas de los viernes no daban resultado, los organizadores estadounidenses armaron a grupos de esos elementos, a través de Qatar y de Arabia Saudita. Una intervención extranjera directa con la participación de fuerzas especiales francesas y seguramente británicas comenzó durante el invierno, introduciendo cierto número de seudo periodistas –que en realidad eran agentes secretos– que proporcionaron a los grupos armados medios de comunicación que les permiten recibir información satelital sobre los movimientos de las fuerzas armadas sirias. Así apareció el micro Emirato de Homs, rápidamente asediado y destruido por el ejército sirio durante una operación en la que las tropas sirias hicieron prisioneros a varios militares franceses. Fue un intento de creación de varias zonas supuestamente «liberadas» que posteriormente hubiesen pedido ayuda a Estados Unidos. Esta segunda maniobra fracasó, al igual que la primera. Después, Estados Unidos y sus títeres franceses y británicos trataron de obtener un mandato de la ONU para intervenir militarmente, como de costumbre para «salvar» a la población de la «masacre», en realidad para poder bombardear el país y lograr someterlo.
Rusos y chinos vetaron una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que autorizaba una intervención estadounidense y señalaron que Estados Unidos no respetó en Libia la resolución 1973, que autorizaba solamente la imposición de una zona de exclusión aérea, y que la OTAN aprovechó la adopción de aquella resolución para ordenar bombardeos aéreos terroristas contra objetivos civiles, como los sistemas de distribución de agua, los medios de comunicación civiles, las centrales eléctricas, etc. A la luz de los acuerdos internacionales actualmente en vigor, aquellos bombardeos fueron crímenes de guerra.
Al estimar que era arriesgado intervenir sin el aval de la ONU, sobre todo teniendo en cuenta que rusos y chinos amenazaban con intervenir ellos también si se producía una acción de parte de Estados Unidos, este último país recurrió a una tercera maniobra enrolando, tanto en el mundo musulmán como fuera de este, mercenarios reclutados en los medios sunnitas y salafistas para participar en la yihad contra Siria, contra lo que ellos llaman «los herejes alauitas» y para también para expulsar a los cristianos sirios en virtud de un lema que gritan sin descanso: «¡Los alauitas a la tumba, los cristianos al Líbano!».
Y ahora existe un flujo constante de estos yihadistas salafistas que llegan de todas partes. Reciben un breve entrenamiento en Libia o en Turquía y después los introducen en Siria a través de alguna de las fronteras porosas, seleccionadas según su proximidad con respecto al objetivo. En el caso de Alepo, están utilizando la frontera turca. Al igual que en Libia, esos combatientes son acompañados y dirigidos por fuerzas especiales británicas, alemanas y francesas. El objetivo es extender la guerra a todo el territorio de Siria, a las ciudades y zonas rurales, y tratar de sublevar a la población. Por supuesto, todo esto va acompañado de «periodistas» «incrustados» (embeded), cuya misión consiste en magnificar ante el hipnotizado público occidental la «bella» acción de estos yihadistas, rebautizados como «miembros de la resistencia».
Estos yihadistas salafistas o takfiristas son idénticos a los identificados como al-Qaeda, a los Estados Unidos decía combatir. En realidad, ya en el pasado sirvieron de pretexto para demonizar a los pueblos musulmanes y para implementar la «guerra de civilizaciones» o «guerra contra el terrorismo». Aquello permitió a Estados Unidos enterrar las libertades públicas en su propio país, con la aprobación del «Acta Patriótica», y principalmente garantizar nuevos pedidos de armamento a su complejo militaro-industrial. En realidad, Estados Unidos siempre ha controlado y utilizado a al-Qaeda y al movimiento wahabita salafista, tanto de manera directa como a través de sus aliados de Qatar y Arabia Saudita. [La tendencia wahabita salafista] ya intervino en Afganistán, contra los rusos, así como en Yugoslavia y en Libia, y ahora lo está haciendo en Siria, siempre al servicio del imperialismo estadounidense. En cuanto a la contradicción que pudiera encontrar el público occidental sobre lo que parece ser un doble juego, la prensa a las órdenes del Pentágono se encarga de presentarla de forma asimilable para los pueblos occidentales, por desgracia ya resignados.
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Geopolitka: Desde el punto de vista militar, ¿qué piensa usted de los combates que se están desarrollando en Siria? ¿Puede resistir el ejército sirio, a pesar del creciente respaldo de los países occidentales [a los grupos armados]? ¿Cuenta el presidente al-Assad con la fuerza suficiente para mantenerse? ¿Puede ese conflicto extenderse más allá de las fronteras sirias? ¿Puede producirse un ataque contra Irán?
Alain Benajam: El Ejército Árabe Sirio se compone esencialmente de reclutas, o sea es la juventud del pueblo sirio. Es evidente, como puede verse en numerosos videos, que está combatiendo bien. Es un ejército disciplinado, bien dirigido y entrenado, que parece contar con el apoyo del pueblo sirio, y eso se ha visto en Alepo, ciudad especialmente multiconfesional y progresista, donde tiene el respaldo de la población. La afirmación de la propaganda occidental de que es un ejército desmoralizado que cuenta con pocas fuerzas porque ha sufrido numerosas deserciones no tiene nada que ver con los hechos, ni siquiera con los hechos que reportan algunos medios occidentales. Además, las fuerzas salafistas han cometido numerosos crímenes y abusos contra la población, que se ha alejado de ellas. En general, esa población acoge a los soldados del ejército nacional como liberadores. Sin embargo, la ola de yihadistas extranjeros parece no tener fin y las enormes bajas que están sufriendo se ven rápidamente compensadas por la llegada de nuevos combatientes fanatizados por sus jeques que van al combate pensando en las vírgenes que podrán desflorar en el paraíso.
La acción del Ejército Árabe Sirio es metódica y compleja. Es evidente que le tomara tiempo eliminar el flujo continuo que llega de todas partes. Hoy en día no hay razón alguna para que Bachar al-Assad dimita. Además, toda oposición política organizada nacional y constructiva ha sido reducida a cero por la propia intervención extranjera.
Un artículo del ex jefe de Estado Mayor de la fuerza aérea francesa, el general Fleury, publicado en el diario Le Monde, compara el nivel de la fuerza aérea de Francia con el de la fuerza aérea de Siria. De entrada, Siria tiene el doble de aviones que Francia, pero lo más importante es que dispone de medios rusos de defensa antiaérea de última generación que hacen el cielo sirio casi inexpugnable. Los turcos trataron de poner a prueba las defensas sirias y su avión fue abatido de inmediato, cuando apenas había traspasado el límite de las aguas territoriales. Según ese experto general [francés], para que la OTAN lograse prevalecer en Siria tendría que organizar un ataque sorpresivo y masivo de TODAS las fuerzas militares estadounidenses, sabiendo que durante ese ataque sufrirían pérdidas considerables.
Hay que ser perfectamente claro en ese sentido. La OTAN, aún con el concurso de todas las fuerzas estadounidenses más las fuerzas israelíes, no dispone de los medios técnicos para atacar simultáneamente a Siria y a Irán, teniendo en cuenta además que las fuerzas de la Resistencia libanesa intervendrían contra Israel inmediatamente.
Es seguro que, ante esa situación, China y Rusia intervendrían en el conflicto, que se convertiría en una guerra mundial.
Las afirmaciones de la prensa israelí sobre un ataque inminente contra Irán no son más que bravuconería e intoxicación.
Geopolitika: Es evidente que la «estrella», si se le puede llamar así, de este sitio web es Thierry Meyssan, cuyos análisis cuentan con la audiencia de los círculos serios y libertarios en el mundo entero. Siendo usted un consejero político de Thierry Meyssan, ¿puede hablarnos un poco más sobre él y sobre qué consejos le ofrece usted?
Alain Benajam: Thierry Meyssan es un liberal en el verdadero sentido de la palabra, que nada tiene que ver con el seudo liberalismo de los anglosajones. Se inserta, al igual que yo, en ese liberalismo político francés inspirado en el llamado Siglo de las Luces y en la Revolución Francesa de 1789. En cierta forma, somos favorables a que se ofrezca el máximo de libertades individuales y colectivas al máximo de gente. Nuestro credo es la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789.
Asumimos todas las consecuencias de esa Declaración y de nuestro fundamentalismo republicano francés. Ello nos lleva a militar por la recuperación de la independencia de Francia, pisoteada por numerosos tratados deshonestos, como el del Pacto Atlántico, el de Maastricht, el de Lisboa y el que dio lugar a la creación del euro, que confisca nuestra moneda nacional en provecho de los mercados financieros y de Estados Unidos. Por lo tanto, defendemos también la libertad de las naciones según la Carta de la ONU y, por supuesto, en contra del imperialismo.
Constantemente nos ponemos de acuerdo para que nuestros artículos sigan esa línea política firme y consecuente y para que reflejen siempre lo que nosotros llamamos la ideología francesa.
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Geopolitika: ¿Qué piensa usted de la situación en Francia y en la Unión Europea en general, y de la crisis económica que se manifiesta a través de la crisis de la eurozona?
Alain Benajam: Como contamos con una cantidad limitada de páginas, citaré solamente el ejemplo más significativo: la deuda.
Esta crisis económica es consecuencia directa del sistema financiero anglosajón que se nos impone a través de la Unión Europea y de los tratados deshonestos. El principal mecanismo de ese sistema es la deuda.
Podemos comprobar que todos los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), o sea los países que sufren directamente el poder estadounidense, están considerablemente endeudados. ¿Cree usted que Francia, o el propio Japón, los países más ricos del mundo tenían necesidad de endeudarse así? Por supuesto que no. Ese endeudamiento con los mercados financieros anglosajones nos lo imponen a través del euro, moneda que pertenece a esos mercados y cuyo control ha perdido Francia. Sus políticos, que desgraciadamente siguen en el poder en nuestro país [Francia. NdlR.], imponen esta deuda inicua cuyo préstamo no es más que un juego de escrituras que no le cuesta nada a nadie. Pero los intereses sí se pagan con el sudor del pueblo francés y de los demás pueblos «endeudados» de la eurozona y de la OCDE. El pago de los intereses de esa deuda le cuesta a cada francés, incluyendo a los niños, 3 000 euros al año, lo cual representa una suma considerable y contribuye a una pauperización que va acelerándose. Hoy en día el pueblo griego está agotado, y otros pueblos se van a ver exangües.
Sepa usted que entrar en la eurozona es una trampa mortal para los pueblos. Cuídense de esa trampa.
Geopolitika: ¿Qué piensa usted de la correlación global de fuerzas en el mundo, sobre todo de las relaciones entre las grandes potencias, Estados Unidos, Rusia y China? ¿Puede usted exponernos, a grandes rasgos, la proyección del futuro desarrollo de las relaciones internacionales? ¿Va el mundo hacia un gran conflicto, como muchos afirman? ¿Qué piensa usted del papel del presidente Putin, quien está siendo blanco de muy fuertes críticas en los medios de prensa?
Alain Benajam: En mi blog le dediqué dos artículos a ese tema: «Por la Libertad de las Naciones» y «¿Por qué es importante apoyar a V. Putin?».
Lo que voy a decir a continuación no es más que un resumen.
Cuando yo era joven, militante y cuadro del Partido Comunista Francés, todavía existía la URSS y había un campo socialista que se oponía al poderío del imperialismo anglosajón. Existía una lucha ideológica mundial entre capitalismo y socialismo. Hoy en día ya no existe ese campo socialista y el sistema capitalista se ha generalizado en todo el planeta, incluso en China a pesar de que ese país sigue bajo la dirección de un Partido Comunista. Observamos, sin embargo, que las tensiones internacionales son ahora más importantes que en tiempos de la guerra fría y que el imperialismo sigue siendo tan violento como antes. ¿Qué significa eso? Que la contradicción principal no era entre socialismo y capitalismo sino entre la libertad de las Naciones y el imperialismo. La cuestión nacional se impone actualmente y la Nación, el Estado-Nación, la Nación legal, es la principal defensa contra el imperialismo. Eso es enteramente comprensible. Un Estado-Nación es un corpus de leyes y un pueblo que impone sus leyes. Todas esas leyes son obstáculos para los mercados financieros controlados por los anglosajones a través del dólar.
El objetivo global anglosajón es acabar con todos los Estados-Naciones y reemplazarlos con pequeñas entidades étnicas o religiosas caóticas y fáciles de manipular. Así que tenemos de un lado las Naciones que todavía son libres, que defienden la Carta de la ONU y un mundo multipolar y, del otro lado, tenemos el imperialismo anglosajón que preconiza un nuevo orden mundial en el que las Naciones legales habrán desaparecido, permitiéndole así explotar a los pueblos sin límite alguno, de la misma manera como Francia está siendo explotada dentro de la eurozona. Rusia y China vislumbraron de pronto ese grave peligro, se despertaron con la guerra contra Libia. Esta comprensión del mundo por parte de Rusia viene en gran parte de Vladimir Putin, quien quizás se acordó de que fue cuadro de la URSS y comunista.
China y Rusia han decidido hoy parar en seco la aventura imperialista en las fronteras de Siria y de Irán. Por el momento, ese parón en seco es solamente diplomático, pero esas grandes naciones no se hacen ilusiones y están listas para una confrontación armada, como ellas mismas lo han repetido varias veces. Estamos ante una configuración similar a la que existió en tiempos de los bloques socialista y capitalista, pero con ideologías diferentes. De un lado, está el campo de las Naciones que aún son libres, encabezadas por Rusia y China; está su organización común, la OCS (Organización de Cooperación de Shanghai); está después una poderosa organización económica la alianza BRICS y, finalmente, el Movimiento de los Países No Alineados, que acaba de reunirse en Teherán. A ese bloque de países económicamente muy poderosos se agregan las organizaciones políticas independentistas de los pueblos que siguen sometidos, como Francia. Esas organizaciones son todavía débiles, pero están creciendo y se esfuerzan por organizarse, a lo cual contribuimos nosotros en la Red Voltaire. Una guerra mundial desencadenada por Estados Unidos, que hoy se encuentra en plena debacle económica, significaría el fin para ese país.
Geopolitika: ¿Tiene usted tiempo de seguir la situación en Serbia? ¿Cómo califica usted el papel del pueblo serbio, que en las dos últimas décadas se ha visto expuesto a fuertes presiones de la oligarquía global? ¿Qué piensa usted de la situación en Kosovo y de la lucha del pueblo serbio por conservar su centro histórico?
Alain Benajam: El desmembramiento de Yugoslavia correspondió al prototipo mismo de la acción imperialista: eliminar los Estados-Naciones históricos para sustituirlos por pequeñas entidades étnicas incorporadas a maxi-Estados como, por ejemplo, la Unión Europea, totalmente sometida a los mercados financieros y a los anglosajones. Si eso funcionó fue por la pasividad de la Rusia de aquel entonces. Serbia tiene hoy la suerte de ser aún uno de los últimos Estados independientes de Europa. Y tiene que seguir siéndolo y resistir a las presiones. Su futuro está en una sólida alianza económica y militar con Rusia, alianza que se está concretando. Un país de Europa todavía independiente, que se inscribe en la lucha por la libertad de las naciones es una ventaja y tiene que convertirse en una base de retaguardia política para los pueblos aún sometidos que tratan de organizarse. La nación serbia perdió en Kosovo su corazón histórico. Es evidente que tenemos que ayudar a esa nación, amiga de Francia desde hace mucho tiempo, para que logre recuperarlo rápidamente.
http://www.voltairenet.org/article175967.html
 

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Imperialismo en AL

FRANCO MARTÍNEZ MONT
La política latinoamericana tradicionalmente ha sido vulnerada por la expansión de grandes potencias internacionales o imperialismo, del cual debe decirse que no es un periodo acabado de la historia ni tampoco una forma extinguida de dominación política, donde la propiedad del capital se concentra en los países centrales frente a los periféricos- Norte-Sur-, esta modalidad sofisticada de neocolonización aún la padecen países de África y Asia. El imperialismo, considerado por Lenin como la fase superior del capitalismo, tiene como objetivos:
a) expansión territorial y geoestratégica; b) control de las materias primas y producción; c) usurpación y control del poder político-militar; d) penetración cultural e ideológica y e) control sociodemográfico y ambiental, los cuales se operativizan en América Latina mediante prácticas de intervencionismo violento, diplomacia gubernamental tutelada, imposición de modelos económicos y de desarrollo, industria cultural y sociedad de consumo. Dicha doctrina política, para llegar al clímax de ostentación de riqueza y poder, se desarrolló, como todo proceso histórico-social, en dos grandes ciclos.

El primero, entre 1880 y 1933, caracterizado por la expropiación de la tierra y esclavismo indígena. Figuran en esta fase la instauración de monopolios agroexportadores —añil, café, algodón, banano, azúcar, etcétera—, supremacía de comunicaciones y energéticos —ferrocarriles, minas y electricidad—, cooptación de la banca y comercio multinacional. Como parte de la consolidación del proyecto, se instauran las doctrinas Monroe, Corolario Roosevelt, Destino Manifiesto, Truman, Gran Garrote y Diplomacia del Dólar, las mismas encontrarían una resonancia servil en las oligarquías rancias, facciones paramilitares, operadores políticos y órdenes de la Iglesia Católica.

El segundo, entre 1934 y 1989, emplea mecanismos más persuasivos en torno a la integración regional, como las iniciativas panamericanistas —OEA y TIAR 1948—, la política de Buena Vecindad del “orden y progreso” y las acciones de Defensa Hemisférica. Acá el imperialismo empieza a desarrollar su potencial industrial-armamentista en un marco de Guerra Fría, macizando la dependencia económica y tecnológica dentro del “mundo libre” y minando los embrionarios movimientos nacionalistas, agraristas, populistas y revolucionarios.

El imperialismo se fortalece en los 1960 con el diseño de la Doctrina de Seguridad Nacional, dando pie a la instalación de planes contrainsurgentes, que se complementarían con la Alianza para el Progreso, generando la destrucción del tejido social comunitario mediante el controlismo. Los impactos de la crisis del petróleo de 1973, el estancamiento político y económico de la década perdida y la inevitable imposición de los Programas de Ajuste Estructural —Bretton Woods—, configuran el neoimperialismo, el cual ahora ha mutado, ya que los ideólogos economicistas —Wall Street— han sido relegados por los militaristas ultraconservadores —guerra permanente—, afincando su rentabilidad macroeconómica en la paranoia terrorista y narcotráfico.

martes, 14 de septiembre de 2010

EL IMPERIALISMO INTERNACIONAL DEL DINERO



EL IMPERIALISMO INTERNACIONAL DEL DINERO
28/03/2009
Alberto Buela∗
La fabulosa y enorme crisis de la economía usamericana y su
inusitada proyección mundial con la conmoción de todos los mercados
de valores nos obliga a la siguiente meditación.
Los hechos
A finales del 2008 la quiebra del banco de los hermanitos
Lehmann, uno de los grupos financieros que fundara el Banco de la
Reserva Federal de USA en 1913, le costó al tesoro norteamericano
700.000 millones de dólares y otro tanto a los gobiernos europeos en
el auxilio de sus bancos también afectados con la explosión de la
burbuja financiera.
∗ Filósofo (mejor arkagueuta). Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos.
Federación del papel. Escuela de Gobierno Provincia. de Buenos Aires.
alberto.buela@gmail.com

Algunas sotovoces se dejaron oír en el sentido de averiguar
hacia que país fueron derivados parte de semejantes fondos
financieros computados como pérdidas, pero nadie lo firmaba. El
hecho que llamaba la atención es que de los Estados-nación
modernos organizados al estilo occidental y con peso relativo en el
orden internacional, el único que no tomó ninguna medida oficial de
auxilio a sus bancos fue el Estado de Israel.
El tema siguió en el más absoluto silencio, pero una vez más la
fuerza de la realidad se impuso sobre el simulacro o el disimulo.
Explotó el lunes 15 de diciembre, primero en los diarios de España
(había perdido el Banco Santander 2.500 millones de dólares), el
fraude por 50.000 mil millones de dólares realizado por Bernard L.
Madoff, un judío norteamericano a quien le confiaron sus ahorros
organizaciones judías y judíos enriquecidos como Steven Spielberg,
Elie Wiesel, Robert Lappin, Julian Levitt, Fred Wilpon, Norman
Braman, Erza Merkin, Carl Shapiro, Frank Lautenberg, Benbassat y
Reichmuth, entre tantos otros.
Hoy se sabe, en Argentina lo denunció antes que nadie Eduardo
Linares comentando en un estupendo artículo titulado Steven
Spielberg y “The Madoff’s list” by Tim Roth, que “Tan sólo Lehman
Brothers y Berni Madoff, expatriaron, nunca mejor usado el término,
400 mil y 100 mil millones de dólares a bancos del Estado de Israel
antes de declararse en bancarrota los primeros y ser apresado por
fraude el segundo”, esta es la razón profunda de por qué el Estado de
Israel fue el único estado de forma occidental que no se conmovió
para nada por la gran crisis financiera newyorkina.

La teoría
El imperialismo ha sido caracterizado por el marxismo desde
que Lenín escribió sobre el tema en 1916 en su folleto El imperialismo
la fase superior del capitalismo, donde afirma en el prólogo para
franceses y alemanes: “En esta obra hemos probado que la guerra
1914-1918 ha sido, de ambos lados beligerantes, una guerra
imperialista (esto es, una guerra de conquista, de bandidaje y de
robo), una guerra por el reparto del mundo. Me he apoyado
precisamente en estos datos generales irrefutables al describir el
reparto del mundo en 1876 y en 1914 (§ VI) y el reparto de los
ferrocarriles en todo el globo en 1890 y en 1913 (§ VII) … Este
"botín" se reparte entre dos o tres potencias rapaces de poderío
mundial, armadas hasta los dientes (Estados Unidos, Inglaterra,
Japón) que, por el reparto de su botín, arrastran a su guerra a todo el
mundo”. Y termina en el último párrafo afirmando: “La época del
capitalismo moderno nos muestra que entre los grupos capitalistas se
están estableciendo determinadas relaciones sobre le base del
reparto territorial del mundo”.
Y es a partir de Lenín que para el marxismo-leninismo el
imperialismo se limita a la dupla Estados Unidos-Inglaterra. No hay
en el marxismo, en general, ni una sola palabra acerca del
“imperialismo internacional del dinero”. Claro está, ello habría
significado poner en contradicción su propia revolución bolchevique
que como es sabido fue financiada por el imperialismo internacional
del dinero de las bancas judeo usamericanas como la Warburg, Khun,
Loeb y Cía, la Jacobo Schiff, etc. Ello lo corrobora el mismísimo León
Trotsky, apellidado Bronstein, quien criticó la exagerada y
desproporcionada intervención y preponderancia de los hebreos en la
revolución y el partido bolchevique.

Origen del concepto
Quien habla por primera vez del imperialismo internacional del
dinero fue el papa Pío XI en su encíclica Quadragesimo Anno en 1939
quien afirma tajantemente: Por lo que atañe a las naciones en sus
relaciones mutuas, de una misma fuente manan dos ríos diversos:
por un lado, el nacionalismo o imperialismo económico (el mundo
liberal); y del otro, el no menos funesto y execrable internacionalismo
o imperialismo internacional del dinero (las finanzas apátridas) para
el cual, donde está el bien, allí su patria (ubi bene, ibi patria est).” 1
Esta clara distinción ubica a la sana doctrina social católica como
término medio entre dos extremos opuestos: capitalismo y marxismo;
liberalismo y socialismo; nacionalismo e internacionalismo.
En nuestros días se debe a ese buen pensador nacional
Santiago Alonso el rescate de este tema tan actual, quien en el anexo
del libro de Alan Jones Cómo funciona el mundo presenta su
excelente trabajo El imperialismo internacional del dinero. Y así
afirma: “Llama la atención que se haya extendido un manto de
silencio o del olvido respecto de las enseñanzas sobre el imperialismo
internacional del dinero, así como la poca o ninguna apelación que se
hace de ella … tantas omisiones, olvidos e ignorancia nos hace
sospechar de la existencia de alguna voluntad oculta que
obstinadamente ignora o no quiere saber o no desea que se difunda
sobre la importancia ni el rol específico que tiene el citado
imperialismo en el destino de los pueblos”2.
1 Pío XI: Encíclica Quadragesimo anno, parágrafo 110
2 Alonso, Santiago: en Como funciona realmente el mundo, de Alan Jones, Buenos Aires, Ed.
Segunda Independencia, 2004, pp.330 y 331

En el orden político
Este imperialismo internacional del dinero tuvo su mejor
caracterización politológica en la idea de sinarquía lanzada y utilizada
por el General Perón allá por los años setenta.
El término sinarquía es una palabra griega compuesta por el
prefijo “syn” que significa con, lo que da idea de convergencia y
“arjé” que significa principio. El sentido etimológico menta la
convergencia de profunda de principios de poder, en apariencia
contrapuesto, que gobiernan el mundo3.
Con motivo de la entrevista que le realizara el coronel Cornicielli
como enviado del General Lanusse en España a Perón, éste respondió
sobre el tema afirmando: “El problema es liberar al país para seguir
libres. Es decir, que nosotros debemos enfrentar a la sinarquía
internacional manejada desde las Naciones Unidas, donde están el
comunismo, el capitalismo, la masonería, el judaísmo y la Iglesia
Católica –que también cuando la pagan entra–. Todas estas fuerzas
que tienen miles de colaterales en todo el mundo son las que
empiezan a actuar” (diario La Razón, 4/7/72).
En su momento esta idea de sinarquía dio mucha tela para
cortar. La izquierda marxista a través de sus múltiples voceros
siempre la catalogó como una idea trasnochada de Perón, quien en el
atardecer de su vida comenzaba a divagar. El mundo liberal la
cuestionó como una versión más de la idea del complot político típica
del mundo militar de donde provenía Perón. La Iglesia católica hizo
mutis por el foro sabiendo que cualquier cuestionamiento del
peronismo la ponía contra la gran masa del pueblo argentino. Y lo
más grave que dentro del universo peronista no fue tomada
seriamente en cuenta. Se bastardeó su uso y se abusó de un
concepto político poco desarrollado. Esto último lo hace notar el
historiador norteamericano, especialista en peronismo, Joseph Page
quien afirma: “El tema está tratado con humor en la revista
Cuestionario. Existe una descripción aparentemente seria de la
sinarquía en A. Buela”4.
No podemos olvidar acá que quien trabajó con mayor asiduidad
el tema desde el orden intelectual fue nuestro maestro José Luis
Torres (1901-1965), el fiscal de la década infame, y en ese sentido
tenemos que recordar su extraordinario trabajo Nos acechan desde
Bolivia (1952) donde denuncia, según sus palabras, las andanzas y
mutaciones de los “cuervos de las finanzas internacionales” y la
intervención de la ONU, como organismo clave de dominación
mundial, para invalidar las elecciones del 6 de mayo de 1951 que
3 Cfr. Buela, Alberto: La sinarquía y lo nacional. Buenos Aires: Marcos, 1983
4 Page, Joseph: Perón ( segunda parte). Buenos Aires: Javier Vergara, 1984, p. 327
otorgaron en Bolivia el triunfo al Movimiento Nacionalista
Revolucionario de Paz Estensoro.
Es interesante notar como en Iberoamérica luego del triunfo de
la revolución cubana, el marxismo se apodera del monopolio del
antiimperialismo al menos en su aspecto mediático y propagandístico,
mientras que el nacionalismo popular se refugia más bien en la
batalla por la restauración cultural de nuestros pueblos.
Triunfa así la versión marxista del imperialismo como etapa
superior del capitalismo, la del imperialismo como una categoría
universal plasmado en una sola nación: los Estados Unidos.
Se abandona, entonces, la idea del nacionalismo
hispanoamericano del imperialismo como un “internacionalismo
situado”, el imperialismo con pelos y señales, donde, si bien existe
una primacía indudable de la banca judía, convergen regímenes
comunistas, liberales y dictatoriales.
Esta primacía del marxismo sobre el nacionalismo
hispanoamericano, incluso a pesar que éste último se adelantó en el
tiempo con las denuncias pormenorizadas que realizaron Torres y
tantos otros autores, y a pesar de la firme, decidida y clara definición
de Perón del imperialismo como sinarquía. A pesar de todo ello el
peronismo o mejor aún los peronistas vergonzantes que hacen de
ideólogos, buscan en el movimiento radical de Forja el semental
ideológico del peronismo. Olvidando o peor aun desconociendo o
tergiversando la verdad indudable que el peronismo como
nacionalismo antiimperialista de carácter hispanoamericano tiene su
fuente en la profundidad de dicho nacionalismo.
Y así, y esto es significativo a tener en cuenta, mientras el
nacionalismo europeo se identifica con la idea de Estado-nación, el
nacionalismo popular hispanoamericano tiende a identificarse con la
idea de nación-pueblo., identificación que obedece a una doble
exigencia histórica: a) a la integración étnica y cultural en la
formación de nuestra identidad a través del mestizaje y b) el carácter
revolucionario de nuestros propios pueblos expresado en la movilidad
social y política que se da en Iberoamérica a diferencia de Europa.

Algunas conclusiones
Hoy asistimos luego de la debacle financiera internacional a una
avalancha inconmensurable de artículos y libros, publicaciones y
videos de todo tipo, pelo y señal que nos quieren explicar qué es lo
Quien más en profundidad ha trabajado esta idea en América ha sido uno de los padres de la
sociología indiana don Julio Ycaza Tigerino en su libro Perfil político y cultural de
Hispanoamérica, Madrid: Cultura Hispánica, 1971
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