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lunes, 10 de septiembre de 2012

Sin bases no hay imperio

22:52 MENSAJERO DIGITAL BARILOCHE

Entrevista. Telma Luzzani. Periodista y analista internacional. La conductora de Visión Siete Internacional presenta su libro Territorios Vigilados, una investigación sobre cómo opera el Pentágono en nuestra región. Luzzani analiza las distintas escalas del intervencionismo norteamericano y advierte: “EE.UU. está sembrando otro tipo de bases en el sur, más pequeñas y disimuladas, pero con la logística necesaria para garantizar en pocas horas un gran despliegue de tropas”.Telma Luzzani comienza su libro sobre las bases militares norteamericanas en Latinoamérica librando su propia batalla, contraatacar el discurso dominante que intenta naturalizar que Washington ha relegado su presencia en la región porque tiene otras prioridades políticas en su agenda exterior. En dicha misión, la conductora de Visión Siete Internacional comienza los primeros capítulos recordando lecciones que vienen del fondo de la historia: “EE.UU. nunca escatimó esfuerzos (ni su ‘poder blando’, al estilo del profesor Joseph Nye, ni sus métodos violentos al estilo del golpe militar chileno) para asegurarse el control de América latina”. Luego, a medida que avanzaTerritorios Vigilados, Luzzani se dedica en detallar –luego de dos años de investigación periodística– cómo los marines norteamericanos siguen conspirando, operando y haciendo inteligencia al sur del Río Bravo.

“Después de estudiar los documentos del Pentágono y de entrevistar a varios especialistas, logré trazar fronteras más precisas sobre las bases militares del Pentágono en el Cono Sur. De esa manera, pude armar para el libro dos tipos de mapas: uno grafica la presencia de los marines en Centroamérica y otro discrimina, con más detalle, las bases del Comando Sur en Sudamérica”, adelanta Luzzani a Miradas al Sur, mientras revuelve algo dispersa un té con limón recién servido y, acto seguido, se reconcentra y dispara lo que parece ser la contralínea conceptual más fuerte de su obra: “Las bases han sido siempre un eslabón vital para la existencia de cualquier imperio y su eficiencia crece si logran mantenerse –como los espías– bajo el amparo del secreto”.

–Luego de investigar el grado de presencia militar estadounidense en Latinoamérica, ¿qué hecho o dato de la realidad que no conocía antes le llamó más la atención?

–Me sorprendió mucho la historia sobre la base de Manta (Ecuador). Primero, porque, por ejemplo, el embajador ecuatoriano en Buenos Aires –quien fue ministro de Defensa de su país durante la existencia de Manta– me reveló que el área donde operaban los marines norteamericanos estaba vedada a los uniformados de su país; incluso, a él mismo como Ministro. Ese diplomático también me contó que durante los vuelos estadounidenses de reconocimiento y vigilancia marítima –que por ley tenían que ser acompañados por un piloto anfitrión–, los militares locales eran mandados al asiento de atrás de la nave y no podían observar nada de la base de datos monitoreados, y menos podían averiguar qué hacían después con dicha información sensible. Por último, todas las autoridades ecuatorianas entrevistadas reconocieron que la estadía del Pentágono en su territorio no tuvo un mínimo de ganancia en nada, ni siquiera en transferencia de tecnología o en mejoramiento del equipamiento militar, que, generalmente, son los argumentos donde hace hincapié la propaganda del Comando Sur para promover la firma de este tipo de tratados castrenses donde está en juego la cesión de soberanía política.

–¿Cómo lee el acercamiento entre el presidente colombiano Santos y las FARC? ¿Un avance del diálogo debilitaría la necesidad de Bogotá de contar con tantas bases militares del Pentágono?

–Ésa es una pregunta tan interesante como difícil de responder. Un par de datos a tener en cuenta para entender mejor la nueva coyuntura de ese país. El Plan Colombia tiene para Washington mucho interés porque les permite hacer pie en el subcontinente y radarizar toda la vigilancia del Cono Sur; además, han puesto mucho dinero en ese programa de asistencia. Entonces, ¿por qué cedería Estados Unidos dicho enclave? Yo creo que la respuesta está en Honduras, donde la base de Soto Cano sigue en operatividad a pesar de que el objetivo primario de la misma, el exterminio del sandinismo, hace décadas que se cumplió. Probablemente, tanto en Centroamérica como Colombia, se modifique cada tanto las justificaciones del porqué de las unidades del Pentágono en países terceros pero, lo que no cambiará es la presencia física y objetiva de las bases mismas.

–¿Los marines vienen por el agua y los recursos naturales? O, ¿habría que ser menos conspirativo en el análisis y, simplemente, el Pentágono replica en nuestra región las maniobras que desarrolla en otros territorios del planeta?

–A ver, el concepto de que los marines vienen sólo por el agua, los minerales o el petróleo es un poco simple. Creo que ellos en sus objetivos políticos lo que necesitan es tener el libre acceso territorial por si las circunstancias lo requieren. No sé si hoy el Comando Sur tiene decidido ocupar la base de Mariscal Estigarribia, en Paraguay (pista para aviones de gran porte, hoy supuestamente en desuso), pero sí estoy segura que Estigarribia es relevante porque les garantiza la posibilidad de aterrizar, militarmente, en un punto geográfico que, quizás, en el corto plazo sea importante ocupar. Y esto es, perfectamente, aplicable para entender el tipo de bases que Estados Unidos está sembrando en la región: que son más pequeñas, con poco personal, muy disimuladas, pero con la logística adecuada para garantizar en cuestión de horas un despliegue de tropas a gran escala.

–En internet suelen aparecer mapas de la ocupación estadounidense en el Cono Sur bastante tremebundos. ¿Pudo en el libro plasmar una cartografía más real del asunto, menos panfletario y más ajustado a la verdad?

–En realidad, el mapa de la ocupación norteamericana en su frontera sur no existe porque es muy difícil acceder a una información tan sensible como la política de defensa extra-territorial de la principal potencia del mundo. Los planes militares de la Casa Blanca no están a la luz del día. Sin embargo, después de estudiar los documentos del Pentágono y de entrevistar a varios especialistas e investigadores, logré trazar fronteras más precisas sobre el tema en cuestión. De esa manera, pude armar para el libro dos tipos de mapas, dos ilustraciones: uno grafica la presencia de los marines en Centroamérica y otro discrimina, con más detalle, las bases del Comando Sur en Sudamérica. Es decir, muchas unidades son FOL’S (Sitios de Operación de Avanzada) según el lenguaje técnico del Pentágono, que son las denominadas bases dormidas o con poco personal. Otras, como las de Panamá, son bases más tradicionales, con barracas, casas y escuelas, son casi ciudades. Por último, están las bases con radares muy potentes para hacer inteligencia. En la isla de Aruba, cerca de la costa venezolana, hay una instalación de ese tipo. En definitiva, creo que en Territorios Vigilados está dibujado el primer mapa sobre la presencia del Comando Sur en Latinoamérica. Se lo recomiendo a los futuros lectores del libro.

–¿Considera que el gobierno paraguayo, tras el golpe a Lugo, tiene allanado el camino para firmar un tratado de cooperación militar con Washington? 

–No se puede hacer futurología de un tema tan delicado. Sin embargo, hay que tener conciencia de que Paraguay es un país fundamental.

–¿Por qué?

–Porque si uno mira, atentamente, el mapa, observa que la nación guaraní limita con Brasil, con Bolivia, con Argentina y con el Acuífero Guaraní. Entonces, una avanzada estadounidense sobre ese país les permitiría hacer pie en el corazón de América del Sur. A ver, cuando se conoció el documento norteamericano sobre por qué les interesaba la base colombiana de Palanquero, se reveló que desde dicho lugar los aviones con trasporte de tropas tenían autonomía de vuelo, sin necesidad de recarga de combustible, para sobrevolar toda la región sudamericana, salvo la zona sur. Por lo tanto, una base en Paraguay le resolvería ese problema al Pentágono, ya que tendrían la posibilidad de maniobrar en todo el subcontinente. Colombia sería la llave para monitorear los países del norte y Paraguay cumpliría la misma función, sólo que en una latitud más austral.

–¿Es cierto que durante el conflicto Uribe-Chávez, que fue abordado en la Cumbre de Unasur en Bariloche, la Unasur estuvo a punto de romperse? ¿Cuál fue el rol de Argentina como mediador en dicha tensión diplomática?

–Muchos de los diplomáticos argentinos presentes en dicha cita me remarcaron que necesitaron ser muy prudentes en la mediación porque el conflicto Colombia-Venezuela (ambos países casi van a la guerra luego de que tropas colombianas violaron la soberanía de Ecuador para asesinar al ex canciller de las FARC Raúl Reyes) estaba muy alto y generaba contradicciones en todo el bloque regional. Pero, en definitiva, ésa fue una cumbre parteaguas porque se tomó mucha conciencia en los países de Unasur de la necesidad de fortalecer la soberanía territorial porque se dimensionó el rol del Pentágono a partir de que se hizo público el despliegue de las bases militares estadounidenses en Colombia, que fue promovida por el presidente Uribe. Bariloche también fue una cumbre importante porque, en esa oportunidad, nuestra Presidenta denunció que no sólo las potencias del norte tenían presencia en Colombia, sino también en las Islas Malvinas. A partir de, entonces, la unidad latinoamericana en torno de la Cuestión Malvinas comenzó a hacerse más tangible.

–En dos meses, Estados Unidos elige presidente, ¿una victoria del Partido Republicano podría volver más agresiva la política exterior de la Casa Blanca hacia el Cono Sur?

–En general, sea demócrata o republicano, el presidente que está en la Casa Blanca no modifica demasiado la política exterior de su país. Igualmente, hay una diferencia de grado entre los dos partidos tradicionales, pero no llega a ser una diferencia estratégica. Por ejemplo, en la primer Cumbre de las Américas de la era Obama, en Trinidad y Tobago, el actual presidente norteamericano fue muy criticado en su país por mostrarse cordial con Chávez, cuando este le regaló el famoso libro Las venas abiertas de América latina. Poco después, Obama cerró lo que había sido una pequeña ventana de reformas diplomáticas de Washington hacia el sur y el tipo de vínculo volvió a ser el de toda la vida.

–La traigo, por último, al escenario argentino. ¿Qué pasó, concretamente, con la supuesta base militar que Estados Unidos iba a enclavar en el aeropuerto de Resistencia?

–En un principio, se supo que el Comando Sur pensaba gastar 3 millones de dólares para instalar en el Chaco un Centro de Operaciones y Almacenamiento. Finalmente, gracias a la presión del Gobierno Nacional, naufragó el acuerdo militar con los Estados Unidos firmado por el gobernador Capitanich. Para mí, lo relevante es que tanto la frustrada base del Chaco como la nueva base en Concón, Chile, están a tono con la nueva estrategia norteamericana de defensa, que ya es conocida como la Doctrina Obama. En un documento público reciente del Pentágono se advierte, claramente, que Estados Unidos buscará en América latina mantener la presencia con formas innovadoras a través de fomentar relaciones clave entre las Fuerzas Armadas, desarrollando ejercicios militares conjuntos o tareas de asesoramiento en capacitación. Es decir, tanto Chaco como Concón son parte de esas formas innovadoras de intervención que fomenta la Doctrina Obama.
http://www.mensajerodigital.com/2012/09/sin-bases-no-hay-imperio.html

martes, 6 de julio de 2010

El Cepo que aprisiona a la Argentina

En estos momentos en que los Argentinos nos tienen distraidos en discusiones inocuas debemos apelar a todo nuestro sentimiento patriotico y ver lo que opinan aquellos compatriotas esclarecidos que analizan con total claridad nuestra realidad.



El cepo que aprisiona a la Argentina
In Sin categoría on Julio 3, 2010 at 1:45 pm


Por Merched Antonio Mitre

Este trabajo es medular para entender la actualidad en su contexto histórico y sus actuales proyeciones de los dos principales problemas de largo plazo de nuestro país: La soberanía de Malvinas y la Deuda Externa.

Por eso, invitamos a leer completamente este trabajo.

Hugo Rodriguez


Hace demasiado tiempo que venimos afirmando que la Nación Argentina arrastra dos cuestiones estratégicas (aunque en realidad son dos en una porque se interrelacionan) desde hace 30 años sin ser resueltas y que se encuentran en la base de todas sus dificultades y problemas porque debilitan su decisión soberana: la deuda externa y el litigio con Inglaterra sobre la soberanía de nuestros espacios terrestres y marítimos en el Atlántico Sur.

Estos asuntos son la pesada herencia recibida de la dictadura militar, que le fue transferida sin beneficio de inventario desde el inicio, como onerosa condición a su existencia, a la democracia que nacía, en un acuerdo tácito con la clase política que se sostiene hasta hoy.

Por esta razón la democracia que nacía, minusválida y condicionada porque tenía vedada la revisión crítica y la resolución de estos temas, fue encapsulando a la Argentina impidiéndole la toma de decisiones estratégicas que la proyectaran con una identidad y un rol definidos de nuevo en el mundo, y condenándola en su ejercicio solo formal e instrumental, al esfuerzo estéril de quien trata de resolver los problemas sin remover las causas y a debatirse y degradarse en una decadencia sin fin.

Estas dos cuestiones, han permanecido y discurrido a lo largo de los años de esta “joven” democracia afectando la vida de millones de argentinos, con un “bajo perfil”, tratando de ser ocultadas y escamoteadas de la agenda política tanto por la clase dirigente como por los medios masivos para evitar el debate público. Y así han sido convalidadas por los diferentes gobiernos democráticos relatando “verdades a medias” y con el argumento de que no existía otro camino, incluyendo detalles y cláusulas lesivas e indignas para el interés colectivo, de espalda a un pueblo que en su inmensa mayoría las ignora y al que le hicieron creer que estos asuntos habían sido solucionados; esto hasta estos últimos días en que reaparecen en toda su dimensión.

Al ser algo que nunca acaba y siempre nos están exigiendo algo más, la deuda externa y el conflicto con Inglaterra se han convertido en un pesado cepo que aprisiona la voluntad de la Nación, limita seriamente su autonomía y las posibilidades reales de un desarrollo independiente y sustentable y cercena la soberanía política del Estado Nacional en la toma de sus decisiones.

Como verdaderas vueltas de tuerca al cepo para incrementar el control del país, estas cuestiones reaparecen periódicamente e irrumpen y se instalan en la agenda cotidiana de preocupaciones de la sociedad y del ciudadano, a pesar del esfuerzo que hacen el gobierno, la oposición y los medios para sacarlos del foco de atención de la gente relativizando su importancia, realizando abordajes parciales y descontextualizados, desinformando o encubriendo los problemas reales entreteniéndonos con teatrales confrontaciones verbales entre “oficialistas y opositores”, que parecen clases aceleradas de instrucción cívica y derecho constitucional sobre las formalidades y procedimientos de la democracia y la “institucionalidad” del país. Han transformado al Congreso en el escenario de un “sainete” político en lugar de convertirlo en la caja de resonancia del debate y la coincidencia nacional en torno temas estratégicos que son de su incumbencia como el endeudamiento externo y la política exterior del país.

La recurrencia por estos días de la deuda externa y Malvinas a la agenda de la política es positivo, porque la instalación publica de estos temas, que hay que ayudar a sostener para que no desaparezcan, trae discusiones que sirven para enriquecer el conocimiento de los ciudadanos con mucha información que estaba ocultada para que formen su opinión especialmente las nuevas generaciones a la que se les ha hipotecado el futuro.

El ejercicio por el Estado de una soberanía debilitada constantemente por el concepto de soberanía de baja intensidad que nutre a la política argentina ha permitido la implantación y la expansión incontrolable de los modelos agro exportador basado en la agricultura química y el minero exportador de la mega minería metalífera a cielo abierto que prefiguran a nuestra democracia como una democracia colonial.

Pocas dudas caben ya que la deuda externa argentina es fraudulenta e ilegítima. Serias investigaciones de muchos y verdaderos patriotas, entre ellos Alejandro Olmos, que terminaron en un proceso penal con fallo favorable en el juzgado del juez Ballesteros ( año 2000) y en otros dos procesos penales en curso, demuestran con claridad que la mayor parte de la deuda es un fraude montado por Alfredo Martínez de Hoz y Cia durante la dictadura militar, quien “decreto el endeudamiento forzoso” del Estado Nacional y las empresas públicas para que se convirtieran en “receptores pasivos” de créditos externos que en gran parte fueron desviados, con otros destinos que hasta hoy se desconocen. Por otro lado promovía que las empresas privadas (no precisamente Pymes) tomaran préstamos en el exterior; esta deuda privada en los finales del gobierno de “facto” fue convertida en pública (Cavallo mediante). Cuando finaliza la dictadura militar nos encontramos que el Estado Argentino es deudor de u$s 45.000 millones y todos los argentinos convertidos en “garantes solidarios” de esa deuda hasta el día de la fecha. Esta deuda le fue transferida a “libro cerrado”( junto a su manual de procedimientos, la ley de entidades financieras) a la democracia que nacía en 1983. La clase política argentina, la que nos iba a gobernar y los que serían oposición, la recibió “entera” sin auditoria, sin revisión y aun conociendo como se había generado cuyos, la aceptaron. La escandalosa deuda externa argentina no fue investigada por ningún gobierno de la democracia; por el contrario fue transcurriendo por 27 años de vida democrática pagándose y reciclando con canjes y negociaciones que incrementaban su masa de capital e intereses y las “comisiones” de los “negociadores”, a través de actos escandalosos como el Plan Brady, el blindaje, el mega canje, la renegociación y canje de 2005. Durante un largo de un recorrido de más de treinta años la deuda externa fue una maquina succionadora de recursos de pueblos, de ciudades, de provincias, de regiones; de recursos de la salud, de educación, de seguridad; del salario de jubilados y de la plusvalía producida por los trabajadores que a fines de 1975 participaban del 48% del PBI y luego nunca más pasaron del 28% del PBI (menuda transferencia de riqueza). La deuda externa se viene chupando la riqueza de la Argentina y el trabajo de su pueblo. En esta historia es curioso ver como se repiten nefastos personajes como Domingo Cavallo, Daniel Marx, Manchinea y otros, que sin embargo no eximen de la responsabilidad que tuvieron los presidentes de los gobiernos de la democracia, junto a vastos sectores de la clase política, por ignorancia, desaprensión, o complicidad.

Siguiendo el curso de esta historia de la deuda con sus secuelas de postergaciones, carencias y pobreza, el gobierno nacional nos propone para superar éstas, el “desendeudamiento” para poder volver al mercado internacional de capitales a tomar créditos a bajas tasas. Para ello lanza un nuevo canje de los bonos que no aceptaron presentarse al canje de 2005, los famosos “holdouts”, que quedaron fuera derogando la ley cerrojo en el Congreso con acuerdo de la oposición; promueve el pago de servicio de la deuda a organismos internacionales y acreedores privados con reservas (para mostrar voluntad de pago para que nos vuelvan a prestar), sin ninguna revisión y legitimando de manera explícita una deuda ilegitima, ya no sospechada sino probadamente fraudulenta en su mayor parte.. Todo con el “guiño”, el auspicio del departamento de Estado de EEUU y el beneplácito de Wall Street y el alborozo del JPMorgan, del City Bank, el Goldman Sach, el Barclays (los nuevos bonos del endeudamiento se colocarán en el mercado bursátil norteamericano).

En esto se puede observar una coincidencia plena entre el gobierno y la oposición, pagar la deuda sin revisión. En realidad lo que están discutiendo y de manera escandalosa es la forma hacerlo. Unos pretenden pagarcon reservas y otros con ajuste fiscal; pero finalmente llegaran a un acuerdo. De todas formas las consecuencias serán siempre las mismas: el perjuicio material y espiritual del pueblo trabajador. Tanto “oficialistas” y “opositores” están disputando una carrera vertiginosa para “volver a los noventa”.

El argumento oficial para “desendeudarnos” es “ganar soberanía” y “disponer” de recursos para aumentar el crecimiento. Esto es en mi opinión falso, porque lo que nos está anunciando es una paradoja: “desendeudarnos” (seguir pagando) para “endeudarnos” aún más ( recursos para el desarrollo?). Este gobierno nacional, que se dice “inspirado” en el peronismo, no puede ignorar que el “endeudamiento externo” es un instrumento que está pensado para no ser pagado, sino para la sujeción y el sometimiento de la voluntad de la Nación, porque estas deudas no se terminan de pagar nunca, aun pagando. De esto los argentinos tenemos algo de memoria y experiencia; cuando en marzo de 1976 cuando nos pusieron los “grilletes” Argentina debía cerca de u$s 5.000 millones y después de 34 años debemos u$s 170.000 millones, luego de haber pagado una vez y media esa deuda. Por lo tanto el discurso oficial es cuando menos hipócrita y pone de manifiesto la flagrante contradicción de un gobierno que se precia de “nacional y popular” que parece decidido a condenarnos a “vivir pagando para morir debiendo”.

Pero en esta Argentina del “cambalache” y la decadencia sin fondo, la capacidad de asombro no termina de colmarse, cuando escuchamos a los sectores “progresistas” y “obreros” ( CGT, “la columna vertebral”) que apoyan y acompañan al gobierno en esta medida, muchos autoproclamados como “peronistas”, tratando de convencernos que el camino de la liberación pasa por el pago de la deuda externa (cuando hace algunos años se rasgaban las vestiduras contra el FMI y el no pago de esa deuda); parece que han descubierto que por una simple transacción financiera se puede comprar nuestra soberanía a la usura internacional. Cuando uno se pone la soga al cuello no le puede pedir al usurero que la saque cuando uno quiere, sino que como mucho la va aflojar para no ahorcarte; si uno se quiere liberar debe cortar la soga.

Los muchachos parecen haber olvidado que los pueblos no compran su soberanía sino que la conquistan. Lo único que les falta es convocar un acto a la Plaza de Mayo, la dedel 17 de octubre, para reclamar esta vez el pago de la deuda.

En cuanto a la presidente, que pide si alguno tiene una idea mejor para solucionar el tema de la deuda, yo le aconsejo que primero calme su ansiedad desbordada y le ponga freno a la desesperación con que quiere pagar; que pise la pelota y le preste atención a las investigaciones y conclusiones de los procesos judiciales, que ya, tienen fallo (caso Olmos) y aquellos con fallos próximos a salir. Que conforme a un comité de expertos nacionales y extranjeros de economistas y juristas, que revisen la deuda, investiguen los mecanismos fraudulentos con que fue generada y determine responsables, que convoque a los acreedores a certificar sus acreencias y se establezca el verdadero monto de la misma; en una de esas se sorprende que con bastante menos de la mitad del monto actual de la deuda puede solucionar la misma. Para que usted le pueda explicarle al pueblo.

Que enfríe el juego; no hay urgencias. Que piense que el mayor crecimiento económico del país (el de las tasas chinas) 2003 – 2008, coincidió con la etapa de menor endeudamiento publico (post default) y a pesar que se siguieron pagando los servicios de la deuda, de que se pagó al FMI, de que las empresas extranjeras remesaron al exterior sus ganancias (que fueron muchas) sin control, y de que hubo importante fuga de capitales. Al crecimiento lo hizo posible solo el esfuerzo del pueblo argentino.

El “endeudamiento para el desarrollo” es la idea de un “neodesarrollismo” tardío que los argentinos ya hemos padecido.

Que entienda que un modelo de desarrollo nacional, con independencia necesita en primer lugar del trabajo genuino del pueblo argentino ( que es capital acumulado), en segundo lugar el ahorro nacional ( entre otros los activos del sistema previsional que superan los $100,000 millones, las divisas que ingresan del comercio exterior en impuestos y reservas) que no es poca cosa, y recién en tercer lugar los prestamos e inversiones extranjeras que son complementarias y siempre que no condicionen nuestro crecimiento y el interés nacional.

Ahora si cree que el camino es pago de la deuda y más endeudamiento externo, le pediría que a la “marcha” que tardíamente ha adoptado le cambie algunas estrofas, para que diga “…todos unidos pagaremos” …”defendiendo el capital (global)”….

Ya es hora que los gobiernos terminen con el slogan “los argentinos debemos honrar la deuda” y comiencen a honrar al pueblo argentino.

En medio del “barullo” producido por la deuda y las maneras de pagarla, aparecen los ingleses; en realidad no reaparecen siempre han estado ahí, en nuestro sur, pero nuestros sucesivos gobiernos democráticos incluido éste han tratado de no verlos. No pueden ignorar los acciones concatenadas que Inglaterra ha venido tomando como , ampliación de la zona de exclusión, explotación pesquera (“depredatoria”) en la zona, construcción de la base militar en Monte Pleasant (con una pista de aterrizaje que agrega a la de Puerto Argentino), la constitución de la “Task Force Malvinas” que tiene a disposición aviones Typhon, dos submarinos y cuatro fragatas ( lo que conduce a la militarización de la zona), la inclusión de Malvinas y archipiélagos del sur como territorio de ultramar de la Unión Europea por el tratado de Lisboa (lo que le da a los ingleses la cobertura de 27 países europeos, eleva de facto a Monte Pleasant a la categoría de base de la OTAN y transforma el conflicto bilateral con Argentina en conflicto regional), el reclamo presentado de ante la Convención sobre los Derechos del Mar de la ONU, por las 350 millas de plataforma marina de los archipiélagos de Malvinas, Georgia y Sándwich que se superponen con 4.000.000 de km2 de lechos y subsuelos argentinos a quien los británicos niegan todo derecho, la reserva que hace sobre sus derechos en la Antártida y mar circundante, la licitación de áreas de exploración y explotación petrolera. Recién cuando llega la plataforma marina de Desiré Petroleum, que tiene más de un mes de viaje desde Escocia, se le cae la ficha a la cancillería para desplegar una acción diplomática de “perfil más elevado”.

Inglaterra ha venido ejecutando actos de posesión contundentes en un territorio que ocupa sin derechos (salvo el de la fuerza) que le permiten expandir y consolidar sus intereses geopolíticos y geoeconómicos como “estado ribereño” en una región ubicada a mas de 12.000 Km. de Londres, ante una diplomacia argentina replegada, pasiva y sin convicción, para la que el asunto Malvinas no es ni ha sido prioritario, que no ha logrado evitar que los ingleses nos arrinconen y nos bloquen en el sur afectando y amenazando seriamente todos nuestros intereses y su proyección en un espacio que naturalmente nos pertenece.

Argentina en los últimos treinta años no desplegó una acción diplomática sostenida, que llevara la iniciativa, que fuera eficaz; nuestra diplomacia osciló entre la política de “relaciones carnales” y una política “reclamativa” ante foros internacionales, siempre detrás de los hechos consumados por Inglaterra, sin beneficios, muy alejada de la histórica posición de Argentina, decidida y contundente, en defensa de la soberanía nacional en Malvinas y archipiélagos del Atlántico Sur y en la Antártida (cuya última expresión fue el incidente por la misión Shackleton y el retiro de embajadores en enero de 1976).

Pero la actitud diplomática claudicante no es casualidad, sino tiene que ver con los compromisos asumidos por esta democracia respecto a Malvinas desde su inicio, el primero fue la aceptación y la ejecución de una vergonzante política de desmalvinización que dura hasta nuestros días que se manifiesta en una acción solapada, pertinaz sobre la moral y el espíritu de la Nación,destinada no solo a olvidar a los combatientes y sus actos heroicos, a ocultar y deformar la historia, sino también y como consecuencia, a debilitar la conciencia colectiva sobre los derechos de propiedad que le asisten históricamente al país, a resignar la voluntad para ejercer la posesión efectiva de esos espacios, a instalar la sensación de impotencia ante la imponente magnitud de estos espacios geográficos ( incluida la Patagonia) y la imposibilidad de ocuparlos y desarrollarlos por nuestra “incapacidad” y “forma de ser”, a fomentar el desapego y desidia sobre estos territorios y las riquezas que en ellos se encuentran que facilitan la usurpación y la venta, en este caso en nuestro sur continental de cientos de miles de hectáreas en áreas estratégicas a magnates extranjeros ( algunos ingleses) y a mega empresas mineras de capital inglés o de países del Commonwealth , en definitiva a renunciar a nuestro destino histórico de ocupar y dominar estas tierras y mares en sur.

Esta política de desmalvinización que debería llamarse de des argentinización va más allá de las Malvinas, está dirigida y afecta todo el espacio territorial a la que las islas pertenecen indivisiblemente Patagonia, islas Georgias del Sur, islas Sándwich del Sur, Antártida, mares, plataforma y subsuelo (es la forma de pensar y entender Malvinas).

El segundo gran condicionante es el humillante Acuerdo Tratado Anglo Argentino sobre Malvinas firmado por Menen – Cavallo en 1990 sin que pase por el Congreso de la Nación que nos crea obligaciones que abarcan todo el territorio nacional y comprometen la soberanía del país en las áreas de relaciones exteriores, económica (estatus para Inglaterra de nación más favorecida y garantía a sus inversiones) y militar. Estos acuerdos están vigente y fueron elevados en su momento al secretario general de la ONU para que fueran distribuidos como documento oficial a la Asamblea General y al Consejo de Seguridad; además fueron enviados a la OEA y a la Comunidad Europea

Considerando estos antecedentes, el emplazamiento de una base militar de envergadura en las islas, con el consiguiente control sobre rutas marinas y pasajes bioceanicos junto a un importante desarrollo económico (petrolero, gasífero e ictiocola) va gestando, sin oposición alguna, una zona de intereses resultante de la geopolítica inglesa que va presionando fuertemente sobre la zona Argentina colindante, amenazando seriamente su seguridad, debilitando progresivamente sus intereses, su cultura y su identidad, bloqueando su proyección a la Antártida y poniendo en grave riesgo el control político, económico y militar del Estado Nacional sobre el territorio al sur del Río Negro.

Al aumentar la “tensión” en estos días entre nuestro país y Gran Bretaña por su iniciativa unilateral de explorar y explotar hidrocarburos en las islas, no se puede estar en desacuerdo con las medidas adoptadas por nuestro ejecutivo: decreto que controla y limita el transito marítimo desde el continente y por agua territoriales hacia las islas, la acción desplegada por la presidente en la cumbre de Cancún de los presidentes de Latinoamérica y el Caribe donde logro el apoyo a nuestra posición de los países hermanos, el envío del canciller ante el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para solicitarle que “redoble sus esfuerzos de buenos oficios” ante Gran Bretaña para que esta no cometa más actos unilaterales y frene la exploración de petróleo.

Sin embargo Inglaterra con su soberbia imperial históricamente hace caso omiso a declaraciones y resoluciones de organismos internacionales, no dialoga, no negocia, ni cede. No estamos ante un amigable “estado ribereño” (categoría que nunca debemos otorgarle) sino frente al enemigo histórico, con quien libramos 3 guerras en nuestros 200 años de vida. Por lo tanto el gobierno debe tomar medidas efectivas, concretas, (en serio) que impacten los intereses británicos en el Rió de la Plata, más allá de declaraciones y de medidas algunas sacadas delmanual de quejas del derecho internacional global , que puedan detener el constante avance inglés y conservar al menos lo que nos queda.

Hay sobrados motivos para que nuestra chancillería convoque al embajador de Gran Bretaña, para expresarle las protestas formales ante la escalada miliar de su país en el Atlántico sur al enviar a la zona dos submarinos y dos fragatas que forman parte de la Task Force de Malvinas. Esto es en primer lugar violatorio de los acuerdos de Madrid de 1990 que establece que los buques y aeronaves inglesas deben comunicar y por escrito con 25 días de anticipación el desplazamiento de unidades en territorio marítimo comprendido entre las costas argentinas y el meridiano 20w y los paralelos 40S y 60S. Esta comunicación no existió como tampoco la hubo cuando movieron los cuatro aviones Typhon, caza bombarderos de última generación en noviembre pasado a la base de la RAF en monte Pleasant. En segundo lugar esta escalada militar que afecta de manera objetivable nuestra seguridad e integridad territorial puede ser interpretada como una agresión que motive la expulsión del embajador británico.

Como la militarización del Atlántico Sur además afecta los intereses y seguridad de Suramérica ya amenazada por el Comando Sur, la IV Flota, las bases de Curazao, Aruba, Panamá, Colombia, Argentina debe convocar urgente a la UNASUR y su Consejo de Defensa para buscar un marco de apoyo para las medidas diplomáticas y de otro tipo que adopte y para promover y acordar una política regional común ante el conflicto con Gran Bretaña. Si Argentina pretende que los países vecinos pasen de la actitud meramente declarativa a la adopción de acciones concretas, deberá primero tomar medidas hacia adentro que muestren una decisión clara y convincente de defensa de sus intereses soberanos, como ser:

1-Elevar los acuerdos /tratado de Madrid al Congreso de la Nación por donde nunca pasaron, para que sean denunciados, porque además de haber sido violados por Inglaterra son un verdadero estatuto del coloniaje que ejerce una patria potestad, sobre nuestra política exterior, militar y económica que nos incorpora de facto en épocas del menemato al Commonwealth. La derogación de este tratado haría caer la condición de “Nación más favorecida” en las relaciones económicas.

2- Derogación de la ley 24.184 por la que fue ratificado el Tratado de Garantías de las Inversiones inglesas firmado en Londres en 1990.

3-El estado Argentino debe sancionar con rigor y hacerlo público, a las empresas británicas o no que operando en nuestro territorio continental tienen intereses comerciales con empresas que operan en las Islas Malvivas con licencias otorgadas por Gran Bretaña, porque existe una legislación nacional al respecto que debe ser cumplida. Por ejemplo el banco británico Barclay’s contratado por nuestro ministerio de economía como “coordinador global” del canje de deuda que se ha abierto y que dio origen al fondo del bicentenario, es accionista de Desiré Petroleum la empresa que ha iniciado las actividades exploratoria en las islas, y también de la Broders & Southern Petroleum otra empresa con concesiones en Malvinas y que a la vez es accionista del emprendimiento minero de Bajo de la Lumbrera en Catamarca. Lo que se debe hacer en virtud de esa legislación vigente es derogar el contrato con ese banco para manejar el canje de deuda. Sin embargo hacepocos días el gobierno argentino lo ha ratificado. Suspender la licencia (entre otras penalidades ) de la empresa BHP Billiton multinacional minera de capitales angloaustralianos que tiene derechos de explotación de oro y cobre en Salta en un territorio de 40.000 ha( propiedad del senador nacional J.C.Romero)porque es socia de la compañía Farklans Oil & Gas que opera en Malvinas. Se debe penalizar también al banco HSBC que asesora y tiene “intereses” en la empresa Rockhopper Exploration otra de las que han obtenido concesiones de exploración y explotación de petróleo en las islas. Las multinacionales pesqueras que pescan en las 200 millas argentinas y tienen además buques operando en Malvinas.

4- Mientras se investiga la compleja red de relaciones de las empresas trasnacionales que operan en nuestro país y en las islas, el Estado Nacional, suspendiendo las garantías a las inversiones y la condición de nación más favorecida puede presionar fuertemente a las empresas inglesas en nuestro país, entre otras la Britis Petroleum dueña del 65% del capital de la Panamerican Energy a quien se le prorrogó hasta el año 2047 la concesión de Cerro Dragón, la más grande reserva petrolera de Argentina, distribuida entre Chubut y Santa Cruz o el banco Santander aunque aparece como español pertenece a capitales británicos, más precisamente al Banco Real de Escocia propiedad de la corona inglesa ; empresas de seguro (Zurich), laboratorios medicinales (Glaxo, Astra), empresas de neumáticos, alimenticias, controlando sus remesas de utilidades al exterior y otros beneficios algo que hoy no se hace.

5-Envío urgente al Congreso de la Nación de una ley que prohíba la venta a extranjeros de tierra, especialmente sobre las costas atlánticas y la cordillera que son zonas de seguridad de fronteras. Revisar las grandes ventas efectuadas y transparentarlas.

6- Reabrir e incrementar inmediatamente instalaciones militares en el sur (como elemento de disuasión) terminando con la estupidez que somos un país sin hipótesis de conflicto e impulsar una política demográfica con una fuerte promoción para ocupar y poblar la Patagonia.

7-Enmarcar estas medidas con una acción diplomática inteligente y sostenida producto de una política exterior inspirada en una geopolítica nacional y continental coherente con los tiempos de integración que vive Suramérica.

Si vamos a luchar para defender los intereses nacionales hagámoslo en serio y con dignidad. Debemos animarnos a romper con la tutela política, económica, militar y cultural que los ingleses ejercen sobre nosotros, Para esto no alcanzan con los reclamos y las declaraciones “testimoniales”. La soberanía se ejerce a través de medidas y acciones concretas y efectivas que además sirvan para romper las falsa opciones que nos presentan para dirimir este conflicto, la vía militar ( imposible) o sino hacer algunas cosas dentro del “status quo” ,simulaciones que nada cambian, que es lo mismo que resignarse a aceptar que nada puede hacerse.

El Estado Nacional tiene los instrumentos necesarios para tomar y hacer efectivas estas medidas. Depende solo de la decisión política de la conducción del Estado. Si no lo hace es un claro indicador que carece de un mínimo umbral de poder para tener autonomía en sus decisiones y ejercer la soberanía. En un país sin soberanía no puede acometer la empresa de un proyecto nacional que nos conduzca a la realización de una Nación justa, libre y soberana.

Con este escrito, modestamente solo estoy tratando de llamar la atención de los argentinos sobre problemas graves que no ocurren en un país virtual o de ficción sino en la Argentina concreta de hoy, y discurren y nos afectan sin que los percibamos, por ignorancia o desaprensión, o tal vez porque el gobierno y la dirigencia política encargados de resolverlos les restan importancia y relativizan la magnitud que tienen.

La realidad demuestra que estas cuestiones están afectando seriamente y de manera creciente la vida cotidiana de cada compatriota, de cada familia argentina y de la comunidad nacional. Argentina debe encontrar pronto una solución inteligente y definitiva a esta situación, caso contrario continuará por la senda de su constante declinación social, cultural y moral, desdibujando su identidad y resquebrajando su unidad política y espiritual, lo que la conducirá convertirse en una Nación sin destino e inviable en el mundo que viene.

Es hora de defender a la Nación, para lo cual los argentinos tendremos que entender que el requisito esencial, es transitar el camino de la unidad nacional despertando la conciencia colectiva de que todos somos parte de un histórico común destino de grandeza, superando las confrontaciones facciosas, mezquinas y sectoriales y la fragmentación social, que nos debilita ante la envergadura de la amenaza externa que se cierne sobre nosotros.

La soberanía es un concepto insustituible de la política. En el momento que deja de estar presente en la política, la Nación deja de ser y se simula. Y cuando la Nación pierde, pierde el pueblo trabajador.

Fuente: http://geopoliticaargentina.wordpress.com/quienes-somos/

jueves, 3 de septiembre de 2009

Petromilitarización del Continente



Petromilitarización del Continente y de la América de en medio
15-04-04 Por Gustavo Castro Soto *
El proyecto económico hegemónico del gobierno de los Estados Unidos (EU) sobre el Continente Americano, sólo será posible si es garantizado bajo un proyecto militar que le dé sustento y viabilidad ante el disenso social cada vez más generalizado y el de algunos gobiernos de América Latina.

El proyecto económico hegemónico del gobierno de los Estados Unidos (EU) sobre el Continente Americano, sólo será posible si es garantizado bajo un proyecto militar que le dé sustento y viabilidad ante el disenso social cada vez más generalizado y el de algunos gobiernos de América Latina. Sólo con una alternativa económica distinta podrá ser posible la paz. Esta es nuestra hipótesis. La entrada en vigor en el 2005 del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) significaría la cúspide de un proceso de acumulación del capital del modelo económico neoliberal para el Continente. La eliminación de los Estados-Nación dará pie a la incorporación de toda la vida y la existencia a la lógica del mercado por medio de la apropiación de las corporaciones multinacionales sobre los recursos naturales, los bienes públicos y la economía de los espacios geoestratégicos sobre los que se militariza el Continente entero.

Así, lo que no se logre en el escenario de negociación-imposición máxima mundial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), se lleva a cabo de manera regional como el caso del Plan Puebla-Panamá (PPP) o el Plan Andino o Iniciativa Andina. En su defecto, desde los Tratados de Libre Comercio (TLC) bilaterales, EU va imponiendo las reglas del mercado abriendo violentamente las fronteras de los países de América latina y El Caribe; eliminando leyes nacionales en el Continente; obligando a sus gobiernos a desaparecer los subsidios a cualquier sector productivo que signifique competencia. La privatización o incorporación de sectores públicos como la salud o la educación a la lógica del mercado han provocado grandes movilizaciones sociales que han sido fuertemente reprimidas. La privatización de los recursos y bienes públicos como el agua han cobrado también víctimas. Hace algunos años el BM afirmó que las guerras del siglo XXI serían provocadas por el control mundial del agua dulce cada día más escasa en el planeta. Pero lo mismo ha sucedido con el petróleo, el gas y la electricidad. Y ahora algo más radical: la privatización de la vida, de los recursos genéticos. "El verdadero petróleo y el verdadero oro del futuro lo serán el agua y el oxigeno; lo serán nuestros mantos acuíferos y nuestros bosques".

Esto plantea entonces una militarización de las regiones más ricas de nuestra América. Para ello, también por la vía de los tratados de libre comercio y las Políticas de Ajuste Estructural (PAE) del Banco Mundial (BM) y del Fondo Monetario Internacional (FMI), la militarización es favorecida en la medida en que la reducción a las tarifas arancelarias alcanza a la industria militar que, junto con el narcotráfico y la industria petrolera, es de las más lucrativas del mundo. Por si fuera poco, la lógica del mercado va incorporando a la privatización los servicios militares. A lo que hemos denominado petromilitarización y biomilitarización, le podemos ahora llamar panmilitarización. Es el físico espacio estratégico y comercial así como las estructuras del estado las que se van militarizando.

El costo es y será para los pueblos indígenas y campesinos porque ellos han sido los depositarios de tal riqueza que están, precisamente, en sus territorios. Ellos conforman y conformarán los muros de contención contra la depredación y la ambición del capital, resistiendo en sus tierras, luchando contra la expulsión, recogiendo el petróleo de los ríos, mares y lagunas; evitando que aterricen las transnacionales o abran el vientre de la madre tierra para inyectar oleoductos y gasoductos por "las venas abiertas de América Latina". Los pueblos siguen resistiendo contra la construcción de represas que amenazan la inundación de grandes extensiones de tierras ricas en biodiversidad, o contra el robo de material genético y la privatización de las Areas Naturales Protegidas. Mayas, miskitos, garífunas, lencas, mapuches, aymaras, quechuas, kunas, emberas y muchos pueblos más se encuentran hoy en resistencia contra los embates del neoliberalismo y la represión militar que trae consigo.

La crisis Neoliberal

Alrededor de la década de los 70's en que el FMI y el BM comenzaron a aplicar las PAE, muchos gobiernos del llamado Tercer Mundo se negaron a su aplicación ante el incremento previsible de la pobreza y la pérdida de la soberanía de los estados que generarían la disminución de aranceles, la privatización de los activos estatales, el aumento de los impuestos y de los precios de los productos básicos; el aumento a las tasas de interés, la reducción del gasto social y de los salarios reales, entre otras medidas. Fue entonces cuando la política exterior de EU con su ejército y la CIA se enfocó a promover, financiar, facilitar o alentar los golpes de estado. Una vez logrado esto, las dictaduras militares o gobiernos subordinados aceleraron las políticas de Washington y persiguieron a todo opositor. Esto lo vimos en Chile (1973), Argentina (1976), Jamaica (1980), Bangladesh (1981), Indonesia (1966), Sudáfrica (1982), Uganda (1982), Ghana (1966), entre otros muchos países del Sur. Esta es la sombra que amenaza hoy a los gobiernos de Venezuela, Brasil, Argentina, Ecuador, Perú, Bolivia e incluso en México con los conatos, amenazas o rumores del golpe de estado por parte de los militares que sacudió a la opinión pública en 1995 y que le siguieron de fuertes crisis y confrontaciones entre el poder político y militar.

Desde la creación de la CIA en 1946, sus operaciones se calculan en 6 mil en más de 60 países, como en Italia, Grecia, Filipinas, Irán, Costa Rica, Medio Oriente, Camboya, Haití, Checoslovaquia, Unión Soviética, Alemania, Brasil, Perú, Bolivia, República Dominicana, Chile, Argentina, Venezuela, Angola, Jamaica, entre otros muchos. Con estas acciones se han intentado llevar a cabo actividades de espionaje y acciones encubiertas de la CIA para derrocar gobiernos, imponer dictaduras militares anticomunistas y ahora antiterroristas y favorables a sus intereses, entre ellos las aplicaciones de las políticas del FMI e instalaciones militares en sus territorios.

Los proyectos millonarios con el apoyo de la banca multilateral llenaron los bolsillos de administraciones corruptas, pero el capital logró penetrar cada vez más en los sectores estratégicos de las economías nacionales de América Latina y el Caribe. Bancos, petróleo, gas, electricidad, represas, minas y telecomunicaciones, entre otros recursos, comenzaron a pasar a manos de las empresas españolas abriéndoles brecha a las grandes corporaciones norteamericanas en las débiles e inestables economías del Continente. Los gobiernos vinculados más al capital transnacional y legislando a su favor, pasaron así a perder paulatinamente la credibilidad social. La militarización ha ido creciendo en la medida en que se agudiza la crisis de la democracia, en concepto y realidad, reducida a la participación electoral o representativa.

Recientemente el secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), José Antonio Ocampo, afirmó que el neoliberalismo a ultranza que predominó durante la década de los 90 en América Latina demostró ser un ''error''. Manifestó que en la actualidad ''nadie defiende con la vehemencia de hace diez años las políticas neoliberales". Aseguró que ''Tenemos problemas con nuestras instituciones y hemos tenido estrategias equivocadas''. Pero ya desde el año 2001 el Premio Nobel de Economía, Joseph E. Stiglitz, advirtió al gobierno mexicano que cometería un grave error si apuesta todo a la participación privada en sectores estratégicos. Stiglitz confirmó que el proceso de privatización en Argentina debilitó a ese país y minó la competitividad de sus empresas al vincular las tarifas de electricidad a las de EU. Para el premio Nobel, con las privatizaciones las transnacionales adquieren tal poder que pueden presionar a los gobiernos para cambiar los contratos a fin de incrementar sus utilidades. También afirmó que "mucha gente cree, erróneamente, que el hecho de que los bancos sean de propiedad extranjera asegura la estabilidad y la viabilidad del sistema bancario o que las casas matrices de EU vendrán al rescate si hay algún problema."

Stiglitz acusa al FMI, al BM y a la OMC de haberse desviado de su objetivo original para convertirse en una especie de gobierno global, antidemocrático, colonialista, nada transparente y poco eficiente que decide sobre las vidas de millones de personas sin siquiera consultar con los afectados. Para él, los programas de ajuste estructural, sostiene Stiglitz, ni siquiera han sido eficientes, pues no han reducido la pobreza ni han generado estabilidad. Sólo en la década de los noventa el número de pobres aumentó en cientos de millones. Para Stiglitz el FMI, el BM y la OMC reflejan desproporcionadamente los intereses de EU, pero aún más la de algunos grupos financieros norteamericanos. Puntualizó que "Existe un rezago democrático en dos dimensiones: las voces de otros países y las voces de otros participantes (...) Las organizaciones no gubernamentales deben levantar su voz y cuestionar lo que hacen estos organismos''.

El motor de la militarización de los EEUU.

Si bien el conjunto de los recursos estratégicos y su control van de la mano con la militarización, enfoquémonos ahora tan sólo bajo el eje de la petromilitarización y su significado para Mesoamérica. Actualmente EU cuenta con 71 complejos militares en todo el mundo y 800 bases aéreas, navales y de infantería, puestos de vigilancia, espionaje, comunicaciones y depósitos de armas. Sus gastos militares ascienden a los 400 mil millones de dólares. Recordemos que después de la II Guerra Mundial EU ha bombardeado al menos 21 países: China (1945/46 y 1950/53; Corea (1950/53); Guatemala (1954, 1960, y 1967/69); Indonesia (1958); Cuba (1959/1960); Congo (1964); Perú (1965); Laos (1964/73); Vietnam (1961/73); Camboya (1969/70); Granada (1983); Libia (1986); El Salvador (década de 1980); Nicaragua (década de 1980); Panamá (1989); Irak (1991/2001); Sudán (1998); Afganistán (1998); Yugoslavia (1999), Afganistán (2001) e Irak (2002).

Según Oil Watch entre estas guerras por el control del petróleo están las de Nigeria que se libró de 1967 a 1970 y de 1980 a 1984; Sudán que se debate en el conflicto desde 1983; las guerras en Yemen entre 1986 y 1987 y entre 1990 y 1994; el Congo entre 1997 y 1999; Irak de 1974 a 1975 y luego diez años más tarde entre 1985 a 1992. Por este motivo tampoco termina el conflicto en Indonesia desde 1986, en Angola desde 1992 ni en Argelia desde 1991. Cada 5% de aumento en la dependencia al petróleo, estos países gastaron un 1.6% más en gastos militares. Diversos analistas internacionales consideran que no habrá en los próximos 20 años una sustitución significativa de los hidrocarburos como fuente primaria de energía. Es más, se espera que en este lapso de tiempo la demanda aumente mundialmente hasta duplicar la demanda registrada entre 1970 y el año 2000. Incluso, la posibilidad de acceder a nuevos yacimientos de hidrocarburos en el mundo en lugares hoy inaccesibles aumentará debido al avance de la tecnología. El consumo de gas natural en los países industrializados para el 2020 será mayor en Japón y Australia, seguidos de Norteamérica y luego Europa Occidental. En cuanto al petróleo el consumo mayor será en Norteamérica seguido de Europa Occidental y por ultimo Japón y Australia.
El año de 1999 fue el de mayores descubrimientos de petróleo. Entre 1995 y 2000 se incorporaron a las reservas probadas 4.5 millones de barriles por cada sondeo de exploración realizado, que equivale a un 50% más que en el periodo de 1990 a 1995. En la segunda mitad de la década de los 90, los nuevos descubrimientos de gas han sido superiores a los de petróleo en un 85%. En los últimos años se encontró petróleo en 95 países y el 50% del petróleo encontrado se ubicó tan sólo en 10 de ellos: Irán, Arabia Saudita, Angola, China, México, Azerbaiján, Nigeria, Guinea Ecuatoriana, Brasil y Noruega. Si toda la energía la tuviese que generar el petróleo, cada día el mundo requeriría 210 millones de barriles diarios de petróleo. Pero hoy se producen 75 millones de barriles diarios. El 20% de toda la energía la consume el sector del transporte en el mundo; más del 30% se destina para la iluminación, refrigeración, calefacción, transmisión y recepción de información, uso doméstico, comercios y edificios públicos. El resto es para la industria especialmente de acero, cemento, vidrio, química, aluminio, celulosa y papel, principalmente. Por tanto, industria y transporte consumen el 70% de la energía mundial por lo que son los pilares del desarrollo neoliberal, del Área de Libre Comercio de Las Américas (ALCA) y del Plan Puebla-Panamá (PPP). De ahí que la privatización de la energía eléctrica, el gas y el petróleo en Mesoamérica son algunos de los objetivos estratégicos y de seguridad nacional del poder imperial de EU.

Recordemos que EU consume el 25% del crudo del planeta siendo el mayor consumidor mundial y el mayor contaminante atmosférico. Por tanto, tienen que importar otros 11 millones para cubrir sus necesidades. De ellos México le vende un millón 600 mil y Venezuela 2 millones de barriles diarios de crudo, y el resto proviene del mundo árabe. Ahora, la propuesta que le hiciera el presidente venezolano Hugo Chávez al presidente argentino Nestor Kirchner en torno al intercambio petrolero a bajo costo y con facilidades para fortalecer ambas economías, se han vuelto nuevamente en una amenaza para el gobierno y las compañías petroleras norteamericanas. Y es que, con el ritmo actual de producción, EU tiene crudo para 11 años. Pero si tuviera que producir con sus reservas todo lo que consume, sólo tendría petróleo para 4 años. Por lo anterior, y tomando en cuenta los grandes intereses del mandatario estadounidense George Bush en el sector petrolero de Texas, el gobierno de EU despliega su estrategia sobre el Continente con el fin de crear un bloque energético petrolero en torno al ALCA que incluye al PPP y al Plan Colombia. La iniciativa Petroamérica intenta la conformación de una gran transnacional que podría fusionar a Pemex de México con Petrobras de Brasil, Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), Ecopetrol de Perú e IPF-REPSOL de España en Argentina, bajo los intereses norteamericanos. Pero también el interés está puesto sobre la reserva boliviana de gas que se calcula es la más grande de Sudamérica y superiores a las de Argentina, Brasil, Chile y Perú juntas y que ya están en manos de Repsol, BP, Petrobras, Pluspetrol, Tesoro BG, Vintage y Maxus entre otras.
Poco a poco, las petroleras se han ido fusionando creando monstruosos oligopolios. Hoy, las "cuatro hermanas" petroleras transnacionales más poderosas del mundo son Exxon-Mobil que, para Fortune, es la compañía transnacional que ocupa el primer lugar en mayores ganancias en todo el mundo, registrando en el año 2001 alrededor de 15,320 millones de dólares. También se encuentra Chevron-Texaco que ocupa el lugar 43; Royal Dutch-Shell con el cuarto lugar; y British PetrolEUm (BP) en el sexto lugar mundial. Sólo la China National PetrolEUm que ocupa el lugar 23 de las empresas con mayores ganancias a nivel mundial representa una amenaza para las cuatro hermanas. Según Fortune, Petrobrás ocupa el lugar 41 de las empresas más ricas del mundo, PDVSA el 36, Repsol el 80 y Pemex el lugar 81. Si tomamos solamente el sector petrolero, para el director de la paraestatal Raúl Muñoz Leos, Pemex ocupa la quinta o sexta posición mundial.

Las bases militares de EEUU y el Comando Sur

La ubicación de las fuerzas armadas de EU se despliega en regiones geoestratégicas. Además de Mesoamérica, la militarización continental del ALCA es invadida por EU con bases y proyectos en todo el continente. Desde 1903 en Guantánamo, Cuba; en la recientemente desaparecida base de Vieques en Puerto Rico; en las islas Aruba y Curazao frente al petróleo venezolano; el proyecto militar de la Triple Frontera; los tres proyectos de bases militares en Argentina; Manta en Ecuador; Alcántara en Brasil; Chapare, en Bolivia, donde las Fuerzas Especiales estadounidenses y la Oficina antidrogas -DEA- se encuentran entrenando militares y construyendo nuevas bases; Iquitos en Perú, calificada por el general Peter Pace, perteneciente a la Infantería de Marina de EU, como "la mejor instalación de este tipo"; y las 34 bases o instalaciones en Colombia.

El Comando Sur de los EU, ubicado en Miami y con una sede en Puerto Rico, es el "comando regional" que protege los intereses de EU en América Latina y el Caribe. Es financiado por el Departamento de Defensa norteamericano. Más de 50.000 militares norteamericanos son enviados todos los años a América Latina y el Caribe con el fin de llevar a cabo más de 3 mil despliegues con misiones de entrenamiento y ejercicios conjuntos. "En la provincia de Salta, Argentina, se realizaron en los años 2000 y 2001, los llamados Operativos Cabañas, donde participaron 1.500 oficiales provenientes de Chile, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Uruguay, dirigidos por el Comando Sur de los EEUU".

La petromilitarización de la América de en medio

Las posibilidades del petróleo, entre otros recursos estratégicos así como las rutas comerciales, son algunas de las causas que explican la militarización de Mesoamérica y otras regiones. Por ello, aunque en muy menores proporciones pero no por eso deja de ser importante para los intereses de EU en el marco del PPP y el ALCA, en otros países de América Latina y el Caribe también hay petróleo como en Brasil, Argentina, Colombia, Ecuador, Perú, Trinidad, Bolivia, Honduras, Guatemala, Nicaragua y Panamá. Y todo ello tiene una conexión con el ALCA y el PPP vía el Comando Sur y la creación del programa militar Nuevos Horizontes para Centroamérica.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) pretende "hacer más eficiente la adquisición externa de hidrocarburos" y construir "dos gasoductos, uno desde México y otro desde Colombia, con una longitud de 1,117 y 1,310 Km e inversiones estimadas de 593 y 830 millones de dólares (...)". También afirma que "los gasoductos parecen la mejor alternativa para el transporte de gas (en comparación con el transporte de gas licuado por buques)". Menciona dos elementos fundamentales: primero, "El gasoducto tiene más efectos locales y cuenta con sinergias con el Sistema de Integración Eléctrica para América Central (SIEPAC)". Segundo, pone en relieve nuevamente el objetivo estratégico del ALCA: "Permite la eventual interconexión desde Venezuela hasta EEUU: Gasoducto entre Yucatán y Guatemala, con extensión al resto de Centroamérica; Gasoducto submarino de Colombia a Panamá, con extensión a otros países del norte; Gasoducto entre Venezuela y Colombia (para proveer a Panamá)".

El PPP y el ALCA vinculan los gasoductos con el mercado eléctrico regional porque "El mercado más importante para el gas natural en Centroamérica sería la generación eléctrica", según el mismo PPP. Por otro lado se calcula que "la industria eléctrica sería el principal consumidor de gas natural", y la integración del sistema "facilitará la convergencia con el futuro de la industria del gas natural de la región (...) creando los incentivos para la construcción de gasoductos". De hecho, en México, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) es el principal consumidor de gas natural en el país. En el caso de la región sureste de México y parte de la región del PPP, Pemex pretende invertir 63 mil millones de pesos durante los próximos cinco años. La propuesta del Proyecto México Tercer Milenio (PMTM) se proponen tres proyectos para la región. "Uno para el abastecimiento de combustibles líquidos derivados del petróleo en la península de Yucatán, otro de alcance ecológico para cumplir con normas ambientales internacionales en el principal yacimiento marino del país ubicado en el Golfo de México (pozo Cantarell, el quinto más importante del mundo, y que produce el 70% del crudo mexicano), y otro para aumentar la producción de petróleo y gas en 55 mil barriles diarios y 69 millones de pies cúbicos diarios, respectivamente, en uno de los yacimientos ubicados en esa región (Delta del Grijalva)". Específicamente en Chiapas actualmente se produce el 17% del crudo nacional, aunque existen más yacimientos de petróleo y gas que se encuentran ubicados en territorios indígenas donde tiene presencia el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

Los siete países de Centroamérica (Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, y Panamá) dependen mucho del petróleo importado. Por ejemplo, la dependencia del petróleo es del 100% en el caso de Belice y del 52% en el caso de Costa Rica. Por otro lado, el consumo de petróleo se ha duplicado en la región desde 1980. El consumo es comparable a Chile aunque Centroamérica tiene el doble de población; y a Hong Kong aunque es seis veces más chica que Centroamérica. En 1998 los países de la región tuvieron un consumo de energía de 0.62 millones de millones de BTU´s que equivalen al 0.2% del total mundial, cifra similar a la de su participación en el producto mundial bruto. México y Venezuela son los países que principalmente suministran petróleo a la región en el marco del Pacto de San José y el Acuerdo Energético de Caracas. Pese a los recursos energéticos, la región es estratégica para los mercados internacionales de energía como centro de transporte de petróleo por el canal de Panamá por donde cruzaron diariamente en 1998 cerca de 625 mil barriles de crudo y productos petrolíferos, lo que representa el 62% del total de los embarques petroleros en dirección del Atlántico al Pacífico y la mayoría de los productos petrolíferos en dirección opuesta. Ahora Panamá busca la ampliación del canal que no sólo beneficiará a los intereses comerciales de EU con Asia y todavía más con la entrada de China a la OMC, sino que favorecerá la generación de energía eléctrica y con ello la militarización.

El poco petróleo crudo centroamericano es destinado en su mayoría a EU para refinación y otra parte para consumo doméstico. Del total del consumo energético de la región en 1998, Guatemala consumió el 4% quien es además el productor más grande de petróleo en Centroamérica y donde todas las reservas probadas de la región se localizan ahí. Los 526 millones de barriles de reservas de petróleo comprobadas en Guatemala se ubican principalmente en las selvas y la cuenca de Petén, que se presume están asociadas a los yacimientos mexicanos en los estados de Tabasco y Marqués de Comillas en Chiapas. Prácticamente Centroamérica no consume gas natural. Sin embargo, en diciembre de 1999, Guatemala y México firmaron un protocolo comprometiéndose a construir un gasoducto de gas natural desde Ciudad Pemex en el estado de Tabasco a la ciudad Escuintla en el sur de Guatemala. El gasoducto de 347 millas y 450 millones de dólares seguiría el camino del oleoducto ya construido en la selva petenera de Guatemala. El proyecto pretende ser terminado en el 2004 y podría extenderse hacia el resto de Centroamérica. Es en esta región donde el Ejército de EU destinó más de 800 efectivos a la selva petenera cuando se anunció el proyecto Nuevos Horizontes para Centroamérica. Del lado mexicano, el ejército mantiene posiciones militares en regiones indígenas de Chiapas desde donde se comparte el mismo manto petrolero.

En 1999 en Honduras se confirmó la presencia de yacimientos petrolíferos. Inmediatamente, el gobierno firmó un tratado con Colombia de delimitación de la plataforma marina una semana después que Bogotá había otorgado derechos de exploración a una compañía Británica sobre los bancos de Serranilla. En el mismo año la compañía japonesa Japex realizó un estudio sobre el potencial de hidrocarburos en la Costa Norte. En el 2001 la Secretaría de Recursos Naturales publica los términos de referencia para las licitaciones de los bloques de Tela y los de Gracias a Dios y Moskitia hondureña, donde sus pobladores ignoran que pisan grandes yacimientos de petróleo. Por lo pronto existen 24 pozos perforados a lo largo de la costa atlántica en la que han participado las empresas petroleras Esso (1978), Texaco (1979), Pure Oil (1963), PAC (1963), Cambria (1991) y PetHond (1956).
En Honduras los militares no sólo ostentan la propiedad de bancos, carreteras o compañías de seguros, sino que en alianza con el ejército norteamericano su presencia se extiende por el país. Desde décadas atrás Honduras ostenta la base militar norteamericana más grande y antigua de Centroamérica llamada Palmerola, además de los centros de entrenamiento que otorgó en territorio hondureño para combatir los brotes insurgentes de Nicaragua y El Salvador. Ahora, el personal militar norteamericano en la zona naval de Puerto Castillo, la Ceiba, y controla el radar en Cayo Cochino. El ejército hondureño también ha inaugurado en esa región el 1er y 2º. Batallón de Infantería de Marina. En el otro extremo, el gobierno de los EU logró que el gobierno de El Salvador firmara un acuerdo para la permanencia de su ejército en Comalapa, demás de permitir total inmunidad a sus tropas. El acuerdo también permite que todo el personal norteamericano no sea revisado su equipaje, que no paguen impuestos, entren y salgan del país sin ninguna restricción o necesidad de pasaporte. Además se les permite usar toda la infraestructura de comunicaciones del país.

Nicaragua no tiene producción comercial o reservas probadas de petróleo. Si embargo, se considera una de las pocas áreas de la región para explorar la existencia de petróleo y gas sobre todo en la cuenca de Miskito, frente a la costa del Atlántico, y en la cuenca de Sandino, frente a la costa del Pacífico. Pero es en estas regiones donde las poblaciones indígenas se mantienen en resistencia a la explotación maderera y es a quienes les debemos la protección del medio ambiente. Actualmente empresas extranjeras desarrollan un oleoducto por 450 millones de dólares para canalizar 480 millones de barriles de crudo de Venezuela, desde Punta del Mono en territorio indígena en la costa Atlántica, para cruzar hasta Corinto en la costa oeste y de ahí embarcarlo hacia EU.

Costa Rica depende en un 52% del petróleo. En 1998 lanzó a concurso una primera ronda de contratos de exploración petrolera (dos sitios en la plataforma continental del Caribe y dos en la marítima). En el 2000 el gobierno otorgó a la empresa estadounidense Mallon Resources Corporation una concesión para la exploración de petróleo y gas en 2.3 millones de acres en seis bloques en la parte noreste del país. Según la empresa estadounidense Harken Energy Corporation la costa caribeña del país cuenta con petróleo suficiente para poder invertir. Aquí es donde EU pretende formar la "Academia Internacional para el Cumplimiento de la Ley".

En el caso de Panamá, su producción petrolera es poca llegando a mil barriles diarios de petróleo en el 2001. Su importancia principal radica en el transporte por el Canal de Panamá. En 1999 las importaciones de petróleo de EU que transitan por el Canal de Panamá fueron de un promedio de 78,670 barriles por día. En el 2001, por el canal, aproximadamente 613 mil barriles de petróleo crudo y productos petroleros pasaron diariamente; así mismo el 57% del total de los transportes hacia el sur del Atlántico al Pacífico y de productos petroleros dominando el tráfico hacia el sur. Del total del consumo energético de la región en 1998, un 22.6% correspondió a Panamá. Para otros analistas Panamá es el mayor importador de energía de la región. Ya desde 1999 se propuso construir un gasoducto desde Cartagena, Colombia, hacia Colón en Panamá con el fin de abastecer inicialmente a una planta termoeléctrica.
La estrategia de entrenamiento policial de EEUU.

En un reciente documento publicado por organizaciones civiles en Costa Rica, manifestaron que la "Academia Internacional para el Cumplimiento de la Ley" será un simple apéndice del Departamento de Estado de EU y heredera de similares y criminales instituciones como la "Escuela de las Américas". El proyecto cuenta con el apoyo de los Partidos Unidad Social Cristiana, Liberación Nacional y Movimiento Libertario y la activa promoción de la Embajada de EU y el Presidente de la República, Abel Pacheco. Esto ha causado una mayúscula movilización ciudadana y ha sido la razón por la cual el IV Foro Mesoamericano contra el PPP llevado a cabo en Tegucigalpa, Honduras, del 22 al 24 de julio de 2003, acordó que el 22 de noviembre sea el Día Continental contra la Militarización haciendo un especial énfasis en una campaña ciudadana contra la Academia.

En el manifiesto ciudadano también se diagnostica que la Academia promueve un virtual "Estado Paralelo", "donde nuestro sistema jurídico estaría "atado y sujeto" al Departamento de Estado de EU, perdiendo nuestro país soberanía y autonomía sobre su propia agenda ciudadana en materia de seguridad". Por otro lado, la Academia se considera una institución estadounidense en territorio costarricense, que "irrespeta la soberanía nacional en cuanto ignora la potestad de fiscalización de la Asamblea Legislativa, e imposibilita al Gobierno de Costa Rica para controlar lo que sucede dentro de dicha institución". Sin previa consulta a la ciudadanía, "la Academia se enmarca dentro de los planes de expansión estadounidense y de homogeneización de los aparatos de seguridad en América Latina, respondiendo exclusivamente a los intereses económicos y políticos de EU en la región", afirma el manifiesto. Por otro lado aclara que "El convenio menciona el fortalecimiento de las "fuerzas del orden", que en América Latina son los ejércitos y los cuerpos policíaco-militares. El programa de los cursos confiere un carácter represivo-militar a las actividades de la escuela". Para la sociedad civil costarricense la Academia duplicaría iniciativas que bilateralmente ya se están dando en cada uno de los países de América Latina entre las agencias de seguridad y cooperación estadounidenses y los operadores de justicia de cada país. La iniciativa le daría inmunidad diplomática a las fuerzas norteamericanas parecida al convenio logrado entre el gobierno de El Salvador y de EU sobre el convenio para el uso de la infraestructura salvadoreña por parte del Ejército de los EU.

Por otro lado, a principios de agosto del presente año arribaron a Costa Rica alrededor de 40 oficiales de la Escuela Superior de Guerra del Ejército de Colombia para supuestamente dictar cursos en la Academia de Policía, lo que fue interpretado por algunos sectores del país como parte de las acciones que se están realizando de manera secreta para la conformación de la Academia. En Costa Rica existen nueve tipos de policías especializadas quienes también reciben capacitación de parte del EEUU o el ejército de Israel.

La estrategia militar de EU sobre Mesoamérica

Según El Diario de Hoy, periódico de El Salvador, los presidentes Ricardo Maduro de Honduras y Francisco Flores de El Salvador, llevan a cabo charlas para la formación de un ejército regional bajo la coordinación de EU. Ambos presidentes hicieron la propuesta durante la reunión del Acuerdo de Libre Comercio de América Central (CAFTA, sigla en inglés) que tuvo lugar del 16 al 20 de junio pasado. Este ha sido el sueño de EU desde hace tiempo. Recordemos que el ex presidente Ronald Reagan, durante su discurso ante el Consejo de la OEA en febrero de 1982, expresó: "Que nadie se equivoque: el bienestar y la seguridad de nuestros vecinos en esta región favorece nuestros propios vitales intereses".

Daniel Fisk, subsecretario de Estado de EU para Asuntos del Hemisferio Occidental, recomendó en el mes de junio, mientras que en Honduras se llevaba a cabo la V Ronda de Negociaciones del CAFTA, que los países de la región emprendieran una profunda reforma de sus ejércitos para enfrentar al terrorismo y el crimen internacional. Este Ejército Regional en Centroamérica sería controlado por EU bajo el pretexto de que los ejércitos de la región son incapaces de prevenir y controlar el terrorismo internacional. Y es que el miedo a la expansión del comunismo luego de la Segunda Guerra Mundial hasta el fin de la Guerra Fría, llevó al pretexto de la militarización en América Latina y que se acrecentó con el triunfo de la Revolución Cubana, la Revolución en Nicaragua y en El Salvador así como la presencia de la guerrilla guatemalteca. Tan sólo para atender el caso de Nicaragua, EU invirtió 90 millones de dólares para construir once bases militares en Honduras. Hoy, el terrorismo es el pretexto pero también la consecuencia de algo más profundo: la reacción contra el expansionismo imperialista de EU sobre la base del fundamentalismo neoliberal.

Amnistía Internacional reportó recientemente que el gobierno de EU entrenaba anualmente, antes del 11 de septiembre, al menos 100 mil soldados y policías extranjeros provenientes de 150 países del mundo. "EU, anima a todos los gobiernos de todo el mundo y espera de ellos que contribuyan a suprimir los parásitos terroristas que son una amenaza para sus países y para la paz mundial ? si los gobiernos necesitan formación o recursos para cumplir esta tarea, EU les ayudará", afirmó George W. Bush. Hoy, bajo el concepto de terrorismo muchos líderes campesinos, indígenas y de diversos sectores sociales son perseguidos y encarcelados por todo mesoamérica.

La Escuela de Las Américas

La Escuela de las Américas tuvo su sede en Panamá hasta que en 1984 fue trasladada a Fort Benning, Georgia, EU. Desde 1961 a la actualidad han sido entrenados más de 60 mil militares latinoamericanos, de los que cerca de 500 están acusados de diversos crímenes de guerra, y en la que cada año continúan formándose cientos de militares de América Latina y el Caribe. Un artículo publicado por el New York Times mencionaba la existencia en la Escuela de las Américas de "once manuales secretos" mediante los cuales "se recomendaban técnicas de interrogatorio, como la tortura, ejecuciones, chantajes y arrestos de familiares de quienes iban a ser interrogados". En su declaración al juez español Baltazar Garzón, el sacerdote estadounidense Roy Burgeois afirmó que "Pinochet y los otros dictadores no podrían haber cometido sus crímenes sin el apoyo militar y económico de los EU. Mi país es responsable de esos hechos por haber colaborado con armas, millones de dólares, la acción de la CIA y la preparación que brindó a la represión la Escuela de las Américas".

De las Escuela de Las Américas, hoy llamado Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica, salieron formados los grandes dictadores de América latina y el Caribe. De la Escuela de las Américas han egresado militares de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela, Nicaragua, entre otros. Ahora, el nuevo instituto no es el único, ya que existen 275 instituciones y academias militares repartidas en la geografía de EU, que imparten más de 4.000 cursos o materias, además de "la cantidad de ejercicios de formación militar que se desarrollan en los propios países, siempre con la supervisión norteamericana, no se computan aquí la formación a las fuerzas policiales por parte de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI)".

Centroamérica en el Medio Oriente

Por si fuera poco, en las últimas semanas, los presidentes de Honduras, Nicaragua y El Salvador enviaron a los congresos de sus países las iniciativas para autorizar el envío de 1,300 militares centroamericanos a Irak por el lapso de un año para bajo el pretexto de ayuda humanitaria, lo que representará una gasto de US$30 millones. Por su lado algunos partidos políticos manifiestan su inconformidad a que los gobernantes de la región estén cediendo a la presión estadounidense para legitimar la guerra en Irak. Mientras tanto EU reforzó las presiones para que los gobiernos centroamericanos firmen acuerdos bilaterales desconociendo la jurisdicción de la Corte Penal Internacional (CPI) en el enjuiciamiento a criminales de guerra estadounidenses, con amenazas de suspender la ayuda militar a los países que se nieguen a firmar dichos acuerdos. Recientemente el representante comercial de EEUU Robert Zoellick dijo que su país aceptaría nuevos acuerdos comerciales sólo con países que "cooperaran" en materia de "política exterior y seguridad".
La estrategia de EU frente a la sociedad civil.

Ante la pérdida de consenso y la mayor fuerza de las organizaciones civiles, la Administración de George Bush enfoca ahora sus fuerzas en el control de las Organizaciones No Gubernamentales (Ong's) con el fin de convertirlas en "un brazo del Gobierno norteamericano", que se reduzcan a ser el brazo caritativo del ejército sin otro tipo de acciones. La estrategia de Washington tiene dos frentes: por un lado compra el silencio y el corazón de grupos religiosos y humanitarios con grandes contratos en la reconstrucción postguerra por medio de la Agencia de Desarrollo Internacional (AID); y por otro lado pretende criminalizar a las más independientes acusándolas de amenazar la democracia como son Médicos sin Fronteras, Human Rights Watch, Food First, Global Exchange, Amnistía Internacional, Oxfam, CARE y Amigos de la Tierra Internacional, entre otras muchas que, en vez de limitarse a entregar ayuda humanitaria publicitando al gobierno de EEUU, han enfrentado la política exterior de Washington en sus efectos desastrosos de la guerra.

Así, para este segundo grupo de Ong's se inauguró el 11 de junio de 2003 un portal de acceso del Instituto Estadunidense de la Empresa (AEI, por sus siglas en inglés) y la Sociedad Federalista de Estudios sobre Leyes y Políticas Públicas con el fin de "clarificar e infundir responsabilidad en el floreciente mundo de las ONG", y contrarrestar la influencia mundial de algunas Ong's internacionales "contrarias a la política exterior de EU y a las empresas multinacionales", ya que "sus políticas, en particular la internacional, podrían socavar los intereses de EU y los principios de la libre empresa". "El extraordinario crecimiento de ONG en democracias liberales tiene la posibilidad de socavar la soberanía de las democracias constitucionales", dice el portal de acceso. "NGOwatch" vigilará con especial atención a aquellas organizaciones con agenda "progresista" y "liberal" que promueven la "gobernancia global".

La AEI es un arma estratégica para la administración de Bush. Su mesa directiva está conformada, entre otras, por las empresas Motorola, American Express y Exxo-Mobil. También son miembros de AEI la esposa del Vicepresidente, Lynne Cheney, así como Richard Perle, miembro y ex presidente de la Oficina de Política de Defensa del Pentágono. Por su lado la AEI aporta miembros al gobierno. Bush dijo en una cena de la AEI en febrero, "en el Instituto Americano de la Empresa trabajan algunas de las mentes más inteligentes del país, que examinan algunos de los desafíos más graves que afronta nuestra nación. Ustedes han hecho tan buena labor que mi Gobierno ha pedido prestadas 20 de esas mentes." En el caso de American Express fue la empresa que redactó el borrador del capítulo sobre servicios del ALCA.

Durante la presentación del portal coauspiciada por el Instituto de Asuntos Públicos de Australia, AEI se refirió a las Ong's como "una gran amenaza" para al gobierno de Bush, el capitalismo de libre mercado y la política exterior de Washington. "Las ONG crearon sus propias reglas y ahora quieren que los gobiernos y las empresas se sometan. Dirigentes empresariales y políticos son obligados a responder a la maquinaria mediática de las Ong's y los recursos de los contribuyentes e inversionistas son usados para fines que ellos nunca avalaron". "El extraordinario crecimiento de las ONG en estados liberales tiene el potencial de socavar la soberanía de las democracias constitucionales", añadieron. Para el neoliberalismo las Ong's internacionales persiguen "una nueva y penetrante forma de conflicto" contra las corporaciones multinacionales o "biz-war" (del inglés bussiness, negocios, y war, guerra), sostuvo el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad George Washington, Jarol Manheim. Las Ong´s trabajan con inversiones institucionales como fondos de pensión sindicales y eclesiásticas en el movimiento denominado "de inversión social", que patrocina políticas empresariales respetuosas del ambiente y de los derechos humanos en asambleas de accionistas. Esos esfuerzos, dijo Manheim, deben ser considerados "parte de una campaña antiempresa mayor", que también incluye boicots y otras medidas para influir sobre el comportamiento de las compañías. Por otra parte, señala este analista más bushiano que Bush, las empresas participan en proyectos conjuntos con ONG, apelan a asesores de tales organismos e incluso contratan a sus empleados "para protegerse contra la publicidad negativa". Esa posición fue compartida por Entine, de AEI, para quien el movimiento de inversión social es "un lobo disfrazado de cordero". Las Ong's "contrarias al libre mercado extienden su alcance hasta las juntas de las corporaciones", dijo.

La militarización no alcanza la paz

En Mesoamérica no existe proceso alguno de carácter nacional que haya solucionado de raíz los conflictos violentos. Sólo se ha dado contención y postergación de las soluciones de raíz. Los períodos de post-conflictos se han caracterizado por el incumplimiento de los acuerdos de paz, mediatización del descontento social, absorción institucional, incorporación de las guerrillas al sistema político electoral para su control, mayor pobreza, migración del campo a la ciudad y hacia EU, entre otros efectos. Los gobiernos de la región Mesoamericana han visto crecer su deuda externa. La venta de sus empresas y la anulación de los aranceles ha minado el ingreso de las administraciones y obligado a subir los impuestos a la sociedad. Las pequeñas y medianas empresas han quebrado. El desempleo ha aumentado. Esta polarización social ha ido de la mano a la polarización militar.

En México el abstencionismo electoral del 60% en las últimas elecciones federales reflejan la falta de credibilidad en el sistema electoral, en los partidos políticos y en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial como instrumentos democráticos para satisfacer las necesidades de la población. La violación a los derechos humanos se va agudizando. En los territorios indígenas zapatistas en Chiapas, pero también en los estados de Guerrero y Oaxaca, la presencia militar y paramilitar ha aumentado considerablemente. El gobierno ha roto con los contratos sociales o no ha cumplido con los compromisos contraídos en los procesos de diálogo y negociación fruto de los encuentros para la resolución de los conflictos sociales. Es por ello que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) ha decidido llevar a cabo los Acuerdos de San Andrés firmados por el gobierno federal y el EZLN en febrero de 1996 por la vía de los hechos e invalidando al gobierno y los partidos como el verdadero interlocutor del proceso de paz. Pero este incumplimiento no es un monopolio el gobierno mexicano. El proceso de paz en Guatemala y sus respectivos acuerdos para la resolución del conflicto armado en el país tampoco se cumplieron. En El Salvador y Nicaragua la participación política electoral de una de las Partes del conflicto tampoco reflejó la aspiración de la sociedad ni garantizó las mejores condiciones de vida.
La necesidad de enfatizar en la democracia social entonces ha llevado a las grandes movilizaciones sociales en nuestro continente. Diversos sectores reclaman ser incluidos en el beneficio del desarrollo ante el desempleo, la pobreza y la exclusión social cada vez más agobiante. Por su lado los obreros, pero también los campesinos, los indígenas, el sector magisterial, los ambientalistas e incluso las organizaciones de derechos humanos que se han multiplicado en la medida en que los gobiernos agudizan las violaciones a los derechos humanos de la población continental.
La intervención militar no resuelve los conflictos, sólo los posterga. La paz no se alcanza mediante la pacificación del descontento social. Esta paz no se puede concebir sin la justicia, la democracia, el desarrollo sustentable e incluyente y la participación igualitaria de los géneros en los beneficios de la vida política, social, económica y cultural. Por tanto, no hay paz con autoritarismo. No hay paz sin la participación democrática de la sociedad. No hay paz con hambre o analfabetismo. No hay paz sin consulta ciudadana sobre los proyectos y acuerdos gubernamentales que afectan a toda la población.

Las crisis regionales tienen que ver con la violación a los derechos humanos; a los derechos económicos, culturales, sociales pero también políticos. No podrá haber paz mientras continúe la exclusión, la pobreza, el hambre, la falta de educación o el acceso a la salud, a los servicios básicos o al agua misma. La resolución pacífica de los conflictos significa la inclusión de los diversos sectores sociales a las mejores condiciones de vida y a los beneficios de los recursos patrimonio de la humanidad. Esta es la paz en el nuevo contexto global. Ya que en neoliberalismo es intrínsecamente excluyente, desplazante, empobrecedor y militarizante, este concepto de paz es radical e intrínsecamente antineoliberal. Buscar otro modelo económico alternativo que resuelva los efectos de la actual política económica en el mundo, es buscar la paz.

Enviado por el autor.
Publicado en Chiapas al Día, No. 371 y 372
CIEPAC Chiapas, México
http://www.ciepac.org/
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