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martes, 5 de junio de 2012

Argentina: No al Comando Sur

FRANCISCO OLASO
1 DE JUNIO DE 2012 ·



BUENOS AIRES (apro).- El gobierno argentino abortó la instalación de una base militar del Comando Sur de Estados Unidos en la provincia de Chaco.

La Cancillería y el Ministerio de Defensa cancelaron el acuerdo que el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, había sellado con representantes diplomáticos y militares estadunidenses. El proyecto había sido presentado públicamente como un centro de ayuda humanitaria para hacer frente a catástrofes naturales o epidemias. El sitio elegido para su emplazamiento fue el aeropuerto de Resistencia, capital de la provincia. En su predio se construyeron dos edificios, financiados por el Comando Sur, que depende del Ministerio de Defensa de Estados Unidos.

La inauguración estaba prevista para fines de mayo. Pero encontró el rechazo abierto de la población chaqueña, que suponía la instalación de una base militar encubierta, con el objetivo primordial de controlar recursos naturales estratégicos. La misma idea parece haber guiado la acción discreta y firme del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Jorge Capitanich es un aliado de la presidenta. Su disposición para complacer los intereses estratégicos de Estados Unidos acabó colisionando, sin embargo, con las posiciones de Argentina dentro del Mercado Común del Sur (Mercosur), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), bloques regionales que excluyen a Estados Unidos.

Reprendido por el gobierno central, Capitanich tuvo que dar un giro de 180 grados. El pasado 22 de mayo, aclaró que las instalaciones en el aeropuerto de Resistencia servirán de sede permanente a la Defensa Civil. Ese mismo día envió a la Legislatura un proyecto para modificar la Ley de Defensa Civil de la provincia. En él se prohíbe expresamente la injerencia de cualquier Estado extranjero en caso de emergencias y catástrofes.

“Esto obedece sin dudas a una directiva dada desde el gobierno central”, dice a Apro Elsa Bruzzone, asesora del Ministerio de Defensa de Argentina. “Fue un tirón de orejas a un funcionario que se ha excedido en sus atribuciones, ya que ningún gobernador puede firmar un convenio con el Comando Sur, cualquiera sea la índole del mismo.”

Bruzzone explica que, además, “pendía sobre Capitanich un pedido de juicio político por parte de la Legislatura provincial”, que la reacción de todas las organizaciones sociales, culturales y políticas en la provincia fue enorme, y “hubo también mucha repercusión en los países de la Unasur y en el resto de los pueblos hermanos del Continente”, dijo.

Curiosamente, los grandes medios nacionales casi no cubrieron el tema. Clarín y La Nación –los principales diarios del país– no pierden oportunidad de criticar aspectos de la gestión de este gobernador “kirchnerista”. Han explotado las desventuras de Capitanich con su exmujer, la exministra de Salud provincial, Sandra Mendoza. La disputa conyugal tuvo por escenario varias veces el espacio de la gestión pública. En el caso del “centro de ayuda humanitaria”, sin embargo, los grandes medios guardaron silencio.

El diario Tiempo Argentino consultó sobre la decisión del gobierno a Gabriel Fuks, titular de Cascos Blancos de la Cancillería, según una nota que publicó el pasado 27 de mayo. “El principio consiste en evitar, bajo el paraguas de las urgencias humanitarias, la injerencia de potencias militares extranjeras”, sostuvo Fuks. “Con la imagen humanitaria muchas veces se enmascaran políticas de intervención”, dijo. “No es algo nuevo. Se suele usar lo humanitario, como Caballo de Troya, para establecer otra relación.”

Previamente, el gobierno nacional había vetado el ingreso del equipo tecnológico, las computadoras, los radares y el sistema operativo para el funcionamiento de la base en Chaco. Hoy se discute la devolución de los 3 millones de dólares que el Comando Sur donó para las instalaciones.

Agua

“En los últimos años del siglo XX y los primeros del XXI, Estados Unidos incrementó las presiones sobre los gobiernos argentinos para que permitieran la instalación de una base descubierta en la provincia argentina de Misiones”, dice Elsa Bruzzone. “El lugar elegido era San Ignacio, que es uno de los puntos más importantes de carga y descarga del Acuífero Guaraní. Ésta es la cuarta reserva de agua subterránea del mundo, que comparten Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay”.

Licenciada en historia, miembro del prestigioso Centro de Militares por la Democracia (Cemida), Bruzzone es autora del libro Las guerras del agua (2008). “Entonces los estadunidenses agitaban el fantasma de la presencia de células terroristas en la zona de la Triple Frontera –prosigue–, cuando todos los informes elaborados por el Departamento de Estado de Estados Unidos sobre el terrorismo en el mundo lo desmienten cada año”.

Explica: “Como no lograron ese objetivo, reflotaron un convenio firmado en 2006 entre ambos gobiernos, para intentar entrar por la puerta de servicio.”

El convenio bilateral se llama “Programa de Fortalecimiento del Sistema Provincial de Emergencias”. Fue impulsado por el Comando Sur y la embajada estadunidense y aprobado por el Ministerio del Interior, “como un aporte a los programas sociales del gobierno”.

La estratégica ubicación de Chaco, y la receptividad de su gobernador, dieron alas al proyecto del Comando Sur. Ya en 2007, siendo candidato a la gobernación, Capitanich se reunió con el embajador de Estados Unidos, Earl Anthony Wayne, y le expresó que él “no compartía el sentímiento antinorteamericano de la población argentina”, según revelaron en 2011 cables de Wikileaks.

En marzo de 2008, se llevó adelante en Resistencia una jornada de capacitación para el personal de Defensa Civil de la provincia. Fue impartida por consultores designados por la embajada de Estados Unidos. Se tocaron temas relacionados con la organización y el funcionamiento de un centro de emergencias.

El embajador Wayne visitó la provincia el 13 de agosto de 2008, para presidir junto al gobernador “la ceremonia de cierre de un programa civil de capacitación para la prevención, mitigación y superación de desastres naturales”, según informó la página web de la embajada estadunidense en Argentina.

“Defiendo una alianza estratégica (con Estados Unidos) y estoy dispuesto a luchar por esa idea”, le dijo Capitanich a una delegación de legisladores estadunidenses que visitó Chaco en septiembre de 2010, según refleja Chacoonline, portal del gobierno de la provincia.

En diciembre de 2011, el gobernador recibió al coronel Edwin Passmore, máximo representante del Comando Sur en Argentina. Los antecedentes de Passmore no reflejan viículo alguno con la ayuda humanitaria. Participó en la invasión a Afganistán, fue asesor de inteligencia en Irak y terminó expulsado de Venezuela en 2008 por actividades de espionaje.

Passmore era, además, el encargado de recibir, en el aeropuerto de Buenos Aires, el avión militar estadunidense que “intentó ingresar un cargamento no declarado de armas de guerra, equipos de comunicación encriptada, programas informáticos y drogas narcóticas y estupefacientes”, según informó el diario Página 12 el 13 de febrero pasado. El material supuestamente se usaría en una jornada de capacitación a la Policía Federal. Fue retenido durante meses por el gobierno argentino, lo que generó un incidente diplomático.

La donación del “centro de ayuda humanitaria” despertó grandes sospechas entre la población de la provincia. El Comando Sur no es precisamente una organización solidaria sin fines de lucro. Como unidad militar, dependiente del Ministerio de Defensa estadunidense, enfoca su acción en el continente latinoamericano, con excepción de México. Por otra parte, existen numerosas organizaciones civiles, argentinas e internacionales, que se orientan hacia la acción social y humanitaria, y que en caso de necesidad podrían cooperar en en este tipo de tareas.

Resistencia

El pasado 2 de abril, día en que se conmemoraron 30 años de la guerra de Malvinas, y el 25 de mayo último, día en que Argentina festeja su primer gobierno patrio, Resistencia fue escenario de dos marchas multitudinarias. Los manifestantes transitaron los 10 kilómetros que separan la Casa de Gobierno del Aeropuerto. Cantaban consignas de rechazo al acuerdo del gobierno provincial con el Comando Sur de Estados Unidos.

“No se trataba de una base militar, aunque los fondos para la construcción salieron del fondo de asistencia humanitaria del Comando Sur”, dijo el 27 de mayo Alfredo Forti, secretario de Relaciones Internacionales del Ministerio de Defensa, al periódico Tiempo Argentino. “Aunque el convenio no preveía presencia militar, podría haber dejado una puerta abierta para un tipo de capacitación”, señaló.

Elsa Bruzzone se basa justamente en este punto para afirmar que la de Chaco iba a ser una base militar encubierta. “Las bases descubiertas operan a la luz del día –dice–. Las encubiertas se esconden detrás de estos centros de ayuda humanitaria o en instalaciones cercanas a algún aeropuerto”, explica. “Edifican una construcción que más o menos parece civil, pero que la pueden transformar en militar cuando se le requiera, porque tienen una pista que permite el aterrizaje de aviones de gran porte.”

Según estudios del Cemida, en el aeropuerto de Resistencia pueden aterrizar aviones militares con cargas pesadas, como los C-130 Hércules, C-17 Globemaster III y C-5 Galaxy.

“Dentro de los nuevos conceptos ‘flexibles’ del Pentágono sobre bases militares, hay un borde difuso en las actividades militares y civiles, lo que maximiza la confusión de la opinión pública”, escribió el politólogo Carlos Pereyra Mele, profesor de la Universidad de la Patagonia, en un texto difundido el 27 de marzo por Argenpress.

En el caso de estas bases se presenta un “componente humanitario visible al público, estructurado sobre actividades que la sociedad visualiza como ‘justas’ y en su beneficio, de modo tal que pueda justificarse una interacción bilateral”, según explican Bruzzone y José Luis García en su artículo El Comando Sur en el Chaco, publicado el 28 de marzo también por Argenpress.

“Pero hay, además, un componente no visible que se encuadra en los objetivos estratégicos afines a los intereses de Estados Unidos y muchas veces contrapuestos a los del país asistido, conducidos por un comando militar”, agrega.

Es posible que al principio la base militar encubierta opere sin personal militar. Pero una estructura de este tipo puede transformarse rápidamente en una instalación castrense formidable y muy difícil de eliminar.

Cuando ha sido alcanzada cierta aceptación social y un nivel de organización aceptable –según explica el citado artículo de Bruzzone y García–, la base puede convertirse en un Centro de Seguridad Cooperativa (CSL), que coordina la lucha contra las drogas, con poca o nula presencia permanente de los estadunidenses; pero ante una supuesta “amenaza”, por parte de un “enemigo común”, el centro puede pasar a ser Base de Operaciones Principales (MOB), con fuerzas operativas permanentes; o bien Base de Operaciones de Avanzada (FOB), que además incluye fuerzas para operaciones especiales.

Estados Unidos suele aprovechar estas bases para realizar operaciones militares encubiertas. Se vigilan y espían los sistemas de armas y fuerzas militares del país anfitrión, y sus vecinos. Se realizan acciones de infiltración, relevamiento, influencia y control sobre las fuerzas armadas y la población civil. Adicionalmente se monitorea y controla satelitalmente toda la región.

–¿Qué reacciones ha habido frente al tema dentro del ejército argentino? –se le pregunta a la asesora del Ministerio de Defensa.

–El ejército argentino ya no es el de la dictadura; no está formado en la hipótesis del enemigo interno. Hace unos años la fuerza elaboró el proyecto Ejército Argentino en el horizonte 2025, que en parte fue tomado por el ministerio de Defensa.

“Argentina tiene como hipótesis de conflicto suceptibles de transformarse en hipótesis de guerra la defensa de sus recursos naturales.” dice Bruzzone. Pone como ejemplos el Acuífero Guaraní, los minerales e hdrocarburos. “Lo que ha quedado perfectamente explicitado es que la agresión va a venir de un enemigo extraregional, extracontinental, que esta fuera de la Unasur y la Celac”, sostiene. “No se les nombra, pero sabemos ciertamente que se están refiriendo a Estados Unidos y a la OTAN.”

Emergentes

El liderazgo de Brasil en el subcontinente preocupa a Estados Unidos. La frustrada base en Chaco hubiera contribuido al cerrojo que ya sufre el gigante sudamericano. El país está rodeado por más de 20 bases de Estados Unidos, instaladas con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico.

Una vez más, para Bruzzone lo que está en juego es el control de recursos naturales estratégicos. “La Amazonia, que es el mayor pulmón del planeta, tiene el 25% de las reservas mundiales de agua dulce, la mayor fuente de biodiversidad, y no olvidemos que el 80% de los medicamentos que se producen en el mundo están elaborados en base a plantas de los bosques y las selvas”, sostiene

Entre los minerales estratégicos cita el neobio, el titanio o el tugsteno, que se utiliza en la tecnología aeroespacial y en la industria militar. Hay también grandes riquezas hidrocarburíferas. “Estados Unidos ha utilizado la Iniciativa Regional Andina y el Plan Colombia para sembrar de bases toda la frontera amazónica”, dice la asesora.

La base inaugurada el 5 de abril de 2012 en Concón, Chile, es un centro de entrenamiento para las fuerzas de paz de la ONU. Fue construida con 500 mil dólares aportados por el Comando Sur. Apunta, según la analista, a la estrategia de control y militarización del Océano Pacífico que desarrolla Estados Unidos.

La estrategia incluye a México, Colombia, Perú, Chile, y también a Corea del Sur y los Tigres asiáticos. “El objetivo final es cercar a China, país que ellos perciben como el gran oponente en este siglo XXI, el enemigo que tiene visos de ser la gran potencia hegemónica”, dice Elsa Bruzzone. “Se toma posición enmascarada en el paraguas de la ONU –advierte –. Detrás de las misiones de Naciones Unidas desembarcan los soldados de la OTAN, los marines estadunidenses, no precisamente para preservar la paz sino para hacer pie y quedarse.”

martes, 29 de mayo de 2012

Chaco: La verdad sobre la base MILITAR de Estados Unidos


 El comandante norteamericano Edwin Passmore mintió en la provincia argentina del Chaco diciendo que la base militar estadounidense es un centro de Asistencia Humanitaria de EE.UU.. ¿Por qué es una una base militar y no parte de un "Programa de Asistencia Humanitaria"?. La respuesta es alarmante. Todas las pruebas de armas biológicas de Estados Unidos son realizadas en seres humanos bajo la mascara de "ayuda humanitaria". Y el U.S. Southern Command, responde directamente a necesidades del Ejercito de Estados Unidos y la OTAN. Su misión principal es testear fármacos, toxinas y químicos en niños y adultos inocentes del "Tercer Mundo".

El Comando Sur de los Estados Unidos (COSUR) y la Embajada estadounidense, impulsan el "Programa de Fortalecimiento del Sistema Provincial de Emergencias" que fuera aprobado durante el año 2006 por el ex Ministro de Justicia Aníbal Fernández, siguiendo ordenes directas de Nestor Kirchner. Fue así como se permitió la entrada del U.S. Southern Command a la Argentina y con ello, el establecimiento de bases militares foráneas. Algo que Nestor y Cristina Fernández de Kirchner olvidaron mencionar en la cumbre de UNASUR del año 2009, mientras criticaban las bases militares de EE.UU. en Colombia y omitían hablar, también, de la mega base militar en Malvinas.


Mientras en nuestro país los diarios financiados por la bancocracia titulan "Programa de Asistencia Humanitaria", en Estados Unidos reportan United States Military Personnel Stationed en Argentina: "Militares estadounidenses Estacionados en Argentina". "Esto implica realizar campañas de "concientización humanitaria y de instrucción a la población", señala alegremente el cipayo kirchnerista Jorge Capitanich, gobernador de Chaco. Traduzcase: "Esto implica realizar campañas de terror para inducir a la población a consumir armas biológicas experimentales con la etiqueta de vacunas", y para en un futuro no muy lejano establecer tropas para "ayuda humanitaria". Como ya lo hicieron en Panamá, Brasil, Perú, Ecuador, Honduras, Costa Rica, Paraguay y Colombia, por ejemplo.

El Gobernador kirchnerista recibió en múltiples ocasiones al ministro consejero de la Embajada de los Estados Unidos en Argentina, Jefferson Brown, con quien planeó y organizó la instalación del presunto "primer Centro de Emergencias" de nuestro país. La Base MILITAR norteamericana iniciará sus maniobras de contaminación con virus de ingeniería genética y otros químicos desde la ciudad de Resistencia en pocos días.

No solo BWN Argentina, sino también expertos nacionales en Seguridad, aseveran el asentamiento militar funcionará como un dispositivo de control y monitoreo para los Estados Unidos en territorio argentino, encubierto como "centro de ayuda humanitaria". No se equivocan. Detrás de esta operación se encuentran: U.S. Naval Medical Research Institute Detachment, U.S. Army Medical Research Unit, USA MEDDA, Center for Vaccine Development, University of Maryland School of Medicine, Swiss Serum and Vaccine Institute, Department of Enteric Infections, Division of Communicable Diseases and Immunology, Reed Army Institute of Research, y el U.S. Army, por supuesto. Todas estas organizaciones envían los resultados de sus pruebas alNHI, National Institutes of Health de EE.UU. donde se analizan los estudios para reportar al Programa de Armas Biológicas de Estados Unidos que viola constantemente el Protocolo de Ginebra de 1925 y la Convención de Armas Biológicas de 1972 (CAB) (ambos tratados internacionales prohibían la guerra biológica). Norteamérica no respeta lo firmado y lleva a cabo investigaciones prohibidas por la Convención. Ver noticias relacionadas.

Brown afirmó sonriente, que: "Este es uno de los proyectos más importantes que el gobierno norteamericano tiene con Argentina. Se trata del primer Centro de respuesta a emergencias que demandó una inversión de 3 millones de dólares y que fue ejecutado a través de la donación de la Embajada de Estados Unidos".

Por lo tanto los Kirchner entregaron no solo nuestra soberanía alimenticia a Monsanto, ni la Antártida a Inglaterra y la Unión Europea, junto con nuestra Plataforma Submarina, sino también nuestra seguridad en el área de la Salud, lo cual ya se evidenció con la incorporación de ciertas vacunas al Calendario Oficial Obligatorio.

Todo esto, amparado por Clarín y demás medios de estupidización masiva.

La técnica más habitual de Estados Unidos para probar armas biológicas utilizando seres humanos como conejillos de indias es la administración de vacunas orales con virus atenuados, virus transgénicos y otros químicos mortales. Estos productos vivos no solo producen contagio por contacto o aire, sino también mediante la excreción. Los desperdicios humanos contaminan el suelo y corrientes de agua subterráneas.

Finalizando

Estados Unidos obtuvo un nuevo avance de control militar y otro campo de pruebas de laboratorio gracias al "Modelo". ¿Dirá algo algún referente de la oposición? ¿O ya no quedan valientes?

Mariana Santarelli
BWN Argentina

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http://bwnargentina.blogspot.com.ar/2012/04/chaco-la-verdad-sobre-la-base-militar.html
Pino Solanas repudió la instalación de la base militar de Estados Unidos en Chaco

El presidente del partido político Proyecto Sur participó en una marcha realizada en defensa de la soberanía, y en protesta contra la instalación militar y de pruebas de armas biológicas norteamericana en la provincia del Chaco. Dicho emplazamiento militar fue aprobado por Anibal Fernández quien siguió ordenes estrictas de Nestor Kirchner mientras el ex presidente y Cristina Fernández fingían preocupación por la instalación de bases militares en Colombia, durante la Cumbre de la UNASUR en el Llao Llao, un hotel recientemente adquirido por la Presidente.

"Nos oponemos a esta instalación militar norteamericana, y responsabilizamos al Gobierno por firmar un acuerdo en el 2006 que aprobó el Programa de Fortalecimiento del Sistema Provincial de Emergencias, dando la posibilidad a estados extranjeros para participar en el mismo", señaló Fernando Pino Solanas, legislador de la Nación de Proyecto Sur.


Realizó estas declaraciones durante la segunda marcha contra la base militar y laboratorio de pruebas para armas biológicas de Norteamérica, disfrazado de "Centro de emergencia del Comando Sur de EEUU", en la provincia del Chaco.

Pino Solanas indicó que la única y máxima responsable de permitir este emplazamiento es la Presidente Cristina Fernández de Kirchner, "es el Gobierno Nacional, que deja a Argentina y América Latina vigiladas por la mayor base del hemisferio sur que tiene la OTAN, por un submarino nuclear y por este comando de operaciones militares que se encuentra en Resistencia", puntualizó Solanas.

El diputado nacional realizó la presentación de un proyecto de ley el cual pide informes al Ministerio del Interior y al Ministerio de Justicia sobre la base militar de Estados Unidos que se construye en Chaco, averiguando sobre posibles vinculaciones del coronel Edwin W. Passmore, quien estuvo a cargo del Grupo Militar, con actividades de espionaje en Sudamérica.

El Comando Sur es una entidad norteamericana que opera coordinadamente con la CIA y la DEA. Ambos organismos relacionados al narcotráfico y la violación de los Derechos Humanos. Con la excusa de proteger la salud, las bases del Comando Sur realizan pruebas de laboratorio utilizando a las comunidades como ratas de pruebas químicas, e incluso financian campañas sobre vacunación para probar potenciales armas biológicas, como lo evidenciamos en este articulo.

Más de 10.000 manifestantes concurrieron a la caravana pacifica, y participaron tanto múltiples organizaciones sociales como diversas fuerzas políticas. Todos fortaleciendo una sola idea y la misma lucha, el repudio al atropello del Comando Sur de los Estados Unidos a una provincia argentina. Pino Solanas y muchos otros políticos argentinos están madurando y cambiando, mientras se despojan de banderas y colores por el bien publico. Presenciamos una evolución democrática importante.

BWN Argentina

Ejemplo para el mundo: Macri y Solanas piden el etiquetado de transgenicos
Chaco: La verdad sobre la base MILITAR de Estados Unidos

lunes, 28 de mayo de 2012

Comando Sur: el Ministerio de Defensa reconoce que Chaco firmó un acuerdo con Estados Unidos



El secretario de Asuntos Internacionales de esa cartera dijo que los fondos para el Centro de Operaciones y Asistencia salieron del Comando Sur. Contó que la Unasur está abocada a un plan de cooperación que no requiere de la participación norteamericana.

Alfredo Forti, secretario de Asuntos Internacionales del Ministerio de Defensa y director del Centro de Estudios Estratégicos del Consejo de Defensa Sudamericano, de la Unasur, negó que esté montándose en el Chaco una base militar estadounidense, pero admitió que existe un convenio firmado entre la provincia y el Comando Sur de los Estados Unidos a través de la embajada de ese país en Argentina para la instalación del Centro de Operaciones y Almacenamiento para Emergencias y Catástrofes en el Aeropuerto de Resistencia. Dijo esto en una entrevista en el programa Visión 7 Internacional, que se emite por Canal 7 “La Televisión Pública”. En conferencia de prensa, el ministro de Gobierno, Juan Manuel Pedrini, había citado esta respuesta, aunque parcialmente. La entrevista completa se puede ver en http://www.youtube.com/watch?v=ZIrBACYGmzw.

“Si me preguntan si hay una base militar en el Chaco, absolutamente, la respuesta es no; no hay ninguna base militar de ninguna potencia ni país extranjero en el territorio argentino, excepto la que está operando en Malvinas“, aseveró el funcionario.

Refiriéndose al caso de nuestra provincia, Forti dijo que “aparece la Embajada de Estados Unidos ofreciendo un programa de cooperación en materia de defensa, pero es el Comando Sur quien pone los fondos para la construcción del edificio”, y agregó que “ese tipo de contactos se mantiene a partir de situaciones que queremos modificar, que no es otra cosa que la actualización de los términos de los acuerdos que compartimos”, y reiteró: “No hay bases pero sí participación de fondos del sistema de defensa norteamericano”.

Para el funcionario, no son necesarios convenios como el que el Gobierno del Chaco firmó con Estados Unidos, ya que dentro de la Unasur se está trabajando en propiciar las relaciones entre los sistemas de defensa de los países de la región para atender situaciones de emergencias y catástrofes. En este aspecto, dijo que “Perú tiene el liderazgo” y que actualmente se está abordando la homologación de procedimientos y todos los países de la Unasur están relevando sus capacidades para coordinar acciones.

Acuerdos de la dictadura y la guerra fría

Forti asegura que existe un “esquema hemisférico de coordinación de todos los sistemas de defensa, propuesto por Estados Unidos“, pero dijo que “nuestro país viene planteando a los Estados Unidos la necesidad de una actualización en los términos de la relación y la cooperación en los tratados de defensa” que siguen siendo “militarizados“, ya que los mismos fueron concebidos en los años ´50, ‘60 y ‘70, en el contexto de la “guerra fría” y cuando los ejércitos de los países sudamericanos habían cobrado mayor ingerencia en los niveles de decisión y en muchos de los casos, como en el nuestro, gobernaban después de haber tomado el poder por la fuerza. Según destacó, estos marcos “no han sido tocados a pesar de los cambios en el ordenamiento interno jurídico y político”.

En el mismo sentido, remarcó que “la Ley de Defensa establece que los militares no tienen injerencia en materia de seguridad e inteligencia interna, sin embargo el esquema de cooperación, al moverse en esos marcos, los norteamericanos se siguen metiendo por ciertas rendijas”, y dio como ejemplos “la agregaduría de Defensa, que obedece al Pentágono, y lo que se denomina: Grupo Militar, que no es otra cosa que la representación del Comando Sur”.

http://www.diarioprimeralinea.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=6487:comando-sur-el-ministerio-de-defensa-reconoce-que-chaco-firmo-un-acuerdo-con-estados-unidos&catid=49:generales&Itemid=79


RELACIONES CARNALES CON EL COMANDO SUR:





Ingresó a la Legislatura otro pedido de informe sobre la instalación del Comando Sur



“Si bien el Ejecutivo está facultado para concluir convenios y tratados internacionales, éstos deben ser ratificados o rechazados por la Legislatura”, dijo Carlos Martínez.

El martes 22 de mayo ingresó a la Legislatura un pedido de informe que lleva el número 1668/12, para reiterar la petición al Gobierno provincial de la información sobre la instalación del Comando Sur en el Aeropuerto de Resistencia, en el cual se considera, se instalaría una base militar norteamericana.
Si bien la provincia salió a responder este cuestionamiento afirmando que solamente se firmó con los Estados Unidos un agradecimiento por la donación para la construcción del Centro de Operaciones y Almacenamiento para Emergencias y Catástrofes, la polémica continúa, mucho más luego de la marcha convocada por la Asamblea Popular del Chaco, que contó con la presencia de referentes nacionales como Victoria Donda y Pino Solanas.

Quien presentó la última solicitud de informe, esta vez fue Carlos Martínez del bloque Libres del Sur, que aseguró además que hasta el momento no se ha contestado la primera de ellas.

“No tenemos documentos, convenios ni programas sobre el tema”, expresó el legislador que estima que no se están dando a conocer dichos acuerdos porque, en caso de haberse firmado un convenio de cooperación, debería haber pasado por la Legislatura, tal cual lo establece el artículo 119 en su inciso 7 de la Constitución Provincial.

“Si bien el Ejecutivo está facultado para concluir convenios y tratados internacionales, éstos deben ser ratificados o rechazados por la Legislatura”, explicó y allí radicaría el silencio del gobernador.

Si bien no tuvo el acompañamiento de otros bloques en Diputados, dijo que el respaldo lo tiene también a nivel nacional, puesto que “se comprometieron al tratamiento del tema éste miércoles en el Congreso Nacional”, según lo que le manifestaron la misma Donda y también Hugo Maldonado.

A esto, le agregó que el 14 de junio se hará una audiencia en el Congreso de la Nación acerca de la presencia del Comando Sur en Chaco, que fuera solicitado por los distintos bloques de la Cámara Baja, a excepción del Frente Para la Victoria.

En relación a la contestación del gobierno sobre el tema, (que además ya lo dio por terminado), Martínez dijo que “lo que han hecho es una burla, porque muestran no el convenio ni la donación ni la notificación de la embajada de Estados Unidos, sino una simple nota de agradecimiento y nadie va crecer que las relaciones internacionales se manejan de esta forma”.

Incluso consideró que Capitanich ha optado por el camino del autoritarismo y no de la democracia al estar incurriendo en el ocultamiento de la información.

Repercusiones de la caravana
No obstante, refirió que la movilización del viernes pasado está obligando al gobierno “a comenzar a decir la verdad”, pues se ha reconocido, “a la fuerza”, que las instalaciones que están a 200 metros del aeropuerto, fueron financiadas por el departamento de Estados Unidos, aunque se observan grandes contradicciones.

“El gobierno niega convenios cuando hay convenios, seguramente dentro de un tiempo el gobernador Capitanich reconocerá la realidad.

Por esto, indicó que se está buscando el pleno acceso a la información, documentación veras y el reconocimiento del convenio, además de que se debe aun revisar la Ley de Defensa Civil, que es de la dictadura. “Se la debe democratizar, darle un cuerpo legal, y anular la documentación de convenios firmados con efectos retroactivos”, señaló.

Para Martínez, además se debe efectuar una reversión de la donación, ya que “no necesitamos del Comando Sur porque podemos tener financiamiento regional con nuestros países limítrofes, por lo que no tiene sentido que se involucre la credibilidad de la democracia chaqueña con esto”.

En tanto que “el gobierno tendría que pensar un lugar alternativo y transformar el actual, para darle otro destino porque nadie piensa que va llegar a funcionar allí las oficinas de Defensa Civil”, finalizó.

http://www.diarioprimeralinea.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=6492:ingreso-a-la-legislatura-otro-pedido-de-informe-sobre-la-instalacion-del-comando-sur&catid=49:generales&Itemid=79


Comando Sur: Este tema se cerrará cuando se aclaren todas las dudas 

San Cristóbal sobre el Comando Sur: Este tema se cerrará cuando se aclaren todas las dudas



El exdiputado provincial y dirigente de la conducción nacional del Frente Grande, Daniel San Cristóbal, dijo que “el Gobierno no hizo nada para aclarar este episodio”, y relativizó la conferencia de prensa brindada por los ministros de Gobierno, Juan Manuel Pedrini, y de Educación, Francisco Romero, además del subsecretario de Gobierno: Roberto Lugo, en la que exhibieron una nota de agradecimiento del gobernador Jorge Capitanich a la embajadora estadounidense por las donaciones recibidas.

Según los funcionarios, ese fue el único contacto del Gobierno de la Provincia con Estados Unidos.
San Cristóbal prefirió no dar crédito a las declaraciones del presidente del bloque de diputados provinciales del PJ: Ricardo Sánchez, que dijo que Capitanich sólo cumplió con un convenio firmado por su antecesor en la gobernación: el radical Roy Nikisch. "Si fuera así, el gobernador tiene la obligación de revisar el convenio y no debería cumplirlo, sino denunciarlo", dijo, y comparó: "Así como fueron a la Justicia por los pases a planta del operativo retirada, podrían haber ido en este caso". Para él, este tema "no está terminado, como pretende el Gobierno", y advirtió que su partido está observando cómo evoluciona y que insistirá en los informes y las explicaciones oficiales "hasta que todo se aclare debidamente".

San Cristóbal no cree en la versión del gobernador y sus funcionarios, y analiza que, "además de la nota de agradecimiento, debería haber al menos una nota de aceptación de las donaciones, porque ningún gobierno regala nada sin dejar expresa constancia". Para él, "el Gobierno firmó un convenio pero prefiere no exhibirlo para no exponer las condiciones impuestas como contraprestación de la colaboración estadounidense que, seguramente, están especificadas en el mismo documento". De todos modos, reconoce que todo es producto de análisis que "estamos obligados a hacer porque quien tiene que dar las explicaciones del caso sigue retaceando la información o negándola, directamente".

Finalmente, ejemplificó que, “por más inocente que sea el convenio, debe ser enviado a la Legislatura, como ya se hizo con la firma de un acuerdo con la Provincia Autónoma de Trento”.

http://www.diarioprimeralinea.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=6490:san-cristobal-sobre-el-comando-sur-este-tema-se-cerrara-cuando-se-aclaren-todas-las-dudas&catid=49:generales&Itemid=79

Piden informes por la base norteamericana en Resistencia


Los motivos de la instalación de una base de emergencias en Resistencia, financiadas por el Comando Sur norteamericano generó un pedido de informes presentado por el diputado nacional de Proyecto Sur, Fernando Pino Solanas. Indaga acerca de posibles vinculaciones del coronel Edwin W. Passmore, quien estuvo a cargo del Grupo Militar, con actividades de espionaje en Venezuela.

El diputado nacional Fernando Pino Solanas presentó un proyecto de ley en el que solicita informes al Ministerio del Interior y al Ministerio de Justicia acerca de la base que se instala en el Chaco.

En el artículo 1 de la iniciativa del referente de Proyecto Sur, pide informes acerca de “las razones por la cuales se aprobara en el año 2006 el "Programa de Fortalecimiento del Sistema Provincial de Emergencias" dando posibilidades a estados extranjeros para participar en el mismo”.

Pretende conocer Solanas, “Los fundamentos de la decisión por la cual la Provincia del Chaco fue elegida por el gobierno de la Nación para trabajar junto con la Embajada de los Estados Unidos en la implementación de un programa civil de asistencia humanitaria que involucra a personal de Defensa Civil del gobierno provincial y seis municipios de esa provincia: San Martín, Sauzalito, Villa Ángela, Puerto Tirol, Barranqueras y Tres Isletas”.

Consulta además por el financiamiento del programa, explícitamente pide saber si “ese programa fue financiado por el Comando Sur de los Estados Unidos y coordinado por el experto salvadoreño Orlando Tejada”.

Profundiza en el requerimiento de información, al interrogar “si se tiene conocimiento que el coronel Edwin W. Passmore estuvo a cargo del Grupo Militar, algunos de cuyos integrantes debieron abandonar las oficinas que ocupaban en el edificio Libertador por decisión del Ministerio de Defensa, y que este mismo oficial fue Jefe de Estado Mayor de la misión norteamericana en Afganistán y llegó a la Argentina después de ser expulsado por el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela por realizar actividades de espionaje”

En la argumentación que expresa Solanas, indica que “no debe olvidarse que el Comando Sur asume desde hace años ser la organización líder entre las agencias norteamericanas existentes (Departamento de Estado, CIA, DEA, entre otras) para garantizar "la seguridad, la estabilidad y la prosperidad en toda América" y mediante esta estrategia va consolidando los planes del Departamento de Defensa de Estados Unidos cuyo creciente poder en la política exterior norteamericana es manifiesto”.

“El gobernador Capitanich ha impulsado desde hace tiempo el concepto de la necesidad de tener una ‘nueva alianza estratégica con EE.UU’, habiendo insistido ante legisladores norteamericanos en el año 2010 en la necesidad de una relación estratégica entre América del Norte y América del Sur, afirmando que ‘juntos seremos la mayor reserva de minería, agua dulce, alimentos, energía, industria cultural, atractivos turísticos, talentos de recursos humanos y tecnología vinculada a procesos productivos’”, asevera el representante de Proyecto Sur, tras lo cual manifiesta que “ello nada tiene que ver ni con la UNASUR ni con el CELAC, y si con la doctrina del ‘realismo periféric’ que significa no la unión de regiones diferentes en torno a un mismo proyecto, sino la subordinación de Latinoamérica a los planes que América del Norte pretende instrumentar en su propio beneficio”.

“El llamado Centro de Emergencias ya instalado en el aeropuerto de Resistencia es una inmensa mole de cemento, con gigantescas antenas satelitales para recopilar todo tipo de información no sólo sobre nuestro territorio y sus recursos, sino sobre los movimientos que se realizan en países hermanos. Todo ello con instrumental computarizado también suministrado por los Estados Unidos, describe Solanas.

Sintetiza el pensamiento que anima su pedido de informes, al aseverar que “en la Argentina conocemos suficientemente las reales intenciones de ciertas filantrópicas colaboraciones”. A partir de esto, considera que “es preciso tomar todas las medidas que sean necesarias para evitar la instalación de bases de inteligencia militar con el pretexto de ayudas humanitarias nunca suficientemente explicitadas”.

viernes, 25 de mayo de 2012

Chaco: “No vienen médicos sino militares para brindar ayuda humanitaria"


Prensa UAC entrevistó a Lila Ibarra, de hablar pausado y larga cabellera negra, integrante del Grupo de Artistas Independientes de Resistencia, Chaco, que forma parte junto a otras múltiples organizaciones de una multisectorial en repudio a la instalación de un Centro de Operaciones de la Cuarta Flota del Comando Sur, instalada con el pretexto de “brindar ayuda humanitaria para la región”. Lila se acercó hasta Paraná al encuentro regional de la UAC Litoral para compartir la información de las protestas en Chaco invisibilizadas por una agenda política y mediática nacional que ocultó a ocho mil personas en las calles de Resistencia y que este 25 de mayo se repetirá en repudio a un enclave de una potencia extranjera en territorio argentino.


Por ANRed - L (redaccion@anred.org)


Reproducimos la entrevista a Lila Ibarra, del Grupo de Artistas Independientes de Resistencia, Chaco, realizada por Prensa UAC.

Cómo se entera la población de la instalación de la Cuarta Flota en Chaco?

La información fue surgiendo por varias fuentes. En diciembre del año pasado, distintos artículos periodísticos dieron cuenta de una serie de encuentros entre la Embajada de Estados Unidos y el gobernador Jorge Capitanich. Luego, en febrero, en Corrientes, en un encuentro ambiental del que participó la UAC, desde una organización vecinal de Barranqueras -puerto lindante a Resistencia-, se alertó sobre el emplazamiento. Ellos se dedican a la defensa de la arquitectura histórica de la ciudad de Barranqueras y comienzan a investigar por qué se hace una remodelación y modernización del puerto. De allí surge información sobre las hidrovías, justificadas por actividades del Mercosur pero también se alerta sobre un rosario de bases militares programadas en cercanías de la Triple Frontera, que coincide con una franja de recursos naturales muy importante (sobre todo fuentes de agua) y con una zona estratégica de control.

Se reconoció desde la gobernación nacional o provincial esta información?

No, para nada. Al contrario, muestran fotos del Centro de Operaciones donde se retratan galpones para “ayuda humanitaria”. Toda la instalación se basa en esta supuesta misión humanitaria, información que luego es refutada por distintas investigaciones. Estos ejes temáticos se vienen desarrollando en Chaco a partir de 2009, con la epidemia de dengue y la declaración de zonas de emergencia, en base a distintos motivos, por emergencia ambiental, por inundación, por sequía. Ahora, pese a los desastres naturales, epidemias y cuestiones de salud pública existen empresas muy interesadas en la generación de biocombustibles que evalúan a Chaco como naturalmente muy apropiado. ¿Cómo puede ser que un lugar con desastres ambientales puede ser apropiado? Desde que tengo uso de razón, el Chaco ha sufrido situaciones extremas.



¿Por qué se cuestiona la epidemia de dengue?

Existen investigaciones periodísticas avaladas por médicos sanitarias que demuestran que la cepa del dengue que se expandió en la zona en 2009 es fruto de una manipulación de laboratorio. Años después, nos encontramos con que la justificación para la instalación del Centro de Operaciones es el apoyo en materia sanitaria para la prevención de epidemias. Lo curioso es que no vienen médicos sino militares. Y no cualquier militar. Por ejemplo el coronel Edwin Passmore, agregado militar del Comando Sur expulsado de Venezuela por actividades de espionaje, cumplió tareas “humanitarias” en la invasión a Afganistán, fue asesor de inteligencia del Ministerio de Defensa en Kuwait y ocupó el cargo de agregado militar en la embajada de Estados Unidos durante la invasión a Irak. Este señor es al que recibe Capitanich en noviembre del año pasado.

¿Por qué estiman que se logra ahora con Capitanich?

En principio porque hay gente que se vende. Desde el año 2000 que Estados Unidos intenta colocar una base militar en la Argentina y no lo lograba, lo consigue con Capitanich. Pero hay que estar muy claros en estos tiempos políticos -locales y nacionales- porque existe mucho oportunismo. Esta cuestión es de índole imperialista, excede a un partido. En este momento, no importa a qué partido pertenece.

¿Pero qué significa la seguridad en los términos en que los plantea el poder político de la provincia? Seguridad interna, de la población?

Es otro eje justificatorio. Se está discutiendo una ley de Seguridad Provincial, tras la sanción de la ley antiterrorista en Nación, que aún no fue explicada pero derechos humanos y narcotráfico son los ejes temáticos. Otro antecedente son los cursos de capacitación en municipios del Chaco que incluyen a la policía y defensa civil. Ya no existe la Escuela de Panamá ahora hay maestros a domicilio. Además de la capacitación en el lugar, intentan establecer relaciones de camaradería entre oficiales argentinos y el resto de las jerarquías para después contar con un ejército de ocupación local. Nuestros ejércitos se transforman en ejércitos de ocupación imperial extranjera pero que hablan tu mismo idioma. Esto les facilita mucho la vida porque después no hay problemas con los legisladores en Estados Unidos, no tienen que invertir un peso, evitan problemas con su población porque no mandan soldados, no muere gente de su pueblo, esquivan la crítica de la opinión pública internacional. Esta etapa es la de retomar lazos cortados, en cierta forma, en tiempos de juicios a militares y demás.

¿El Centro de Operaciones se inauguró? ¿En qué etapa está ahora?

Iban a inaugurar en marzo, ahora se retrasó hasta dentro de seis meses. Esto sucedió porque el 2 de abril se hizo una movilización de casi ocho mil personas que atravesó toda la ciudad de Resistencia a ritmo de carro. Mucha de nuestra gente se transporta en carro o en bicicleta, llegamos hasta el aeropuerto donde se encuentra la base y eso no salió prácticamente en ningún medio. De todos modos, quieren inaugurar y se burlan diciendo “cómo va a venir una flota a los mares del Chaco, qué mares tenemos”. Mientras tanto, en el país sólo existen tres aeropuertos con capacidad de recibir aviones de gran porte, en Buenos Aires, en Bariloche y en Resistencia. Digo, para que nos acordemos nomás.

Convocatoria para el 25 de Mayo
Más de 35 organizaciones sociales, ambientales, culturales, gremios, partidos pólíticos partirán mañana, viernes 25 de mayo, a las 9.30 hs desde la Plaza 25 de Mayo de Resistencia y atravesarán la ciudad hasta el Aeropuerto Internacional donde se encuentran las instalaciones que bajo el camuflaje de “ayuda humanitaria” y el maquillaje de carteles de Defensa Civil provincial, el Comando Sur de Estados Unidos pretende iniciar su incursión en territorio nacional. A esto agregamos la información de la reciente instalación de similares bases en Chile y Perú.

Convocamos: a manifestarse enérgicamente contra esta nueva forma de atentado contra la soberanía nacional y continental; solicitar la inmediata información al pueblo argentino y denuncia de todos los convenios que hayan sido firmados por el/los gobiernos nacional y/o provinciales con la Embajada de Estados Unidos y/o Comando Sur, a participar de la caravana organizada en Resistencia o enviar sus adhesiones a: asambleapopulardelchaco@gmail.com

Este nuevo embate imperialista supera la pequeñez de las domésticas pujas partidarias por el poder compromete la sobrevivencia no sólo del pueblo argentino; también de los pueblos de los países hermanos de la región.

Fuente: Unión de Asambleas Ciudadanas

viernes, 11 de mayo de 2012

Gobierno Nacional Argentino ante la militarización del imperio en el Norte Argentino

"Nuestros funcionarios antes de viajar a EEUU deberían darse una vuelta por el Chaco.”
de Mario Mazzitelli, el miércoles, 9 de mayo de 2012 a la(s) 18:38 ·

Comunicado de prensa – miércoles 09 de mayo de 2012

Sobre la postura del gobierno nacional ante la militarización del imperio en el Norte Argentino.

“Nuestros funcionarios antes de viajar a EEUU, deberían darse una vuelta por el Chaco”

"Me resulta difícil entender a un gobierno con propaganda y retórica nacionalista respecto a las Islas Malvinas, cuando al mismo tiempo, uno de sus alfiles de apellido Capitanich, cede territorio y soberanía para que se instale el Comando Sur de los EEUU en el Chaco." Manifestó el Secretario General del PSA en el día de hoy. Además cuestionó: "Si alguien pensara que el principal frente de conflicto de nuestro país se sitúa en el Atlántico Sur, ¿por qué entregaríamos la retaguardia a una fuerza militar que en Malvinas jugó a favor de los ingleses?”

“Los amigos Nac&Pop son afectos al uso de la palabra "cipayo". ¿Será ese el mote con el que se referirán a Capitanich?" Sin embargo, aclaró: "En todo caso no es lo más importante. Lo realmente significativo sería que el Gobierno Nacional tomara las medidas correspondientes para despedir la militarización del Norte Argentino por parte de la primera potencia militar del planeta, naturalmente, accionando combinadamente con países hermanos de nuestra America.”

Con respecto a las intensiones de las grandes potencias, sostuvo: “Sabemos que vienen por nuestros bienes naturales y en particular por el control del agua del acuífero Guaraní, como también por el control geopolítico del norte Argentino y la triple frontera. A su vez, no desconocemos que la expansión de las bases militares del Comando Sur, están articuladas y dispersas de manera inteligente por toda América Latina y que además, se encuentran bajo un mando unificado. Frente a esto ¿cuál es nuestra respuesta en cuestiones de defensa? ¿Cuál es nuestra doctrina? Nuestros funcionarios antes de viajar a EEUU deberían darse una vuelta por el Chaco.”

Para finalizar, Mario Mazzitelli expuso: “Estamos frente a una América segmentada, a tal punto que un brazo militar de la primera potencia realiza un acuerdo con una provincia sin pasar por el Congreso Nacional… ¡un bocado di cardenale para el Imperio!”

Prensa Mario Mazzitelli

Secretario General del Partido Socialista Auténtico (Argentino)
Facebook: pages/Mario-Mazzitelli/ Twitter: @mariomazzitelli
Canal audiovisual: http://www.youtube.com/mariomazzitelli
Sitio: http://www.mariomazzitelli.com


lunes, 7 de mayo de 2012

Diez razones para impedir la instalación del Comando Sur en el Chaco




Escritos Hayat(Catarsis)



Hay diez razones para haber impedido la instalación del Comando Sur en Chaco:



1-Nada tienen que hacer militares de un país imperialista metidos en nuestra región de paz. La excusa de que habrá trabajadores argentinos no desmiente el ingreso de los uniformados del norte.

2-Para los casos de emergencia o catástrofe existen los organismos argentinos de salud, emergencia, seguridad, o los que deban crearse con esos propósitos. E incluso podemos contar con información satelital apropiada para prevenir efectos de inundaciones y sequías. Nuestro litoral posee decenas de instituciones nacionales, provinciales, municipales y de entidades civiles equipadas para la prevención, y que deben ser apoyadas para mejorar sus sistemas, pero en ningún caso se requiere el auxilio de militares estadounidenses.

3-Si no existen razones para abrir paso a un poder militar extranjero, menos aún al estadounidense, que mantiene sojuzgados a tantos países del planeta, y que está denunciado como protagonista de los últimos golpes de estado en nuestro continente; el mismo que colaboró con Gran Bretaña en el asalto al territorio argentino hace treinta años, para quedarse en Malvinas, incluso con el aporte de los satélites que ayudaron a hundir nuestros buques. Tenemos muy claro que saben mucho de satélites, y para qué los usan.

4- El Comando Sur posee navíos provistos de misiles atómicos, tiene portaaviones de propulsión nuclear, es una fuerza militar imperialista y por tanto enemiga de nuestros pueblos trabajadores. La peor de todas. Otros países hermanos han denunciado al Comando Sur y a la IV Flota por sus patrullajes en nuestras costas como una “amenaza”. A esos mismos países les agradecemos su acompañamiento a nuestros reclamos por las Malvinas, y no es coherente darles como respuesta esta señal harto contradictoria.

5-Estamos advertidos de que las potencias imperialistas aliadas en la OTAN, que ya usurparon a sangre y fuego nuestro territorio y pretenden crear un país satélite de 5 millones de kilómetros cuadrados en el Atlántico Sur, vienen por el agua, vienen por la cuenca, las tierras fértiles, el oro, el petróleo, la energía; vienen por nuestras riquezas, e informados como estamos de esta situación no es razonable facilitarles sus objetivos, menos aún a sus fuerzas armadas que usarán la información con propósitos de espionaje en la triple frontera.

6-La ley llamada “antiterrorista” fue dictada a la medida de los Estados Unidos para proteger el extractivismo de su trust en los países dependientes como el nuestro, y esta casa de los militares en el Chaco resulta un paso más en la política genocida del norte.

7-Los gobiernos nacional y provincial no han ofrecido ningún fundamento que nos convenza de que se trata de una cooperación con los pueblos del litoral; existen fundamentos, sí, para demostrar que se trata de una penetración injustificada, y consentida por las autoridades transitorias.

8-Los pueblos del Litoral no han sido informados debidamente ni consultados, de modo que se ven obligados a tomar esta determinación del gobernador chaqueño como una provocación a los intereses de toda la región litoral.

9-No hay modo de explicar la confusión del gobernador Capitanich que ve palomas donde hay halcones, y ve una casa humanitaria donde, a todas luces, está “el huevo de la serpiente”.

10-Nuestros pueblos ya sepultaron la alianza con los Estados Unidos, la exhumación de sus restos propuesta por Capitanich (según las declaraciones conocidas en estos días) corre por su cuenta y expresa exactamente lo opuesto a las aspiraciones de los pueblos de nuestra América, Abya Yala. Capitanich debe velar por los intereses y derechos de los chaqueños, no por los que pagaron sus becas, y en cualquier caso no tiene jurisdicción sobre el conjunto de los pueblos del litoral, a los que expone sin medir consecuencias ni reparar en el temible precedente que está sentando.

TESTIMONIOS DE UNA INFAMIA:
Foto: Gobernador Jorge Capitanich (centro) recibió a miembros del Comando Sur.

Foto: Brown (izq.) en reunión con el gobernador Capitanich. Foto: Chacoprensa

Foto: Delegación de legisladores de Estados Unidos recibidos en el Chaco. Foto: Chacoprensa

viernes, 27 de abril de 2012

El despliegue del Comando Sur en Chile y Argentina

El despliegue del Comando Sur: Base de Concón tendría una hermana en Argentina


Otro "centro para emergencias" del Comando Sur será instalado en el noreste argentino.

Esta semana recién pasada, Verdad Ahora dio a conocer la instalación de un "centro de entrenamiento" construido por el Comando Sur de Estados Unidos en dependencias del Fuerte Aguayo en Concón. A fines de marzo, sólo semanas antes de la inauguración del centro de entrenamiento para "operaciones humanitarias" en Chile, medios latinoamericanos dieron a conocer la existencia de una base de características similares en la provincia del Chaco, en el noreste argentino.

"El Comando Sur de Estados Unidos instalará un "centro de emergencias", dentro del área de "ayuda humanitaria" de esa institución en un edificio que se acaba de construir en el perímetro del aeropuerto de la ciudad de Resistencia", para colaborar en el Programa de Fortalecimiento del Sistema Provincial de Emergencias donde colaboran tanto el Comando Sur como la embajada estadounidense. "Solamente resta equipar con tecnología informática y amoblar el lugar para luego culminar con una capacitación del personal", dijo el comandante estadunidense Edwin Passmore, del Comando Sur, informó el rotativo mexicano, La Jornada

Las actividades del Comando Sur fueron, "autorizadas e implementadas desde 2006 por el Ministerio del Interior y supuestamente [estarían] destinadas a enfrentar diversas emergencias, desastres naturales e incluso "sociales"."

Pero, como apuntan organizaciones locales críticas de la instalación, la ayuda para el manejo de emergencias "puede ser brindada por el gobierno nacional y la Cruz Roja, "o el Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia)", y no por una organización vinculada con un ejército extranjero".

Jorge Capitanich, gobernador del Chaco, intentó bajar el perfil a la controversia y señaló que la instalación no se trata de una base y que es sólo una "donación" del Comando Sur, de forma similar a la instalación del Fuerte Aguayo en Concón, que fue construida gracias a 500 mil dólares entregados por el Comando Sur. Como apunta Walter Goobar, la "instalación subrepticia de una base militar con un fin inicial distinto al declarado, más que una excepción constituye la base del manual de procedimientos estadounidenses; tal es el caso de las bases de Comalapa, Aruba y Curazao, por ejemplo, que se clasificaban como FOL, es decir para lucha antidrogas, y luego fueron redefinidas como CSL (de Cooperación)."

Medios latinoamericanos especularon con que la instalación puede ser el primer paso para la creación de una base militar estadounidense en la zona. La Triple Frontera (Argentina-Brasil-Paraguay) es vista por el Pentágono como un punto clave en la estrategia de dominio continental. Tanto Estados Unidos como su aliado Israel han calificado al lugar como un agujero negro que permite la penetración del terrorismo islámico en Latinoamérica. Cada tanto surgen reportes sobre la presunta presencia de grupúsculos de Al Qaeda y sobretodo de Hezbolá, vinculando a estos últimos con los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA en Argentina de 1992 y 1994, respectivamente. Más probable, eso sí, es que el interés por asegurar la zona tenga que ver con el control del llamado "Acuífero Guaraní", una de las reservas de agua más importantes de la región.

Se puede concluir entonces que la excusa de la "ayuda humanitaria" y la asistencia en el "manejo de emergencias" no son más que el vehículo para renovar, profundizar y asegurar el posicionamiento estratégico de los militares estadounidenses en Latinoamérica.

Un ejemplo de ello lo da el acuerdo de cooperación firmado entre Chile y Estados Unidos en septiembre pasado, "que permite el despliegue de tropas estadounidenses en suelo chileno, ante la eventualidad de que el ejército nacional se vea "sobrepasado por alguna situación de emergencia" como el terremoto del 27 de febrero de 2010. Tratados similares incluyen el acuerdo suscrito entre el Ministerio del Interior y la Agencia Nacional para el Manejo de Emergencias (FEMA) de Estados Unidos, oficializado en marzo de 2010.", como señaló Matías Rojas.

El despliegue del Comando Sur

 
Escudo de USSOUTHCOM (Comando Sur de Estados Unidos).

En los últimos años, el Comando Sur y América Latina han ido adquiriendo cada vez más importancia geoestratégica dentro del despliegue global de Estados Unidos. Durante la segunda administración de George W. Bush comenzó un proceso de reforma que buscó profundizar los lazos del ejército estadounidense con sus pares latinoamericanos en términos de presencia y colaboración.

En 2008, fue reactivada la Cuarta Flota de la armada estadounidense, ahora bajo control directo del Comando Sur. La Cuarta Flota entró en receso tras el fin de la segunda guerra mundial al no existir amenazas militares para Estados Unidos en la región, en un contexto donde se comienza a ejercer el control a través de los propios ejércitos latinoamericanos gracias al adoctrinamiento y la asistencia militar estadounidense. La reactivación de la flota obedece a amedrentar a los regímenes contrahegmónicos (en particular la Venezuela de Chávez) que "por más que cualquier país latinoamericano esté en una carrera armamentista, no pueden compararse con el poderío militar estadounidense".

Durante el gobierno de Obama, el Comando Sur profundizó aún más su injerencia en la región. En octubre de 2009, se anunció la firma de un acuerdo entre Colombia y Estados Unidos que permite la utilización, por parte de Estados Unidos, de siete bases militares en suelo colombiano, así como el despliegue de "1.400 estadounidenses, específicamente 800 militares y 600 contratistas civiles". Aunque se pretende decir que solo se trata de asesores para luchar contra el terrorismo y el narcotráfico (una de las hipótesis de conflicto que justifican la presencia estadounidense en Latinoamérica), claramente se trata de un posicionamiento estratégico frente a Venezuela y Ecuador. En diciembre de 2010, Costa Rica autorizó el "despliegue de 46 buques estadounidenses de la Guardia Costera, 42 helicópteros armados, y hasta 4.000 marinos para combatir el tráfico de drogas".

Además del despliegue militar, Estados Unidos comenzó también una nueva ofensiva de golpes de Estado en la región contra los países del llamado "bloque bolivariano". El 2008 fue el turno de Bolivia con la insurrección "cívico-departamental" y el 2010 la "rebelión policial" contra Rafael Correa en Ecuador, terminando ambas en un fracaso para los intereses estadounidenses.

La única victoria golpista ocurrió en 2009, en Honduras, con el derrocamiento de Manuel Zelaya, en lo que constituyó el primer y único golpe exitoso de Obama en la región. En el golpe hondureño el Comando Sur tuvo participación directa. "Todo indica que el golpe fue planificado en la base militar de Palmerola, por el Comando Sur de Estados Unidos, y ejecutado torpemente por malos hondureños", dijo Zelaya a un año del golpe que instaló a Roberto Michelleti en el poder, y cuyo objetivo era sacar a Honduras de la órbita del "bloque bolivariano".

El masivo despliegue del Comando Sur obedece a una fase de renovado interés del Pentágono por asegurar el control de la región, y la estrategia de control se desarrolla en distintos niveles, desde las operaciones encubiertas y los golpes de Estado a los acuerdos de cooperación y los ejercicios conjuntos. La instalación de Concón y su gemela en el Chaco dan cuenta de ello.

domingo, 22 de abril de 2012

Chaco: La verdad sobre la base MILITAR de Estados Unidos


22 Abril 2012 | El comandante norteamericano Edwin Passmore mintió en la provincia argentina del Chaco diciendo que la base militar estadounidense es un centro de Asistencia Humanitaria de EE.UU.. ¿Por qué es una una base militar y no parte de un "Programa de Asistencia Humanitaria"?. La respuesta es alarmante. Todas las pruebas de armas biológicas de Estados Unidos son realizadas en seres humanos bajo la mascara de "ayuda humanitaria". Y el U.S. Southern Command, responde directamente a necesidades del Ejercito de Estados Unidos y la OTAN. Su misión principal es testear fármacos, toxinas y químicos en niños y adultos inocentes del "Tercer Mundo".

El Comando Sur de los Estados Unidos (COSUR) y la Embajada estadounidense, impulsan el "Programa de Fortalecimiento del Sistema Provincial de Emergencias" que fuera aprobado durante el año 2006 por el ex Ministro de Justicia Aníbal Fernández, siguiendo ordenes directas de Nestor Kirchner. Fue así como se permitió la entrada del U.S. Southern Command a la Argentina y con ello, el establecimiento de bases militares foráneas. Algo que Nestor y Cristina Fernández de Kirchner olvidaron mencionar en la cumbre de UNASUR del año 2009, mientras criticaban las bases militares de EE.UU. en Colombia y omitían hablar, también, de la mega base militar en Malvinas.

Mientras en nuestro país los diarios financiados por la bancocracia titulan "Programa de Asistencia Humanitaria", en Estados Unidos reportan United States Military Personnel Stationed en Argentina: "Militares estadounidenses Estacionados en Argentina". "Esto implica realizar campañas de "concientización humanitaria y de instrucción a la población", señala alegremente el cipayo kirchnerista Jorge Capitanich, gobernador de Chaco. Traduzcase: "Esto implica realizar campañas de terror para inducir a la población a consumir armas biológicas experimentales con la etiqueta de vacunas", y para en un futuro no muy lejano establecer tropas para "ayuda humanitaria". Como ya lo hicieron en Panamá, Brasil, Perú, Ecuador, Honduras, Costa Rica, Paraguay y Colombia, por ejemplo.

El Gobernador kirchnerista recibió en múltiples ocasiones al ministro consejero de la Embajada de los Estados Unidos en Argentina, Jefferson Brown, con quien planeó y organizó la instalación del presunto "primer Centro de Emergencias" de nuestro país. La Base MILITAR norteamericana iniciará sus maniobras de contaminación con virus de ingeniería genética y otros químicos desde la ciudad de Resistencia en pocos días.

No solo BWN Argentina, sino también expertos nacionales en Seguridad, aseveran el asentamiento militar funcionará como un dispositivo de control y monitoreo para los Estados Unidos en territorio argentino, encubierto como "centro de ayuda humanitaria". No se equivocan. Detrás de esta operación se encuentran: U.S. Naval Medical Research Institute Detachment, U.S. Army Medical Research Unit, USA MEDDA, Center for Vaccine Development, University of Maryland School of Medicine, Swiss Serum and Vaccine Institute, Department of Enteric Infections, Division of Communicable Diseases and Immunology, Reed Army Institute of Research, y el U.S. Army, por supuesto. Todas estas organizaciones envían los resultados de sus pruebas alNHI, National Institutes of Health de EE.UU. donde se analizan los estudios para reportar al Programa de Armas Biológicas de Estados Unidos que viola constantemente el Protocolo de Ginebra de 1925 y la Convención de Armas Biológicas de 1972 (CAB) (ambos tratados internacionales prohibían la guerra biológica). Norteamérica no respeta lo firmado y lleva a cabo investigaciones prohibidas por la Convención. Ver noticias relacionadas.

Brown afirmó sonriente, que: "Este es uno de los proyectos más importantes que el gobierno norteamericano tiene con Argentina. Se trata del primer Centro de respuesta a emergencias que demandó una inversión de 3 millones de dólares y que fue ejecutado a través de la donación de la Embajada de Estados Unidos".

Por lo tanto los Kirchner entregaron no solo nuestra soberanía alimenticia a Monsanto, ni la Antártida a Inglaterra y la Unión Europea, junto con nuestra Plataforma Submarina, sino también nuestra seguridad en el área de la Salud, lo cual ya se evidenció con la incorporación de ciertas vacunas al Calendario Oficial Obligatorio.

Todo esto, amparado por Clarín y demás medios de estupidización masiva.

La técnica más habitual de Estados Unidos para probar armas biológicas utilizando seres humanos como conejillos de indias es la administración de vacunas orales con virus atenuados, virus transgénicos y otros químicos mortales. Estos productos vivos no solo producen contagio por contacto o aire, sino también mediante la excreción. Los desperdicios humanos contaminan el suelo y corrientes de agua subterráneas.

Finalizando

Estados Unidos obtuvo un nuevo avance de control militar y otro campo de pruebas de laboratorio gracias al "Modelo". ¿Dirá algo algún referente de la oposición? ¿O ya no quedan valientes?

Mariana Santarelli
BWN Argentina

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http://bwnargentina.blogspot.com.ar/2012/04/chaco-la-verdad-sobre-la-base-militar.html

viernes, 20 de abril de 2012

EL COMANDO SUR EN EL CHACO

PROCESO DE LA INFORMACION OBTENIDA POR LOS MIEMBROS DEL CEMIDA ELSA BRUZZONE Y JOSÉ LUIS GARCÍA



A través de la valiosa información proporcionada por ”EL CALDERO 2008”, luego confirmada y ampliada por distintas y confiables fuentes nos enteramos de la infausta nueva: El Comando Sur de los EE UU lograba imponer su objetivo de hacer pié en nuestro país para disponer una base militar en proximidades de la Triple Frontera, instalándose nada menos que en la ciudad de Resistencia, capital de la Provincia del Chaco. Conviene recordar que durante los primeros años de este siglo EE UU presionó de todas maneras sobre los sucesivos gobiernos argentinos para lograr la instalación de una base militar en San Ignacio, Provincia de Misiones, próxima a la Triple Frontera, con el pretexto de vigilar las presuntas actividades terroristas en la Región, no logrando nunca su objetivo.

Presentamos una escueta síntesis de los fundamentos que sustentan la veracidad de estas noticias así como un análisis de la forma como se ha aplicado y se aplica la estrategia para el control militar y de los recursos naturales estratégicos de la Región por parte del llamado “Comando Sur” de EE UU .

Todo se inició cuando el Comando Sur y la embajada norteamericana impulsaron un “Programa de Fortalecimiento del Sistema Provincial de Emergencias,” que fue aprobado en 2006 por el ex Ministro Aníbal Fernández, como un aporte a los programas sociales que desarrollaba el gobierno. De esta manera y enmascarando las reales intenciones se posibilitaba la entrada de dicho Comando en territorio argentino por la puerta de servicio.

Ello implicó realizar inicialmente campañas de "concientización humanitaria" y de instrucción a la población con el objetivo de establecer, en un futuro que manifestaron cercano, personal para colaborar con la "ayuda humanitaria", tal como había ocurrido con anterioridad en Ecuador, Honduras, Costa Rica, Paraguay y Colombia.


Ese futuro cercano llegó cuando el Gobernador del Chaco Jorge Capitanich, recibió en diciembre de 2011 al Consejero de la Embajada norteamericana en Argentina Jefferson Brown y al coronel EDWIN PASSMORE agregado militar del Comando Sur de EE UU quienes le informaron que su Provincia sería la elegida para la puesta en marcha de esos planes. Con ellos analizó los proyectos conjuntos que definieron la inauguración del primer Organismo de esa Ayuda en Argentina en la ciudad de Resistencia, de lo que se sospecha será una base militar encubierta de control y monitoreo de EE UU en territorio argentino, bajo el eufemístico nombre de “Centro de Ayuda Humanitaria”.

En la oportunidad, Brown expresó “éste es uno de los proyectos más importantes que el gobierno norteamericano tiene con Argentina. Se trata del primer Centro de Respuesta a Emergencias, cuya construcción demandó una inversión de tres millones de dólares y fue financiado por una donación de la Embajada de Estados Unidos”. El edificio, de aspecto impresionante, está ubicado en el predio del Aeropuerto de Resistencia, “Sólo resta equiparlo con tecnología informática para luego culminar con una capacitación al personal” manifestó el coronel Edwin Passmore, acompañado en la oportunidad por el representante de la Agencia de Inversión, Comercio Exterior y Relaciones Internacionales del Chaco Marcos Sotelo.


El coronel Passmore, el representante del COMANDANTE DEL COMANDO SUR DE EE UU que opera como una especie de Virrey de la Región y tiene acreditados agregados militares en la Cancillería Argentina, explicó que ese Centro de Operaciones “está pensando para emergencias naturales como inundaciones o sequias, pero también puede utilizarse, por ejemplo, para epidemias como” el dengue”. Señaló además que el sitio contendrá la informática adecuada para realizar “la coordinación con los organismos necesarios antes los eventuales sucesos,” detalló que la construcción había sido acordada dos años atrás entre Capitanich y el ex embajador Earl Anthony Wayne y aseguró que el Centro estará financiado por el Comando Sur.

Lo que no pudo aclarar fue como un programa con apariencia civil es realizado por un COMANDO MILITAR DE EE UU, EL CUAL NO GUARDA RELACION DE DEPENDENCIA CON LA EMBAJADA DE ESE PAIS, que es la que debería tener a su cargo o patrocinar programas realmente solidarios y exclusivamente civiles.

El Gobernador Jorge Capitanich ya había recibido en septiembre de 2011 a una delegación de legisladores norteamericanos que visitaron la Provincia para estrechar vínculos entre ambos “países” según declararon a los medios de comunicación. En esa ocasión recomendó a los legisladores, a quienes calificó como la nueva generación de políticos estadounidenses, tener como estrategia, para reposicionar a EE.UU después de la crisis actual, la unión americana y de esta manera convertir al continente en una potencia mundial. Juntos seremos la mayor reserva de minería, agua dulce, alimentos, energía, industria cultural, atractivos turísticos, talentos de recursos humanos y tecnología vinculada a procesos productivos”, explicó el Gobernador, que casi hablaba como un mandatario presidencial o como ¿un delegado imperial? “Desde América del Sur vemos con tristeza que Estados Unidos no nos considere un aliado”, manifestó en la oportunidad, asegurando que está crisis es una ocasión para potenciar las relaciones. “Defiendo una alianza estratégica y estoy dispuesto a luchar por esa idea”, afirmó sin titubeos ante la delegación norteamericana asumiendo de facto el manejo de las relaciones internacionales de la Argentina y más aún, las de UNASUR. Cosa rara ¿verdad…?

Asimismo y como parte del paquete firmado en nombre de EE UU la empresa Forbes Energy invertirá 100 millones de dólares en el Chaco para producir bioetanol a partir de la caña de azúcar. “Hemos recorrido la zona norte de Argentina y hemos focalizado nuestro interés en Chaco por sus importantes condiciones productivas. Ahora sólo debemos definir algunos puntos fundamentales pero ya estamos listos para invertir en la Provincia”, aseguró Alexander Forbes, gerente de la empresa. ¿Habrá sido ese el precio de la entrega? Cabe recordar que al grupo Forbes & Manhattan pertenecen las empresas mineras Rodinia Lithium, presente en los Salares de Diablillos, Centenario y Ratones, Salta; y Rodinia Minerals, presente en el Salar de Salinas Grandes, Jujuy.

Esta llamativa posición en defensa de la unión estratégica con los EE UU ha permitido que el Comando Sur se instale como “Base de Ayuda Humanitaria” en territorio argentino lo que le asegurará adicionalmente el monitoreo y control satelital de toda la región ubicada cerca de la Triple Frontera entre Argentina, Paraguay y Brasil y ADEMÁS sobre el codiciado ACUIFERO GUARANI, la mayor reserva de agua dulce de la Región, SIN CONTAR LOS BAÑADOS Y ESTEROS DEL IBERÁ.

Pero la pregunta básica es ¿Cómo funcionará realmente este CENTRO DE COPERACION o nuestra denuncia es un simple delirio conspirativo?


Para ello será necesario considerar que la operación se inició con la puesta en marcha de un taller para capacitación de funcionarios e integrantes de los Municipios del interior del Chaco, dictado por un consultor salvadoreño contratado por el Comando Sur, en el marco del Programa de Asistencia Humanitaria que se implementó en la Provincia a partir de un Convenio suscripto entre el Gobierno Provincial, la Embajada de EE UU y el Comando Sur a través del cual este último brindará asistencia técnica para el armado de los programas y sistemas para la asistencia en la emergencia ambiental y propondrá las acciones por desarrollar, las cuales se deben enmarcar en el mencionado Programa. Es de hacer notar que esa gestión cívico – militar ya está hoy en Argentina proporcionando “ayuda humanitaria”, y capacitando a los funcionarios públicos para atender posibles emergencias en la Provincia.

Existiendo múltiples organismos no militares nacionales e internacionales cuya actividad se orienta hacia una misión social y humanitaria no queda claro por qué estas tareas se encomendaron al Comando Sur en forma altamente sospechosa ya que es conocida la doble misión de las embajadas y los organismos militares de EE UU en los diversos programas civiles y militares de ese país para ayuda, capacitación, intercambio, cooperación, trabajo bilateral y que culminan con la realización de ejercicios militares “combinados” con los efectivos de los países involucrados .

Además todo ello constituye el fundamento del funcionamiento del llamado SIAD (Sistema Interamericano de Defensa) creado por EE UU dentro del cual el COMANDO SUR es el principal órgano operador para Latinoamérica y El Caribe, independientemente de las atribuciones políticas de las embajadas norteamericanas en el Continente.

Por un lado, Washington presenta un componente humanitario visible al público, estructurado sobre actividades que la sociedad visualiza como 'justas' y en su beneficio, de modo tal que pueda justificarse una interacción bilateral. Causas como ayuda humanitaria, sanidad y salud pública, emergencias y desastres naturales, derechos humanos, seguridad, lucha contra el narcotráfico y el narcoterrorismo. Pero por otro lado, existe una componente no visible que se encuadra en los objetivos estratégicos afines a los intereses de EE UU y muchas veces contrapuestos a los del país asistido, conducidos por un comando militar.


Consejero militar de la Embajada explica la donación

Además se suman a esta operatoria los ”Acuerdos de Cooperación” que el Gobierno Nacional Argentino ya viene manteniendo con EEUU en el plano militar y civil; sea por ejemplo para capacitación de civiles y militares con instructores estadounidenses, como son los Programas Internacionales para Educación y Entrenamiento Militar, de Seguridad de Fronteras y Control de Exportaciones y de Asistencia Antiterrorista. También Washington envía fondos para educación y entrenamiento policial. En este marco, con un acuerdo y reuniones entre representantes de la embajada de EE UU y del Comando Sur con el Ministerio de Seguridad de Argentina y el Gobierno del Chaco, se desarrolla el 'Programa de Fortalecimiento del Sistema Provincial de Emergencias', que habilita la doble intervención (visible/encubierta) de EEUU en la región.

Como expresa el Comando Sur estas estructuras de cooperación facilitan la interacción militar con militares de la zona la cual es necesaria para “mantener un contacto regular que construya confianza e intercambio de informaciónrelevante para la seguridad regional.” Permite conocer cómo trabajan otros militares (sus procedimientos y capacidades de comando y control) considerados importantes para una futura cooperación. Los militares estadounidenses buscan a través de estos programas, construir relaciones interpersonales con oficiales de otros países, amistad y camaradería con los altos jefes y aumentar el acceso a los militares de la región, para convertirlos en potenciales aliados en futuros conflictos.

Cuando ha sido alcanzada cierta aceptación de su accionar por la sociedad y se ha logrado un nivel de organización aceptable, surgirá naturalmente la necesidad de instalar, por ejemplo, un Centro de Coordinación Antidrogas en la localidad, con ello las bases militares serían entonces Centros de Seguridad Cooperativa. Ellas podrán materializarse como instalaciones inocuas que podrían traer progreso a la zona. Para ello bastará con que el Comando Sur logre disponer de estructuras, terrenos, almacenes, rutas, aeródromos, puertos que podrán ser concesionados, alquilados y/o mantenidos por la nación anfitriona, y en servicio con poco personal permanente o temporario. Estas bases encubiertas, listas para ser completamente activadas, podrán tener facilidades y equipamiento predeterminado para albergar rotación de fuerzas y actuar como centros de entrenamiento regionales en operaciones combinadas con EE UU. Pueden presentarse como no militares para que sean aprobadas por los Congresos de los países involucrados y mostrarse necesarias para el control del contrabando, migraciones ilegales y narcotráfico, un ejemplo cercano lo constituye el predio “Mariscal Estigarribia”en el Paraguay.

Estas instalaciones operacionales extraterritoriales de EE UU, por una especie de metamorfosis, se transforman con el devenir de la “amenaza” de un enemigo común en lo que ellos denominan Base de Operaciones Principales (MOB), fortificaciones militares para comando, control y comunicaciones con fuerzas operativas permanentes; Base de Operaciones de Avanzada (FOB), extensión de la anterior para operaciones especiales y que incluye aeródromo, fondeadero o muelle; Centro Operativo de Avanzada (FOL), similar al anterior pero sin toda su infraestructura y primariamente utilizada para operaciones antidrogas; Centro de Seguridad Cooperativa (CSL), con poca o nula presencia permanente de los estadounidenses, mantenida por concesión o por el país anfitrión, funciona como centro para actividades de cooperación con éste, rotación de fuerzas, apoyo logístico y acceso ante contingencias. Pruebas de su existencia las encontramos en distintos países latinoamericanos y caribeños. Es el caso de las bases de Comalapa, Aruba y Curazao, por ejemplo, que se clasificaban como FOL, es decir para lucha antidrogas, y luego fueron redefinidas como CSL (de Cooperación). Curiosamente las tres están en lugares geográficos privilegiados con pistas de aterrizaje de 2,4 kilómetros de largo para aviones pesados, con capacidad para operación nocturna de aeronaves, control de tráfico aéreo, equipos de abastecimiento de combustible, bomberos, hangares, oficinas y almacenes. En ellas se registra la presencia continuada de aeronaves de combate, como los cazas supersónicos a reacción F-16 y F-15, aviones de reconocimiento y patrulla Orión P-3, aviones de Inteligencia de señales E-2 AEW, E-3 AWACS, aviones de rescate y tanqueros para reabastecimiento de combustible en vuelo como el Hércules HC-130, de transporte táctico como el Hércules C-130 y helicópteros de distinto porte.

Hay abundante evidencia de que en estas instalaciones de EE UU y en otras de mucho menor perfil se realizan en los hechos, operaciones militares encubiertas de la más diversa índole y que cumplen múltiples funciones estratégicas; entre ellas apoyar ataques militares contra organizaciones rebeldes locales que estorben los intereses de EE UU y sus aliados, y guerra de Inteligencia de señales electrónica y de comunicaciones que permite detectar la posición de los blancos, identificarlos e implementar el ataque con bombas inteligentes. Claro ejemplo de esto fue el bombardeo al campamento ecuatoriano en el que murió Raúl Reyes.



Las instalaciones estadounidenses cumplen además misiones de vigilancia y espionaje de los sistemas de armas y fuerzas militares del país anfitrión y sus vecinos, realizan acciones de infiltración, relevamiento, influencia y control sobre las Fuerzas Armadas y poblaciones de los países con el engaño que le traerán progreso local, bienestar económico, empleos y seguridad. La presencia militar latente de EEUU en la región facilitará planes de despliegue rápido regional y global de sus fuerzas de tareas ante conflictos. También pueden actuar como elemento político disuasivo afín a los intereses de Washington. Es impresionante la transformación sufrida por estas organizaciones que, iniciándose como ”CENTROS DE AYUDA HUMANITARIA” a las necesidades de las comunidades civiles, se transformaron en formidables elementos castrenses, casi imposibles de eliminar.

Valdría la pena averiguar lo que le costó al Brasil de Lula eliminar la base de San Pedro Alcántara en el corazón del Amazonas, y al Ecuador de Rafael Correa la de Manta sobre la costa del Pacífico.
Una de las metas de las operaciones de Inteligencia de EE UU en Argentina parece ser materializar, poco a poco, una progresiva presencia en el país que no necesariamente significa permanencia desde el inicio, ya que normalmente es un nivel cooperativo y humanitario con bajo perfil; pero luego y en el momento oportuno, se transforma en una intervención militar negociada.

Ya ha ocurrido así en varios países ¿Permitiremos nosotros el progreso de semejante procedimiento que se ha iniciado con este Acuerdo? y además ¿no estaremos así traicionando los principios fundacionales de la UNASUR?

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