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sábado, 27 de junio de 2015

DELITOS DE OPINIÓN- Histórico: Anciana desmonta el Holocausto en TV alemana

DELITOS DE OPINIÓN:

EN ALEMANIA.


Ursula Haverbeck. anciana de 86 años que vivió la Segunda Guerra Mundial, fue condenada en Alemania a 5 años de prisión por afirmar que no existieron cámaras de gas ni plan de exterminio de judíos en el Tercer Reich, y que por lo tanto el "holocausto" es mentira. Su vivienda fue allanada violentamente el 3 de junio y ella detenida, tras haber hecho declaraciones en la TV alemana a plena consciencia de que iría presa.

Fuente diario alemán sobre su encarcelamiento: http://www.mt.de/…/20476803_Hausdurchsuchung-bei-Holocaust-…

Para ver entrevista (subtitulado en español):
https://www.youtube.com/watch?v=DYGTbPQN_0Y

Frau Ursula Haverbeck, nacida en 1928, es una mujer de 86 años, durante la Segunda Guerra Mundial fue movilizada, con 16-17 años de edad, a la produccion de armas, con la derrota alemana ella fue deportada de su tierra natal (Alemania del Este), ha sufrido las tragedias de la guerra. Intelectual de formación académica, lúcida y elocuente, está en buen estado de salud física y mental. Tiene varios títulos universitarios, incluyendo en el campo de la Educación. Ella, junto a su difunto marido (un profesor y ex soldado del Frente Oriental) estuvieron en los últimos años muy implicados con movimientos que buscan cuidar el medio ambiente y eran activistas para la preservación de la lengua y la cultura alemana.

El 20 de noviembre de 2014, Frau Haverbeck hizo historia al presentar una denuncia penal contra el Consejo Central de los judios en Alemania, bajo el Código Penal alemán S. 344, concerniente a “procesamientos falsos” perpetrados contra los alemanes en cuanto a su “negación del holocausto”. El delito de procesamientos falsos se castiga con hasta 10 años de prisión.

Frau Haverbeck ha también dejado claro que los documentos originales del gobierno Nacionalsocialista concernientes a Auschwitz, que habían sido confiscados por la Unión Soviética al término de la guerra, estaban ya en posesión del instituto de historia oficial “Institut für Zeitgeschicht” (Instituto de Historia), pro que no se dieron a conocer por motivos de censura.
La Tercera Guerra Mundial Sionista

         


RELACIONADO:

EN ESPAÑA.
8 jun. 2015-
Conferencia de Pedro Varela sobre el Holocausto, las supuestas "Verdades Oficiales" y la futura Ley Mordaza dentro de la Jornada de la Primavera Madrileña de la Asociación Cultural In Memorian Juan Ignacio, en Madrid el 6 de junio de 2015 en el Hotel Chamartin:




EN LA ARGENTINA.
25 jun. 2015-
Juan Gabriel Labaké, abogado, Diputado Nacional M/C, defensor de Kenoore Edul acusado en la causa AMIA, denuncio a la DAIA, AMIA, OSA, Nisman, diputados, intelectuales y dirigentes por traición a la Patria. Escribió: Amia-Embajada, Verdad o Fraude?
Víctor Raúl Scyzoryk, abogado, Lic. en diplomacia, ex profesor de variadas universidades, graduado en la lucha contra el Narcotráfico, miembro de varias instituciones de bien público, escritor de variados trabajos entre ellos "Miscelánea" y "Mi testamento" donde trata el avance del Liberalismo, masonería, sionismo y otros centros de poder que impiden el desarrollo normal de la Nación Argentina en todos sus aspectos. Hablan sobre el Sionismo en todos sus conceptos y funciones en la Argentina y en el mundo.





Publicado el 13 ago. 2013




viernes, 27 de enero de 2012

La Industria del "holocausto"...o como El Sionismo Explota el Recuerdo Nazi




extraído del Periódico Jaque Mate
del Sitio Web Scribd 

Una mayoría ignora que el holocausto es la base de la financiación de Israel y, por tanto, del conflicto que aqueja Oriente Medio.


Medalla Nazi Sionista acuñada por orden de Goebbels en 1933,
para conmemorar la expedición Nazi-Sionista a Palestina.
Un nuevo dato que hace preciso investigar a fondo las oscuras conexiones entre sionismo y III Reich

El holocausto es definido como un suceso único e irrepetible, sin parangón en la historia y que por ello ha de ser recordado de manera única para evitar que suceda de nuevo.

En principio, las organizaciones que representan familiares de las víctimas de la supuesta matanza, recibieron hasta el año 2000, en concepto de indemnización por parte del gobierno alemán, 60.000 millones de dólares. La realidad es que organizaciones como el Congreso Judío Americano, la logia masónica Bi’nai Brith y la Conferencia sobre Solicitudes Materiales Judías contra Alemania se han ocupado de gestionar ese dinero.

El estado alemán regala abundante material militar a Israel que, complementado con las ingentes sumas que le regala EE.UU., constituyen gran parte de la riqueza israelí, basada en la extorsión y la especulación sobre un hecho histórico que diversos estudiosos, algunos encarcelados por ello, ponen en duda.

Entre ellos hay también judíos, como el norteamericano Norman Finkelstein, autor de La industria del holocausto .

Este libro aclara, con todo lujo de citas, documentos y declaraciones, cómo los judíos sionistas vienen extorsionando a los alemanes desde 1952 obteniendo fondos así para armarse. La madre del autor del libro, Norman Finkelstein, que sobrevivió al gueto de Varsovia, sólo recibió 3.500 dólares, mientras que, como reconoce el propio autor, muchas personas que jamás habían estado encerrados en los campos, recibieron cientos de miles de dólares.

En una comparecencia parlamentaria de 23 de febrero del 2000, el gobierno alemán reconoció que sólo alrededor del 15% del dinero entregado a la Conferencia de Solicitudes Materiales llegó a las víctimas realmente. ¿A dónde fue ese dinero?

A través de las organizaciones citadas, acabó en el estado de Israel, que lo ha utilizado para armarse hasta los dientes y convertirse en el ejército más potente de la zona. Así pues, el holocausto es el culpable de las bombas que diariamente matan a palestinos y libaneses.

En España tenemos un ejemplo paradigmático: se demostró hace pocos años, que el presidente de la Asociación de Víctimas de Mauthausen, el español Enric Marco Batlló no vivió el holocausto. Un gran escándalo que se cerró con la boca pequeña, pese a que el citado Marco llegaba a llorar en muchos de los actos benéficos que organizaba. Desde su condición de judío, Finkelstein reconoce que el holocausto con mayúsculas como suceso histórico, único e irrepetible, empezó a gestarse a finales de los cincuenta-sesenta.

Hasta entonces, ni a los propios judíos les interesaba demasiado, y este hecho coincidió con la llegada de esos fondos. A ello contribuyeron tremendamente varios libros supuestamente autobiográficos, que se han demostrado falsos. Tanto The Painted Bird, del exiliado polaco Jerzy Korsinsky (un relato de las andanzas de un niño por la Polonia rural) como Fragments, de Binjamin Wilkomirsky, basado en el anterior, son inventados, con el agravante de que el segundo fue galardonado con diversos premios de literatura judía, ni siquiera es hebreo.

Finkelstein argumenta que el holocausto con mayúscula fue una construcción ideológica para fundamentar el apoyo de Estados Unidos a Israel y, de paso, acallar al resto del mundo.

El reputado escritor israelí, Boas Evron, afirma:

“la conciencia del holocausto es en realidad un adoctrinamiento propagandístico oficial, una producción masiva de consignas y falsas visiones del mundo, cuyo verdadero objetivo no es en absoluto la comprensión del pasado sino la manipulación del presente”.

Esta manipulación se basa en su concepción de hecho irrepetible y sin parangón, a la manera de una religión mistérica.

Elie Wiesel afirma que el holocausto,

“es imposible de comprender ni de describir, y nunca será comprendido ni transmitido”.

Es de reseñar que la palabra holocausto aparece 219 veces en el Antiguo Testamento, y era el sacrificio “en principio de animales” que el pueblo judío realizaba a Jehová.

Esa singularidad del holocausto proporcionó al pueblo judío el estado de Israel pero ni siquiera existe unanimidad respecto a la existencia de ese pueblo.

El escritor judío Arthur Koestler refutó a mediados del siglo XX la existencia de un pueblo judío originario de Palestina al descubrir para el gran
público el origen de los judíos askhenazis, que se establecieron en el Este de Europa (Alemania, Polonia, repúblicas bálticas, Rusia, Hungría, Ucrania, Georgia) y cuyo origen se remonta al pueblo khazar, original de la orilla del Mar Caspio, y que fue expulsado por las huestes de Gengis Khan.

En el siglo IX, teniendo que elegir entre el imperio islámico y el bizantino, su monarca decidió convertirse al judaísmo, arrastrando a su pueblo a esa religión. Esa es la explicación de que una gran parte delos israelitas tengan los ojos azules y la tez blanca, pues son de raza aria, como sus antecesores, los khazares.

Este mismo argumento ha sido refrendado por el historiador israelí, Shlomo Sand, quien afirma:

“El pueblo judío es una invención” en su bestseller Cuándo y cómo se inventó el pueblo judío.

El holocausto ha dado al estado judío una coartada ante el resto de seres humanos, lo que, para Boas Evron,

“equivale a todas luces a cultivar deliberadamente la paranoia... Esta mentalidad perdona de antemano cualquier trato inhumano que se inflija a los no judíos, ya que la mitología dominante sostiene que todo el mundo colaboró con los nazis para destruir a la comunidad judía”.

El penúltimo capítulo de esta película que tanto afecta a la realidad que vivimos es el asunto del oro judío en las cuentas de Suiza. Un día, las organizaciones sionistas empezaron a hablar de que muchos judíos depositaron en bancos suizos su dinero y oro pero, a consecuencia de su desaparición, esas cuentas no fueron reclamadas por sus familiares.

Los sionistas (Elie Wiesel, Simon Wiesenthal y después, el Consejo de comunidades judías) se acercaron a los banqueros suizos y les dijeron que querían 20.000 millones de dólares, amenazándoles con una ola de demandas; no en vano el 40% de los despachos de abogados punteros de Nueva York, son judíos. [Curiosamente, Hitler no invadió Suiza, y eso que allí viven alemanes...].

Los banqueros suizos respondieron que lo máximo que podían hacer era realizar una auditoria y, después de soportar el acoso de los medios de comunicación mundiales, ofrecieron 600 millones, aunque el valor de las cuentas se situaba entre 170 y 269 millones de dólares.

Los sionistas les respondieron con argumentos pesados: los bancos norteamericanos controlados por judíos amenazaron con retirar sus fondos de pensiones de bancos suizos. Al final, después de varios años y 600 millones de dólares empleados para defenderse de la industria del holocausto, los banqueros
convinieron en pagar 1.250 millones.

El acuerdo iba encaminado a reparar a tres grupos de personas: reclamantes de cuentas inactivas domiciliadas en Suiza, aquellos a los que este país había negado asilo y víctimas del régimen de trabajo esclavista.

Para justificar el dinero que reclamaban, las organizaciones sionistas aumentaron enormemente la cifra tradicional de supervivientes del holocausto (100.000) con lo que, de paso, desmontaban el mito de que nadie salía vivo de allí y ¡acercaban las cifras a lo que mantenían los negacionistas del exterminio judío! Así, a finales del año2000, de acuerdo a las organizaciones judías, había el doble de supervivientes del holocausto que en 1945.

Cosas como éstas, son las que hicieron decir a la madre de Finkelstein:

“si todas las personas que dicen haber sobrevivido el holocausto, lo hicieron: ¿a quién mató Hitler?”.

Otros de los datos que quizás llamarán la atención es que en EE.UU. existen siete grandes museos del holocausto (ninguno sobre los genocidios de indios o negros que, al fin y al cabo, son de allí) y más de cuatrocientas cátedras universitarias sobre el tema, aparte de que el día del holocausto se celebra en todos los estados.

Actualmente, son muchos los países que encarcelan a los investigadores del holocausto que no aceptan la versión oficial de los hechos. La razón, según el disidente Ernst Zundel es que “el holocausto es la espada y el escudo del estado de Israel”.

Con él se defiende (compra armas gracias a las reparaciones alemanas) y con él ataca a quien ponga en duda la legitimidad del estado de Israel y su acción en Palestina.

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sábado, 24 de diciembre de 2011

Ahmadinejad y el mito del Holocausto judío

El presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad es entrevistado en septiembre de 2006, por Brian Williams de la cadena estadounidense NBC, sobre su posición acerca del Holocausto judío.

"La catástrofe que recientemente azotó al pueblo judío - la masacre de millones de judíos en Europa - fue otra clara demostración de la urgencia por resolver el problema de su falta de hogar, restableciendo en Eretz Israel el Estado Judío, que habrá de abrir las puertas de la patria de par en par a todo judío y conferirle al pueblo judío el status de miembro privilegiado en la familia de las naciones."
Tarbut Sefarad, Asociación judía sionista

"Ellos han inventado una leyenda en la cual los judíos fueron masacrados y la pusieron por encima de Dios, las religiones y los profetas. En occidente se le ha dado mayor significado al mito del genocidio judío, aún más que a Dios, la religión y los profetas, y se trata de manera severa con aquellos que niegan esta leyenda pero no hacen nada a aquellos que niegan a Dios, la religión y los profetas. Si vosotros habéis quemado a los judíos, ¿por qué no le dais un pedazo de Europa, Estados Unidos, Canadá o Alaska a Israel? Nuestra pregunta es, si vosotros habéis cometido el crimen, ¿por qué una nación inocente como Palestina tiene que pagar por ese crimen?"
Mahmoud Ahmadinejad, Presidente de Irán

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