| Globalización, Nueva Era y religión © G. S. V. [guillermosanchez@laexcepcion.com] / J. F. S. P. [juanfernandosanchez@laexcepcion.com] (2 de junio de 2002) Asumida la irreversibilidad de la globalización por parte de todas las principales instancias políticas del mundo, el debate actual se centra en el modelo de mundialización y en sus instituciones gestoras. Se enfrentan aquí los principales poderes fácticos de vocación universalista. En 1997 las Naciones Unidas elaboraron la Carta de la Tierra, un documento que recoge los principios que deberían inspirar la relación entre el ser humano y el medio ambiente. Desde entonces numerosos analistas han destacado la ideología espiritualista que subyace en este texto, como en casi todos los emanados por la ONU y sus agencias, especialmente desde la Cumbre de Río de 1992. Una ideología estrechamente emparentada con el movimiento de la Nueva Era. Uno de los análisis más agudos procede de Michel Schooyans, profesor de Filosofía política de la Universidad de Lovaina y representante del Vaticano ante Naciones Unidas (en Internet se pueden consultar, entre otros, sus ensayos La ONU y la globalización y Las trampas de la globalización). Schooyans denuncia «la ambición de la ONU por entronizar un sistema de pensamiento único, en el que se legitime y cree un gobierno mundial». Según él, «bajo el disfraz de responsabilidad compartida, la ONU invita a los Estados a limitar su justa soberanía». «Estamos frente a un proyecto gigantesco –señala–, que ambiciona realizar la utopía de Kelsen, con el objeto de legitimar y crear un gobierno mundial único, en el cual las agencias de la ONU podrían transformarse en ministerios.» «En otros casos –continúa– serían necesarias instituciones completamente nuevas: éstas podrían incluir una Policía Mundial, una Corte Internacional de Justicia, etcétera. Nos aseguran que es urgente crear un nuevo gobierno mundial, político y legal, y es preciso apurarse para encontrar los fondos para ejecutar el proyecto. «Bajo el disfraz de la globalización –agrega–, la ONU organiza en su beneficio un futuro gabinete del mundo. Bajo el disfraz de responsabilidad compartida, esta institución invita a los Estados a limitar su justa soberanía. De esta manera Naciones Unidas se presenta cada vez más como un superestado mundial. Tiende a gobernar todas las dimensiones de la vida, del pensamiento y de las actividades humanas, ejerciendo un control cada vez más centralizado de la información y del conocimiento.» No sin razón, el representante vaticano denuncia que «esta institución ya no hace caso a las referencias fundacionales. La Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, que instauraba una nueva forma en las relaciones internacionales, está en desuso. De aquí en adelante los derechos humanos son el resultado de procedimientos consensuales. Se argumenta que no somos capaces de alcanzar la verdad respecto de la persona, y que inclusive dicha verdad no es accesible o no existe». No sin razón, decimos, pues el relativismo filosófico que subyace a muchos de los planteamientos de la neoideología humanista de la ONU socava el carácter categórico con que fue formulada la Declaración de 1948. Schooyans denuncia que la Carta de la Tierra, cuya redacción se encuentra en su fase final, sería invocada no sólo para superar a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, sino también para reemplazar al propio Decálogo, como ya anunció Mijaíl Gorbachov, uno de los promotores de estas iniciativas globales. En medios católicos se ha insistido en esta sustitución (ver La “Carta de la Tierra”, o cómo sustituir los diez mandamientos), lo cual no deja de llamar la atención, pues precisamente ha sido la tradición católica romana la que más ha tergiversado el Decálogo bíblico, hasta el punto de que casi todo el mundo asume la formulación recogida en el catecismo papista como la auténtica, cuando no es más que una distorsión interesada que adapta el texto original a la teología católica. Schooyans cree que «para consolidar dicha visión holística del globalismo deben ser allanados algunos obstáculos por parte de la ONU. Las religiones en general, y en primer lugar la religión católica, figuran entre los obstáculos que se deben neutralizar. Fue con ese objetivo que se organizó, dentro del marco de las celebraciones del milenio en septiembre del 2000, la Cumbre de líderes espirituales y religiosos. Se busca lanzar la iniciativa unida de las religiones que tiene entre sus objetivos velar por la salud de la Tierra y de todos los seres vivos. Fuertemente influenciado por la New Age, dicho proyecto apunta a la creación de una nueva religión mundial única, lo que implicaría inmediatamente la prohibición a todas las otras religiones de hacer proselitismo. Para la ONU, la globalización no debe envolver apenas las esferas de la política, de la economía, del derecho; debe envolver el alma global». Representando al Vaticano, el cardenal Arinze no aceptó firmar el documento final, que colocaba a todas las religiones en un mismo pie de igualdad. Otro de esos poderes fácticos es justamente la Iglesia Católica Romana (ICR). El hecho de que al diminuto pero poderosísimo estado papal le preocupe tanto el rumbo que toma la ONU (institución hoy tan mermada y desprestigiada) sólo puede ser indicio de que todavía la considera un instrumento válido para sus fines. La actual alianza Vaticano-Estados Unidos perseguiría, desde la óptica del primero, una reorientación ideológica de la ONU (cada vez más debilitada) acorde con esas metas. Esta alianza se ha venido estrechando cada vez más desde los años ochenta, cuando ambos estados establecieron relaciones diplomáticas. Wojtyla y Reagandesarrollaron una intensa relación personal y política que resultó decisiva en la caída de los regímenes comunistas de la Europa del Este. En la actual lucha por la supremacía mundial y por la definición del modelo de globalización que se impondrá, esta alianza parece estrecharse. Es bien conocida la tendencia antiglobalista de la “derecha cristiana” estadounidense (ver Los estados-nación ante la globalización), constituida básicamente por evangélicos fundamentalistas que, en su gran mayoría, apoyan al Partido Republicano. Estos mismos grupos se oponen radicalmente a la Nueva Era y a sus variantes humanistas por su paganismo anticristiano. Las declaraciones de Schooyans en defensa del mantenimiento de la soberanía de los estados se pueden interpretar como un guiño a estos sectores. Los citados evangélicos son tradicionalmente anticatólicos, pero últimamente se han aproximado a la ICR mediante dos vías: por un lado, la lucha por unos ideales de moral social comunes (que corre pareja con la progresiva politización de las iglesias más activistas en este campo); y por otro lado, el “ecumenismo” (reforzado por múltiples iniciativas, como el documento “Catholics and Evangelicals Together”). También las coincidencias en la visión de la política internacional entre Estados Unidos y el Vaticano son, desde el inicio del fin de la guerra fría, cada vez mayores: tanto en los aspectos geoestratégicos (ver El Vaticano ante la guerra de Afganistán) como en los institucionales (según confirman las declaraciones de Schooyans, y en concreto los recelos que manifiesta ante la implantación de una Corte Internacional de Justicia). Frente a las pretensiones de la ONU de diseñar un “alma del mundo” inspirada en la Nueva Era, se invocará la necesidad de que el alma del mundo se base en la tradición cristiana, incluida la estructura de las jerarquías eclesiásticas. La ICR siempre, y ahora con más énfasis, ha insistido en su naturaleza universalista; dicho en lenguaje actual y adaptado al caso –así lo afirman ellos mismos–, en su globalismo (ver Antiglobalistas por la globalización). Los recelos de Schooyans ante el proceso de globalización se limitan a los aspectos del mismo que quedarían fuera del ámbito de influencia o control de la ICR. Es significativo también que ataque con similar contundencia el totalitarismo de tradición socialista y el sistema mundial neoliberal, en la línea de la “doctrina social de la iglesia” de Wojtyla. Por lo demás, en realidad el Vaticano tampoco desdeñaría a la Nueva Era como posible aliado en caso conveniente. De lo contrario, ¿cómo entender, si no, la presencia del citado cardenal Arinze en la mencionada cumbre de “líderes espirituales” celebrada hace dos años, y sin duda auspiciada por ese movimiento esotérico? El autor católico Francisco Javier Díaz de Otazu, en su esclarecedor ensayo El hombre ante el siglo XXI, tras desvelar hábilmente las tendencias relativistas y sincréticas del pensamiento y la sociedad actuales, augura que «la Providencia, o la voluntad humana si se prefiere, que es su instrumento, tienen todo que decir. El nuevo siglo verá una vuelta a la espiritualidad». Prevé que «al reducirse la centralización informativa y de opinión, el “pensamiento único” dejará de ser el único pensamiento. A la mencionada infopolución seguirá una línea de fuga» y «el sistema de consumo loco no se mantendrá». Y añade, con cierto voluntarismo dubitativo: «Alguien, supongo, se dará cuenta que la globalización judicial no puede ser hecha sólo contra quienes delincan desde el poder al sur del Danubio o Río Grande» (la última cursiva es nuestra). Como se puede comprobar, sus alternativas ideológicas no distan tanto del «proyecto totalitario de dominación mundial» que denuncia. Y ello se debe a que los fundamentos son en realidad los mismos (ver ¿Fin del optimismo humanista?). Por supuesto, Díaz de Otazu ofrece una propuesta “realista”: «Un referente moral como Juan Pablo II representa un obstáculo para la globalización ideológica, cuyo aspecto espiritual puede ser la New Age, el ecumenismo sincrético y, sobre todo, la “religiosidad a la carta”». En caso de no ser barrida, también la Nueva Era deberá, según los estrategas vaticanos, reconocer la primacía papal y de la ICR, principal objetivo de los procesos que, bajo el disfraz del “ecumenismo”, vienen siendo dirigidos por Roma. http://javzan.freehostia.com/asuntos/globalizacionnuevaerayreligion.htm
por Juan C. Sanahuja
del Sitio Web Mercaba
Con la intención de subordinar al Mundo a los "valores" del Discurso Cultural Dominante que quiere imponer el Nuevo Orden Mundial varios organismos de la ONU, y paralelos, con la complicidad de muchos gobernantes nacionales, y en contra de los intereses de sus pueblos, están preparando, a través de diversas conferencias internacionales, "una única agenda para el gobierno mundial" Ésta somete a los intereses de una minoría privilegiada al resto de la Población. Altas instituciones internacionales, y con la participación de muy influyentes personajes ser reunieron a finales del año 2001 para prepararn la reunión Rio + 10 Las declaraciones finales de estas reuniones, además de muchos lugares tópicos, en los que no se podría dejar de estar de acuerdo por ser generalidades de buena voluntad, sin embargo incluyen conclusiones que traslucen las verdaderas intenciones de los objetivos de estos encuentros de la plutocracia mundial En el mismo sentido, los discursos de algunas de las autoridades no auguran nada bueno. Se advierte en estos planteos la sombra de la Carta de la Tierra. Aunque no se la nombra es clara la referencia a ese "código de ética de la nueva era, que sustituirá a los Diez Mandamientos", según el ex-premier soviético M. Gorbachov. De todas estas reuniones preparatorias pera esta Cumbre, llamada Río+10, convocada para el año, se puede concluir que ha sido el momento elegido para "proponer al mundo" (imponer por parte de los instrumentos del "sistema") nuevos principios éticos, que incluyan la obligatoriedad de someterse a los dictados de la llamada "gobernabilidad global". Una de nuestras esperanzas es que esa reunión fracase por el enfrentamiento entre las tendencias más "socialistas" y las corrientes más "capitalistas", que se advierten en los organismos internacionales. Cada año tiene para la ONU una meta, un objetivo. En el año 2001 la finalidad declarada fue la de destruir la familia sustrayendo a los niños de la autoridad de sus padres, en nuestras páginas hemos seguido este proceso global que aún no ha terminado. El objetivo de la ONU, y la constelación de ONG's que con ella trabajan, era consolidar su propósito en la Cumbre de la Infancia programada para septiembre pasado. La reunión fue suspendida por los criminales atentados terroristas de New York. La Cumbre sobre la Infancia, para conmemorar los 10 años de la segunda versión de la Convención de Derechos del Niño, se realizará en mayo de este año. Sin embargo, este año ya tenía fijado el objetivo. Centrado en la Cumbre llamada de Río+10, (Sud Africa del 26-08-2002 al 4-09-2002, las fechas anteriores eran del 2 al 11 de septiembre), la meta es terminar de tejar los últimos acuerdos en orden a afianzar no sólo las políticas de control de población sino también un nuevo orden social para el mundo entero. En efecto, en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sustentable (siglas en inglés WSSD), -ese es su nombre oficial-, el proyecto de dominio mundial de los países del norte ha centrado gran parte de sus esperanzas para imponer a todas las naciones, con categoría de dogma, una tríada indisoluble: 1) nuevos derechos humanos (entre ellos los llamados "reproductivos", -anticoncepción y aborto-); 2) desarrollo sustentable (perspectiva de género, sociedades sustentables, salud sustentable, educación sustentable, etc.); 3) conservación del medioambiente para las generaciones futuras, (es decir, reservar parte del mundo para que lo exploten los países ricos). Dándole unidad a estos tres aspectos aparece ya un nuevo culto religioso o casi religioso, llámese Carta de la Tierra o con cualquier otro nombre. Aunque en borradores posteriores de la Carta se ha tratado de moderar sus afirmaciones, reiteramos lo que hace un tiempo publicamos en estas páginas, porque entendemos que conserva toda su validez: La Carta de la Tierra es un documento pensado en el seno del Consejo de la Tierra que preside Maurice Strong, ex-subsecretario general de la ONU, conocido impulsor de políticas compulsivas de control de natalidad. Del mismo consejo forma parte el ex premier soviético, que ahora vive en Suiza, Mikhail Gorbachov, fundador de la organización Cruz Verde Internacional. También intervinieron, entre otros, en su redacción el ex-Director General de la UNESCO, Federico Mayor Zaragoza, Mercedes Sosa, y los difuntos Paulo Freire y Bella Abzug, entonces presidenta de WEDO, la Organización para el Desarrollo de las Mujeres y el Medio Ambiente, una de las poderosas ONG's con status consultivo en las Naciones Unidas, que busca, entre otras cosas, el reconocimiento del aborto como derecho humano y la equiparación de las parejas homosexuales a las heterosexuales. La Carta de la Tierra fue presentada y aceptada por el Secretario General de las Naciones Unidas e incluida entre los documentos a aprobar por los Jefes de Estado en la Cumbre de la Tierra+5 (Río+5, Asamblea General de las Naciones Unidas, 23 al 27 de junio de 1997). Pero a pesar de que la falta de tacto de los funcionarios del Consejo para el Desarrollo Social, hizo que la oposición del bloque de países llamado Grupo de los 77 hiciera fracasar la iniciativa, la Carta de la Tierra no fue enterrada en junio de 1997 en Nueva York, sino que sigue en pie y goza de buena salud. La Carta de la Tierra, como indica Gorbachov, es "el manifiesto de una nueva ética para el nuevo mundo", un verdadero "Decálogo de la Nueva Era", base para un código de conducta universal que deberá regir al mundo desde el año 2000. "Estos nuevos conceptos -dijo el ex premier soviético y antes jefe de la KGB-, se deberán aplicar a todo el sistema de ideas, a la moral y a la ética y constituirán un nuevo modo de vida. El mecanismo que usaremos, será el reemplazo de los Diez Mandamientos, por los principios contenidos en esta Carta o Constitución de la Tierra". La Carta de la Tierra es un manifiesto materialista y pagano, es más, panteísta, que entre otras cosas intenta controlar férreamente la población mundial. Una de las explicaciones que le encuentran los expertos a este documento, es la de disfrazar de elevadas intenciones, -por el bien de la humanidad-, el proyecto de convertir grandes extensiones del planeta en el almacén de materias primas que asegure el sostenimiento de los hábitos opulentos de consumo de unos pocos privilegiados. Si no es así, ¿por qué habla, con el acostumbrado lenguaje antinatalista de la ONU, de modos de "reproducción que respeten los derechos humanos y las capacidades regenerativas de la tierra"?. ¿Se impondrán cuotas de población a ciertas zonas del planeta, para preservar los recursos naturales?. ¿Por qué la insistencia de la Carta en conceptos que la ONU utiliza para disfrazar sus políticas de control de natalidad y sus proyectos de reingeniería social, como la equidad de género y la salud reproductiva y sexual de las niñas y las mujeres, como pre-requisitos para desarrollo sustentable?. "La tierra, cada forma de vida y todos los seres vivientes poseen un valor intrínseco. Se debe garantizar el respeto y su cuidado", dice la Carta en su primer punto. Pero, ¿se desprende de esto que sólo el hombre tiene derechos absolutos, que le han sido dados por el Creador?, o por el contrario, ¿las piedras, las plantas y los animales, tendrían los mismos "derechos" que el hombre?. Como lo declararon en Río de Janeiro en 1997, los redactores de la Carta están dispuestos a convertirla en "la única agenda para el gobierno mundial", es decir, es un propósito declarado, que la Carta es un proyecto totalitario, de imposición de una determinada ideología, que en su materialismo, en su ateísmo, y en su afán de control, coincide con el marxismo. Desde hace tiempo la opinión pública está siendo sometida a un lavado de cerebro que trata de sustituir el concepto de respeto debido a la naturaleza, de raíz eminentemente cristiana, con los esquemas ecologistas de la nueva ideología del humanismo inmanentista. Esta ideología no se priva de cultivar diversas formas de materialismo pseudo religioso, que asimiló algunas manifestaciones de misticismo oriental, a veces esotérico, y con eso procura descristianizar la sociedad e implantar un nuevo modo de interpretar toda la realidad. En los documentos internacionales se llama claramente a este empeño, proceso de reingeniería social. El nuevo humanismo pretende salvar de un supuesto exterminio, por ejemplo, a las focas, ballenas, gorilas, manatíes, chitas, elefantes, diversas especies de mariposas, osos y cabras montesas, por otro, no sólo se justifica, sino que se tiene como una obligación "natural" procurar y provocar un verdadero y propio holocausto con leyes que autorizan el abominable crimen del aborto. Y esto en nombre de la paz y la armonía. ¿No es la matanza de millones de inocentes, el mayor atentado contra la paz? . La nueva ideología se preocupa de las víctimas de la violencia, -refugiados, prófugos, excluidos y migrantes-, sometiendo a sus mujeres compulsivamente al aborto y a la esterilización, para que no sumen más de la cuenta y pongan en jaque "la gobernabilidad global". Por su ecologismo, la nueva ideología está impedida para distinguir entre el ser humano y la bestia. No es infrecuente, por ejemplo, que en documentales de televisión sobre la vida silvestre, producidos por National Geographic, Audubon Society, la BBC, etc., se llame al chimpancé "nuestro hermano" o "nuestro primo" y, en general, no sólo se culpe al hombre de algunos desmanes que son ciertos, sino que se lo presente por definición como "el enemigo" de la naturaleza -el máximo depredador-, sin reconocer su dignidad trascendente y poniéndolo en pie de absoluta igualdad con los otros seres vivos, distinto de ellos sólo por pequeños porcentajes de ADN. La nueva ideología rompe lanzas por mantener la naturaleza intacta, bosques, mares y montañas, pero desconoce las naturales diferencias entre hombre y mujer, tratando de imponer unos nuevos derechos, contrarios a la naturaleza misma, basados en la teoría del género y la libre opción sexual. La nueva ideología predica incansablemente que el ser humano tiene como fin elevar propia calidad de vida, aún a costa de la vida de los no nacidos, los enfermos y los viejos. Busca una utópica felicidad intramundana, que el hombre sólo con sus fuerzas nunca podrá alcanzar. Así, reedita las teorías sobre el progreso sin fin de la humanidad. A la vez, como quien conserva en un zoológico a un orangután albino, intenta preservar lo que llama culturas autóctonas, condenando -previa esterilización, para que no sumen más de la cuenta-, a otros seres humanos a la ignorancia y al subdesarrollo, porque la educación y la transmisión de conocimientos ha de ser sustentable, es decir, limitada. El nuevo humanismo predica también el "respeto a la diferencia" buscando el reconocimiento de ciertos derechos para los homosexuales, provocando el disgusto de los indígenas, que se ven incluidos en la misma bolsa con esos "diferentes". Pero en nuevo humanismo le niega "el respeto a la diferencia" a otros seres humanos que, por ejemplo, desean ser buenos cristianos, viviendo su fe en todo lugar y no sólo encerrados en su casa o en la iglesia; también se lo niega a una pareja -hombre y mujer; cristianos o no- que quiera tener una numerosa prole; también se lo niega a esos u otros padres que, ejercitando sus derechos inalienables, quieren transmitir a sus hijos una fe trascendente; y, por supuesto, el nuevo humanismo no ejercita el "respeto por la diferencia" con respecto a los médicos que por motivos éticos, no quieren ser cómplices del crimen abominable del aborto. Toda diferencia que no entre dentro de las diferencias estipuladas por la nueva "nomenklatura" nacional o internacional es calificada por los voceros del nuevo orden, de antidemocrática, violenta, totalitaria y fundamentalista. En la presentación de la Carta de la Tierra sus redactores afirmaron haber consultado a más de 300 líderes religiosos. Así, la Carta de la Tierra pretende vestir de una cierta espiritualidad al nuevo orden mundial. Un proyecto similar en ideología e intenciones lo encontramos en el proyecto de Nueva Etica Global, que Hans Kung presentó hace pocos años en el Foro Económico de Davos, auspiciado por el World Wildlife Found (WWF, Fondo para la Vida Silvestre, del príncipe Felipe de Edimburgo). El ex teólogo católico dijo allí que no se puede construir el nuevo orden mundial sin su nueva ética planetaria. En la misma línea, Gorbachov se compromete a imponer la Carta de la Tierra en lugar de los Diez Mandamientos, porque es necesaria "una nueva ética para la nueva era". Algunos han intentado unir estos dos proyectos y así constituir un "único paradigma mundial para la paz y la gobernabilidad global". Entre otras cosas, cabe preguntarse, ¿puede haber diálogo con este nuevo humanismo?, ¿se le puede conceder alguna buena intención a este totalitarismo?, ¿no debemos ir pensando más en cómo resistir que en cómo dialogar con este nuevo orden?.Fuentes Propias; Fuente: http://www.bibliotecapleyades.net/sociopolitica/esp_sociopol_un12.htm
La Carta de la Tierra consta de 16 “Mandamientos” o “principios”. Muchos de ellos nos parecen ya perfectamente “naturales” porque los leemos después de que muchas políticas al respecto ya hayan sido implementadas en nuestros países, al respecto del “respeto por la naturaleza”, “el reciclaje”, “la reproducción”, y aprovecha todos sus recovecos para introducir aspectos absolutamente controvertidos, como es (ver Principio 8c) que la información genética de individuo sea de dominio público.
El plan de la elite Illuminati es ambicioso, sumamente ambicioso y toda esta estudiada y hermosa verborrea New Age, llena de retórica, se expresa en esencia en los 10 principios recogidos en las Piedras Guía de Georgia que me permito “traduciros” un poco más por medio de mi comentario en mayúsculas para que no quede lugar a dudas:
Enlace a la La Carta de La Tierra en castellano.
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sábado, 12 de noviembre de 2011
Globalización, Nueva Era y religión
viernes, 14 de octubre de 2011
Los Medios de Comunicación y la estrategia para un Nuevo Orden Mundial
Bahianoticias.com - “Los medios al servicio del poder” por Edgar E. Quintero (*). En el mes de Junio de 1977, un abogado irlandés, Premio Nobel de la Paz, de nombre Sean Mac Bride dirigió un polémico discurso en la sede de la Unesco sobre la importancia, los problemas y las tendencias de los medios de comunicación en la organización de la sociedad de esa época, el discurso entre otros temas, se orientó principalmente a denunciar la manifiesta debilidad de los medios frente al asedio y los intereses del poder económico y político dominante. Este discurso dio origen a la conformación de una comisión internacional para analizar la problemática y el papel de los medios de comunicación masiva a nivel mundial, este acontecimiento sin precedentes causo una férrea oposición de los Estados Unidos y sus aliados temiendo que se afectarían sus intereses económicos y geopolíticos.
La Comisión al final elaboro un informe titulado “Un solo Mundo, Voces Múltiples” en donde planteó el establecimiento de un nuevo modelo comunicacional para la sociedad que promoviera la paz y un equilibrado desarrollo de la sociedad, igualmente denuncio la inconveniencia de los monopolios en los medios de comunicación por ser contraproducentes al derecho y a la libertad de las personas, la eliminación de los desequilibrios en el uso de los recursos tecnológicos comunicacionales y la igualdad en el acceso y la difusión de la información.
Este contundente informe desnudó por primera vez ante la comunidad internacional el creciente proceso de control sobre la dinámica de la información y la comunicación que se venía gestando a nivel mundial por parte de las grandes corporaciones mediáticas fuertemente apoyadas en esta orientación por los gobiernos de los países desarrollados, dicho informe fue la causa de que la Casa Blanca decidiera retirarse de la Unesco como un rechazo a las conclusiones de esta comisión no sin antes hacer una feroz campaña de descredito contra Mac Bride y su informe que terminaron ahogando esta iniciativa en un océano de confusiones, tergiversaciones y calumnias.
Los análisis realizados por la Comisión Mac Bride evidenciaron que existían severas distorsiones de contenido en las noticias y un marcado monopolio en los flujos de información y comunicación desde los países desarrollados hacia el resto del mundo y viceversa por efecto de la acción de grandes conglomerados mediáticos comprometidos con los intereses económicos y políticos de estos países dominantes con lo cual se podría, como de hecho ha sido, modificar y desplazar los valores culturales propios de los pueblos receptores de estos flujos de información, igualmente se corría el riesgo cierto de manipular y fragmentar la conciencia de los pueblos para imponer criterios, conceptos y patrones de consumo y comportamiento foráneos incompatibles con la autodeterminación y el desarrollo nacional autónomo lo cual eran un paso previo para aplicar modelos de dependencia y dominación económica y política.
Las investigaciones también demostraron que al igual que hoy, la producción, emisión y distribución de información y noticias se encontraban centralizadas en grandes corporaciones mediáticas con sede en solo tres países: Estados Unidos, Francia e Inglaterra por lo cual el manejo informativo de los acontecimientos mundiales nunca fue ni ha sido objetivo o neutral, casi siempre se incurrió en ocultamientos, prejuicios, omisiones y distorsiones intencionalmente generadas con el fin sacar provecho y favorecer sus intereses comerciales, políticos y geoestratégicos.
En razón de estas investigaciones y análisis en el Informe Mac Bride se plantearon algunas conclusiones que hoy continúan estando vigentes y que son muy importantes y esclarecedoras para entender e impulsar la modificación de la dinámica comunicacional imperante:
1-. Todos los pueblos del mundo tienen el inalienable derecho a recibir informaciones adecuadas y objetivas;
2-. Se debe garantizar el libre acceso a las tecnologías y recursos comunicacionales;
3-. Se reafirma el derecho de los estados a organizar, promocionar y diversificar el establecimiento de medios de comunicación y su deber de orientarlos a través de la ley hacia el beneficio de la sociedad y de sus ciudadanos a fin de contrarrestar el poder y la influencia de las grandes corporaciones mediáticas;
4-. Propone establecer estrictas medidas de control y evaluación de los monopolios de la información para que no atenten contra la libertad colectiva de información y expresión;
5-. Se propone reforzar la democratización de la actividad comunicacional como elemento esencial para garantizar la identidad cultural, la dignidad humana y el libre ejercicio de los derechos de los pueblos;
6-. Se debe garantizar la protección y el libre ejercicio de la actividad periodística y su independencia de criterio frente a los intereses y presiones económicas y políticas;
7-. El ejercicio del periodismo debe ajustarse a un código de ética basado en el respeto a los valores democráticos, a los derechos humanos y la dignidad de las personas, la denuncia de las injusticias, la promoción de la igualdad social y la imparcialidad en el manejo de la información.
Todas estas contundentes conclusiones y recomendaciones apuntaban claramente hacia el establecimiento de un nuevo orden mundial más justo y equilibrado en el proceso de información y comunicación de masas, hasta ese momento ningún organismo internacional ni ninguna personalidad relevante había promovido un debate y un documento denunciando los peligros del proceso de concentración de los medios de comunicación y de la evidente manipulación de la información que en favor de oscuros intereses político-económicos había comenzado a gestarse con fuerza inmediatamente después de la segunda guerra mundial.
A la luz de estas polémicas recomendaciones era previsible la intensa y activa oposición de los factores dominantes, desde hacía muchos años el imperio y sus estamentos de poder habían comprendido la importancia de manejar los medios de comunicación como instrumento indispensable para alinear la conciencia de los pueblos a favor de sus intereses, entendieron que la forma más eficaz de controlar la opinión pública y mantener a los ciudadanos del mundo en un estado mental pasivo era interviniendo masiva y repetitivamente el conciente y el subconciente de las personas con el fin de anular su capacidad de reflexión y criterio propio, manipulando sus emociones y tergiversando sus conceptos culturales a fin de hacerlos inertes victimas fácilmente controlables y en permanente beneficio del sistema imperante.
Así pues los estadounidenses y sus más cercanos aliados de la vieja Europa emprendieron una belicosa cruzada mediática, diplomática y política anti-Mac Bride para sepultar los resultados de esta polémica Comisión, ellos jamás renunciarían a sus planes de dominación planetaria y el control de los medios de comunicación era uno de sus más importantes objetivos para concretar estos planes y ciertamente así lo han hecho en los últimos 60 años.
La sociedad actual vive en todos los ámbitos un dinámico y traumático proceso de reordenamiento de las vigentes estructuras de dominación, en este globalizado proceso nada queda al azar, todo es planificadamente concebido siguiendo una definida macro-estrategia diseñada por los “Amos del Mundo” y que muchos han definido como el Nuevo Orden Internacional.
Este nuevo orden se concibe ante la posibilidad cierta del colapso del actual modelo de dominación, se pretende con la implantación de estos objetivos evitar a toda costa la pérdida del inmenso poder y riquezas que hoy detenta un reducido y codicioso grupo de personas, en esencia no se trata de un cambio radical del modelo actual, lo que se pretende es reforzar los mecanismos de dominación a través de una “metamorfosis” que acentuara sin lugar a dudas la opresión y la perdida de libertades, se está planificando un sistema político-económico sustentado en la consolidación del poder bajo la falacia de poner orden en el mundo, con pocos y más eficientes organismos de dirección, con una autoridad centralizada que garantice un mundo más controlable y por supuesto con una población mundial reducida y adecuadamente adoctrinada que impida disidencias, protestas y revueltas sociales.
A nuestro modo de ver esta macro-estrategia persigue tres objetivos fundamentales:
1-. Eliminación de los actuales organismos internacionales que sostienen el ejercicio del derecho internacional y reemplazarlos por un único y selecto “Areópago” al estilo del actual Consejo de Seguridad de la ONU ( sin Rusia ni China por supuesto) cuyos miembros serían los más conspicuos “Eupátridas” representantes del reestructurado modelo de dominación;
2-. Eliminación progresiva de la autodeterminación de los países e imponer una Autoridad Supranacional Centralizada y Dependientes Gobiernos Regionales actuando en sintonía y sustentados en el poder militar y policial; y
3-. Disminución drástica de la población del mundo para garantizar la sostenibilidad ambiental del planeta y la recuperación de los recursos naturales peligrosamente agotados por sustentar un volumen de personas que se consideran no necesarias.
James Paul Warburg relevante miembro del Council of Foreign Relations y connotado representante de la clase dominante estadounidense declaró en el Senado de los EE UU hace ya unos años:
“El concepto de nación tal como lo conocemos será obsoleto y todos los estados deberán reconocer una sola autoridad mundial. Una breve frase de moda a mediados del siglo XX, “Ciudadano del Mundo”, cobrará un significado real a finales del Siglo XXI”, la soberanía nacional tal vez no era una buena idea después de todo.” David Rockefeller, Plutócrata estadounidense, quizá la figura principal del Club Bilderberg y la Comisión Trilateral planteo recientemente en una de sus tantas entrevistas a los medios: “Estamos al borde de una transformación social, solo se necesita la crisis correcta y la gente aceptara el nuevo orden mundial”
En 1991 George Bush padre expreso: “El Nuevo Orden Mundial se aproxima ante nuestros ojos”, el nuevo orden tal y como estos desalmados seres lo conciben no es un reordenamiento del mundo en función de lograr equilibrios sociales, políticos y económicos, al contrario se pretende establecer nuevos mecanismos para mantener la primacía de las actuales estructuras de poder global a través del control psicológico intensivo, la guerra permanente y amenaza militar a todo aquello que se oponga a sus intereses geoestratégicos y económicos.
En razón de estos planes el Departamento de Defensa Estadounidense y la NSA (Agencia Nacional de Seguridad) delinearon estrategias para manejar los retos que deberían enfrentarse como potencia dominante en el mundo, en una parte de estas estrategias se plantea que uno de los objetivos principales de los Estados Unidos será evitar a cualquier costo el ascenso de cualquier superpotencia emergente en Asia, Europa, Medio oriente o de cualquier parte del territorio de la ex-Union Sovietica, diseñaron para ello el desarrollo de un amplio y sofisticado poder militar como elemento primordial que garantice su perpetua supremacía y como mecanismo para disuadir a cualquier nación o grupo de naciones si desafían su predominio económico, tecnológico o militar.
El principal ideólogo de esta política fue Paul Wolfowitz, Subsecretario de Defensa de la administración de Baby Bush, reconocido miembro del Grupo Bilderberg y de la Comisión Trilateral.
El Pentágono a su vez elaboro en el 2000 un informe llamado “Visión Conjunta 2020” en donde igualmente se delinean las estrategias para mantener la dominación imperial en el mundo especialmente en el ámbito militar para derrotar contundentemente a cualquier enemigo que este donde este ponga en peligro sus intereses, plantea igualmente el reforzamiento prioritario de la red mundial de información, comunicación e inteligencia que garantice el control de la opinión pública, las personas y las organizaciones político-sociales adversas, así como también rapidez en la toma de decisiones adecuadas y oportunas.
Estos y muchos otros representantes de la elite y el poder mundial son los que han diseñado el vigente sistema de dominación capitalista y son igualmente las figuras principales que planifican la nueva concepción del Nuevo Orden, son conscientes de los actuales riesgos a su posición dominante como consecuencia previsible de los antagonismos, injusticias y métodos coercitivos del sistema imperante que generan crecientes tensiones sociales, políticas y económicas alrededor del mundo, se prevé en razón de estas inconformidades sociales un reforzamiento programado de los mecanismos de control militar y policial para apaciguar las inevitables protestas de los ciudadanos del mundo exigiendo mejores niveles de vida y participación política, incluyendo a los propios ciudadanos del imperio, bajo el nuevo esquema de dominación difícilmente se podrá lograr satisfacer estas exigencias y la solución para este problema será represión, bala y cárcel. Foto: Newspaper by Niels-Isi/Devianart
Se planifica trastocar la estabilidad de los Estados Nacionales para colocarlos bajo la subordinación de estructuras supranacionales en las cuales no se tendrá ningún tipo de participación en sus decisiones, la Democracia como base teórica de la organización de la sociedad será socavada desde la raíz para justificar un nuevo estado totalitario puesto que para ellos “La democracia es enemiga de la movilización imperial.” (Zbigniew Brzezinski “El Gran Tablero Mundial)
Este Nuevo Orden Mundial, como ellos mismos lo denominan, es un proyecto transnacional ya que no está limitado a los Estados Unidos sino que es un proyecto impulsado por la sociedad capitalista avanzada, es ademas supranacional porque pretende establecerse por encima de los estados nacionales y de los organismos que garantizan el derecho internacional.
Este proyecto se sustenta en tres elementos fundamentales:
El poder económico y tecnológico; El inmenso poderío militar que detentan y El control de los medios informativos y de comunicación de masas.
El poder económico está sufriendo hoy una crisis sin precedentes, muy compleja y de mayores alcances que la sucedida en 1929, que está demoliendo la perspectiva de la eficiencia del modelo neoliberal capitalista como rector de las relaciones de producción y comercio en el mundo.
Los inconmensurables capitales acumulados en los últimos veinte años al amparo de las desregulaciones legales y del apoyo irrestricto de los gobiernos de los países desarrollados están orientándose en volúmenes importantes a los mercados especulativos, hacia actividades de dudosa legalidad y hacia operaciones ilegales como el narcotráfico y la venta de armas, esto seguramente reforzara la crisis y el empoderamiento de la economía financiera en detrimento de la economía real que es la que verdaderamente genera valor agregado.
Por su parte el poderío militar a pesar de que en términos tecnológicos y disponibilidad de recursos navega “viento en popa” presenta múltiples problemas relacionados con el apoyo de los ciudadanos del mundo, el rechazo a las intervenciones militares del imperio son cada vez más evidentes y activas en razón de la destrucción y muerte de civiles inocentes que causan, el mundo de hoy entiende que estas acciones militares tienen objetivos económicos de apoderamiento de recursos naturales y no causas de justicia o humanitarias como pretenden hacer ver.
En cuanto al tercer elemento de sustentación del nuevo poder imperial: Los medios de comunicación, están desarrollando y consolidando hoy como nunca antes, una descomunal estructura de concentración, manipulación y control de las personas a escala mundial que persigue un reforzamiento del coloniaje mental de los ciudadanos apalancada en el desarrollo de sofisticadas tecnologías, estamos en presencia de la más acentuada estrategia y aplicación de “Guerra Psicológica Intensiva” que jamás se haya realizado en favor de mantener y justificar nuevos estándares y modelos de dominación de la sociedad a escala planetaria.
Zbigniew Brzezinski fundador de la Comisión Trilateral y personaje muy influyente en la política estadounidense de los últimos veinte años, escribió en uno de sus libros: “Una sociedad como ésta será dominada por una elite cuyo reclamo por el poder político estará basado en un sentimiento de superioridad científica. Esta elite buscará todos los medios para lograr sus fines políticos, tales como las nuevas técnicas para influenciar el comportamiento de las masas y para lograr el control y la sumisión de la sociedad”, es evidente que este connotado “Halcón” del imperio se está refiriendo al uso los medios de comunicación como arma de control social, ademas confirma el plan para un nuevo modelo de dominación y reafirma la primacía de la clase dominante como casta dirigente que debe controlar, direccionar y usufructuar las sociedades del mundo.
En este reordenamiento de las estructuras dominantes los medios de comunicación juegan un activo y esencial papel, hoy se los ha convertido en dinámicos y eficientes mecanismos de control social y político que reproducen de manera global y concertada la primacía del actual sistema capitalista-neoliberal y así seguirá siendo pero en un grado aún más acentuado.
Estos medios de comunicación concentrados bajo un proyecto unificado restringirán sin duda aún más la libertad de pensamiento, información y la libre expresión e igualmente limitaran la autodeterminación de los pueblos rebasando y cuestionando la legitimidad de la autoridad y gobernabilidad de los estados.
El poder de los medios será usado para magnificar el peligro de un gran caos económico que, según ellos, impactara severamente el ámbito social y político planetario, impondrán la tesis de la ingobernabilidad del mundo y la necesidad de nuevos órganos de control y dirección para corregir las dificultades, también justificaran y legitimaran el uso de la fuerza para reprimir la “subversión social generalizada” producto de la perturbación económica y política, el nuevo orden será presentado como la solución más efectiva para manejar los problemas globales.
Por supuesto serán desvirtuadas y ocultadas las verdaderas causas y los verdaderos responsables que dieron origen a esos desequilibrios socio-económicos y muy posiblemente se le endilgara al terrorismo, la subversión y a los desadaptados sociales la culpa de tales problemas.
Se usara el poder de los medios para demoler los principios de la democracia y la libertad, estos principios que tan cínicamente defienden hoy, se convertirán en una camisa de fuerza para sus planes y estrategias del futuro próximo, el nuevo orden es por definición “Antidemocrático y Coercitivo”, los medios de comunicación se convertirán en la más poderosa arma de control ideológico y político para imponer sin contemplación alguna el nuevo modelo totalitario globalizado.
Así mismo se desarrollara y aplicara como nunca antes la estrategia militar de guerra permanente la cual se centrara en el desarrollo y control de sofisticados sistemas de información y vigilancia global, los medios digitales e informáticos y diversas formas de guerra psicológica intensiva, a su vez toda la estrategia comunicacional se regirá por el principio absoluto de la seguridad pública internacional, el éxito de la nueva maniobra dependerá en gran parte de la capacidad de control de la opinión pública y del dominio en los procesos de producción, orientación y transmisión de información a través de los medios de comunicación a nivel globalizado.
Como nunca antes se están conformando y organizando movimientos sociales que exigen y luchan por sus derechos políticos y económicos, hoy los ciudadanos del mundo están más concientes de sus derechos y de la necesidad de su activo rol en la sociedad, si bien es cierto que se les restringe y se les niega el libre acceso a los medios de comunicación tradicionales, las redes sociales se están convirtiendo en un mecanismo de expresión y difusión de las ideas muy eficiente para denunciar y exponer a la opinión publica las manipulaciones, tergiversaciones y desinformación que las grandes corporaciones mediáticas del imperio tratan de imponerle al mundo con el fin de continuar ejerciendo su dominación global.
Muchos países están dando impulso a los medios alternativos como estrategia efectiva para contrarrestar perversa y distorsionadora gestión de los grandes conglomerados mediáticos, a pesar de que esta lucha por la dignidad y el derecho de los pueblos es muy desigual frente a los inmensos recursos logísticos y tecnológicos de la clase dominante del mundo es importante entender que debemos mantener esta cruzada como la más viable posibilidad para impedir el establecimiento de una dictadura plutocrática global.
“Por primera vez en la historia casi toda la humanidad está políticamente activa, políticamente consciente y políticamente interactiva. El activismo global está generando un aumento en la búsqueda de respeto cultural y oportunidades económicas en un mundo marcado por los recuerdos de la dominación colonial o imperial”
“Este Despertar es socialmente masivo y políticamente radicalizante”…“La humanidad políticamente despierta anhela dignidad política, étnica o la autodeterminación nacional en un mundo ahora plenamente consciente de las desigualdades económicas, sociales y étnicas.
La búsqueda de la dignidad política, especialmente a través de la autodeterminación nacional y la transformación social, es parte del impulso de autoafirmación por parte de los desfavorecidos del mundo” y es sin duda a este renacer de la conciencia política-social de los pueblos que el imperio y su clase dominante le tienen más temor, es por esto que quieren imponer un Estado Hegemónico Global como vía para mantener sus privilegios bajo un nuevo esquema, este despertar es sin lugar a dudas un serio desafío para los poderes de la globalización y es muy importante porque está reforzando la dignidad y la conciencia social de muchos pueblos alrededor del mundo.
Sigue diciendo Brzezinsky “La población de gran parte del mundo en desarrollo está políticamente agitada y en muchos lugares esperando por disturbios. Es una población muy consciente de la injusticia social en un grado sin precedentes, y a menudo resentida por su percepción de falta de dignidad política. El acceso casi universal a la radio, la televisión y crecientemente al Internet, está creando una comunidad de percepciones compartidas que pueden ser galvanizadas y encausadas por las pasiones demagógicas políticas o religiosas. Estas energías trascienden las fronteras soberanas y representan un desafío tanto para los Estados existentes, así como para la jerarquía global existente, sobre la que Estados Unidos aún se posa”.
Esta es la actual realidad geopolítica de hoy, las estructuras del poder mundial institucionalizado enfrentan un reto monumental para mantener los mecanismos de dominación, este despertar de la conciencia de los pueblos es el principal desafío a vencer para establecer un Estado Hegemónico Supranacional con Estados Unidos a la cabeza como potencia dominante.
Para ellos la presente crisis no está originada en las contradicciones e injusticias del sistema imperante, sino que es efecto de la “Subversión Social” que pretende eliminar el actual estado de orden y crear anarquía en el mundo civilizado, pero la realidad es otra y muy contundente, por un lado las mayorías del mundo viven en niveles de pobreza degradante, por el otro las riquezas está siendo dilapidadas y usufructuadas por las pequeñas minorías de los países desarrollados, muchos pueblos están siendo atropellados por el poder militar del imperio en haras de secuestrarle sus riquezas naturales al amparo de los organismos internacionales que deben velar por la aplicación del derecho internacional.
Todo esto está activando y reforzando la conciencia o despertar global de los pueblos en su lucha permanente por alcanzar dignidad e igualdad social, política y económica, la elite mundial está entendiendo que sus privilegios de clase son hoy más difíciles de mantener y en razón de esta realidad percibida planifican nuevas formas y mecanismos de control social abiertamente cercanos a la barbarie, usaran sin compasión alguna sus inmensos recursos de la guerra y las armas para sostener este aberrante modelo de dominación y ya han demostrado que son capaces de hacerlo.
La historia de la civilización en los últimos 100 años ha sido de absurdos contrastes entre una sociedad capitalista excluyente y depredadora que ha impuesto a sangrienta rajatabla su poderío económico-militar y una sociedad con derechos suprimidos, relegada a un futuro de pobreza y explotación inmisericorde de sus recursos humanos y naturales.
Siempre ha sido largo y peligroso el camino hacia la liberación de los pueblos, la lucha por la independencia política, económica y mental debe ser ahora mucho más enérgica y en principio debemos trabajar para recuperar nuestra propia conciencia e identidad nacional, lo que está en juego es nuestra libertad y nuestro futuro y eso bien vale la pena el sacrificio de lucha sin descanso.
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Este contundente informe desnudó por primera vez ante la comunidad internacional el creciente proceso de control sobre la dinámica de la información y la comunicación que se venía gestando a nivel mundial por parte de las grandes corporaciones mediáticas fuertemente apoyadas en esta orientación por los gobiernos de los países desarrollados, dicho informe fue la causa de que la Casa Blanca decidiera retirarse de la Unesco como un rechazo a las conclusiones de esta comisión no sin antes hacer una feroz campaña de descredito contra Mac Bride y su informe que terminaron ahogando esta iniciativa en un océano de confusiones, tergiversaciones y calumnias.
Los análisis realizados por la Comisión Mac Bride evidenciaron que existían severas distorsiones de contenido en las noticias y un marcado monopolio en los flujos de información y comunicación desde los países desarrollados hacia el resto del mundo y viceversa por efecto de la acción de grandes conglomerados mediáticos comprometidos con los intereses económicos y políticos de estos países dominantes con lo cual se podría, como de hecho ha sido, modificar y desplazar los valores culturales propios de los pueblos receptores de estos flujos de información, igualmente se corría el riesgo cierto de manipular y fragmentar la conciencia de los pueblos para imponer criterios, conceptos y patrones de consumo y comportamiento foráneos incompatibles con la autodeterminación y el desarrollo nacional autónomo lo cual eran un paso previo para aplicar modelos de dependencia y dominación económica y política.
Las investigaciones también demostraron que al igual que hoy, la producción, emisión y distribución de información y noticias se encontraban centralizadas en grandes corporaciones mediáticas con sede en solo tres países: Estados Unidos, Francia e Inglaterra por lo cual el manejo informativo de los acontecimientos mundiales nunca fue ni ha sido objetivo o neutral, casi siempre se incurrió en ocultamientos, prejuicios, omisiones y distorsiones intencionalmente generadas con el fin sacar provecho y favorecer sus intereses comerciales, políticos y geoestratégicos.
En razón de estas investigaciones y análisis en el Informe Mac Bride se plantearon algunas conclusiones que hoy continúan estando vigentes y que son muy importantes y esclarecedoras para entender e impulsar la modificación de la dinámica comunicacional imperante:
1-. Todos los pueblos del mundo tienen el inalienable derecho a recibir informaciones adecuadas y objetivas;
2-. Se debe garantizar el libre acceso a las tecnologías y recursos comunicacionales;
3-. Se reafirma el derecho de los estados a organizar, promocionar y diversificar el establecimiento de medios de comunicación y su deber de orientarlos a través de la ley hacia el beneficio de la sociedad y de sus ciudadanos a fin de contrarrestar el poder y la influencia de las grandes corporaciones mediáticas;
4-. Propone establecer estrictas medidas de control y evaluación de los monopolios de la información para que no atenten contra la libertad colectiva de información y expresión;
5-. Se propone reforzar la democratización de la actividad comunicacional como elemento esencial para garantizar la identidad cultural, la dignidad humana y el libre ejercicio de los derechos de los pueblos;
6-. Se debe garantizar la protección y el libre ejercicio de la actividad periodística y su independencia de criterio frente a los intereses y presiones económicas y políticas;
7-. El ejercicio del periodismo debe ajustarse a un código de ética basado en el respeto a los valores democráticos, a los derechos humanos y la dignidad de las personas, la denuncia de las injusticias, la promoción de la igualdad social y la imparcialidad en el manejo de la información.
Todas estas contundentes conclusiones y recomendaciones apuntaban claramente hacia el establecimiento de un nuevo orden mundial más justo y equilibrado en el proceso de información y comunicación de masas, hasta ese momento ningún organismo internacional ni ninguna personalidad relevante había promovido un debate y un documento denunciando los peligros del proceso de concentración de los medios de comunicación y de la evidente manipulación de la información que en favor de oscuros intereses político-económicos había comenzado a gestarse con fuerza inmediatamente después de la segunda guerra mundial.
A la luz de estas polémicas recomendaciones era previsible la intensa y activa oposición de los factores dominantes, desde hacía muchos años el imperio y sus estamentos de poder habían comprendido la importancia de manejar los medios de comunicación como instrumento indispensable para alinear la conciencia de los pueblos a favor de sus intereses, entendieron que la forma más eficaz de controlar la opinión pública y mantener a los ciudadanos del mundo en un estado mental pasivo era interviniendo masiva y repetitivamente el conciente y el subconciente de las personas con el fin de anular su capacidad de reflexión y criterio propio, manipulando sus emociones y tergiversando sus conceptos culturales a fin de hacerlos inertes victimas fácilmente controlables y en permanente beneficio del sistema imperante.
Así pues los estadounidenses y sus más cercanos aliados de la vieja Europa emprendieron una belicosa cruzada mediática, diplomática y política anti-Mac Bride para sepultar los resultados de esta polémica Comisión, ellos jamás renunciarían a sus planes de dominación planetaria y el control de los medios de comunicación era uno de sus más importantes objetivos para concretar estos planes y ciertamente así lo han hecho en los últimos 60 años.
La sociedad actual vive en todos los ámbitos un dinámico y traumático proceso de reordenamiento de las vigentes estructuras de dominación, en este globalizado proceso nada queda al azar, todo es planificadamente concebido siguiendo una definida macro-estrategia diseñada por los “Amos del Mundo” y que muchos han definido como el Nuevo Orden Internacional.
Este nuevo orden se concibe ante la posibilidad cierta del colapso del actual modelo de dominación, se pretende con la implantación de estos objetivos evitar a toda costa la pérdida del inmenso poder y riquezas que hoy detenta un reducido y codicioso grupo de personas, en esencia no se trata de un cambio radical del modelo actual, lo que se pretende es reforzar los mecanismos de dominación a través de una “metamorfosis” que acentuara sin lugar a dudas la opresión y la perdida de libertades, se está planificando un sistema político-económico sustentado en la consolidación del poder bajo la falacia de poner orden en el mundo, con pocos y más eficientes organismos de dirección, con una autoridad centralizada que garantice un mundo más controlable y por supuesto con una población mundial reducida y adecuadamente adoctrinada que impida disidencias, protestas y revueltas sociales.
A nuestro modo de ver esta macro-estrategia persigue tres objetivos fundamentales:
1-. Eliminación de los actuales organismos internacionales que sostienen el ejercicio del derecho internacional y reemplazarlos por un único y selecto “Areópago” al estilo del actual Consejo de Seguridad de la ONU ( sin Rusia ni China por supuesto) cuyos miembros serían los más conspicuos “Eupátridas” representantes del reestructurado modelo de dominación;
2-. Eliminación progresiva de la autodeterminación de los países e imponer una Autoridad Supranacional Centralizada y Dependientes Gobiernos Regionales actuando en sintonía y sustentados en el poder militar y policial; y
3-. Disminución drástica de la población del mundo para garantizar la sostenibilidad ambiental del planeta y la recuperación de los recursos naturales peligrosamente agotados por sustentar un volumen de personas que se consideran no necesarias.
James Paul Warburg relevante miembro del Council of Foreign Relations y connotado representante de la clase dominante estadounidense declaró en el Senado de los EE UU hace ya unos años:
“El único interrogante de nuestro tiempo no es si el Gobierno Mundial será alcanzado o no, sino si será alcanzado pacíficamente o con violencia. Se quiera o no, tendremos un Gobierno Mundial, la única cuestión es saber si será por concesión o por imposición”.Strobe Talbott otro “insigne” representante del poder global, Secretario Adjunto de Estado en la administración Clinton y miembro de la Comisión Trilateral, en un artículo para la revista Time planteo lo siguiente:
“El concepto de nación tal como lo conocemos será obsoleto y todos los estados deberán reconocer una sola autoridad mundial. Una breve frase de moda a mediados del siglo XX, “Ciudadano del Mundo”, cobrará un significado real a finales del Siglo XXI”, la soberanía nacional tal vez no era una buena idea después de todo.” David Rockefeller, Plutócrata estadounidense, quizá la figura principal del Club Bilderberg y la Comisión Trilateral planteo recientemente en una de sus tantas entrevistas a los medios: “Estamos al borde de una transformación social, solo se necesita la crisis correcta y la gente aceptara el nuevo orden mundial”
En 1991 George Bush padre expreso: “El Nuevo Orden Mundial se aproxima ante nuestros ojos”, el nuevo orden tal y como estos desalmados seres lo conciben no es un reordenamiento del mundo en función de lograr equilibrios sociales, políticos y económicos, al contrario se pretende establecer nuevos mecanismos para mantener la primacía de las actuales estructuras de poder global a través del control psicológico intensivo, la guerra permanente y amenaza militar a todo aquello que se oponga a sus intereses geoestratégicos y económicos.
En razón de estos planes el Departamento de Defensa Estadounidense y la NSA (Agencia Nacional de Seguridad) delinearon estrategias para manejar los retos que deberían enfrentarse como potencia dominante en el mundo, en una parte de estas estrategias se plantea que uno de los objetivos principales de los Estados Unidos será evitar a cualquier costo el ascenso de cualquier superpotencia emergente en Asia, Europa, Medio oriente o de cualquier parte del territorio de la ex-Union Sovietica, diseñaron para ello el desarrollo de un amplio y sofisticado poder militar como elemento primordial que garantice su perpetua supremacía y como mecanismo para disuadir a cualquier nación o grupo de naciones si desafían su predominio económico, tecnológico o militar.
El principal ideólogo de esta política fue Paul Wolfowitz, Subsecretario de Defensa de la administración de Baby Bush, reconocido miembro del Grupo Bilderberg y de la Comisión Trilateral.
El Pentágono a su vez elaboro en el 2000 un informe llamado “Visión Conjunta 2020” en donde igualmente se delinean las estrategias para mantener la dominación imperial en el mundo especialmente en el ámbito militar para derrotar contundentemente a cualquier enemigo que este donde este ponga en peligro sus intereses, plantea igualmente el reforzamiento prioritario de la red mundial de información, comunicación e inteligencia que garantice el control de la opinión pública, las personas y las organizaciones político-sociales adversas, así como también rapidez en la toma de decisiones adecuadas y oportunas.
Estos y muchos otros representantes de la elite y el poder mundial son los que han diseñado el vigente sistema de dominación capitalista y son igualmente las figuras principales que planifican la nueva concepción del Nuevo Orden, son conscientes de los actuales riesgos a su posición dominante como consecuencia previsible de los antagonismos, injusticias y métodos coercitivos del sistema imperante que generan crecientes tensiones sociales, políticas y económicas alrededor del mundo, se prevé en razón de estas inconformidades sociales un reforzamiento programado de los mecanismos de control militar y policial para apaciguar las inevitables protestas de los ciudadanos del mundo exigiendo mejores niveles de vida y participación política, incluyendo a los propios ciudadanos del imperio, bajo el nuevo esquema de dominación difícilmente se podrá lograr satisfacer estas exigencias y la solución para este problema será represión, bala y cárcel. Foto: Newspaper by Niels-Isi/DevianartSe planifica trastocar la estabilidad de los Estados Nacionales para colocarlos bajo la subordinación de estructuras supranacionales en las cuales no se tendrá ningún tipo de participación en sus decisiones, la Democracia como base teórica de la organización de la sociedad será socavada desde la raíz para justificar un nuevo estado totalitario puesto que para ellos “La democracia es enemiga de la movilización imperial.” (Zbigniew Brzezinski “El Gran Tablero Mundial)
Este Nuevo Orden Mundial, como ellos mismos lo denominan, es un proyecto transnacional ya que no está limitado a los Estados Unidos sino que es un proyecto impulsado por la sociedad capitalista avanzada, es ademas supranacional porque pretende establecerse por encima de los estados nacionales y de los organismos que garantizan el derecho internacional.
Este proyecto se sustenta en tres elementos fundamentales:
El poder económico y tecnológico; El inmenso poderío militar que detentan y El control de los medios informativos y de comunicación de masas.
El poder económico está sufriendo hoy una crisis sin precedentes, muy compleja y de mayores alcances que la sucedida en 1929, que está demoliendo la perspectiva de la eficiencia del modelo neoliberal capitalista como rector de las relaciones de producción y comercio en el mundo.
Los inconmensurables capitales acumulados en los últimos veinte años al amparo de las desregulaciones legales y del apoyo irrestricto de los gobiernos de los países desarrollados están orientándose en volúmenes importantes a los mercados especulativos, hacia actividades de dudosa legalidad y hacia operaciones ilegales como el narcotráfico y la venta de armas, esto seguramente reforzara la crisis y el empoderamiento de la economía financiera en detrimento de la economía real que es la que verdaderamente genera valor agregado.
Por su parte el poderío militar a pesar de que en términos tecnológicos y disponibilidad de recursos navega “viento en popa” presenta múltiples problemas relacionados con el apoyo de los ciudadanos del mundo, el rechazo a las intervenciones militares del imperio son cada vez más evidentes y activas en razón de la destrucción y muerte de civiles inocentes que causan, el mundo de hoy entiende que estas acciones militares tienen objetivos económicos de apoderamiento de recursos naturales y no causas de justicia o humanitarias como pretenden hacer ver.
En cuanto al tercer elemento de sustentación del nuevo poder imperial: Los medios de comunicación, están desarrollando y consolidando hoy como nunca antes, una descomunal estructura de concentración, manipulación y control de las personas a escala mundial que persigue un reforzamiento del coloniaje mental de los ciudadanos apalancada en el desarrollo de sofisticadas tecnologías, estamos en presencia de la más acentuada estrategia y aplicación de “Guerra Psicológica Intensiva” que jamás se haya realizado en favor de mantener y justificar nuevos estándares y modelos de dominación de la sociedad a escala planetaria.
Zbigniew Brzezinski fundador de la Comisión Trilateral y personaje muy influyente en la política estadounidense de los últimos veinte años, escribió en uno de sus libros: “Una sociedad como ésta será dominada por una elite cuyo reclamo por el poder político estará basado en un sentimiento de superioridad científica. Esta elite buscará todos los medios para lograr sus fines políticos, tales como las nuevas técnicas para influenciar el comportamiento de las masas y para lograr el control y la sumisión de la sociedad”, es evidente que este connotado “Halcón” del imperio se está refiriendo al uso los medios de comunicación como arma de control social, ademas confirma el plan para un nuevo modelo de dominación y reafirma la primacía de la clase dominante como casta dirigente que debe controlar, direccionar y usufructuar las sociedades del mundo.
En este reordenamiento de las estructuras dominantes los medios de comunicación juegan un activo y esencial papel, hoy se los ha convertido en dinámicos y eficientes mecanismos de control social y político que reproducen de manera global y concertada la primacía del actual sistema capitalista-neoliberal y así seguirá siendo pero en un grado aún más acentuado.
Los medios de comunicación en el nuevo orden cumplirán definidas y muy planificadas funciones, desde la difusión e implantación de la agenda política global para todos los países del mundo hasta la ocultación, manipulación o invención de información vital o cotidiana, todo con el objetivo de justificar y defender las acciones y los intereses de las neo- reformadas clases dominantes.Serán punta de lanza para continuar distorsionando y atomizando la sociedad del mundo orientándola al conformismo y la aceptación del nuevo orden, impondrán a través de sus mecanismos sutiles la nueva ideología de poder cuyo objetivo es el sometimiento total y sin restricciones.
Estos medios de comunicación concentrados bajo un proyecto unificado restringirán sin duda aún más la libertad de pensamiento, información y la libre expresión e igualmente limitaran la autodeterminación de los pueblos rebasando y cuestionando la legitimidad de la autoridad y gobernabilidad de los estados.
El poder de los medios será usado para magnificar el peligro de un gran caos económico que, según ellos, impactara severamente el ámbito social y político planetario, impondrán la tesis de la ingobernabilidad del mundo y la necesidad de nuevos órganos de control y dirección para corregir las dificultades, también justificaran y legitimaran el uso de la fuerza para reprimir la “subversión social generalizada” producto de la perturbación económica y política, el nuevo orden será presentado como la solución más efectiva para manejar los problemas globales.
Por supuesto serán desvirtuadas y ocultadas las verdaderas causas y los verdaderos responsables que dieron origen a esos desequilibrios socio-económicos y muy posiblemente se le endilgara al terrorismo, la subversión y a los desadaptados sociales la culpa de tales problemas.
Se usara el poder de los medios para demoler los principios de la democracia y la libertad, estos principios que tan cínicamente defienden hoy, se convertirán en una camisa de fuerza para sus planes y estrategias del futuro próximo, el nuevo orden es por definición “Antidemocrático y Coercitivo”, los medios de comunicación se convertirán en la más poderosa arma de control ideológico y político para imponer sin contemplación alguna el nuevo modelo totalitario globalizado.
Así mismo se desarrollara y aplicara como nunca antes la estrategia militar de guerra permanente la cual se centrara en el desarrollo y control de sofisticados sistemas de información y vigilancia global, los medios digitales e informáticos y diversas formas de guerra psicológica intensiva, a su vez toda la estrategia comunicacional se regirá por el principio absoluto de la seguridad pública internacional, el éxito de la nueva maniobra dependerá en gran parte de la capacidad de control de la opinión pública y del dominio en los procesos de producción, orientación y transmisión de información a través de los medios de comunicación a nivel globalizado.
El nuevo orden establecerá nuevas formas de producción y transmisión de mensajes e información y por supuesto nuevas formas de expresión cultural generalizada y alineada con las nuevas estrategias de dominación, corresponderá a los medios difundir estos nuevos preceptos para reordenar la conciencia colectiva de los ciudadanos del mundo en favor de la aceptación de esta nueva concepción política de poder global.Sin embargo la aplicación de estas aventuradas y nefastas estrategias que hoy delinea la clase dominante del mundo todavía están algo lejos de poder concretarse de manera definitiva, el empuje de muchos líderes y países emergentes que luchan por alcanzar una sociedad más digna y equilibrada, así como la resistencia una buena parte de los ciudadanos del mundo a ser considerados como simples elementos pasivos en la dinámica socio-política se constituyen en las más factibles alternativas para impedir que la libertad y la verdadera democracia sean arrolladas por estos poderes facticos.
Como nunca antes se están conformando y organizando movimientos sociales que exigen y luchan por sus derechos políticos y económicos, hoy los ciudadanos del mundo están más concientes de sus derechos y de la necesidad de su activo rol en la sociedad, si bien es cierto que se les restringe y se les niega el libre acceso a los medios de comunicación tradicionales, las redes sociales se están convirtiendo en un mecanismo de expresión y difusión de las ideas muy eficiente para denunciar y exponer a la opinión publica las manipulaciones, tergiversaciones y desinformación que las grandes corporaciones mediáticas del imperio tratan de imponerle al mundo con el fin de continuar ejerciendo su dominación global.
Muchos países están dando impulso a los medios alternativos como estrategia efectiva para contrarrestar perversa y distorsionadora gestión de los grandes conglomerados mediáticos, a pesar de que esta lucha por la dignidad y el derecho de los pueblos es muy desigual frente a los inmensos recursos logísticos y tecnológicos de la clase dominante del mundo es importante entender que debemos mantener esta cruzada como la más viable posibilidad para impedir el establecimiento de una dictadura plutocrática global.
Al luchar contra la concentración de los medios de comunicación e información y por nuestro inalienable derecho a recibir y emitir información veraz y oportuna, no solo se lucha contra las grandes corporaciones mediáticas del mundo y todo su soporte económico, se lucha también en contra de los gobiernos de las grandes potencias como elementos multiplicadores y sostenedores del poder de la elite mundial.El mismísimo Zbigniew Brzezinsky define este proceso de apertura y aprendizaje en los ciudadanos del mundo cuando dice que “Existe un desarrollo nuevo y único en la historia de la humanidad que está teniendo lugar en todo el mundo; no tiene precedentes en alcance y volumen, y también es la mayor amenaza para todas las estructuras de poder actual: El Despertar Político Global”,….
“Por primera vez en la historia casi toda la humanidad está políticamente activa, políticamente consciente y políticamente interactiva. El activismo global está generando un aumento en la búsqueda de respeto cultural y oportunidades económicas en un mundo marcado por los recuerdos de la dominación colonial o imperial”
“Este Despertar es socialmente masivo y políticamente radicalizante”…“La humanidad políticamente despierta anhela dignidad política, étnica o la autodeterminación nacional en un mundo ahora plenamente consciente de las desigualdades económicas, sociales y étnicas.
La búsqueda de la dignidad política, especialmente a través de la autodeterminación nacional y la transformación social, es parte del impulso de autoafirmación por parte de los desfavorecidos del mundo” y es sin duda a este renacer de la conciencia política-social de los pueblos que el imperio y su clase dominante le tienen más temor, es por esto que quieren imponer un Estado Hegemónico Global como vía para mantener sus privilegios bajo un nuevo esquema, este despertar es sin lugar a dudas un serio desafío para los poderes de la globalización y es muy importante porque está reforzando la dignidad y la conciencia social de muchos pueblos alrededor del mundo.
Sigue diciendo Brzezinsky “La población de gran parte del mundo en desarrollo está políticamente agitada y en muchos lugares esperando por disturbios. Es una población muy consciente de la injusticia social en un grado sin precedentes, y a menudo resentida por su percepción de falta de dignidad política. El acceso casi universal a la radio, la televisión y crecientemente al Internet, está creando una comunidad de percepciones compartidas que pueden ser galvanizadas y encausadas por las pasiones demagógicas políticas o religiosas. Estas energías trascienden las fronteras soberanas y representan un desafío tanto para los Estados existentes, así como para la jerarquía global existente, sobre la que Estados Unidos aún se posa”.
Esta es la actual realidad geopolítica de hoy, las estructuras del poder mundial institucionalizado enfrentan un reto monumental para mantener los mecanismos de dominación, este despertar de la conciencia de los pueblos es el principal desafío a vencer para establecer un Estado Hegemónico Supranacional con Estados Unidos a la cabeza como potencia dominante.
Para ellos la presente crisis no está originada en las contradicciones e injusticias del sistema imperante, sino que es efecto de la “Subversión Social” que pretende eliminar el actual estado de orden y crear anarquía en el mundo civilizado, pero la realidad es otra y muy contundente, por un lado las mayorías del mundo viven en niveles de pobreza degradante, por el otro las riquezas está siendo dilapidadas y usufructuadas por las pequeñas minorías de los países desarrollados, muchos pueblos están siendo atropellados por el poder militar del imperio en haras de secuestrarle sus riquezas naturales al amparo de los organismos internacionales que deben velar por la aplicación del derecho internacional.
Todo esto está activando y reforzando la conciencia o despertar global de los pueblos en su lucha permanente por alcanzar dignidad e igualdad social, política y económica, la elite mundial está entendiendo que sus privilegios de clase son hoy más difíciles de mantener y en razón de esta realidad percibida planifican nuevas formas y mecanismos de control social abiertamente cercanos a la barbarie, usaran sin compasión alguna sus inmensos recursos de la guerra y las armas para sostener este aberrante modelo de dominación y ya han demostrado que son capaces de hacerlo.
La historia de la civilización en los últimos 100 años ha sido de absurdos contrastes entre una sociedad capitalista excluyente y depredadora que ha impuesto a sangrienta rajatabla su poderío económico-militar y una sociedad con derechos suprimidos, relegada a un futuro de pobreza y explotación inmisericorde de sus recursos humanos y naturales.
Hoy nuestra civilización, si así se le puede llamar, está más dividida que nunca, las grandes mayorías están alienadas en los placeres del consumismo y los goces corporales desenfrenados como objetivo preferencial de existencia.Particularmente estamos de acuerdo con un nuevo orden mundial, pero no este sofisma orientado para el beneficio de una impúdica elite capitalista, creemos en un nuevo orden que este dirigido hacia el logro de una sociedad en paz, más justa y equilibrada, un nuevo orden donde todas los pueblos y ciudadanos del mundo sean sus protagonistas y beneficiarios directos, pero para orientarlo en este sentido el pueblo debe rescatar el poder político que hoy detenta el capital y sus defensores.
Nunca hubo una época de tanto dolor humano e injusticias, no tanto por su intensidad sino por su extensión geográfica, el neoliberalismo ha demostrado con creces su incapacidad como estrategia de desarrollo para los países periféricos y por el contrario acentuó las diferencias entre los pocos que todo lo tienen y las grandes mayorías que padecen de todo lo necesario para vivir con dignidad.
Siempre ha sido largo y peligroso el camino hacia la liberación de los pueblos, la lucha por la independencia política, económica y mental debe ser ahora mucho más enérgica y en principio debemos trabajar para recuperar nuestra propia conciencia e identidad nacional, lo que está en juego es nuestra libertad y nuestro futuro y eso bien vale la pena el sacrificio de lucha sin descanso.
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