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sábado, 7 de septiembre de 2013

BASES MILITARES DEL IMPERIO EN LATINOAMÉRICA- Estamos rodeados

7 de septiembre de 2013

Estamos rodeados

El crecimiento de la invasión imperialista ni es chiste ni descansa: en tres años pasamos de tener 21 a 76 bases yanquis, preparadas para una posible intervención, sea cual fuera, por la excusa que fuera: narcotráfico, terrorismo, ayuda humanitaria, etc.

Por Xuan Pablo González

Sabemos que EEUU “durante el último siglo ha perpetrado 200 intervenciones militares en América Latina” (Atilio Borón). Y que hoy, hay 76 bases militares del imperio en nuestro continente. Pero las investigaciones de la socióloga Rita Bertaccini indican que podrían ser muchas más, cerca de cien, ya que en “En tres años pasamos de 21 a 76. Y nuevas formas de bases, Centros de Operaciones para Prevención de Desastres, centro de operaciones para ayudar a las operaciones de paz de la ONU como en Concón”, etc. Bertaccini nos cuenta concretamente que: “Entre Sitios de Operaciones Avanzadas (SOA), bases militares tradicionales y demás, hay chequeadas 76, en estudio hay 10 o 15 más”. Es decir que estaríamos hablando de probablemente más de 91 bases militares imperialistas en la región. Y eso pese a que Nuestra Latinoamérica “es la región más pacífica del mundo” (Borón).

El imperialismo se multiplica

“El imperialismo simula la defensa de la libertad individual, mientras se dedica a ejercer la esclavitud colectiva”, decía lúcidamente hace unas décadas las tres veces presidente Juan Perón.

En esos tiempos el poeta chileno Pablo Neruda, decía: “Yo acuso al Presidente de la República de mantener en tiempos de paz bases militares extranjeras en nuestro territorio, con oficiales y tropa uniformada”. Y por ello, en parte, sería después asesinado por la CIA, como comentaron los medios chilenos, ya que el año pasado cuando se exhumó el cuerpo de Neruda, la investigación nos dijo que un agente de la CIA y falso médico, Michael Townley, le inyectó un veneno al poeta cuando éste estaba en la clínica Santa María, de Santiago, pero sólo porque estaba esperando un vuelo para viajar urgentemente a México. Tonwley era pinochetista y esposo de una escritora chilena pro imperialista: Mariana Callejas.

En este siglo XXI, que las bases imperialistas se multiplicaron en nuestros países recolonizados, qué otra cosa deberíamos decir. “Nos están espiando”dijo recientemente la presidenta Cristina Fernández, respecto a los EEUU. ¿Dirá en algún momento “Nos tienen rodeados”?

Como contó también hace muy poco, desde el país trasandino el periodista Emilio Marín: “Que se sepa, la más reciente base militar norteamericana es la inaugurada en abril pasado en Chile. Está en el fuerte Aguayo, en Concón, región de Valparaíso, a 180 kilómetros al oeste de Santiago de Chile y el Comando Sur norteamericano destinó medio millón de dólares para su construcción”.

Seguimos con esta anécdota que le sucedió a Borón hace más de un año: mientras empezaba a escribir su libro América Latina en la Geopolítica del Imperialismo, teníamos 75 bases militares gringas en nuestro continente, y cuando se disponía a terminarlo, “el Pentágono ya había instalado una más, concretamente en la frontera peruana-ecuatoriana, en plena zona amazónica”.

Sí, el crecimiento de la invasión imperialista ni es chiste ni descansa: como dice Bertaccini, en tres años pasamos de tener 21 a 76 bases yanquis, preparadas para una posible intervención, sea cual fuera, por la excusa que fuera: narcotráfico, terrorismo, ayuda humanitaria, etc.: “creo que en ese terreno hay que estar muy alertas, porque esas bases son una opción militar que están destinadas a ser utilizadas, no nos podemos engañar… serán utilizadas cuando llegue el momento oportuno” (Borón).

Y pese a que algunas bases yanquis se cerraron, como la de Manta, en Ecuador, en 2009, gracias a la presión del pueblo ecuatoriano liderado por Rafael Correa, “Lamentablemente son más las bases que se abren que las que se cierran” (Emilio Marín).

Las bases apoyan los golpes de Estado actuales

También sabemos que las bases norteamericanas están apoyando la nueva ola golpista en Latinoamérica, como en el caso del golpe en Honduras en el 2009: “el último golpe de Estado en el subcontinente, perpetrado en junio de 2009 en Honduras, contó con el empleo de la base estadounidense asentada en ese país. Manuel Zelaya, el presidente constitucional, fue apresado en su domicilio, secuestrado por los golpistas y conducido a la base de Soto Cana, Palmerola, como primer paso antes de su deportación forzosa a Costa Rica” (Emilio Marín).

Y además muchos hablan de la IV Flota como una (o varias) base(s) móvil(es), que se desplaza(n) hacia zonas de conflicto con excusas de “libertad” y “humanidad”: “ellos dicen que cumplen funciones humanitarias, lo cual es una enorme mentira. Ellos posicionaron un portaaviones cuando fue el terremoto en Haití y prácticamente no podía llegar la solidaridad porque estaban bloqueando el puerto. O sea, la IV Flota cumple muchas funciones pero entre ellas se le puede considerar como un conjunto de bases militares móviles, pequeñas, pero absolutamente funcionales” (Bertaccini).

Bases en territorio argentino

La más importante es la de Malvinas: “ahí se ve la relación entre el viejo imperialismo colonizador de los británicos con su alianza con Estados Unidos y el resto de los países de la OTAN, porque esa base es de la OTAN” dice Bertaccini, que agrega “Cuando el gobierno argentino le reprocha a Gran Bretaña no sentarse a negociar, de vender licencias de pesca, con lo cual grandes buques factorías se roban nuestros recursos naturales del mar argentino, o cuando vende licencias de exploración de petróleo a grandes transnacionales que se instalan con una plataforma en nuestras Malvinas, eso es imperialismo, claramente”.

Hay otra base y “terreno autorizado para el uso de Estados Unidos” en Tierra del Fuego, en la localidad de Tolhuin.

También recientemente estuvo a punto de terminar de instalarse una base yanqui en Resistencia, Chaco, gracias al acuerdo del gobernador provincial Jorge Capitanich con el embajador norteamericano, Earl Wayne. La presión popular hizo caer –momentáneamente- esta iniciativa imperialista: momentáneamente porque “como Daniel Scioli, Sergio Massa, Alberto Fernández y Amado Boudou, Capitanich sintoniza bien la onda de EE UU” (Emilio Marín). La base del Chaco cuenta con “un radar y equipos de comunicación que habilitan a esta construcción como un centro de control y espionaje al servicio de los proyectos imperiales. Su instalación responde a un programa impulsado por la Junta Interamericana de Defensa (JID) que incluye en sus planes la coordinación e implementación de centros similares en otros países del continente y ha sido objetado por el gobierno nacional argentino que cuestiona el papel de la JID en estos temas” (Bertaccini).

En otros países latinoamericanos

Mientras hay países que tienen varias bases, como Colombia (alrededor de diez), hay otros como Bolivia, que no tiene ninguna, gracias a la constitución boliviana aprobada por el gobierno de Evo Morales, que “lo prohíbe expresamente”.

En Bélice hay una, como hay una en Cuba (Guantánamo), una en El Salvador, una en Haití y una en República Dominicana; en Costa Rica hay dos, como en Martinica, México y Paraguay; en Perú, Guyana Francesa y Honduras hay tres en cada uno de estos países. Y en Panamá hay 12.

El profesor e investigador Roberto Cañas, dice desde El Salvador que bajo excusas como el narcotráfico o el terrorismo, vivimos en “una nueva forma de neocolonialismo, donde al establecerse estas bases militares aparecen efectos perniciosos. Generalmente se incrementan los delitos de violaciones, prostitución, drogas, que se escolan alrededor de las bases militares”.

La dominación no es sólo militar: sino también cultural
A la par que siguen militarizando Latinoamérica, y aumenta “la inseguridad” y “el narcotráfico”, por efecto dominó y dominante, el Imperialismo continúa sus influencias políticas-económicas y su penetración cultural, con el estilo de Hollywood: “los jefes del Comando Sur, del Pentágono, tienen claro lo que quieren con esto, porque ellos tienen documentos elaborados donde hablan de una doctrina que llaman dominación de espectro completo. Ahora, ésa es una doctrina militar; ¿qué quiere decir de espectro completo? Que ellos no plantean sólo la dominación militar ni sólo la dominación política, ni sólo la dominación económica, en realidad de lo que están hablando es dominación cultural que engloba a todo eso” (Bertaccini).

En la excelente película mexicana del 2010: El Infierno, de Luis Estrada, los capos narcos mexicanos denuncian y acusan a los narcos de EEUU como los grandes instigadores de las olas de violencia en torno a temas como las drogas, la prostitución, etc., en su país. La película provocó escándalos y llegó a ser censurada porque también denunciaba la complicidad de los corruptos gobernantes mexicanos con el FBI y la DEA, etc.

El Imperialismo a través del cine hollywoodense y las músicas rock&poperas, etc., busca “el adormecimiento de la conciencia pública” (Borón), en nuestro países neocolonizados. En muchas películas gringas -como la última de Batman, por ejemplo-, se ha llegado a “naturalizar la tortura”, dice Borón: “Son innumerables las series de televisión, películas, programas radiales y medios gráficos que se encargan de inocular, con perversa meticulosidad, este veneno en la población”.

Para Borón esto es lisa y llanamente un “masivo y persistente lavado de cerebros” cooltural, que nos muestra irónicamente al presidente yanqui Obama como Premio Nobel de la Paz, cuando en realidad “se trata de otro asesino serial más de los varios que han ocupado la Casa Blanca en las últimas décadas” (Borón). Y mientras invierten “millones de dólares para financiar a grupos para que se opongan a Evo Morales, Rafael Correa y Nicolás Maduro”. Y pese a que los gringos estarían perdiendo su hegemonía económica en el mundo, demostrando que están en plena decadencia imperial, por otro lado “los Estados Unidos concentran más de la mitad de todo el gasto militar del planeta, lo cual es una proporción nunca antes alcanzada”, dice Borón, y “a su vez, la expansión de las bases militares es completamente desorbitada. Según los estudiosos del tema, hay aproximadamente en este momento poco más de 1.000 bases militares estadounidenses en todo el mundo”.

La invasión imperial no es tan a futuro como podíamos imaginar en otras épocas, ya que gracias a la fiebre (anti)terrorista, ya hay mil bases militares instaladas en el mundo: “Ellos están ya preventivamente instalados en el territorio, con la anuencia de muchos gobiernos inclusive” concluye Borón: “Lo que quieren ellos es monitorear la región y, a partir de eso, cuando sea necesario, poner en marcha esos recursos militares para aprovechar lo que ellos necesitan: recursos naturales, petróleo, minerales estratégicos, biodiversidad”.

REVISTA CONTRACULTURAL
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lunes, 3 de septiembre de 2012

Grave amenaza del Rio Bravo a la Patagonia

Grave amenaza del Bravo a la Patagonia
Por Ángel Guerra Cabrera

El golpe de Estado contra el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, exige de una revisión de su estrategia y táctica por los gobiernos progresistas y las fuerzas populares latinoamericanas.

                                           

Cabe recordar que Estados Unidos dispone de una gran pista de aterrizaje en Mariscal Estigarribia, sobre el Chaco paraguayo, lista para recibir aviones de transporte Galaxy y bombarderos B-52. Construida con el acuerdo de los mismos partidos oligárquicos que dieron el golpe parlamentario a Lugo, éstos también han aprobado anteriormente el ingreso de tropas estadunidenses al país y señales recientes apuntan a convertir esa presencia en permanente.

El aeropuerto se ubica sobre el acuífero Guaraní –tercera reserva de agua potable del mundo–, a tiro de cañón de los campos gasíferos de Bolivia, contra cuyo gobierno también apunta. Junto a las bases ya establecidas en Chile, Perú, Ecuador, Colombia y Antillas Holandesas conforma un dispositivo de cerco militar de la Amazonia, con su gran riqueza en biodiversidad, y de Brasil en su conjunto, a la vez que facilita el rápido traslado de un gran cuerpo expedicionario para actuar en América del Sur.

El golpe, por consiguiente, busca establecer una amenazadora cabeza de playa del imperialismo estadunidense en una zona de enorme importancia geoestratégica, corazón de Mercosur y de Unasur. El monroísmo militar desborda así el Caribe y América Central para desplegarse de norte a sur en América Latina. Después del traspaso a Panamá en 1999 de las instalaciones del canal, donde se asentaba el Comando Sur (CS) de Estados Unidos, han proliferado maniobras conjuntas de sus fuerzas con ejércitos latinoamericanos y acuerdos de seguridad o pequeñas bases militares, que ahora abarcan desde México, pasando por El Salvador, Honduras, de nuevo Panamá y hasta Paraguay.

Los jefes del CS han venido planteando ante comisiones del Congreso en Washington que los peores enemigos de Estados Unidos son el narcoterrorismo, la inestabilidad política y el surgimiento de movimientos radicales populistas en América Latina.

Esa criptografía describe a los gobiernos de Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega, Cristina Fernández y Dilma Rouseff, y a los movimientos populares, entre ellos el encabezado por Andrés Manuel López Obrador. De modo que Estados Unidos considera enemigos a los gobiernos y movimientos que no satisfagan sus intereses ni se plieguen a sus deseos, por más apoyo popular que disfruten. Pero entre más tibia –que no prudente– la postura de un líder ante Washington, menos apoyo popular recibirá y mayor será el riesgo de ser destituido o frenado.

La cuestión es muy clara. Como ha apuntado el politólogo cubano Roberto Regalado (rebelion.org/noticia.php?id =152139), después de la caída del muro de Berlín Washington se equivocó al considerar que el modelo de democracias neoliberales podía funcionarle indefinidamente mediante la alternancia entre candidatos de los partidos que defienden esa ideología. Probablemente llegó a esa conclusión al considerar que el espíritu de rebeldía de las masas había quedado cercenado tras el asesinato de decenas de miles de revolucionarios y luchadores sociales por el pinochetismo, la Operación Cóndor y la guerra sucia, en esa orgía de sangre armada por la CIA que abarcó de la Patagonia a México entre los años sesentas y ochentas del siglo XX. No se percató de que precisamente las políticas neoliberales, cuya aplicación a rajatabla promovió en América Latina y el Caribe, terminarían por revertir en una ola de luchas y protestas sociales. Y que la cresta de esa ola colocaría al mando, o en el umbral, de un grupo apreciable de gobiernos de la región a importantes fuerzas y líderes populares.

Entonces esperaba la inminente rendición de Cuba, estrechamente vinculada como estaba su economía a la derrumbada URSS. Grave error de apreciación, pues aquella llama de rebeldía mantenida en las circunstancias más adversas de hostilidad y cerco yanqui, fue una gran fuente de inspiración de las mencionadas luchas. Y traigo también Cuba a colación porque más de medio siglo de victoriosa resistencia a la hostilidad política, militar, las acciones terroristas y la guerra económica del imperialismo yanqui sólo han sido posibles en virtud de dos factores fundamentales: uno, la unidad monolítica y sin fisuras de su pueblo y sus organizaciones ante Washington; y dos, no haberle hecho una sola concesión de principios.
Twitter: aguerraguerra
La Jornada
http://islammdp.blogspot.com.ar/2012/07/grave-amenaza-del-bravo-la-patagonia.html

Geopolítica de las Bases Extranjeras en Suramerica
No dejen de observar el siguiente mapa:



Esta es la realidad geoestratégica que Brasil tiene en el continente, como podemos observar fundamentalmente tiene un cerco marítimo anglo-norteamericano y una realidad de bases militares extranjeras en su entorno, por ello decidió como potencia emergente destinar un fuerte desarrollo de en materia de Defensa tanto en nuevas doctrinas, despliegue, desarrollo y potenciación de sus Fuerzas Armadas. Pues en un mundo en rediseño quien no tenga capacidad de despliegue y defensa carecerá de la posibilidad de acrecentar tanto su presencia internacional como el de controlar su frente interno.

Argentina tiene que tomar debida nota de esta realidad que geoestratégica que también nos agobia y desarrollar una política de Defensa acorde con sus intereses nacionales.

Lic. Carlos Pereyra Mele
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jueves, 2 de agosto de 2012

COLOMBIA: Gobierno de Santos no ha explicado por qué EEUU hace inversiones en bases militares de Colombia

GOBIERNO DE SANTOS NO HA EXPLICADO POR QUÉ E.U. HACE INVERSIONES EN BASES MILITARES DE COLOMBIA

No son satisfactorias las explicaciones dadas por el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, sobre las inversiones militares de Estados Unidos en bases colombianas, afirmó el senador por el Polo Democrático Alternativo (PDA), Jorge Enrique Robledo,al pedirle de nuevo al alto funcionario aclarar varias y graves inconsistencias.

La Coalición Colombia No Bases, en cuyas investigaciones se ha respaldado Robledo, también señaló que el gobierno no ha explicado con seriedad por qué Estados Unidos dice tener bases militares en el territorio nacional.

El ministro colombiano describe como "simple adecuación de alojamientos" y "otras construcciones menores" el contrato suscrito el 30 de septiembre de 2010 con la empresa HCS Group. Pero según información del gobierno estadounidense, el contrato tiene que ver con la prestación de servicios una AOB (Advanced Operations Base) que el Comando Sur de Estados Unidos tiene en Tolemaida, como consta en la página www.usaspending.gov. El senador Robledo explicó que "una AOB es una base militar para comandar, controlar o apoyar operaciones tácticas o de entrenamiento". Hay otro contrato para llevar a cabo "instalaciones adicionales de una AOB" en la misma base colombiana de Tolemaida. Los dos suman más de 500 mil dólares, cifra exageradamente alta para hacer menores adecuaciones.


Hay un tercer contrato, por más de 400 mil dólares, para obras de la fase 1 de una CSL (Cooperative Security Location), otro tipo de bases militares que instala Washington a lo largo del mundo. Y existen otros contratos que nada tienen que ver con la construcción de obras menores.

La Corte Constitucional tumbó en agosto de 2010 el acuerdo suscrito por los dos gobiernos para construir siete bases militares estadounidenses dentro de bases colombianas, por lo que la actuación del gobierno de Juan Manuel Santos es manifiestamente ilegal.

El senador del Polo Democrático pidió también esclarecer por qué hay una diferencia de cien millones de dólares entre las cifras suministradas por el Ministerio de Defensa colombiano y las que figuran en los contratos celebrados por Estados Unidos para "cooperación bilateral".

NUEVO CUESTIONARIO DE ROBLEDO A MINDEFENSA

A continuación el texto de la carta enviada por el senador Robledo al Ministro de Defensa solicitándole que le responda un nuevo cuestionario sobre las inversiones del gobierno norteamericano en bases militares colombianas:


Bogotá, 28 de febrero de 2011


Doctor
RODRIGO RIVERA
Ministro de Defensa
Ciudad


Ref.: Las explicaciones sobre las inversiones militares de Estados Unidos en bases militares
colombianas no son satisfactorias.

Atento saludo,

El pasado 22 de febrero recibí sus respuestas sobre los contratos que Estados Unidos ha firmado para ser ejecutados en bases militares colombianas. Debo señalarle, señor Ministro, que las explicaciones no son satisfactorias.

Usted afirma que "no corresponde al Gobierno de Colombia vigilar o supervisar la ejecución de los contratos celebrados por el Gobierno de Estados Unidos, en ejecución de los acuerdos de cooperación bilateral". Y agrega que para responder las preguntas sobre estos contratos primero el Ministerio de Defensa Nacional tuvo que hacer algunas averiguaciones. Me parece muy grave que el gobierno nacional no controle ni vigile la ejecución de estos contratos, más cuando estos se ejecutan en bases militares colombianas.

En cuanto al contrato que el Ejército de Estados Unidos celebró el 30 de septiembre de 2010 con la empresa HCS Group P.C., me explica Usted que su objeto es construir "las adecuaciones de las instalaciones y alojamientos del Batallón de Comandos del Ejército -BACOA en Tolemaida". Y agrega que "esta obra también incluye construcciones menores de alojamientos para hasta 18 instructores".

Sin embargo, de acuerdo con la información publicada en la página usaspending.gov, el objeto de este contrato está relacionado con una AOB (Advanced Operations Base) ubicada en la Base de Tolemaida y controlada por el Comando Sur de Estados (Anexo 1). Un segundo contrato (Anexo 2) cuya descripción es "instalaciones adicionales AOB, Tolemaida, Colombia". Una AOB, señor Ministro, es una base estadounidense para comandar, controlar o apoyar operaciones tácticas o de entrenamiento, por lo que su respuesta no se corresponde con la descripción que el gobierno de Estados Unidos hace del contrato en mención.

Además, los dos contratos suman un valor de USD$587.083, cifra que me parece demasiado alta para la simple adecuación de alojamientos. Por esta razón, en el cuestionario que anexo le solicito que me informe de manera detallada en qué consisten estas adecuaciones.

Sobre los demás contratos militares que Estados Unidos ha celebrado y que se están ejecutando o se ejecutarán en Colombia, su respuesta se limita a señalar que "las obras a construir son solicitadas por el Gobierno de Colombia, con el objeto de fortalecer las capacidades de las fuerzas militares" y explica que el fundamento legal de dichas obras es el Apéndice 9 al Anexo de 2004 del Convenio General para la Ayuda Económica, Técnica y Afín de 1962.

Al respecto debo señalar que, de acuerdo con la información publicada por el gobierno de Estados Unidos, estos contratos no se limitan a la construcción de obras. Por ejemplo, hay un contrato que el gobierno de Estados Unidos describe como "fase 1 de una Cooperative Security Location" (CSL). Como Usted bien lo sabe, se le da el nombre de CSL a una de las bases militares que Estados Unidos instala como parte de su estrategia de defensa global y que requiere la presencia permanente e integrada de personal militar norteamericano en el país. Este contrato tiene que ver entonces con la construcción de una base militar estadounidense en el territorio colombiano, situación abiertamente ilegal. Y el monto es de USD$400,722, lo que evidencia que no se trata de una construcción menor.

En las publicaciones del gobierno de Estados Unidos se detallan otros contratos cuyo objeto no es la construcción. La descripción de uno de ellos es "Afghanistan Rotary Wing airlift" (Anexo 4), por lo que la pregunta obvia es: ¿Por qué el Departamento de Defensa está ejecutando contratos en Colombia relacionados con Afganistán?

Por último, señor Ministro, las cifras que Usted me suministra sobre la inversión militar estadounidense en Colombia no cuadran. Porque según su respuesta, entre 2000 y 2010 el presupuesto asignado por Estados Unidos a la cooperación bilateral es de USD$6.466.108, pero la suma de los contratos incluidos en el listado que anexo en un CD es de USD$103.207.607, una diferencia de casi cien millones de dólares.

Por las razones expuestas, adjunto un cuestionario sobre estos contratos y otros temas relacionados con la presencia militar de Estados Unidos en Colombia.

La presente solicitud se fundamenta en el artículo 258 de la Ley 5ª de 1992.

Agradezco su atención.

Cordialmente,

JORGE ENRIQUE ROBLEDO
Senador de la República

CUESTIONARIO
1. ¿En la base militar de Tolemaida funciona una Advanced Operations Base (AOB) de Estados Unidos? Favor sustentar su respuesta teniendo en cuenta que existen dos contratos del Departamento de Defensa que se refieren a una AOB en esta base colombiana (Anexos 1 y 2).

2. Remitir un informe sobre el objeto y la ejecución de los contratos descritos en los anexos 1 y 2 y señalar cuáles son los fundamentos jurídicos de los mismos.

3. Remitir un informe que detalle cuáles son las actividades que adelantan los militares estadounidenses en la base de Tolemaida. Incluir el número de personal militar, civil y contratista de Estados Unidos que tienen presencia en estas instalaciones, el control que el gobierno colombiano ejerce sobre ellos y las empresas privadas a las que pertenecen los contratistas.

4. Remitir un informe de las obras y adecuaciones que ha realizado el personal militar, civil y contratista estadounidense en la base de Tolemaida en los últimos diez años.

5. ¿En Colombia existe una Cooperative Security Location (CSL) de Estados Unidos? Favor sustentar su respuesta teniendo en cuenta que un contrato del Departamento de Defensa se describe como Fase 1 de una CSL (Anexo 3).


6. Favor informar en detalle el objeto y ejecución del contrato descrito en el anexo 3.

7. ¿En qué consiste el contrato descrito en el anexo 4 que el gobierno de Estados Unidos describe con la frase "Afghanistan Rotary Wing airlift"? Favor remitir un informe que detalle su objeto y ejecución.

8. Favor remitir un informe que explique en detalle el objeto y ejecución de los siguientes contratos que se anexan:

Descripción Monto (USD) Anexo

Other direct costs option 3 $6,212,672 5

Tolemaida Aviation $5,507,666 6

Transportation Battalion Marine $1,771,799 7

Base Malagana Colombia

Infrastructure Larandia Towers $749,726 8

Services for Transportation $146,260 9

BattalionMarine Base at Malagana

9. ¿Por qué existe una diferencia de más de cien millones de dólares entre la cifra que usted me envía en la respuesta 4 y la sumatoria de los montos de los contratos incluidos en el listado que anexo en un CD?

10. En la respuesta número 2, Usted señala que Colombia cumple con sus obligaciones derivadas de los "acuerdos de cooperación bilateral con el Gobierno de Estados Unidos mediante el presupuesto de las Fuerzas Militares". Favor aclarar cuáles son las obligaciones que Colombia ha asumido como consecuencia de los acuerdos de cooperación, especificando el acuerdo del cual se deriva cada una de ellas. Igualmente, solicito que me informe los montos que las Fuerzas Militares han destinado al cumplimiento de estos tratados en los últimos diez años, discriminando la información por año.

11. En sus respuestas Usted me explica que "las obras a construir son solicitadas por el Gobierno de Colombia, con el objeto de fortalecer las capacidades de las fuerzas militares". ¿Cuáles son los obras exactas que Colombia le ha solicitado a Estados Unidos en los últimos 10 años? Favor remitir copia de estas solicitudes.

12. Favor informar dónde están ubicados los 459 militares y civiles a los que se refiere la primera respuesta e informar en detalle cuáles son las labores que desempeñan.

13. ¿A qué empresas privadas pertenecen los 113 contratistas a los que se refiere la primera de sus respuestas? ¿En qué parte del territorio nacional se encuentran? ¿Cuáles son las funciones que desempeñan?

14. En el presupuesto de 2010 del Departamento de Defensa, el Congreso de Estados Unidos aprobó una partida de 46 millones de dólares para invertir en la Base Germán Olano Moreno, Palanquero. En sus respuestas Usted señala que "esta unidad no recibe cooperación del Gobierno de Estados Unidos". ¿Esta partida nunca fue ejecutada? Favor sustentar su respuesta.

15. Favor remitir copia de todos los informes que el gobierno ha presentado al Congreso sobre los tratados y acuerdos que permiten la presencia de personal militar e inversiones de Estados Unidos en Colombia. Lo anterior en virtud de que la página web de la cancillería no registra tales informes y solo cuenta con tres breves referencias al Convenio General para Ayuda Económica Técnica y Afín del 23 de julio de 1962. Por lo tanto, le reitero la solicitud de que me allegue copia de los informes rendidos a la Comisión Segunda de Relaciones Exteriores del Senado y la Cámara de representantes sobre todos los acuerdos vigentes.

16. Favor remitir copia de todos los convenios, subconvenios, apéndices, subapéndices y demás acuerdos de implementación que desarrollen y adicionen el Anexo de 2004 al Convenio General de Ayuda Económica, Técnica y Afín. Incluir todos los que permiten las adecuaciones y construcciones hechas por Estados Unidos en bases militares colombianas.

17. De acuerdo con su respuesta número tres, ¿cuál es la presencia militar o civil, las construcciones, adecuaciones y los servicios realizadas y prestados por el Gobierno de los Estados Unidos en: la Base Aérea Luís F. Gómez Niño (Apíay), Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suarez (Cali), Base Naval ARC Bolívar (Cartagena), Cuarta Brigada del Ejército (Medellín), Base Aérea Ernesto Esguerra (Tres Esquinas, Caquetá), Batallón de Ingenieros Agustín Codazzi (Palmira), Batallón Cartagena número 6 (Riohacha), Base Aérea de Marandúa (Vichada), Base militar de la Macarena, Batallón Escuela de Comunicaciones (Facatativá), Base Naval ARC San Andrés, Octava Brigada (Armenia), Base naval ARC Coveñas, Batallón de Infantería No 5 "Gral. José María Córdova" (Santa Marta), Escuela Naval de Suboficiales ARC Barranquilla, Colegio Naval "José Prudencio Padilla"(Buenaventura), Sexta Brigada (Ibagué), Brigada de Infantería de Marina No.1 (Corozal), Batallón de Infantería la POPA (Valledupar), Décimo Octava Brigada (Arauca), Batallón de Transportes de la Infantería de Marina en Malagana (Bolívar).

Si hay una brigada, batallón, escuela, o cualquier otro tipo de ordenamiento militar que tenga o haya tenido presencia militar, civil o financiera de los Estado Unidos, favor detallarlo.

18. Favor detallar el tipo de ayuda militar y el tiempo en que la ha recibido cada una de las brigadas móviles, territoriales y de infantería de marina mencionadas en la respuesta número 3.

19. De acuerdo con la respuesta número uno, el "personal militar se encuentra en Colombia bajo lo permitido por lo estipulado en el Acuerdo entre el Gobierno de la República de Colombia y el Gobierno de los Estados Unidos relativo a una Misión del Ejército, una Misión Naval y una Misión Aérea de las Fuerzas Militares de los Estados Unidos de América en la República de Colombia, suscrito en 1974". El artículo 3° de este tratado dispone que las Misiones Militares estarán integradas por "el Jefe de Misión Militar con grado de coronel para el Ejército y la fuerza Aérea y Capitán de Navío para la Armada" y el "personal adicional de los Estados Unidos de América propuesto por los Comandantes de las Fuerzas Colombianas, previo acuerdo con los correspondientes Jefes de Misiones Militares, que sea aprobado por el comandante General de la fuerzas Militares y autorizado por el Ministerio de Defensa de Colombia". De acuerdo con lo anterior, favor informar año por año cuáles han sido las solicitudes del gobierno colombiano sobre personal adicional y remitir copia de las que se han elevado desde el año 2000.

Fuente: http://www.congresovisible.org/agora/post/gobierno-de-santos-no-ha-...

Vídeo: Jorge Robledo sobre las bases militares de Estados Unidos en Colombia
 
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