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viernes, 22 de junio de 2012

El Comando Sur de EE.UU. repta por Sudamérica

Un nuevo contexto político en Sudamérica, en el que predominan gobiernos progresistas enfocados en la integración y el desarrollo de sus pueblos, trasluce como la principal divisa para el incremento de la presencia del Comando Sur de Estados Unidos en esta región. Un área aparentemente descuidada por la gran potencia, enfrascada en su Estrategia de la Guerra Preventiva que llevó a la ocupación de Irak y Afganistán, vuelve a reforzarse como objetivo.


LA CASA BLANCA INTENTA RECUPERAR EL TERRENO PERDIDO Y REFORZAR EL CONTROL DE LOS RECURSOS NATURALES DEL MAYOR RESERVORIO DEL PLANETA
El Comando Sur de EE.UU. repta por Sudamérica

Odalys Troya Flores y Liset Salgado *
(PL y Bolpress).- El Comando Sur de Estados Unidos inauguró el 5 de abril un “Centro de Entrenamiento para Personal de Operaciones de Paz en Zonas Urbanas” de Chile; pretende instalar una nueva base en República Dominicana, y camufla otros emplazamientos militares en el continente denominándolos centros de “cooperación” o “misiones humanitarias”, como por ejemplo la felizmente frustrada misión militar en la provincia argentina del Chaco. Las fuerzas especiales SEALs operan en Uruguay desde el 15 de mayo, y no se descarta que lleguen pronto a la región las fuerzas especiales que eliminaron a Osama Bin Laden.

La vigilancia militar sobre los abundantes recursos naturales del área, el afianzamiento de organismos como la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), forman parte de los motivos para la ofensiva del Comando sur. También sobresalen la sostenida intensificación de las relaciones de los países del continente con China, en particular los de la región andina, y el liderazgo y crecimiento económico de Brasil.

El presidente de Bolivia Evo Morales alertó en diciembre último durante la cumbre fundacional de la Celac sobre las intenciones estadounidenses de incrementar sus enclaves militares. “No podemos permitir bases militares de Estados Unidos en nuestros territorios”, subrayó el gobernante al expresar que la Casa Blanca tiene su mirada puesta en América Latina y el Caribe, especialmente en sus recursos naturales y en la desestabilización de los gobiernos soberanos de la región.

Lo cierto es que Estados Unidos pretende recuperar su hegemonía en Sudamérica y cercar a las potencias emergentes, según diversos analistas, entre ellos Elsa Bruzzone y José Luis García, del Centro de Militares para la Democracia Argentina. Para ese fin Washington se apoya en la instalación de bases militares bajo eufemísticos nombres o en la organización de maniobras como Fuerzas Comando 2012, realizadas en Colombia en los primeros días de este mes.

Cooperación en seguridad, la lucha contra el narcotráfico, la influencia de China y Rusia en el continente, la inequidad y la pobreza, desastres naturales, son pretextos que figuran en la “Estrategia del comando sur de los Estados Unidos 2018, amistad y cooperación para las América”. Con ellos el Comando, cuya misión es controlar la estabilidad política de Sudamérica por medio de la instalación de enclaves estratégicos en los países del sur, repta por la región entre éxitos y fracasos.

La frustración de su “misión humanitaria”, a través de la cual Washington instalaría un Centro para Emergencias en el aeropuerto internacional de Resistencia, provincia argentina del Chaco, es uno de esos planes fallidos, gracias al rechazo popular y a la actuación del Gobierno de Cristina Fernández.

El gobernador de esa provincia, Jorge Capitanich, en relación con militares y diplomáticos norteamericanos suscribió un acuerdo por medio del cual se autorizaba a fuerzas estadounidenses a utilizar el aeropuerto ante catástrofes naturales o epidemias. Equipada con la más moderna tecnología, la base monitorearía y controlaría por satélite toda la región ubicada cerca de la Triple Frontera -Argentina-Paraguay- Brasil y sobre el deseado Acuífero Guaraní, mayor reserva de agua dulce de Sudamérica, señaló la agencia de noticias Argenpress.

Una base militar en El Chaco, bajo el argumento habitual del combate al terrorismo, le brinda al Comando Sur una oportunidad ideal para monitorear el área de la Triple Frontera. Felizmente, la cancillería y el Ministerio de Defensa argentinos suspendieron todos los acuerdos firmados entre las partes.

Resalta como otro golpe a las aspiraciones de dominación de Washington el obligado abandono por parte las fuerzas estadounidenses de las instalaciones ocupadas en la Base Militar de Manta, en un área adjunta al aeropuerto internacional del mismo nombre en Ecuador.

Manta era el principal centro de espionaje electrónico con tecnología satelital del Pentágono en América del Sur, desde donde partían cada día a su rutina aviones espías Orion C-130 de la armada de Estados Unidos. Esa base formaba parte de una estructura militar estratégica de interrelación entre Centros Operativos de Avanzada, junto con Comalapa, en El Salvador; Reina Beatriz, en Aruba; y Hato Rey, en Curazao.

Según el Departamento de Defensa de Estados Unidos, los cuatro sitios juntos cubrían un área geográfica más grande que la Base Aérea Howard, en su territorio continental, y ofrecía una cobertura más profunda.

Amenazantes éxitos

Nuevos éxitos apuntalan el afán del citado Comando estadounidense por afianzarse en Sudamérica. El pasado 5 de abril, autoridades chilenas y norteamericanas inauguraron el “Centro de Entrenamiento para Personal de Operaciones de Paz en Zonas Urbanas” con ocho modelos de edificios. El polémico recinto militar en el Fuerte Aguayo de la comuna de Concón, región de Valparaíso, a unos 130 kilómetros al noroeste de Santiago, es considerado una nueva expresión del intervencionismo de Washington en la región.

Fue construido con un aporte de casi 500 mil dólares proporcionados por el Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos bajo el subterfugio de que sirve para “ejecutar operaciones de mantenimiento de paz o de estabilidad civil”, según la propia embajada norteamericana. Según la versión oficial, la base -con supuestos fines humanitarios- “se especializará en el entrenamiento de soldados destinados a la formación de las Fuerzas de Paz de Naciones Unidas”.

El comandante en Jefe del Ejército chileno Juan Miguel Fuente-Alba dijo textualmente que “dados los complejos y actuales escenarios que se generan en el ámbito de la seguridad, al momento de preservar valores, intereses y bienes que la propia sociedad busca cautelar” el Ejército debe analizar eventuales nuevos roles, los que según la embajada norteamericana en Chile, tienen que ver con el destino y entrenamiento del “personal encargado de ejecutar operaciones de mantención de la paz o de estabilidad civil en zonas urbanas”.

Por supuesto, la instalación apunta al control y militarización del Océano Pacífico desarrollada por Estados Unidos, por lo cual ha generado el rechazo de organizaciones civiles del país y del continente. Analistas sostienen que la instalación esconde la implementación de los planes estadounidenses para controlar el Cono Sur.

La Comisión Etica contra la Tortura (CECT-Chile) declaró que la soberanía reside en el pueblo y la seguridad no puede reducirse sólo al resguardo de los intereses de las transnacionales, de sus socios nacionales y el sistema económico imperante; y recalcó que las Fuerzas Armadas tienen como misión el resguardo de la soberanía nacional. “Por tanto, constituye una traición a la Patria su subordinación a los dictámenes del ejército norteamericano, cuyas acciones devastadoras han sido padecidas por la humanidad a lo largo de la historia de los siglos XIX, XX y durante los inicios del siglo XXI y, particularmente por Chile, luego del Golpe de Estado del 11 de Septiembre de 1973 que nos trajo asesinatos, desapariciones de personas, encarcelamiento indebidos y torturas masivas y sistemáticas durante 17 años de dictadura militar”.

“No permitiremos que este fuerte se convierta en el primer intento de Estados Unidos de instalar bases militares en nuestro país, como lo ha hecho en Honduras, Colombia y otros países, aunque vengan con la fachada de Naciones Unidas”, afirmó la presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP) Alicia Lira.

Los representantes de las organizaciones de defensa de los derechos humanos alertaron que en el Fuerte Aguayo se aplica “la lógica del enemigo interno” en los entrenamientos observados y que señalan han recibido Fuerzas Especiales de Carabineros y funcionarios de la Policía de Investigaciones. “Aquí en Chile no hay guerrilla urbana, ni violencia terrorista como dicen ellos, pero ellos siguen con la lógica del enemigo interno que viene desde la dictadura y eso es a raíz de las movilizaciones nacionales”, indicó la presidenta de la AFEP.

En Uruguay, según recientes denuncias, “desde el pasado 15 de mayo fuerzas especiales de Mar, Aire y Tierra (SEALs por su sigla en inglés) de la IV Flota de la Marina norteamericana (Comando Sur) están” en el país. Los analistas Bruzzone y García advierten en un reciente artículo que las fuerzas estadounidenses llegaron para “entrenar” a efectivos del Cuerpo de Fusileros Navales de la Armada Nacional en Contra Interferencia Ilícita de Buques, por solicitud de la Armada uruguaya.

El embajador argentino en Guatemala, Ernesto López, al referirse a esta situación expresó que “la costa uruguaya es hoy un teatro de operaciones de la fuerza militar más letal de los Estados Unidos: los temibles marines SEALs”, refiere el texto de Bruzzone y García, titulado Una avanzada del Comando Sur en Uruguay. El comando entrena al Cuerpo de Fusileros Navales uruguayos, y “el Consejo de Defensa regional no fue consultado al respecto”, subrayó el diplomático.

Las SEALs constituyen un cuerpo de tropas especiales de la Armada norteamericana y normalmente actúan por afuera del protocolo militar clásico, lo que les permite realizar operaciones al nivel más alto de la clasificación y, a menudo, fuera de los límites del derecho internacional.

También llaman la atención sobre las “acciones humanitarias conjuntas” previstas en Perú para junio de 2012 en las que un número no precisado de elementos del Ejército de Estados Unidos permanecerá casi tres meses en el país. Un profundo silencio mediático rodea los hechos, mientras que los expertos insisten en recordar que el Comando Sur no es precisamente una organización solidaria sin fines de lucro.

En el verano de 2008 Estados Unidos decidió reactivar la IV Flota después de 58 años y sin la consulta de socios regionales, lo que generó preocupación en la mayoría de los gobiernos sudamericanos. La IV Flota, establecida en 1943 para enfrentar a los submarinos alemanes que atacaban los convoyes en América del Sur, perdió razón de ser tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, por lo que fue disuelta en 1950.

Sin embargo, la reactivación de ese comando el 1 de julio de 2008 destapó la controversia y países como Argentina, Brasil y Venezuela reaccionaron alarmados. Como para echar más leña al fuego, en el 2009 la Casa Blanca firmó en secreto con el gobierno de Bogotá un acuerdo que garantiza a esa nación norteña y a sus tropas mayor acceso a bases militares enclavadas en territorio colombiano.

La Unasur manifestó entonces su preocupación con el pacto, pues sus objetivos y potestades son ambiguos al establecer que los dos países enfrentarán cualquier tipo de provocación, siempre que la perciban como tal. Venezuela y Ecuador denunciaron el acuerdo como una potencial amenaza al balance estratégico de la región, en tanto el gobierno de Caracas lo consideró un peligro para su seguridad nacional.

Bases militares

De acuerdo con fuentes diversas, de las más de 800 bases militares que tiene el gobierno estadounidense en el mundo, una buena parte se encuentra en América Latina y el Caribe. Según una investigación del Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos, de mayo de 2012, el número de bases militares extranjeras operativas en la región asciende a 46. Estas pertenecen a varios países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte y mayoritariamente a Estados Unidos.

Sin contar el caso colonial de Puerto Rico, son al menos 46 bases militares extranjeras en funcionamiento, o en construcción, vinculadas por vía aérea y marítima con la IV Flota naval reactivada desde el 2008, precisa el Movimiento por la Paz. Estados Unidos tiene enclaves militares en Colombia, El Salvador, Honduras, Guatemala, Costa Rica, Panamá, Perú y Paraguay, mientras que el Comando Sur cuenta con estaciones navales propias en Curazao y Aruba, incluso algunos operando en forma clandestina.

Washington ya no llama “bases militares” a muchas de esas instalaciones, sino que, en un cambio de estrategia, las camufla con supuestas acciones humanitarias bajo los nombres de Emplazamiento Cooperativo de Seguridad o Emplazamiento Adelantado Operativo. Con el pretexto de la asistencia para catástrofes o eventuales emergencias, el Comando Sur ingresa en los países sin necesidad del permiso que en otras circunstancias debería solicitar a las autoridades nacionales.

En febrero de este año el canal Russia Today denunció que Estados Unidos busca garantizar intereses propios en el Caribe y afianzar su política de injerencia en la región con la instalación de una base naval en República Dominicana. Washington planea construir una base naval en la isla Saona, en el extremo sureste dominicano, con un muelle, cuarteles y otras instalaciones militares, con una inversión de un millón y medio de dólares, reveló el medio ruso.

El movimiento juvenil La Multitud refutó declaraciones del ministro de Medio Ambiente Ernesto Reyna, quien dijo que quienes se oponen al proyecto militar en la Isla Saona están financiados por el narcotráfico. La Multitud calificó de una vergüenza para el país la presencia de ministros con tan poca conciencia de su función y con tan bajos criterios, ya que el proyecto de la base militar en la Saona viola la ley.

El dirigente del Movimiento Caamañista y periodista Narciso Isa Conde denunció que la base militar estadounidense en Isla Saona atenta contra la soberanía, el medio ambiente y la vida del pueblo dominicano. La base en Saona, seguida de otras en Beata, Alto Velo y Catalinita, intensifica el control militar del territorio nacional.

Ambientalistas dominicanos alertaron sobre los daños que provocarán en la isla Saona las actividades militares tuteladas por el Comando Sur. En un Manifiesto por la vida, los especialistas agregan que esa iniciativa no toma en cuenta la nefasta experiencia de Vieques en Puerto Rico.

Los planes del Pentágono van más allá de instalar una base en Saona, un área protegida del Parque del Este, según el activista Isa Conde. Sediento de petróleo, agua, gas natural, oro, litio, minerales estratégicos, biodiversidad, el complejo militar industrial norteamericano ha emprendido una cruzada empleando todos los medios a su alcance, aseguró. Los efectos ecológicos de esa instalación serían catastróficos y solo el comienzo de similares instalaciones militares, tipo bases FOLS, pequeñas en dimensión pero de alta tecnología en las islas Beata, Alto Velo y Catalinita, reveló el dirigente político.

Colombia fue el centro de una intensa polémica cuando en el 2009 las autoridades del país firmaron un acuerdo con Estados Unidos, que permitía la presencia de militares de la nación norteña en siete bases colombianas. Sin embargo, el tema está latente, porque de acuerdo con denuncias del senador por el Polo Democrático Alternativo, Jorge Enrique Robledo, el Ejército de Estados Unidos ha firmado 126 contratos por más de 12 millones de dólares para construcciones en instalaciones militares del país.

Algunos de esos contratos, remarca, se suscribieron luego de que la Corte Constitucional declarara inaplicable el tratado que permitía a Washington, a través del Comando Sur, usar y adecuar las siete bases. Ante la presencia de este en la región, la Unasur ha reiterado su compromiso para impedir “la injerencia en la soberanía de los pueblos latinoamericanos” y mantiene su deseo de fortalecer la región como una zona de paz.

La presidenta de Argentina Cristina Fernández subraya que todo país tiene el derecho de hacer los acuerdos que quiera y establecer en su territorio las instalaciones que quiera. Pero, recalca, no tiene derecho a que el alcance extraterritorial de las actividades militares tenga incidencia sobre cualquiera de los países miembros de la Unasur.

Incómoda presencia en América del Sur

El 17 de febrero, el canal de televisión Russia Today informó que los comandos especiales estadounidenses empleados en la eliminación del saudita Osama Bin Laden podrían operar en otras regiones del mundo, en particular en América Latina. El jefe del Comando de Fuerzas Especiales (Usscom) solicitó al gobierno norteamericano ampliar el radio de acción de las referidas fuerzas de élite para operar en otras partes del orbe, destacó el canal.

De satisfacerse tal petición, los citados comandos obtendrían más flexibilidad para actuar, sin la necesaria aprobación del alto mando militar, declaró a RT el profesor Victor Manuel Quintana. Ahora se trata de intimidar a gobiernos antagónicos a Washington. Estados Unidos siempre ha actuado de acuerdo con sus intereses y no le importa violar el derecho internacional o las leyes de otros países, señaló el experto.

Entre muchas otras iniciativas, la Fuerza Aérea de Estados Unidos empleará en Sudamérica los aviones sin piloto (drones) que retirarán de Afganistán, para misiones de espionaje, contrainsurgencia, lucha antidroga y vigilancia marítima. La jefatura del Comando Sur prevé el empleo de los modelos Predator y Reaper en esas operaciones, según la revista Air Force Magazine.

Los drones son aviones que no tienen piloto a bordo y su vuelo se regula de forma autónoma por computadoras o control remoto desde tierra o desde otra nave. Pueden cumplir misiones de ataque. Desde 2004, la Fuerza Aérea de Estados Unidos y la Agencia Central de Inteligencia emplearon esos equipos en la frontera entre Afganistán y Pakistán para acciones ofensivas contra los rebeldes talibanes y Al Qaeda, que han provocado la muerte de numerosos civiles. Durante la administración del presidente Barack Obama se intensificaron esos ataques.

El principal objetivo consiste en tratar de mantener el control sobre los gobiernos, en especial, los de izquierda, de América Latina e imponer su política, consideró Quintana. Además, la injerencia de los comandos permitiría a Washington controlar el mercado de las drogas, para lo cual contaría con más libertad para capturar o asesinar a capos del narcotráfico que se nieguen a aliarse a ellos o a sometérseles, denunció Quintana, citado por RT.

La presencia militar de Estados Unidos en América del Sur genera polémica y suscita el rechazo de la mayoría de los miembros de la Unasur que ven en ello una amenaza. Con Bolivia, Ecuador y Venezuela a la cabeza, recaban un mayor nivel de información y transparencia e insisten en obtener datos precisos sobre el despliegue estadounidense en el subcontinente.

La Casa Blanca asegura que no busca aumentar la presencia de tropas y que su único interés en esa área geográfica se limita a apoyar la guerra contra las drogas. Pero gobiernos que integran la Unasur no están convencidos y vinculan la existencia de enclaves militares norteamericanos en la zona con la estrategia global de dominación del gobierno de Washington. Coinciden en señalar que el despliegue de fuerzas navales estadounidenses parece más un dispositivo para guerras convencionales que para combatir el tráfico de sustancias prohibidas.

Según analistas, la Casa Blanca intenta recuperar el terreno perdido en Sudamérica y ejercer presión constante sobre los regímenes políticos progresistas que han logrado abrirse paso en los últimos años. Los expertos advierten que Washington pretende asegurar sus objetivos geoestratégicos, lo que se traduce en un mayor control de los recursos naturales (petróleo y agua) del mayor reservorio del planeta.

La consolidación de procesos integracionistas que no lo incluyen -Mercosur, Unasur, Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y Celac- incidió en la pérdida de influencia política de Estados Unidos en Latinoamérica en los últimos años. Según especialistas, al perder la iniciativa política y la económica -frente al empuje de China y Rusia y la existencia de la Unión Europea- el gobierno estadounidense tiene una creciente necesidad de control de tipo territorial.

Como señales de la importancia que la región, y específicamente Sudamérica, revisten para Washington cuentan la asistencia de Barack Obama a la VI Cumbre de las Américas de Colombia y la visita de la secretaria de Estado Hillary Clinton a Brasil, ambas en abril último. A finales de ese mes el secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, realizó una cuestionada gira por el subcontinente que lo llevó a Colombia, Brasil y Chile.

La coordinación de esfuerzos para la cooperación en el tema de la seguridad y en la lucha contra el crimen trasnacional fueron propósitos del recorrido de Panetta por el área. Colombia y Chile son los dos aliados más firmes de Washington en la región en términos tácticos, pero al decir de expertos, la visita a Brasil adquirió mayor significación política y estratégica.

Fuertes críticas acompañaron al secretario de Defensa estadounidense y ex director de la CIA durante su primera visita a esos tres países, sobre todo en Chile, a los que consideró importantes socios militares. El ministro de Defensa venezolano Henry Rangel aseguró que Panetta “vino a la región a vender armas y a amenazar”. Según Rangel, Sudamérica está consolidada “en una sola patria grande” y lo que interesa al subcontinente es el “fortalecimiento real de nuestras fuerzas armadas como un escudo impenetrable contra esas amenazas”.

* Odalys Troya Flores es jefe de la Redacción de América del Sur de Prensa Latina y Liset Salgado, periodista de la Redacción América del Sur. Con reportes de las corresponsalías en Washington, Santiago de Chile, Buenos Aires, Caracas, Centroamérica y Moscú.


TODO COMANDO SUR... PARA DIFUNDIR AMPLIAMENTE...
Enviado por EL CLUB DE LA PLUMA el 04/05/2012 a las 10:36

Inventario de las bases militares de EE.UU. en América Latina y Caribe
Braulio Martínez Zerpa

Existen, en la actualidad, unas veintidós bases militares de EEUUAA en Centro América, Sur América y El Caribe; pero hay otras que están en construcción y algunas en forma clandestina. Todas estas bases militares están bajo la administración del Comando Sur de EEUUAA. De su ordenamiento podemos pensar que lo están en base a supuestas amenazas , ya que la mayoría de estas bases militares se encuentran en Centroamérica y el Caribe; en Colombia, en Curazao y Aruba, lo que deja ver a las claras que tales amenazas provendrían de Cuba, Nicaragua y Venezuela; pero en el fondo lo que buscan es robarle (robo es igual a hurto con violencia) el petróleo a Venezuela, para poder seguir adueñándose del mundo. Igualmente, se nota un gran interés en penetrar hacia la parte más septentrional de Sur América como veremos más adelante. A este poderío hay que sumarle la IV Flota imperial, conformada por un portaaviones nuclear, muchos buques de superficie y submarinos atómicos, creada para mantener el dominio y control sobre América Latina y el Caribe. Veamos cuales son estas bases militares y sus características:

Uno: El Salvador

BASE AÉRA de COMALAPA: ubicada en el aeropuerto internacional de Comalapa. Situación: 13°-26,33N con 89°-03,20W. Posee dos pistas de aterrizaje paralelas, las cuales son lo suficientemente grandes como para que pueda operar en ellas cualquier tipo de avión militar. Esta se encuentra en las cercanías de San Salvador, en la costa Pacífica y en un punto estratégico que permite controlar el Golfo de Fonseca, triple frontera entre Honduras, El Salvador y Nicaragua.

Dos: Honduras

BASE AÉREA SOTO CANO (Palmerola): ubicada en las cercanías de San Pedro Sula, al Nor- Oeste de Tegucigalpa. Situación: 14°- 22,12 N y 87°, 36,46 W. Posee la pista de aterrizaje más grande de Centroamérica, con capacidad para que pueda operar cualquier avión militar, aun los más grandes y pesados. Sus rampas de estacionamiento pueden albergar gran cantidad de aviones. Posee un área de mantenimiento con más de 18 hangares mayores y unos 8 hangares para alojar aviones de caza en alerta. Es una de las bases aéreas estratégicas de mayor capacidad e importancia en la región de Centroamérica. BASE MILITAR en CARATASCA, ubicada en la costa caribeña de Honduras, en la cercanía de la frontera con Nicaragua; esta es una de las bases que se encuentran en construcción, pero que por sus características será una base aeronaval.

Tres: Costa Rica

BASE AÉREA de LIBERIA, ubicada en el Aeropuerto Internacional Daniel Oduber Quirós, el cual se encuentra a 13 kilómetros al Sur-Este de la ciudad de Liberia y a 217 Kmts al Nor-Oeste de San José de Costa Rica; a unos escasos 100Kmts de la frontera con Nicaragua y muy cerca del Océano Pacífico. Es el segundo aeropuerto más importante de Costa Rica. Situación: 10°- 36,35 N y 85°, 30,57 W. Su pista de aterrizaje es lo suficientemente grande como para poder operar cualquier tipo de avión militar, posee grandes rampas de estacionamiento y todas las facilidades aeroportuarias. En Costa Rica se encuentra operando una FUERZA de TAREA NAVAL de EEUUAA, que fuera denunciada por este servidor en artículo publicado en Aporrea en fecha 09/07/10 y que pueden conseguir en el siguiente link: www.aporrea.org/tiburon/a103714.html . Esta fuerza de tarea está compuesta por 46 buques de guerra, 200 helicópteros artillados, seis aviones de combate Harrier, un portaviones y 13.000 marines. Esto no es cuento, el convenio para que opere esta fuerza de tarea desde Costa Rica fue autorizado por su Gobierno y ratificado por su Congreso, para operar por seis meses prorrogables por tiempo indefinido.

Cuatro: Cuba

En cuba opera la BASE AERONAVAL de GUANTÁNAMO (Leward Point), ubicada en la parte Sur oriental de la Isla de Cuba, a pocos kilómetros de la ciudad de Santiago de Cuba. Situación, cruce del paralelo 20° N con el meridiano 75° W. Su pista de aterrizaje es lo suficientemente grande como para operar cualquier tipo de avión militar. Posee facilidades de mantenimiento y de comunicaciones electrónicas para operaciones bajo cualquier condición de tiempo. Su cercanía al Canal del Viento, entre Cuba y Haití le proporciona una ubicación estratégica para el control marítimo entre el Caribe y el Atlántico, cruce obligado de grandes mercantes y buques militares de gran calado.

Cinco: Curazao Y Aruba

Existe en CURAZAO una BASE NAVAL de EEUUAA, ubicada en el puerto de Willenstad, localizada en el centro Sur de la isla. Situación: 12°- 05,50 N y 68°, 50,03 W. Es la sede temporal de la IV flota de EEUUAA. EN ARUBA existe la BASE AÉREA REINA BEATRIZ. Situación: 12°- 34,14 N y 70°, 00,02 W. Posee pista de aterrizaje asfaltada con rampas de estacionamiento a ambos lados de esta y con hangares de mantenimiento; por el momento, sólo operan en ella aviones de reconocimiento.

Seis: Islas Turcas y Caicos, Bermudas y Bahamas

Existen instalaciones militares del imperio en las islas: Turcas y Caicos, Bermudas y Bahamas; de conformidad con el Artículo 73 de la Carta de las Naciones Unidas, estas les han sido entregadas al Reino Unido para su administración, llevar su economía y sus relaciones internacionales; sus magistrados son elegidos por Su Majestad la Reina de Inglaterra; en consecuencia, EEUUAA ha arrendado estas Bases a la Corona Británica. Su finalidad es la de controlar el bloqueo a Cuba.

Siete: Colombia

Existen siete (7) bases militares de EEUUAA en territorio colombiano: cinco (5) bases aéreas y dos (2) navales; a saber: BASE AÉREA de PALANQUERO: ubicada en el Magdalena medio y al Norte de Bogotá; entre Bogotá y Medellín, en el pueblo de la Dorada, Caldas, a orillas del Rio Magdalena. Su situación es: 5°-28,27 y 74°- 39,13 W. Es una de las bases estratégicas del imperio en el Continente. Tanto por la extensión y soporte de la pista, así como sus instalaciones de mantenimiento y comunicaciones nos permiten pensar que ésta es la base aérea más importante del imperio en nuestro continente. BASE AÉREA de APIAY (Luía F Gomez Niño). Está ubicada en Apiay, Villavicencio, El Meta Colombia. Su construcción, pistas, rampas y ubicación de sus hangares la hacen similar a Palanquero. Su situación es: 4°-04,45 N y 73°- 32,29 W. Posee dos rampas de estacionamiento, una a la izquierda de la cabecera 28, con 8 hangares para resguardar a aviones de caza en alerta, más cuatro hangares grandes. En el lado derecho de la pista se encuentra la rampa de estacionamiento más grande, con 5 hangares mayores. De ese mismo lado, se encuentran las instalaciones de viviendas para el personal y demás instalaciones administrativas. Esta Base y la de Palanquero son de un gran valor estratégico. BASE AÉREA de MALAMBO (MG. Alberto Pauwells Rodriguez). Es la sede del Comando Aéreo de Combate N° 3; está ubicada en los suburbios al Sur de Barranquilla. Su situación es: 10°-52,54 N y 74°- 46,53 W. Tiene una sola pista y otra de carreteo que va a todo lo largo de la pista. A la derecha de la cabecera Sur de la pista se encuentra la rampa militar, con hangares para resguardar los aviones de combate; allí se encuentran las instalaciones administrativas, de servicios y viviendas para el personal. Posee otra rampa al centro y lado derecho de la pista con instalaciones de mantenimiento. En este aeródromo opera el Aeropuerto internacional Ernesto Cortissoz. BASE AÉREA TOLEMAIDA: ubicada en Las Ceibas Colombia. Su situación es: 4°- 24,48 N y 74°- 64,59 W. Es una instalación que funge como fuerte militar y base aérea. Posee un helipuerto, una pista de aterrizaje y un Hospital Militar. En su parte Norte posee instalaciones de servicios y viviendas para el personal. Su función primordial es la de ser una base de entrenamiento. Esta base, junto con la de Palanquero y Apiay forman un círculo protector alrededor de Bogotá. Existen dos bases navales de EEUUAA en Colombia; a saber: BASE NAVAL DEL PACÍFICO, ubicada en la bahía de Málaga, en el Océano Pacífico. Su situación es 3°- 53,19 N y 77°- 19,22 W; y, LA BASE NAVAL DE CARTAGENA (Arc Bolívar). Ubicada al Oeste de la ciudad de Cartagena y frente a la Escuela Naval Almirante Padilla. Su situación es: 10°- 25,06 N y 75°- 32,01 W.

Ocho: Perú

BASE NAVAL DE IQUITOS: se encuentra situada en la rivera izquierda del Río AMAZONAS aguas abajo. Su situación es: 3°-43,25 S y 73°-09,49 W. Posee una pista de aterrizaje asfaltada, con rampa de estacionamiento de concreto y hangares de mantenimiento. Es una instalación aeronaval, que se ocupa de las comunicaciones electrónicas y el control del Río Amazonas. BASE NAVAL NANAY, ubicada a pocos kilómetros río abajo de Iquitos, posee puerto de embarque y atraque de embarcaciones de carga. Su situación es: 3°-40,08 S y 73°-14,40 W. Su misión principal es el control medio del Río Amazonas para su futura apropiación. Recuerden que en los colegios del imperio se les enseña a los alumnos que la Amazonia es territorio de EEUUAA.

Nueve: Paraguay

BASE AÉREA MARISCAL JOSÉ FELIX ESTIGARRIBIA: ubicada en la ciudad de su mismo nombre a 550 kilómetros al Nor- Oeste de la Asunción. Su situación es: 22° con 01 S y 60°- 38 W. Está en una posición estratégica equidistante entre Bolivia y Argentina, en pleno Chaco Boreal. Tiene una pista de aterrizaje de 3.800 metros de largo por 80 de ancho; es una de las pistas más grande de toda América Latina. Tiene capacidad para operar aviones como el B-52 o el Galaxy C-5. La base posee un enorme radar, sistema de aterrizaje nocturno y grandes hangares. El pacto para crear esta Base se celebró entre los Gobiernos de EEUUAA y Paraguay, fue firmado el 05 de mayo del año 2.006 y fue debidamente aprobado por el Senado de Paraguay, el mismo que se ha venido oponiendo sistemáticamente a la entrada de Venezuela al MERCOSUR.

Diez: Argentina

En artículo publicado en Aporrea, cuyo link es: www.aporrea.org/internacionales/n140795.html , denuncié la creación de una base aérea del imperio en el Aeropuerto de Resistencia, en la Provincia Del Chaco, aprobada, en primera instancia, por su Gobernador, y de la cual se guarda el más estricto silencio. También se maneja la noticia de que EEUUAA está negociando la construcción de una base aérea en La Tierra del Fuego. Igualmente existe la denuncia de que las Fuerzas Armadas de USA poseen oficinas en todas les sedes de los comandos de Fuerza de Argentina, tanto Aéreas, Navales y del Ejército, donde operan libremente agentes militares y de la CIA.

Todo esto nos indica que existe un gran interés del imperio de EEUUAA en la triple frontera entre Argentina, Paraguay y Brasil, que sin duda tiene que ver con el acuífero de Iguazú, el más grande del mundo. Recuerden que las próximas guerras de conquista van a ser por el preciado líquido, porque sin él no habrá vida sobre la tierra.

Como conclusión, voy a llamar la atención sobre algo que acaba de declarar a la prensa el Presidente Santos de Colombia, quien dijo “que los comandantes de Brigadas de EEUUAA, que estaban por llegar a Colombia, no darían instrucciones a los mandos de Colombia, sino que sería al revés”. Ahora bien, yo le pregunto al Presidente Santos, que diga cuantas Brigadas de soldados de EEUUAA están por llegar a Colombia; y, si tomamos en cuenta que una brigada tiene alrededor de dos mil hombres, entonces estaríamos hablando de un grupo numeroso de efectivos militares del imperio en nuestras fronteras, lo que debería ponernos en alerta de que algo se está cocinando entre el imperio y su principal colonia en Sur América. Ojo pelado para que no nos agarre por sorpresa, ya sabemos donde están sus instalaciones militares.

- Braulio Martínez Zerpa. Coronel en retiro de la Aviación Militar Bolivariana y abogado del pueblo.

http://www.aporrea.org/actualidad/a141481.html

http://www.alainet.org/active/53971

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El Comando Sur en Chile
Elsa M. Bruzzone , José Luis García

Presentamos a continuación una recopilación de la información sobre la presencia del Comando Sur en Chile realizada por los autores de este texto que pertenecen al Centro de Militares para la Democracia Argentina (CEMIDA).

Autoridades chilenas y norteamericanas inauguraron el 5 de abril el “Centro de Entrenamiento para Personal de Operaciones de Paz en Zonas Urbanas”, construido en el Fuerte Aguayo de Concón. Este emplazamiento militar, que imita una zona urbana con 8 modelos de edificios y tuvo un costo de 500.000 dólares, fue construido con el aporte proporcionado por el COMANDO SUR. “Este es el primer proyecto de su tipo que se levanta en Chile para apoyar la capacitación de personal encargado de ejecutar operaciones de mantención de la paz o de estabilidad civil”, informa el sitio web del consulado estadounidense. Imágenes obtenidas durante los recientes operativos realizados revelan gráficamente las actividades del ejercicio “PKO Américas Pro Mantenimiento de la Paz”. Dos de ellas muestran a la Capitán Nathalie Muñoz de las Fuerzas Especiales de Carabineros instruyendo a estudiantes sobre “tácticas policiales”. Otras imágenes grafican la reducción de civiles con el uso de armamento militar, de similares características a un escenario de “guerra interna”. Los civiles “capturados”, esposados y en formación, visten buzos y capuchas.

El origen del “Centro” debe buscarse en el Acuerdo de Cooperación firmado el 2 de septiembre de 2011 entre el Subsecretario de Defensa de Chile, Oscar Izurieta, y el Jefe del Comando Sur General, Douglas Fraser. Cabe recordar que este Comando tiene la misión de “controlar la estabilidad política de Sudamérica por medio de la INSTALACION DE BASES ESTRATÉGICAS en los países del sur y la instrucción militar de sus militares en la ex Escuela de Las Américas”, centro de formación castrense de pésima fama, que sigue funcionando en Fort Benning Georgia, EE UU. Allí se instruyeron militares latinoamericanos y caribeños en técnicas de tortura y amedrentamiento contra la población calificada como subversiva. En 2001, ante la presión internacional, cambió su nombre a “Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación de Seguridad”. En 2008, cuando Argentina, Venezuela y Uruguay ya habían cesado el envío de militares a dicha Escuela, Chile envió 195 efectivos de sus Fuerzas Armadas.

El “Acuerdo de Adquisición y/o Intercambio de Suministros y Servicios Recíprocos” firmado refuerza las relaciones de Chile con el Comando Sur y, de acuerdo a las explicaciones dadas, permite el despliegue de tropas estadounidenses en suelo chileno en caso de que “el Ejército chileno se viera sobrepasado por alguna situación de emergencia”. Por su parte el General Fraser añadió que “el Acuerdo es una célula de coordinación militar que no será permanente, pero tendrá protocolos de activación ante eventuales desastres naturales o cuando el Gobierno solicite ayuda internacional que incluya componentes militares”. Cabe acotar que la ciudadanía chilena no ha sido informada del contenido de estos acuerdos.

Lo acordado se enmarcó en el desarrollo de la III Conferencia de Defensa de Sudamérica (SOUTHDEC 2011) (Ver Anexo 1). Sus conclusiones sirvieron para fundamentar la instalación de la base, aparentemente, con fines humanitarios.
Para comprender mejor el marco de referencia en el que el Comando Sur pregona proteger los intereses del gobierno de los EE:UU en su “área de responsabilidad”, de México hacia el sur, implementando para ello programas y políticas para militarizar el Continente con el pretexto de hacer frente al narcotráfico y al terrorismo, es imprescindible conocer previamente el contenido del llamado SIAD (Sistema Interamericano de Defensa),cuya síntesis se podrá consultar en nuestra página Web www.cemida.com.ar , de próxima actualización.

Conviene recordar que la última actividad desestabilizadora conocida del Comando Sur fue el golpe de Estado al gobierno de Manuel Zelaya en Honduras en 2009. El entonces Presidente, secuestrado por militares, fue trasladado en un avión que aterrizó en la base militar estadounidense de Soto Cano, en el Departamento de Comayagua, centro de Honduras, que luego se desplazó a Costa Rica donde finalmente el mandatario fue exiliado. El hecho fue admitido por el Jefe del Comando Sur Douglas Fraser.

El Acuerdo firmado entre el Ministerio de Defensa chileno y el Comando Sur facilita que militares formados en la Escuela de las Américas, puedan intervenir en operaciones internas en un plan de contingencia como, por ejemplo, luego de un terremoto.

Pero la intervención militar en estas situaciones no ha terminado bien para la población civil. Basta recordar que durante el Estado de Sitio decretado después del 27 de febrero de 2010 fue asesinado en Hualpén por efectivos militares, Daniel Riquelme, hecho por el cual actualmente hay cinco infantes de marina procesados.

SOA Watch (Observatorio de la Escuela de las Américas), organización internacional con sede en Washington que denuncia las actividades de la Escuela de las Américas y exige su clausura inmediata, declaró con relación a esta nueva base militar que “es poco oportuno que las Fuerzas Armadas Chilenas, y menos las del Ejército de los Estados Unidos, ayuden en temas de emergencias porque, por su formación, ellos están preparados sólo para la guerra”. Además recordó que “hay muchas otras malas experiencias que prueban que cuando se usa a militares en conflictos internos, estos terminan asesinando a civiles”. Estos homicidios quedan además en la impunidad porque EE UU no ha aceptado la jurisdicción de la Corte Penal Internacional (CPI), cuya misión es juzgar los crímenes de guerra, genocidio y los de lesa humanidad.

El plan de instalación de la flamante base se inició cuando el Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alfredo Moreno, acompañó al Presidente Sebastián Piñera a la Cumbre Sobre Seguridad Nuclear que se llevó a cabo en Washington. Allí se firmó una Carta de Intención en materia de cooperación entre el Gobierno de Chile y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de EE UU (FEMA). La declaración conjunta, válida por cinco años, permitirá a Chile y EE UU iniciar un proceso de intercambio de experiencias e información con el fin de promover la cooperación en el manejo de emergencias. Según el Ministro Moreno, gracias a este Convenio “Podremos conocer el marco jurídico organizacional de la entidad, sus atribuciones, metodología y mecanismos de alerta temprana, prevención, mitigación y reconstrucción en materia de catástrofe”. Con este enmascaramiento la Base Militar ya está en funciones fundamentando además su instalación en las conclusiones obtenidas en la III Conferencia de Defensa de Sudamérica “ SOUTHDEC 2011” tal como se estableció en el Anexo 1 anteriormente nombrado.

Ante estos hechos organizaciones chilenas comunicaron a la opinión pública:

1. Las organizaciones abajo firmantes rechazamos categóricamente que en el país, con autorización del gobierno de Sebastián Piñera, se haya instalado en el Fuerte Aguayo, en Concón, una base militar de los EE UU.

2. Este emplazamiento “imita una zona urbana, con 8 modelos de edificios, fue construido con un aporte de casi 500 mil dólares proporcionados por el Comando Sur de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos” bajo la denominación de que sirve para “ejecutar operaciones de mantención de la paz o de estabilidad civil”, según indica la misma Embajada norteamericana.

3. Esta base militar de EEUU viola nuestra soberanía al permitir operar a fuerzas militares de otra nación en nuestro territorio.

4. Este Acuerdo insiste en la lógica que las Fuerzas Armadas deben intervenir en conflictos sociales o “estabilidad civil” lo que renueva la práctica de la Doctrina de la Seguridad Nacional que potenció la creencia que existe un “enemigo interno” que las FF AA deben combatir.

5. Por tal razón rechazamos categóricamente este entrenamiento para los soldados de América Latina y de Chile. La democracia se defiende con democracia, con cooperación, y no con la punta de un fusil como insistentemente EE UU promueve.

6. Rechazamos este entrenamiento además porque EE.UU no tiene calidad moral para enseñar “Operaciones de Paz” cuando ha promovido golpes de estado, financiado operaciones de desestabilización a países hermanos y promovido la guerra en el mundo. No olvidamos que el 2009 se utilizó la Base Soto Cano en Honduras, con personal militar de EE UU, para concretar el golpe de estado al Presidente Manuel Zelaya.

7. EE UU fue responsable del golpe de estado en Chile y del entrenamiento de los peores violadores de los derechos humanos de nuestro país los que fueron “educados” en la tristemente recordada Escuela de las Américas. No olvidamos, no perdonamos a los que financiaron, armaron, prepararon, a los asesinos de nuestro pueblo.

8. Por todo lo anterior, exigimos a las autoridades el fin inmediato de esta base militar de los EE. UU de nuestro territorio y el retiro de su personal ahora.

FIRMADO POR: Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos de Santiago, Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos de Valparaíso, Agrupación de Familiares Ejecutados Políticos de Talca, Agrupación de Familiares Ejecutados Políticos de Temuco, Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos y Detenidos Desaparecidos de Iquique.

Estas declaraciones tuvieron lugar en el contexto de una manifestación social frente al cuestionado recinto, conocido como Fuerte Aguayo y ubicado en la Comuna de Concón, región de Valparaíso, unos 120 kilómetros al oeste de Santiago. La acción de protesta coincidió ese día con la visita del Secretario de Defensa norteamericano, Leon Panetta.

De hecho, el titular del Pentágono, ex Director de la Agencia de Inteligencia norteamericana (CIA) no pudo evitar el espinoso tema y en rueda de prensa ofrecida dijo que la base de Concón es un “Centro de Entrenamiento” operado por el gobierno de Chile para Operaciones de Mantenimiento de la Paz; y agregó: "Hay 12 países participando en este esfuerzo de capacitación, de formación de efectivos para las Operaciones de Paz" (se refería a la SOUTHDEC III, ya nombrada) y si reconoció que Washington "está brindando apoyo a esto, pero es absolutamente un esfuerzo realizado por Chile".

Sin embargo, los representantes de las organizaciones de defensa de los derechos humanos alertaron que en el Fuerte Aguayo se aplica "la lógica del enemigo interno" en los entrenamientos observados. La ya instalada polémica por esta base en Chile, escaló en las redes sociales al conocerse que en los ejercicios también participaron las Fuerzas Especiales de Carabineros, según las fotografías publicadas en el sitio de difusión de informaciones del Comando Central del Ejército de EE UU.

Asimismo, en algunas imágenes de video, aparecen efectivos de la Policía de Investigaciones participando de la misma instrucción. También alarmó la apariencia con la que se presentaban a los “civiles” que enfrentan a los uniformados: jóvenes con buzos, jeans, poleras y la tradicional “pañoleta palestina” con que algunos aparecen encapuchados, que hicieron de inmediato recordar los enfrentamientos entre carabineros y manifestantes durante las actuales movilizaciones estudiantiles.

Por si quedan dudas el Comandante en Jefe del Ejército Chileno, Juan Miguel Fuente Alba, señaló la necesidad de un análisis “relacionado con los eventuales roles que podrían asumir las Fuerzas Armadas y el Ejército en particular, dados los complejos y actuales escenarios que se generan en el ámbito de la seguridad, al momento de preservar los valores, intereses y bienes que la propia sociedad busca cautelar”. Y agregó que “podrían surgir nuevas responsabilidades que deberían estar claramente identificadas, comprendidas e implementadas por el Ejército”. Todo ello hace alusión a responsabilidades relacionadas con la necesidad de hacer frente a las llamadas “nuevas amenazas”, según publicó el sitio del Ejército.

Quizá las nuevas “amenazas” puedan llegar de la mano de “terroristas” provenientes de la Isla de Pascua o de “narcotraficantes” operando desde la Isla de Juan Fernández. Si así fuera todo queda explicado. Lo que no queda explicado es por qué la Base mira hacia el oriente, donde acaba de quedar frustrado el intento del Comando Sur de operar otra Base de “Apoyo Humanitario” en el aeropuerto argentino de Resistencia (Provincia del Chaco).

ANEXO 1

III CONFERENCIA DE DEFENSA DE SUDAMÉRICA-SOUTHDEC 2011

Desde el 30 de agosto al 1 de septiembre de 2011, se desarrolló la III Conferencia de Defensa de Sudamérica, SOUTHDEC 2011 en la cual participaron : el Jefe del Estado Mayor Conjunto Chileno, General de División Hernán Mardones , el Jefe del Comando Sur de los Estados Unidos General Douglas Fraser, el Jefe del Estado Mayor Conjunto de las FF AA de Argentina Brigadier General Jorge Alberto Chevalier, el Comandante en Jefe de las FF AA de Bolivia Almirante Armando Pacheco Gutiérrez, el Jefe del Estado Mayor Conjunto de las FF AA de Brasil Mayor Brigadier Mendes, el Comandante General de las Fuerzas Militares de Colombia Almirante Edgar Augusto Cely Nuñez, el Jefe del Comando Conjunto de las FF AA de Ecuador General Luis Ernesto González Villarreal, el Secretario de Marina de México Almirante Mariano Francisco Saynez Mendoza, el Viceministro de Seguridad Pública de Panamá Sr. Alejandro Garuz, el Jefe del Estado Mayor de las FF AA de Paraguay General Jorge Francisco Ramírez Gómez, el Jefe del Comando Conjunto de las FF AA de Perú General Luis Howell Ballena, el Jefe del Estado Mayor Conjunto de Uruguay General José Bonilla Irigoyen y el Jefe del Estado Mayor de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana Mayor General Henry Rangel Silva. Además, participaron en calidad de Observadores el Comando Norte de EE UU (USNORTHCOM), la Junta Interamericana de Defensa (JID) y el Centro de Estudios Hemisféricos de la Defensa (CHDS). La “crema” estrictamente castrense regional.

Esta Conferencia tenía como objetivo aparente generar espacios que permitieran a los Jefes militares discutir temáticas que inciden directamente en la Región, logrando con ello incrementar los niveles de entendimiento, amistad y cooperación en el ámbito de la Defensa, pero la realidad demostró que sus conclusiones, llenas de lugares comunes, sirvieron de fundamento para que los EE UU, con la complicidad del gobierno de Piñera, instalara otra Base Militar del COMANDO SUR en territorio Sudamericano.

TEMA Y DEBATES DE LA CONFERENCIA: El tema global de la Conferencia fue el de Asistencia Humanitaria y Respuesta a Desastres (AHRD), como seguimiento de la Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas (CDMA) celebrada en Bolivia en 2010. Una de las declaraciones de CDMA IX insta a los países miembros a analizar una propuesta titulada “Fortaleciendo las asociaciones en apoyo de la asistencia humanitaria y ayuda en caso de desastres naturales”, tema de competencia de las autoridades civiles y no las militares.

Las presentaciones se centraron en las experiencias y lecciones emanadas de recientes desastres naturales ocurridos en Chile y Haití, y cada participante proporcionó una breve reseña de perspectivas nacionales sobre el tema de la ayuda humanitaria. El Ministro de Defensa de Chile Andrés Allamand, pronunció una alocución de apertura en la que expuso un panorama del desarrollo de la “Estrategia Nacional de Seguridad y Defensa de Chile” que responde a las amenazas tradicionales y no tradicionales, en el contexto del entorno de seguridad multidimensional en evolución descripto en la conferencia especial de la OEA sobre Seguridad Hemisférica celebrada en 2003.

Utilizando lecciones emanadas de la respuesta al terremoto ocurrido en Haití el año pasado, el General Fraser, Jefe del Comando Sur de EE UU, destacó la necesidad de una mejor coordinación entre las fuerzas militares y de defensa nacionales y la continua necesidad de mejorar los niveles de preparación a través de planificación y entrenamiento conjuntos. Reiteró la necesidad de responder a las resoluciones de la CDMA haciendo un llamamiento a la creación de ”una plataforma de tecnología común para el intercambio de información y la creación de un mecanismo tal como la Célula de Colaboración para Asistencia Militar cuando sea necesario para dar respuesta a desastres”. Eufemismo que escondía y abría el camino a la resolución principal ya acordada.

La conferencia brindó una oportunidad para realizar una serie de reuniones bilaterales de representantes de la JID (Junta Interamericana de Defensa) con altas autoridades militares y de defensa de Chile, Brasil, Uruguay, Perú, Ecuador y México, así como con el Comandante de SOUTHCOM, el Embajador canadiense ante Chile y, finalmente, una sesión de 90 minutos de duración con el Subsecretario de Defensa de Chile, Oscar Inzurieta. Durante esas sesiones se analizó la situación actual de la JID y la necesidad de que recuperara una posición más adecuada dentro de la OEA y del SIAD.

EN CONCLUSIÓN: SOUTHDEC III fue una Conferencia que sirvió para llevar adelante trabajos e ideas en respaldo de la CDMA 2012. Una de ellas, fuera de agenda, consistió en tomar sus conclusiones como fundamento para el establecimiento de la nueva Base Militar del COMANDO SUR en la Comuna de CONCON, Región de Valparaíso, ubicada a 120 Km de Santiago de Chile, tal como se expresa en su acta fundacional.

La principal enseñanza que se obtiene de estos asuntos es que no se debe permitir que el personal militar quede involucrado en el tratamiento de temas que no sean los estrictamente castrenses y que si bien la ayuda humanitaria es un tema atrapante, su consideración y resolución es absolutamente civil y el sector militar sólo debe cumplir las misiones subsidiarias que le dicte el poder político correspondiente. Para el caso de que se intente burlar la buena fe de su asistencia a la reunión, las instrucciones deberían ser el inmediato abandono de ella para no avalar con su presencia desviaciones doctrinarias como las señaladas.

http://www.alainet.org/active/54535&lang=es

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