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sábado, 20 de octubre de 2012

Geopolítica Hídrica: La Guerra del Agua




Notas sobre Geopolítica Hídrica.
La Guerra del Agua

El agua brota como la mayor controversia geopolítica del siglo
XXI. La instalación de bases militares cerca de los más grandes yacimientos acuíferos ya es una señal de alarma.

La Tierra se agrieta. La sequía castiga al Norte opulento y atormenta a los pobres de la India, México, Jordania o Etiopía. Europa refleja su preocupación. "Francia tiene sed", tituló Le Figaro el lunes pasado. Alemania perdió el 80% de sus plantaciones. España protesta por los cortes energéticos. La Unión Europea admite la pérdida de 5.700 millones de dólares por las cosecha malogradas y porque con el Danubio, el Rin y el Elba semisecos no se puede transportar mercadería.

Es por el agua, un bien escaso y mal repartido. En Etiopía la sequía produce una noticia desgarradora: "Sema Kedir, madre de tres niños, decidió suicidarse colgándose de un árbol. La explicación del enigma estaba cerca, en un pote de agua quebrado. Ella estaba a punto de terminar una caminata de 12 kilómetros desde el pozo más cercano cuando un accidente la dejó sin el suministro de agua de sus hijos para los próximos dos o tres días. La historia de Kedir es la de 1.200 millones de personas en el mundo que no tienen acceso a agua potable", escribió, en junio pasado, el corresponsal de la BBC en ese país.

Es un bien tan precioso que ha pasado necesariamente a ser objeto de controversia política. Hay quienes pugnan para que se lo considere un bien social, un patrimonio de todos. En cambio otros, defienden que sea privado. Es que para la ley del mercado nada puede haber más atractivo ni codiciado que un recurso imprescindible y escaso como el agua. En esa tensión, nació una frase que despierta temor. "Las guerras del siglo XXI serán por el agua" dijo Ismael Serageldin, ex directivo de la Sociedad Mundial del Agua, una alianza de corporaciones internacionales dedicadas a ese negocio y a impulsar la privatización del servicio público del agua en distintos países. Serageldin fue también ex vicepresidente del Banco Mundial, otra entidad muy vinculada a la privatización del agua, con prácticas, a veces, non sanctas, como pasó con Aguas Argentinas.

No bien empezado el siglo XXI, el temor creció y se hizo claro: si la ONU profetiza que en 2025 la demanda de agua potable será el 56 por ciento más que el suministro, quienes tengan esos recursos podrían ser blanco de un saqueo forzado.

En ese contexto, de todos los escenarios posibles, los especialistas eligen dos. Uno, la apropiación territorial a través de compras de tierras con recursos naturales o �a futuro y en la peor de las circunstancias� no se descarta una invasión militar (¿apuntaría a eso la frase de Serageldin?)

Esta hipótesis traza un paralelo con la última guerra en Irak y la actual apropiación de las grandes petroleras estadounidenses de la riqueza iraquí. El escritor Norman Mailer agregó algo más: "La administración de George W. Bush no fue sólo a Irak por su petróleo sino por el Eufrates y el Tigris, dos ríos caudalosos en una de las zonas más áridas del planeta".

El segundo escenario ya está en marcha: es la privatización del agua. En los últimos 10 años las grandes corporaciones, llamados también los "barones del agua", han pasado a controlarla en gran parte del mundo y se calcula que, en 15 años, unas pocas empresas privadas tendrán el control monopólico de casi el 75% de ese recurso vital para todos.

La supuesta escasez de agua dulce es el principio rector de ese gran negocio: represas, canales de irrigación, tecnologías de purificación y de desalinización, sistemas de alcantarillado y tratamientos de aguas residuales y ciertamente, según los datos del Instituto Polaris de Canadá (www.polarisinstitute.org), el embotellamiento del agua, un negocio que supera en ganancias a la industria farmacéutica.

Los zares del agua

Las grandes corporaciones no son muchas. Las francesas Vivendi y Suez (clasificadas en los puestos 51 y 99 respectivamente en el Global Fortune 500 de 2001). La alemana RWE (en el puesto 53), que adquirió dos importantes empresas de agua, Thames Water en el Reino Unido y American Water Works, en Estados Unidos. También están la francesa Bouygues (a través de su empresa de agua SAUR) y el gigante de la construcción en EE.UU. Bechtel (a través de sus filiales United Utilities e International Water).

Según el Instituto Polaris, el Banco Mundial juega también un papel clave. Primero fomentando las privatizaciones, luego prestando dinero para las "reformas en el sistema de agua", después invirtiendo (como en Tailandia donde el BM fue el mayor inversionista con 225 millones de dólares) y finalmente como juez en caso de reyerta entre los inversionistas y los Estados. Este manejo viciado de irregularidades tuvo un papel crucial en la privatización del agua en Argentina, un escándalo que explica con gran solvencia el libro Crónica de una sumisión anunciada (Siglo XXI) de Daniel Aspiazu y Martín Schorr.

Este segundo escenario está jugando actualmente su batalla más decisiva. El campo de lucha son la Organización Mundial de Comercio (OMC) y el ALCA como extensión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA). La pugna es entre quienes creen que el agua debe ser considerada un commodity o bien comerciable (como el trigo o el café) y quienes dicen que es un bien social relacionado con el derecho a la vida. Los alcances de la soberanía nacional y las herramientas legales son también parte del combate.

El caso de la Columbia Británica (Canadá) puede ser, en ese sentido, paradigmático. Cuando por razones de Estado el gobierno canadiense suspendió la exportación de agua en gran tonelaje desde esa zona hacia la sedienta California, la compañía Sun Belt Inc. (de Santa Bárbara, EE.UU.) demandó a Canadá amparada en una de las cláusulas del NAFTA.

Sudamérica: ejércitos y agua

La investigadora mexicana Ana Esther Ceceña (profesora de la Universidad Nacional de México y miembro fundador del grupo de Trabajo Economía Internacional de CLACSO), afirma en su libro La guerra infinita, hegemonía y terror mundial (Clacso) que existen fuertes intereses económicos ligados a la puesta en marcha del ALCA y a la obtención de recursos naturales valiosos. "La Triple Frontera �escribió� funciona como llave de acceso político y militar a la región amazónica; es una frontera que comunica a dos de los países más importantes de América del Sur y está en un lugar rico en biodiversidad (...) y con mucho agua que puede ser una buena fuente de energía eléctrica".

En su investigación señala la unión de los yacimientos naturales más importantes de la región y de los lugares de mayor despojo y efervescencia social con las bases o sitios de prácticas militares norteamericanas.

En la Argentina, el Centro de Militares para la Democracia, a través de una investigación realizada por la profesora Elsa Bruzzone, llegó a una preocupante conclusión: "La cíclica presencia del Comandante del Ejército Sur de EE.UU. en la Triple Frontera, las declaraciones del Departamento de Estado y los rumores de que allí habría terrorista tiene un objetivo: el control del Sistema Acuífero Guaraní (SAG), un verdadero océano de agua potable subterráneo que tiene allí su principal punto de recarga", dijo a Zona el presidente del Cemida, coronel Horacio Ballester.

El acuífero tiene 132 millones de años. Empezó a nacer cuando Africa y América estaban todavía unidas. Su extensión tiene las típicas dimensiones gigantescas del continente americano: 1.190.000 kilómetros cuadrados, una superficie mayor que la de España, Francia y Portugal juntas. Se lo llama también el Gigante del Mercosur, porque este inmenso reservorio de agua pura se extiende desde el pantanal en el norte de Brasil, ocupa parte de Paraguay y Uruguay y llega hasta la pampa argentina. Una fortuna. Incluso hay quienes creen que, a enormes profundidades, el acuífero está conectado con los lagos patagónicos.

El volumen total de agua almacenada es inmenso: 37.000 kilómetros cúbicos (¡donde cada kilómetro cúbico es igual a 1 billón de litros!). Pero el volumen explotable hoy es de 40 a 80 kilómetros cúbicos por año, una cifra equivalente a 4 veces la demanda total anual de la Argentina.

En Brasil también desconfían. Marco Aurelio García, brazo derecho del presidente Lula en temas internacionales, dijo hace un año atrás a Zona sobre la Triple Frontera:

"Periódicamente se busca crear un clima de histeria ¿Por qué tanta insistencia?". Pero las sospechas del Cemida no sólo apuntan al riesgo de una ocupación militar del ejército norteamericano en la Triple Frontera ("justificado con falsas denuncias de terrorismo", otro paralelo con Irak, donde supuestamente había armas de destrucción masiva que nunca se hallaron) sino a otro plan. "EE.UU. puso al BM y a la OEA al frente de un proyecto que busca detectar la magnitud del recurso, asegurarse su uso de manera sustentable, evitar la contaminación y mantener un control permanente hasta cuando lo considere conveniente. Se destinaron para este plan 26.760.000 dólares", dicen.

"Esto era investigado por universidades argentinas, brasileñas y una uruguaya", continuó Ballester. "Pero en 1997 los cuatro gobiernos del Mercosur aceptaron un proyecto donde el Global Enviroment Facility (Protección del Medioambiente Global, GEF en inglés), la OEA y el Banco Mundial gerenciaban la investigación. Cuenta con el apoyo financiero de Vigilancia Geológica Germana (BGR) y el programa Asociado del Agua de los Países Bajos (BNWPP). ¿Qué interés tienen norteamericanos, alemanes y holandeses en el acuífero?", se pregunta Ballester quien además se queja de que los gobiernos mercosureños no hayan consultado sobre temas tan importantes a los ciudadanos.

El geólogo brasileño Luiz Amore, secretario general del proyecto aclaró a Zona esas dudas. "Nuestras universidades no tienen ni el dinero ni la tecnología para realizar estos estudios", dijo en una entrevista telefónica desde Montevideo, donde está la sede del "Proyecto para la protección ambiental y el desarrollo sustentable del Sistema Acuífero Guaraní".

Amore es el secretario general de un consejo que integran doce personas, tres de cada país del Mercosur. "Es importante que quede claro �continuó�. Por falta de dinero las universidades buscaron apoyo. El aporte viene del GEF, un fondo donde todos los países del mundo ponen dinero para desarrollar estudios y proyectos ambientales. Nosotros presentamos un muy buen proyecto y fue aprobado lo que significa que el dinero que alguna vez nuestros países pusieron en ese fondo vuelve a nosotros. El BM maneja el aporte. Es como el operador de cuenta de un banco".

Sobre la presencia de agencias alemanas y holandesas Amore responde: "Aportan su conocimiento científico técnico". Y sobre la escasez del agua en el futuro asegura: "El agua no se acaba. Tenemos las lluvias. Estamos en países tropicales o subtropicales. Pero si no se cuida, si hay una industrialización sin protección del medio ambiente si contaminamos a una velocidad mayor de lo que la naturaleza puede sanear, entonces sí va a escasear el agua". Y los costos de saneamiento son tan elevados que sólo van a poder ser pagados por los ricos, aseguró.

De acuerdo a lo que actualmente se conoce, el agua del SAG tiene excelente calidad y buena presión de surgencia, de manera que realizada una perforación, cuando se alcanza la profundidad del acuífero el agua se eleva naturalmente y en muchos casos emerge sobre el nivel del suelo; las temperaturas, producto de las profundidades alcanzadas (por gradiente geotérmico), van desde los 33ø C a los 65ø C. "Esta es una energía que puede ser aprovechada en la industria y en el turismo pero si la usamos indiscriminadamente sin dar tiempo a que la Tierra la caliente, nos quedamos sin nada".

La "sobornización"

De la privatización del agua (una vía sigilosa de control del recurso) en los 90, el de Argentina fue un caso modelo. Obras Sanitarias de la Nación era un empresa de 554 millones de dólares de ingreso anual que funcionaba bien (el año anterior a ser privatizada había tenido superávit). Sin embargo por presión del Banco Mundial se dio en concesión por 30 años gratis.

El consorcio ganador prometió, a cambio, ofrecer la menor tarifa y emprender un plan de inversiones y mejoras.

Aspiazu y Schorr enumeran algunas transgresiones casi escandalosas. Las tarifas, por ejemplo, habían tenido cuatro aumentos antes de la privatización (54% en 1991; 18% de IVA en 1992 y 8% en 1993). Y no fue suficiente. Sólo 8 meses después de privatizada, Aguas Argentinas pidió una "revisión extraordinaria" de tarifas. Resultado: a lo largo de la concesión hubo un 54% de aumento y, considerando el deterioro salarial, el "incremento real de la tarifa media ha sido de 187%", dicen los autores mencionados.

Las inversiones y mejoras, como las plantas de tratamientos de aguas servidas, casi no existieron. Aspiazu y Schorr recurren al Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, para explicar el fenómeno. "El Banco Mundial daba a los gobiernos un plan de cuatro pasos. El Paso uno era la privatización o más precisamente la sobornización. Los dirigentes locales, usando como excusa "las exigencias del FMI", liquidaban alegramente sus empresas de agua y electricidad. Podías ver cómo abrían los ojos por una comisión del 10% pagada en cuentas suizas", dijo en una entrevista con el periodista Greg Palast.

En el sitio del BM (www.worldbank.org) figura cómo entre 1990 y 2002 hubo 276 préstamos por "suministros de agua". En la tercera parte de ellos, el banco requirió la privatización del sector antes de desembolsar los fondos (www.icij.org).

En el caso argentino, tras la sugerencia, el BM aprobó un préstamo de 300 millones de dólares: un tercio fue para "la reforma o modernización" de ese sector. Pero, además de acreedor, el BM se constituyó en socio del consorcio ganador liderado por la francesa Suez. La Corporación Financiera Internacional (brazo inversor financiero del BM) tiene un 5% de acciones. Finalmente, el banco podría ser juez y parte ya que la empresa podría demandar al Estado argentino y someter el caso al arbitraje internacional del CIADI, donde el BM tiene fuerte injerencia.

Cargada de simbolismos a lo largo de toda la historia, atada a lo más atávico de nuestra especie, el agua será sin duda el bien más discutido de este siglo. Todavía estamos a tiempo de no dilapidarla.

"La gallina de los huevos de oro"

La investigación sobre el Sistema Acuífero Guaraní (SAG) estuvo, hasta 1997, a cargo de la Universidad de Santa Fe y Buenos Aires, de la de Uruguay y de varias universidades públicas brasileñas.

La investigación sobre el Sistema Acuífero Guaraní (SAG) estuvo, hasta 1997, a cargo de la Universidad de Santa Fe y Buenos Aires, de la de Uruguay y de varias universidades públicas brasileñas. Pero en 1997 pasó a ser parte de un proyecto financiado por el Banco Mundial y todo se tiñó de sospechas. Para aclararlas, el secretario general del Proyecto, Luiz Amore, ingeniero geólogo y ambiental de la Universidad de San Pablo, habló claramente con Zona.

-Las universidades iniciaron los estudios pensando en el petróleo. No había. Pero se encontró, a mil metros de profundidad, agua caliente de buenísima calidad y de gran poder energético para la industria. O sea, que para estudiar el acuífero era necesario hacer pozos y se necesitaban inversiones. Los propios gobiernos y universidades buscaron al Banco Mundial para tener apoyo financiero. Pero se trata de dinero del Fondo Mundial para el Medio Ambiente. Todos los países colaboran con ese fondo de modo que, en realidad, es un dinero que vuelve. Nosotros presentamos un buen proyecto y nos lo aprobaron.

-¿El proyecto permite que exploten esas riquezas entidades privadas o empresas extranjeras?

La idea actual no tiene nada que ver con el uso privado del acuífero sino con desarrollar un mecanismo de gestión entre los cuatro países del Mercosur. Colaboran entidades con mucha experiencia y una tecnología más desarrollada como Vigilancia Alemana Geológica o Programas asociados de Aguas de los Países Bajos. Eso no hace que el recurso les sea transferido ni que haya una pérdida de la soberanía nacional. En el futuro serán los gobiernos los que decidan si esas riquezas serán explotadas por empresas públicas o privadas.

-Hoy en el mundo hay miedo por la política de avasallamiento de EE.UU. ¿No pasará con el agua lo mismo que con la Amazonia? Hay quienes sospechan que detrás de las críticas al descuido brasileño y a la presión por hacerla un patrimonio mundial está la codicia por quedarse con sus riquezas.

-Exacto. Por eso primero hay que conocer el acuífero, luego difundir ese conocimiento. Es importante la educación y la participación pública. Es importante que haya conciencia de lo que tenemos y no matar la gallina de los huevos de oro. Brasil todavía no tomó conciencia de lo que tiene con la Amazonia y no cuida el medio ambiente. Con esto es igual. Nuestro proyecto estudia el mejor manejo de esos recursos y los marcos legales para preservar mejor el agua. Por ejemplo, si la industria del turismo usa aguas calientes y no da tiempo a la naturaleza para calentarla, se acabará. Para un mejor control, el Consejo Superior de Dirección del Proyecto tiene tres representantes de cada país (uno del área de Recursos Hídricos, otro de Medio Ambiente y otro de Cancillería).

-Hay investigaciones universitarias que vinculan esa riqueza con la proximidad de bases militares de EE.UU.

-Ese es un tema de los gobiernos. Nosotros estamos comprometidos con nuestra región y conocemos la versión pero nuestro trabajo es técnico.

Los secretos empresarios del "informe Camdessus"

En marzo pasado, un panel de 30 especialistas presentó en Japón una propuesta para facilitar el acceso al agua de millones de personas en el mundo. El nombre del documento, Financiando agua para todos, no traduce precisamente un espíritu sensible. Para sus detractores, ya el origen del documento es sospechoso. Ocurre que el presidente del panel era Michel Camdessus, ex director del Fondo Monetario Internacional, actual director honorario del Banco de Francia y reconocido lobbista de la industria del agua.

La principal preocupación que se desprende del "informe Camdessus" es que las empresas privadas están cada vez menos interesadas en invertir en los sistemas de agua, sobre todo en los países en desarrollo. El caso Argentina (caso testigo según las ONG combativas, caso "castigo" según los empresarios) fue la luz roja que advirtió el abanico de riesgos a los cerebros de las finanzas hídricas. El informe enfatiza la baja tasa de recuperación de inversiones y señala que este fenómeno se da porque el tipo de cambio en los países beneficiarios afecta el financiamiento.

El panel dirigido por el ex hombre fuerte del FMI fue una iniciativa conjunta de las siglas que dominan la industria, entre ellos el Banco Mundial, el Consejo Mundial del Agua y la Sociedad Mundial del Agua. El polémico documento pone el acento en los problemas que les genera a las empresas lo que llaman la "interferencia política" en la determinación de las tarifas. Entre líneas, debe leerse la preocupación despertada por la pacificación argentina, pero también por los levantamientos sociales como los de Cochabamba, en Bolivia, que terminaron con un muerto y con la salida del Altiplano de la empresa Bechtel y sus tarifas dolarizadas.

En los países en desarrollo, hoy el gasto en nueva infraestructura para el agua es de U$S 80.000 millones y el "informe Camdessus" asegura que el dinero que se necesita para reducir a la mitad para el año 2015 el número de gente sin acceso al agua (180 mil millones de dólares) nunca podrá salir de las arcas oficiales, por lo que insiste en el rédito de las llamadas PPP, sociedades mixtas entre el capital privado y el capital público (la sigla es en inglés).

"No estamos en contra de tal o cual párrafo del Informe Camdessus", dijo en el Foro del Agua de Kyoto el activista boliviano Pablo Solón, "estamos en contra del corazón del informe, porque, precisamente, no tiene corazón". Para la militancia del agua, que cree que el acceso al agua no es una necesidad sino un derecho humano, el informe de Camdessus, en el que participaron las mayores empresas del rubro (como las francesas Suez y Vivendi y la alemana RWE) no fue una sorpresa.

"El informe es una receta para la privatización del agua", acusó Vandana Shiva, una militante ecologista india. "Es un pretexto para permitirle a las compañías transnacionales ingresar en los servicios de agua con condiciones favorables como las garantías cambiarias y salvaguardas de riesgos para los inversores".

Hoy son 300 millones de personas las que en el mundo pagan por recibir agua en sus canillas; a principios de los 90, eran 51 millones. El imperio del agua mueve unos U$S 800 mil millones al año, maneja apenas el 5% del agua dulce del mundo, pero va por más. Para eso, entre otras estrategias, las empresas del sector vienen trabajando duro para lograr la inclusión del agua potable en las negociaciones del AGCS (Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios) de la Organización Mundial de Comercio.

El origen de esta posible mercantilización oficial del agua hay que rastrearlo en noviembre de 2001, cuando los recursos naturales, igual que la salud y la educación, comenzaron a ser objeto de negociaciones en la OMC. La meta final es la liberalización de los servicios públicos para el 2005. Esto, que suena árido y hasta aburrido, puede simplificarse: lo que hasta ahora era regulado por los estados, pasará a ser mercado de libre comercio.

La liberalización del AGCS busca garantías como la eliminación de cualquier medida gubernamental que pueda favorecer a un proveedor nacional frente a un extranjero, por ejemplo, y también -sugestivamente-, terminar con los monopolios públicos.

Mientras tanto, la Unión Europea (líder en el rubro) ya inició contactos para favorecer el ingreso de sus talentos hídricos en todos los mercados. Fragmentos de un documento confidencial y un importante intercambio de e-mails que se filtraron a la prensa recientemente advierten que la UE ya solicitó a 72 países la apertura de sus mercados de agua a compañías privadas. A este tipo de contacto secreto e insistente, las ONG que se oponen a la mercantilización del agua lo llaman presión.
http://www.visionesalternativas.com/militarizacion/articulos/agua/12.htm


Militarización
La Triple Frontera y la militarización de la zona

En los últimos años, el cono sur latinoamericano está siendo presionado por la diplomacia estadounidense para que los gobiernos de Uruguay, Argentina y Brasil, pero también por extensión a Uruguay, ejerzan un mayor control en las zonas de “Triple Frontera” entre los tres primeros y los tres últimos, donde, según sus propios informes de inteligencia, existirían posibles “células durmientes” del terrorismo yihadista internacional.

Por supuesto, para algunos países como Argentina, el temor a posibles atentados no es infundado, si recordamos que dicho país sufrió en 1992 y 1994 dos grandes atentados, uno contra la Embajada de Israel y otro contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) dejando mas de cien muertos y cuatrocientos heridos, un hecho que los argentinos no están dispuestos a olvidar.[1]

Además, esta situación, unida a otros factores relacionados con actividades ilegales como el narcotráfico y el comercio de armas, ha hecho elevar considerablemente la presencia de efectivos de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado de los países implicados en sus respectivas fronteras[2]. A esto hay que añadir el alarmismo producido por los medios de comunicación, el cual ha contribuido a deteriorar la imagen de las regiones limítrofes perfilándola como un lugar peligroso, hostil, incontrolado y preferiblemente a evitar por el resto de sus compatriotas. Una “ultima frontera llena de peligros” muy atractiva para las grandes producciones de ficción hollywoodiense como la que planea realizar la cineasta Katherine Bigelow, autora del famoso film “En tierra hostil”.[3]

Así pues, cediendo a esas presiones, desde 2001 varias naciones latinoamericanas están permitiendo el envío y presencia de tropas militares estadounidenses en su territorio nacional para contribuir a garantizar la seguridad en la zona dentro del marco de la llamada “guerra contra el terror” iniciada por EEUU durante la administración de George W.Bush.[4]

El control del agua: El Acuífero Guaraní

Sin embargo, detrás de esta presencia militar subyace, según investigaciones del Centro de Militares para la Democracia Argentina (CEMIDA), un interés por parte de los EEUU de controlar el Sistema Acuífero Guaraní (SAG), uno de los depósitos de agua dulce mas grandes del planeta (aproximadamente 1.200.000 km²)[5] que discurre a nivel fluvial y freático a lo largo de las fronteras de Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay.[6]




Para los investigadores del CEMIDA, como la Profesora Elsa Bruzzone y los Coroneles José Luis García y Horacio Ballester, las características de la región la convierten en una zona de considerable riqueza en recursos.
“Tomando como núcleo central el lugar llamado “Tres Fronteras”‘ donde limitan Argentina, Brasil y Paraguay, y sin otro objetivo que dar un panorama general de la zona, la sensación dominante de un observador es la de encontrarse en el reino de las aguas fluviales. La magnitud del río Paraná en la zona de su confluencia con el Iguazú, potenciado inmediatamente al norte por la enorme represa de Itaipú con sus ensordecedores vertederos y engalanado hacia el este por las portentosas Cataratas del Iguazú, nos obliga a pensar en la enorme riqueza que constituyen las aguas de superficie en ese lugar, corazón de la llamada Cuenca del Plata, que no demasiado lejos de allí, agrega las enormes cuencas de los ríos Paraguay, Uruguay, Pilcomayo, Bermejo, Grande, Parapema, San Lorenzo, Apa, Negro y cuantos otros que constituyen un recurso que, aunque poco explotado, determina el potencial de esa región derivada de sus posibilidades energéticas y la diversidad de recursos disponibles de esas potenciales vías de comunicación”.[7]

Se trata pues, de una de las reservas de agua más grandes del planeta, una inmenso conglomerado de parques naturales que alojan una gran diversidad de flora y fauna, con cientos de especies diferentes de aves y anfibios[8] “1.190.000 kilómetros cuadrados, una superficie más grande que la de España, Francia y Portugal juntas…El volumen explotable en la actualidad es de 40 a 80 kilómetros cúbicos, una cifra equivalente a cuatro veces la demanda total anual de la Argentina.”[9]

Este recurso tan importante, puede llegar a convertirse en un foco de conflicto en la zona. Para algunos investigadores del CEMIDA esa posibilidad no está muy lejana.

La historiadora y politóloga Elsa Bruzzone, lleva trabajando en los últimos años sobre la situación del acuífero, advirtiendo sobre las ambiciones de Estados Unidos de extender su control e influencia en la Triple Frontera para apropiarse de sus posibilidades y recursos.[10]

si “¿el terrorismo internacional de las “Tres Fronteras’” sistemáticamente denunciado por las autoridades norteamericanas en los últimos tiempos, está siendo financiado por el poder establecido en el gobierno del Paraguay? El sólo enunciado de ese desatino resulta inverosímil y obliga a investigar si, en lugar de la lucha contra el terrorismo, los EUA están buscando lograr otros objetivos en esos lugares con ese pretexto”.[11]
Bruzzone en sus investigaciones se refirma en su hipótesis acerca de las ambiciones de terceros países sobre el agua. “En el año 2004 las Naciones Unidas confirmaban que para el año 2020-2030 el 90% de la población no iba a tener acceso al agua potable, limpia, pura, sana; como decimos nosotros, agua buena. Entonces pensamos: se mueren de sed o tendrán que tomar agua contaminada. Sabemos que el agua contaminada con bacterias afecta, sobre todo, a dos tipos de poblaciones: los mayores y los niños. Cuando uno mira estos pronósticos, nos damos cuenta que estamos a las puertas de una catástrofe de una dimensión que jamás sufrió la humanidad”.[12]

En su opinión, la situación para Bruzzone es evidente, señala que “un informe del Pentágono de fines de febrero de 2004, que coincide con el mismo pronóstico de las Naciones Unidas, propone lisa y llanamente al gobierno de Estados Unidos el despliegue de las Fuerzas Armadas por todo el planeta, para tomar el control de estos recursos, especialmente el agua, dondequiera que se encuentre, porque es vital para la supervivencia de Estados Unidos como potencia rectora del mundo”.[13]

[1] AP. “Argentina critica a Irán en el aniversario del atentado de la Amia” para ELPAIS.com.uy (En linea) <http://www.elpais.com.uy/110718/ultmo-580745/ultimomomento/Argentina-critica-a-Iran-en-aniversario-de-atentado-a-la-Amia/> (Consulta, Noviembre 2011)

[2] Misionesonline.com “Brasil militarizó la Triple Frontera para frenar el tráfico de droga y armas” 18/09/2011 <http://www.misionesonline.net/noticias/18/09/2011/brasil-militarizo-la-triple-frontera-para-frenar-el-trafico-de-droga-y-armas> (Consulta, Noviembre 2011)

[3] GRANOVSKY, Martín. “La otra Triple Frontera” en Página12.com (En línea) <http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-165237-2011-03-31.html> (Consulta, Noviembre 2011)

[4] Visionesalternativas.com, (en linea) <http://www.visionesalternativas.com/militarizacion/mapas/mapabases.htm> (Consulta Noviembre 2011)

[5] Redagua.com, (en linea) <http://www.redagua.org/PSAGINF.htm> (Consulta Noviembre 2011)

[6] GLENZA, Fernando. “Estados Unidos, el “peligro terrorista” y la excusa para apropiarse de los acuíferos de Argentina, Brasil y Uruguay” <http://www.avizora.com/atajo/informes_varios/agua_potable/0003_acuiferos_sudamerica_apropiacion_usa.htm> (Consulta, Noviembre 2011)

[7] Ibídem.

[8] Video (en linea) <http://www.youtube.com/watch?v=SQbP9P4TQ7A> (Consulta Noviembre 2011)

[9] FERS, Cristian. “La próxima guerra…la guerra del agua” <http://servindi.org/actualidad/6851> (Consulta, Noviembre 2011)

[10] Portal planetasedna.com (en linea) <http://www.portalplanetasedna.com.ar/guerra_agua.htm> (Consulta Noviembre 2011)

[11] GLENZA, Fernando. “Estados Unidos, el “peligro terrorista” y la excusa para apropiarse de los acuíferos de Argentina, Brasil y Uruguay” <http://www.avizora.com/atajo/informes_varios/agua_potable/0003_acuiferos_sudamerica_apropiacion_usa.htm> (Consulta, Noviembre 2011)

[12] Portalplanetasedna.com, (en linea) op.cit (Consulta Noviembre 2011)

[13] Ibídem.


La guerra del Agua



La pugna es entre quienes creen que el agua debe ser considerado un commodity o bien comerciable (como el trigo y el café) y quienes expresan que es un bien social relacionado con elderecho a la vida. Los alcances de la soberanía nacional y las herramientas legales son también parte de este combate.

El agua brota como el mayor conflicto geopolítico del siglo XXI ya que se espera que en el año 2025, la demanda de este elemento tan necesario para la vida humana será un 56% superior que el suministro... y quienes posean agua podrían ser blanco de un saqueo forzado. Se calcula que para los 6.250 millones de habitantes a los que hemos llegado se necesitaría ya un 20% más de agua. La pugna es entre quienes creen que el agua debe ser considerado un commodity o bien comerciable (como el trigo y el café) y quienes expresan que es un bien social relacionado con el derecho a la vida. Los alcances de la soberanía nacional y las herramientas legales son también parte de este combate.

Para comprender el problema, hay que considerar un rosario de datos basados en la extracción, distribución y consumo del agua - lo muestran la Biblia o el Corán - que poseen la edad del mundo; que han dado lugar a conflictos de gran magnitud. Lo nuevo del caso es que, desde hace una década, se acumulan las cifras que presagian que el planeta se encamina a una escasez cada vez más marcada.

El problema es que el agua es un recurso que se da sentado en muchos lugares, es muy escaso para los 1.100 millones de personas que carecen de acceso al agua potable, a las que habría que sumar otros 2.400 millones de personas que no tienen acceso a un saneamiento adecuado.

Más de 2.200 millones de habitantes de los países subdesarrollados, la mayoría niños, mueren todos los años de enfermedades asociadas con la falta de agua potable, saneamiento adecuado e higiene. Además, casi la mitad de los habitantes de los países en desarrollo sufren enfermedades provocadas,directa o indirectamente, por el consumo de agua o alimentos contaminados, o por los organismos causantes de enfermedades que se desarrollan en el agua. Con suministros suficientes de agua potable y saneamiento adecuado, la incidencia de algunas enfermedades y la muerte podrían reducirse hasta un 75 por ciento.

En la mayoría de las regiones, el problema no es la falta de agua dulce potable sino, más bien, la mala gestión y distribución de los recursos hídricos y sus métodos. La mayor parte del agua dulce se utiliza para la agricultura, mientras que una cantidad sustancial se pierde en el proceso de riego.

La mayoría de los sistemas de riego funcionan de manera ineficiente, por lo que se pierde aproximadamente el 60 por ciento del agua que se extrae, que se evapora o vuelve al cauce de los ríos o a los acuíferos subterráneos.

Los métodos de riego ineficiente entrañan sus propios riesgos para la salud: el anegamiento de algunas zonas de Asia Meriodinal es el determinante fundamental de la transmisión de la malaria, situación que se reitera en muchas otras partes del mundo.

Casi la mitad del agua de los sistemas de suministro de agua potable de los países en desarrollo se pierde por filtraciones, conexiones ilícitas y vandalismo. A medida que la población crece y aumentan los ingresos se necesita más agua, que se transforma en un elemento esencial para el desarrollo. En algunas zonas, la extracción del agua ha tenido consecuencias devastadoras en el ambiente. La capa freática de muchas regiones del mundo se reduce constantemente y algunos ríos, como el Colorado en los Estados Unidos y el Amarillo en China, se secan con frecuencia antes de llegar al mar. En China, las capas freáticas acuíferas del norte han descendido treinta y siete metros en treinta años y, desde 1990 desciende un metro y medio cada año. El mar interior de Aral, en Asia Central, ya ha perdido la mitad de su extensión. El lago Chad era hace tiempo el sexto lago más grande del mundo, en la actualidad ha perdido casi el 90% de su superficie y esta agonizando.

Este recurso es un bien tan necesario que podría pasar a ser objeto de peleas políticas, si se lo observa sólo como un negocio: represas, canales de irrigación, tecnologías de purificación y de desalinización, sistemas de alcantarillado y tratamientos de aguas residuales. No debe olvidarse el embotellamiento del agua, puesto que es un negocio que supera en ganancias a la industria farmacéutica. El origen de esta comercialización del agua habría que buscarla en noviembre de 2001, cuando los recursos naturales al igual que la salud y la educación, empezaron a ser objeto de negociaciones en la OMC (Organización Mundial de Comercio). La meta final es la liberalización de los servicios públicos para el 2005. Esto que suena árido y aburrido, puede simplificarse: lo que hasta ahora era regulado por los estados, pasará a ser mercado de libre comercio. Dentro de este contexto, existen dos escenarios probables: La apropiación territorial: Esto podría realizarse mediante la compra de tierras con recursos naturales (agua, biodiversidad), tampoco se descarta un conflicto militar. Esta última hipótesis, nos transporta a la última guerra en Irak (Marzo 2003) y la apropiación de las grandes petroleras estadounidenses de los recursos iraquíes. No se descarta que con esa guerra hayan querido controlar los recursos hídricos de los ríos Eufrates y Tigris... ríos caudalosos en una de las zonas más áridas del planeta



La privatizacion Del Agua

En los últimos tiempos, las grandes corporaciones han pasado a controlar el agua en gran parte del planeta y se especula que en los próximos años, unas pocas empresas privadas poseerán el control monopólico de casi el 75% de este recurso vital para la vida en el planeta.

Los gobiernos de todo el mundo -incluidos de países desarrollados- están abdicando de su responsabilidad de tutela de los recursos naturales a favor de las empresas, según ellos, para mejorar la provisión del servicio. Las grandes corporaciones no son muchas. Las francesas Vivendi y Suez (clasificadas en los puestos 51 y 99 respectivamente en el Global Fortune (500 de 2001). La Alemana RWE (en el puesto53), que adquirió dos importantes empresas de agua, Thames Water en el Reino Unido y American Water Works, en Estados Unidos de Norteamérica. La intervención privada dio pie, en algunos lugares a un aumento exagerado del costo del agua. En la Provincia de Tucumán-Argentina-, la empresa Vivendi enfrentó la furia popular y en Sudáfrica la empresa concesionada con el suministro no tuvo problemas en cerrar la canilla de un 80% de los pobladores de Alexandra Township por falta de pago.

El Banco Mundial juega un papel clave, fomentando las privatizaciones prestando dinero para las reformas en el sistema de agua-, invirtiendo y finalmente como juez en caso de conflicto entre los inversionistas y los Estados. Mientras poblaciones no tienen acceso a la salubridad, grandes corporaciones venden agua pura embotellada para subsanar el mal. Entre 1970 y 2000, la venta del agua creció más de 80 veces. En 1970, se vendieron en el mundo mil millones de litros. En 2000, 84 mil millones. Las ganancias fueron de 2.2 mil millones de dólares.



Los acuíferos más grandes que se conocen son:

1. Acuífero de Areniscas de Nubia con un volumen de 75 mil millones de metros cúbicos.

2. Acuífero del Norte del Sahara con un volumen de 60 mil millones de metros cúbicos.

3. Sistema acuífero Guaraní con un volumen de 37 mil millones de metros cúbicos.

4. Gran Cuenta Artesiana con un volumen de 20 mil millones de metros cúbicos.

5. Acuífero Altas Planicies con un volumen de 15 mil millones de metros cúbicos.

6. Acuífero del Norte de China con un volumen de 5 mil millones de metros cúbicos.



El Acuífero Guaraní.

El acuífero posee 132 millones de años. Sus orígenes se remontan a cuando Africa y América aún se encontraban unidas. Su extensión tiene las conocidas dimensiones del continente americano: 1.190.000 kilómetros cuadrados, una superficie más grande que la de España, Francia y Portugal juntas. Es conocido como el Gigante del MERCOSUR porque este inmenso reservorio de agua pura se extiende desde el pantanal en el norte de Brasil, ocupa parte de Paraguay y Uruguay y finaliza en la pampa Argentina. Incluso se sospecha que, a enormes profundidades, el acuífero se encuentra conectado con los lagos de la patagonia. El volumen total del agua almacenada es inmenso. El volumen explotable en la actualidad es de 40 a 80 kilómetros cúbicos, una cifra equivalente a cuatro veces la demanda total anual de la Argentina.

La investigación sobre el Sistema Acuífero Guaraní (SAG) estuvo, hasta 1997, a cargo de la Universidad de Santa Fe y Buenos Aires, de la Universidad de Uruguay y de varias Universidades Públicas Brasileras. Pero a partir de esa fecha paso a ser parte de un proyecto financiado por el Banco Mundial y todo se tiñó de sospechas. En la Argentina, a través de un estudio realizado por Elsa Bruzzone se llegó a una preocupante conclusión: La cíclica presencia del Comandante del Ejército Sur de EEUU, en la Triple Frontera -Brasil, Paraguay, Argentina-, la declaración del Departamento de Estado y los rumores de que allí habría terroristas tiene un objetivo el control del Sistema Acuífero Guaraní (SAG), un verdadero océano de agua potable subterráneo que tiene allí su principal punto de recarga. Brasil, también puso el grito en el cielo, al declarar a través de Aurelio Garcia que: EEUU puso al Banco Mundial y a la Organización de Estados Americanos al frente de un proyecto que busca detectar la magnitud del recurso, asegurarse su uso de manera sustentable, evitar la contaminación y mantener un control permanente hasta cuando lo considere conveniente.

Quienes defienden la iniciativa de la Organización de Estados Americanos aseguran que por falta de dinero en las Universidades, se busco el apoyo de aportes provenientes del GEF, un fondo donde todos los países del mundo ponen dinero para desarrollar estudios y proyectos ambientales. Se presentó un buen proyecto y este fue aprobado, lo que significa que de alguna manera se están recuperando el dinero invertido en aquel fondo. El Banco Mundial maneja el aporte. Es como el operador de cuenta de un banco.

El alcance del problema del agua no sólo apunta al bolsillo de cualquier consumidor, sino que es una estocada al estómago del fundamentalismo de mercado imperante en la aldea global, por lo cual todo tiene precio y con mayor razón lo que es escaso. La revista Fortune expresó: El agua promete ser en el siglo XXI lo que fue el petróleo para el siglo XX, el bien precioso que determina la riqueza de las naciones. Sin embargo, 160 gobiernos reunidos en la Haya -Holanda- en el 2000, acordaron definir el agua como una necesidad humana y no como un derecho del hombre. No es pura semántica... Un derecho no se compra.

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Elsa Bruzzone: "La posesión del agua ya está generando conflictos desde hace tiempo"

Ecos 19 entrevistó a la historiadora y especialista en geopolítica, estrategia y defensa nacional, Elsa Bruzzone. Ella trabaja en el Cemida (Centro de Militares por la Democracia) y es asesora del Congreso Nacional en el área de Recursos Naturales. Es autora del libro "Las guerras del agua", editado recientemente por la editorial Capital Intelectual, la responsable de la edición del mensuario Le Monde Diplomatique en Argentina. "Los puntos en los cuales indago es lo que está sucediendo con el agua potable en el mundo. ¿Qué es lo que pasa en el presente? ¿Cuál es el futuro que se viene desde el punto de vista del recurso, desde su carácter estratégico? Y me refiero al carácter estratégico porque la posesión del mismo ya está generando conflictos desde hace tiempo y puede originar conflictos aún más agudos y desembocar en guerras".



Bruzzone señaló que "el término del siglo XXI va a ser el siglo de las guerras por el agua, lo dijo Ismael Serafeldin, ex vicepresidente del Banco Mundial en el año 1997. Entonces, mi libro ha sido dividido en dos partes. El primer tomo es Las guerras del agua y lleva como subtítulo Recurso escaso en peligro. En él, yo trato en la introducción qué es lo que está pasando con el recurso en el mundo a partir de los informes dados por Naciones Unidas por el estado del mismo; de qué manera se van instrumentando los planes de dominio del mismo a nivel mundial por parte de la Comunidad Económica Europea, por parte de los mismos Estados Unidos a partir de lo que sucede con la Constitución Europea o el Tratado de Lisboa o los mismos informes del Pentágono. También, se plantea cómo es lo que sucede con el agua potable en caso de conflicto bélico, qué es lo que marcan todos los convenios y tratados internacionales sobre este ítem existente. Las convenciones, lo que está estipulado y cómo no se cumplen. Porque existe la legislación internacional para proteger los recursos pero esta legislación es violada sistemáticamente cuando se producen hechos de guerras entre dos o más países".

En relación al segundo tomo de la obra, dijo que "también se llama las Guerras del Agua, pero el subtítulo es América, el objetivo más codiciado. Trata sobre la situación de los recursos hídricos en América del Sur; todo lo que es el plan Navajania ideado por Estados Unidos. Todo lo que significa el IRSA, qué es este proyecto de infraestructura, integración regional sudamericana. ¿A dónde apunta? El tema del Acuífero Guaraní, particular reservorio que compartimos Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, es uno de los más grandes reservorios del mundo. El sistema de dominación implementado por Estados Unidos para tener el control de los recursos naturales de nuestra América, como yo digo, tanto en el plano político como en el plano económico y en el plano militar".

En el reportaje, Elsa Bruzzone habló de la situación de los recursos hídricos en la Argentina, "¿Qué pasa con los recursos, tanto subterráneos como sobre la superficie? ¿Qué sucede con la gestión del agua en la Argentina? ¿Cuál es la legislación vigente? ¿Cómo nos manejamos? Y por último, un capítulo final que se llama "Puntos para el debate", en donde planteo algunas soluciones posibles y tiro algunas ideas para ser debatidas y ver desde qué vereda nos paramos para dar la batalla y saber elegir en el presente y para el futuro".

El agua como recurso clave

No hay ninguna duda de la importancia que adquiere el agua como recurso natural estratégico en el nuevo milenio, una referencia que sostuvo la investigadora en su charla, "con el tema del agua se está hablando del fin del petróleo, la escasez del petróleo y del agua como un futuro reemplazante en relación a la utilidad económica del agua, entendiendo el agua como mercancía en este caso. ¿Qué es lo que está pasando en el presente en relación a los conflictos que se están desatando por el agua? En el presente hay muchos conflictos por el agua. Hay uno que lleva 60 años de vigencia y es el conflicto entre Israel y los países árabes, que tiene que ver con el tema del agua ya que como para Israel el agua es un tema de seguridad nacional, aspira a quedarse y controlar todas las fuentes de agua que comparte con sus vecinos: con Siria, con Palestina. Esto es inconcebible pero esto es lo que se está jugando".

Para la Argentina, el denominado Acuífero Guaraní reviste una importancia central a la luz del significado adquirido por el recurso líquido en los tiempos que se avecinan. "El plan para Estados Unidos es el control de todo lo que es la Amazonia y también es el control del Acuífero Guaraní. Para poder terminar de acceder al control de estos recursos, lo ideado a través del Plan Colombia y de la Iniciativa Regional Andina que, bajo el pretexto de la lucha contra el narcotráfico, le ha permitido ir sembrando bases militares en todas las fronteras amazónicas. Brasil ha denunciado la existencia de más de veinte bases militares a lo largo de la frontera. Ligado a esto están las presiones para con el gobierno argentino, para la instalación de una base militar en el sudoeste de la provincia de Misiones, o más propiamente, en la zona de la triple frontera, porque con eso cerraría el cerco".

Acotó Bruzzone que "nosotros tenemos al Banco Mundial realizando las investigaciones y las exploraciones desde el año 1998 por decisión de los gobiernos de la región, a través del Departamento de Fondo para el Medio Ambiente, que es un departamento del Banco Mundial. El Banco Mundial tiene su sede en Washington y sabemos quién nombra al Director del Banco Mundial y quién financia a nivel mundial. Así, que hay en el Banco Mundial una serie de agencias y organizaciones de los países del Primer Mundo realizando todas las exploraciones. Por lo tanto, hay información a la que accedemos y hay información a la que no accedemos. El concepto sigue siendo el de creer que es una mercancía y están buscando la mejor manera de poder hacer una explotación comercial del recurso por parte de las trasnacionales, a las cuales se adhiere el Banco Mundial. Porque el Banco Mundial es aliado de todas estas trasnacionales del agua".

El paradigma dominante

Elsa Bruzzone, por último, expuso su punto de vista acerca de lo que hay que hacer para evitar todo esto y para que los recursos naturales no sean tomados, no estén tomados como mercancía y no sigan en manos de empresas multinacionales con la complicidad de los distintos gobiernos de turno. "Yo siempre digo que esta es una batalla que, si bien se libra en el campo de las ideas, también se libra en el corazón, en la conciencia y en el alma de cada ser humano. Acá lo que hayque tener en claro es que hay dos culturas, dos concepciones que se están enfrentando. Una para la cual la vida humana, la vida vegetal, la naturaleza, el planeta, el agua potable son mercancías,objetos, cosas que se venden y se compran en el mercado de acuerdo a las leyes de oferta y demanda del mismo".

"Yo la llamo cultura de la muerte porque lleva al suicidio de la especie humana y también comete asesinato porque mata vida animal, vegetal. Mata al planeta, mata a la naturaleza y también mata a los seres humanos y cuyo nombre lo voy a decir ya mismo, es el capitalismo. Es el capitalismo que no se va a humanizar nunca porque está basado en la explotación del ser humano por el ser humano y está basado en el concepto de que el ser humano no es un sujeto sino que es un objeto. Entonces, para mí con eso no hay ni presente ni futuro. Por eso, lo llamo futuro de la muerte. Y frente a esto, una cultura que dice que la política y la economía tienen que girar alrededor de la vida; que no hay dinero en el mundo que pueda pagar una vida humana, de la vida vegetal, de la vida animal, de la naturaleza. Que son bienes que nos han sido dados para ser gozados y disfrutados pero cuidándolos y preservándolos para poder ser disfrutados por las generaciones venideras", argumentó la escritora.

En el cierre de la nota, afirmó que "creo que con esta cultura sí hay presente y sí hay futuro. Por eso, creo que la batalla pasa por el interior de cada uno de nosotros, en cada ser humano que habita en el planeta. A nivel de conciencia, de corazón y de alma tenemos que decidir en qué vereda nos paramos para dar la batalla para ver si tenemos presente y futuro. Yo estoy parada en la vereda de la cultura de la vida, sin ninguna duda. Además, sé que estoy en la vereda correcta porque estoy absolutamente convencida que estoy cumpliendo el mandato que le fue enviado a nuestros ancestros hace siete millones de años, que es la fecha hasta hoy, cuando hombres y mujeres comenzamos a ponernos de pie para caminarlos juntos y empezamos a ver este maravilloso creciente que somos los seres humanos ahora. Ese mandato que también lo tienen los animales. Fue asegurar la preservación y la supervivencia de la especie humana en armonía con la naturaleza. Entonces, esta es la madre de la batalla. Para poder cambiar el país, para poder cambiar la región, para poder cambiar el mundo, tenés que cambiar vos primero”.

Ilustración: Fabricio Ostertag.

Producción Periodística: Sergio Fernández.

Publicadas por Taller de Periodismo del Colegio Nº19 Luis Pasteur


Agua: El acuífero del Paraná y el del Amazonas figuran entre las zonas de mayor riesgo de apropiación “Este será el siglo de las guerras del agua”, afirma Elsa Bruzzone.

21 julio, 2010 | Por Nexo | Categoria: Análisis, Especiales, Opinión

De todas sus tarjetas de presentación posible, sobresale el cariñoso apodo de “Profesora Bruzzone” como la más ajustada a su personalidad. Elsa es licenciada en Historia pero su pasión es el estudio sobre los recursos naturales, en especial la potencialidad del agua como el vector de poder económico más importante del siglo XXI; más que el petróleo, asegura Bruzzone. Este tema la venía inquietando desde hace años, tanto que utilizó todas las plataformas posibles para alertar sobre el tema: como militante asistiendo a los Foros Sociales de Porto Alegre, y como profesional asesorando a los Congresos de Argentina y Brasil; hasta que se lanzó al violento oficio de escribir y parió dos tomos de un libro editado como Las Guerras del Agua.

Elsa Bruzzone habla, dictamina y da cátedra como una docente rigurosa. No intenta conciliar cuando discurre, la problemática del agua quema su conciencia crítica, no le da tregua. Por eso es tajante cuando advierte: “Quien controle en el siglo XXI el agua dulce digitará la vida y la economía de nuestros pueblos”. Elsa Bruzzone, además, es la número dos de un grupo sui géneris para la historia reciente argentina: el Centro de Militares por la Democracia (Cemida): donde reportan los uniformados argentinos que quebraron el mando de obediencia durante el Terrorismo de Estado. En este think tank del sur, Bruzzone vuelca sus documentos. Esos que advierten “que según las Naciones

Unidas el 87,5 por ciento de la población mundial en el 2020 no tendrá acceso al agua potable. Parece un camino irreversible: Europa y EE.UU. gastan en comida para mascotas el doble del presupuesto destinado al saneamiento del agua”.

En mano a mano con Miradas al Sur, Bruzzone se zambulle en la potencialidad estratégica de la biodiversidad del Cono Sur, apunta contra el monocultivo sojero, y detalla la batalla con los países centrales por el control del Acuífero Guaraní y la Amazonia. El colosal sistema de ríos que está en la mira de la IV Flota norteamericana según declaraciones del propio Pentágono. “Una flota de guerra, lista para actuar cuando llegue el momento”, detalla como nota al pie la Profesora Bruzzone.

- ¿Sigue con vigencia esa expresión que parió la crisis del 2001: “Ahora vienen por el agua”?

Sí. Ahora más que nunca. Ha quedado demostrado en los informes elaborados por Naciones Unidas sobre el estado de los recursos hídricos del planeta -tanto superficiales como subterráneos-; en las apreciaciones realizadas por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático; en los informes elaborados por el Pentágono en 2004; y en los dictámenes de los organismos financieros y económicos internacionales. Inclusive, en el texto de la Constitución Europea, donde se plantea la recolonizació n de África, Asia y América Latina por nuestros recursos naturales, y en la “Iniciativa en Materias Primas” elaborada recientemente por la Comunidad Económica Europea. Desde marzo de 2008, el nuevo secretario de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, viene repitiendo una y otra vez que este siglo será el siglo de las guerras por el agua y los alimentos.

- ¿Por qué la pelea de fondo de este siglo será por el agua y no por el petróleo?

Porque el agua, a diferencia del petróleo, no tiene sustituto. Es un bien escaso. Sólo el 2,5 por ciento del agua del mundo es dulce. Si bien es posible desalinizar agua de mar, el proceso presenta inconvenientes: se necesita mucha energía, y aún no se ha encontrado la forma de deshacerse de los elementos químicos que se utilizan para el buen funcionamiento de la planta desalinizadora sin afectar al medio ambiente. Si una fuente de agua se contamina se pierde, lo mismo ocurre si se agota. El agua es vida. Sin ella este planeta y sus habitantes estarían muertos. Por eso se dice que quien controle el agua dulce controlará la vida y la economía de los pueblos.

- ¿Cuáles son las potencialidades y los flancos débiles del Cono Sur en la utilización de este recurso?

El Cono Sur tiene agua en abundancia y cuenta con el pulmón terrestre del planeta por excelencia: la Amazonia, que además posee minerales altamente estratégicos para el desarrollo de las industrias espacial, aeronáutica y militar. Los otros pulmones claves son nuestros mares y océanos.

Las cuencas del Orinoco, del Amazonas, del Río de la Plata, y el Acuífero Guaraní -el cuarto reservorio subterráneo más grande del mundo en cuanto a volumen pero el primero en cuanto a volumen de recarga- nos transforma en una región privilegiada. Al tener recursos hídricos subterráneos y superficiales compartidos, las potencialidades de desarrollo integral y armónico son increíbles. Con nuestros ríos y acuíferos están abiertas las puertas para la exploración y elaboración de proyectos que tengan en cuenta las necesidades reales de nuestros pueblos.

- ¿Es todo color de rosa, entonces?

No, para nada. El desafío mayor sigue siendo vencer nuestra desconfianza, y de una vez por todas transformarnos en pueblos adultos. Una debilidad muy grande ha sido aceptar el proyecto Iirsa (Iniciativa de Integración de la Infraestructura Regional de América del Sur), elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo y los organismos financieros económicos internacionales, que consiste en una integración física del Cono Sur moldeada por las empresas transnacionales. Otros hechos preocupantes lo constituyen la presencia del Banco Mundial y agencias gubernamentales de los países centrales desarrollando proyectos de estudio en la región: verdaderos ADN para conocer el real potencial de la Amazonia, la Cuenca del Plata, y el Acuífero Guaraní. Me preocupa la desidia de los gobiernos ante estos hechos. Felizmente, la resistencia de las organizaciones sociales existe, es muy fuerte.

- ¿Cuáles son los errores y los aciertos del Mercosur, puntualmente, en la protección del Acuífero Guaraní?

Los aciertos fueron haber aceptado la Carta Social del Acuífero Guaraní, elaborada por las organizaciones de resistencia civil a la apropiación del reservorio por el Banco Mundial (BM). También haber rechazado el proyecto de declararlo “Patrimonio de la Humanidad”, que en zonas de recursos naturales estratégicos significa pérdida de soberanía por parte del país. Además, ratificar en diciembre de 2005 la soberanía de nuestros pueblos sobre el Acuífero, y estar trabajando por una gestión de utilización, preservación y protección integrada del Acuífero.

Sin embargo, el error máximo ha sido permitir que el BM y los países centrales tengan el monopolio en el estudio del Acuífero. Sólo conocemos lo que ese organismo quiere que sepamos. Y en el caso de Argentina, la situación es gravísima pues el BM está implicado en el estudio de 13 proyectos que tienen que ver con nuestros bienes naturales; además no torcimos el hecho de que la ONU declarará “Patrimonio de la Humanidad” a las Cataratas del Iguazú, la Península de Valdés, Quebrada de Humahuaca, el Valle de la Luna, los Hielos Continentales, y el Glaciar Perito Moreno. Ningún país del primer mundo tiene zonas con recursos naturales y estratégicos -por más que sean de interés turístico- declarados como “Patrimonio de la Humanidad”. Habría que preguntarse por qué.

- ¿Qué pesó más en el veto presidencial a la “Ley de protección de los glaciares”?

El lobby de las transnacionales mineras y petroleras que además buscan abrir el paso a los emprendimientos hoteleros y turísticos. El impacto de estos sectores empresariales combinados termina contaminando y alterando la belleza propia del paisaje, como ya se comprobó en las “rutas mayas” de México y Perú.

- ¿Simplificando, EE.UU. tiene el monopolio de las armas, el G7 controla el sistema financiero, y Sudamérica es la superpotencia mundial en recursos naturales?

Podría decirse. Pero no somos la única. África es tan importante como nosotros. Por eso las dos regiones están en las miras de los países ricos.

- ¿Qué gobiernos de la región son más intransigentes contra el monocultivo sojero y el uso de biocombustibles? ¿Cuáles son los mayores peligros de estos segmentos de la agroindustria?

No aparecen definiciones muy claras. Hay luchas dentro de los pueblos. Sin embargo, creo que la posición del presidente Morales es clara al respecto. Pienso que los presidentes (Rafael) Correa, (Fernando) Lugo y (Hugo) Chávez caminan en ese sentido. Tendría que hacerse un profundo estudio de lo que ocurre en cada uno de nuestros países en ese aspecto. El peligro que representan estos segmentos está dado porque al final sólo dejan hambre, miseria, devastación, muerte y contaminación. No se debe ni se puede utilizar alimentos para la fabricación de biocombustibles. Basta con recorrer nuestro país, leer los informes de los médicos rurales, hablar con nuestros compatriotas, hacer lo mismo en otras partes del continente y del mundo, para darse cuenta de la tragedia que resulta de la aplicación de estas políticas. Debemos impedir el auge de los monocultivos, porque nuestra vida y nuestra supervivencia como pueblos están en peligro.

- ¿Qué vino a patrullar, finalmente, la IV Flota norteamericana?

El control del litoral atlántico del subcontinente para vigilar los recursos estratégicos que poseemos. Eso sí, disfrazada de “ayuda humanitaria”. Como las otras flotas del Pentágono que cubren el planeta: es una flota de guerra, lista para actuar cuando llegue el momento.

Esto es lo que el primer mundo entiende por desarrollo sustentable

Prof. Elsa M. Bruzzone * (02-01-07)

El país que no es dueño de sus recursos naturales, de su tierra, de su agua, de sus bosques, de su selva, de su biodiversidad, de sus minerales e hidrocarburos, para explotarlos en beneficio de su pueblo va a ser un país que siempre estará de rodillas ante las empresas transnacionales, ante los organismos financieros internacionales y ante las potencias imperiales de turno. Solo el país que es dueño absoluto de todos los recursos naturales, ese pueblo que es dueño de todo, realmente es autónomo, libre y soberano. Nosotros tenemos la tarea titánica de recuperar absolutamente todos nuestros recursos naturales

Esto es lo que el primer mundo entiende por desarrollo sustentable: “Ustedes no lo usen porque vamos a usarlo nosotros”

En el 2003, el informe de Naciones Unidas sobre el desarrollo de los recursos hídricos en el planeta estimó que para los años 2020/25/30 sobre una población, para ese entonces, de 8000 millones de personas (hoy somos 6500 millones), 7000 millones de niños, mujeres y hombres no van a tener acceso al agua potable. Tendrán que beber agua contaminada o morirán de sed. Esto nos colocará a las puertas de una catástrofe humanitaria como jamás hemos vivido. Y las víctimas principales serán niños.

Actualmente, por año, más de dos millones de niños en el mundo mueren por tomar agua contaminada.

En el nuevo informe presentado este año del 4to Foro Mundial del Agua por Naciones Unidas (complementario al del 2003), el organismo no solo ratifica estas cifras sino que advierte que el 20% de los recursos hídricos del planeta está gravemente afectado por el cambio climático.

El 28 de Octubre de 1982 la 48º reunió anual de Naciones Unidas da a conocer al mundo la Carta Mundial de la Naturaleza. En ella se dice claramente que la lucha por el control de los recursos naturales, cada vez más escasos, va a llevar seguramente a conflictos bélicos y que, mientras la humanidad no renuncie a las guerras y el armamento, no va a poderse garantizar una explotación racional de estos recursos pues sólo la explotación racional de los recursos naturales garantizará la paz sobre el planeta.

El otro elemento preocupante es que, como decía el documental, el 2,5 % del agua del planeta es realmente potable. No es que la tecnología para desalinizar agua de mar no exista. De hecho hay países que la aplican, pero esta tecnología presenta varios problemas. Primero, el alto costo, porque se necesita muchísima energía. Segundo, todavía no se encontró la manera de deshacerse de la sal que queda del proceso, de los productos químicos que se utilizan para que el agua sea transparente, incolora y de buen sabor. Esto significa que, como las plantas desalinizadoras están cerca del mar, todos esos desechos se vuelcan ahí, alterando todo el sistema costero. Y como el mar es uno solo que recibe distintos nombres en el planeta, toda esa contaminación se va alrededor del mundo.

Otro problema gravísimo es que si una fuente de agua se contamina y no la puedo descontaminar, se pierde.

Otro punto a tener en cuenta es que los países más ricos del planeta que conocemos con el nombre de G8 tienen sus recursos hídricos en vías de agotamiento por la sobreexplotació n y altamente contaminados por desarrollos industriales y agrícolas que no han tenido en cuenta el cuidado del medio ambiente. Un elemento muy preocupante se suma a esto: el informe del Pentágono elevado al Congreso y Gobierno norteamericano a fines de Febrero del 2004 que se filtra al The New York Times y The Guardian advierte que, a consecuencia del cambio climático, para los años 2020,25,30 los recursos hídricos de agua potable se va a ver afectados y para eso, lisa y llanamente, dicen que las Fuerzas Armadas Norteamericanas tienen que desplegarse por todo el planeta para tomar el control del recurso donde se encuentre porque de eso depende la supervivencia de Estados Unidos como potencia rectora del mundo.

Estos mismos conceptos figuran en la Constitución Europea. Allí se habla de la recolonizació n de América Latina y el Caribe y de África para la apropiación de los recursos naturales. Ha sido rediseñados las funciones militares de la OTAN para acompañar a la política de EE.UU.

Hoy nosotros nos encontramos como rediseño de las fuerzas militares de la OTAN, que debe salir a buscar recursos a nuestros países para tomar el control de los mismos porque ya depredaron los de ellos.

“Nuestros científicos e investigadores son empleados del banco mundial”

Con respecto al Acuífero Guaraní les digo que el proyecto que elaboraron las universidades para su estudio costaba 6 millones de dólares dividido entre los cuatro países era un millón y medio por país. 26.760.000 dólares es lo que fijó el Banco Mundial. No es el estudio real.

El proyecto habla de desarrollo sustentable y preservación. Esto implica el no uso del recurso por parte de la población del país que lo tiene. Porque esto es lo que entiende el Primer Mundo por desarrollo sustentable: “ustedes no lo usen porque lo vamos a utilizar nosotros”.

El proyecto estipulaba, además, el pago por parte de nuestros países en especies. Esto significa pagar con la privatización, con la explotación comercial del recurso a favor de las grandes transnacionales de agua de las cuales es socio el Banco Mundial.

Otra cosa a tener en cuenta es que la Organización Internacional de Energía Atómica no está en nuestro país para, a través del triptio informar que antigüedad tiene el Acuífero. Lo que no dice la profesional de la CONEA en la película es que yo con el puedo construir bombas termonucleares, lo que no me dice es que hay aguas del Acuífero ricas en estos isótopos radioactivos altamente indispensables para el desarrollo de la industria aeronáutica, espacial y también militar. Esto se ha encontrado también en aguas del Río Paraná, lo cual indica que hay una conexión entre el Paraná y el reservorio y está confirmada la conexión entre el Acuífero y los Esteros del Ibera.

Ya desde el 2003 hay plantas de Nestlé y Coca Cola en Paraguay y Brasil que están separando estos isótopos del agua: la embotellan por un lado y, en tambores son concentrados estos gases y enviados a Europa y Estados Unidos para el desarrollo industrial, aeroespacial y militar. Para eso está acá la Organización Internacional de Energía Atómica.

Quiero decirles que los contratos firmados por científicos e investigadores de las universidades con el Banco Mundial estipulan que son empleados del Banco Mundial y que les responden. La sociedad les ha pagado sus estudios a estos investigadores y científicos pero estos no pueden divulgar el conocimiento al que acceden porque nada es de su propiedad intelectual. En Junio de este año el Banco Mundial ha pedido una prorroga para poder terminar sus estudios y ha sido concedida.

“Patrimonio de la humanidad significa perdida de la soberanía”

Nosotros hemos logrado el reconocimiento del agua como un derecho humano fundamental ligado a la salud y a la vida, como bien social inalienable que debe ser objeto de políticas de servicio público, propiedad y patrimonio de nuestros pueblos.

Hemos ratificado nuestra soberanía sobre el Guaraní y hemos logrado que los parlamentarios del MERCOSUR lo ratificaran en Diciembre del año pasado, que los presidentes de nuestros cuatro países ratificaran la soberanía de nuestros países y pueblos sobre el recurso y se rechazara la pretensión del Banco Mundial de convertirlo en Patrimonio de la Humanidad porque eso significa perdida de la soberanía, que todos los países del mundo pasan a ser dueños del recurso natural. 280-9-2

Respecto al Patrimonio de la Humanidad, les digo que lamentablemente tenemos a Las Cataratas del Iguazú, Valle de la Luna, Península de Valdez, Hielos Continentales, los Lagos Santacruceños, el Glaciar Perito Moreno y la Quebrada de Humahuaca. Esto provoca que los extranjeros estén comprando tierras, alambren y nos prohíban acceder a nuestros lagos, lagunas y ríos. Porque tenemos derogadas todas las leyes de protección que impidieron la venta de zonas con recursos naturales y de fronteras a extranjeros. Esto no es irreversible, simplemente requerimos una ley nacional para ser elevada a la UNESCO que diga que no queremos tener más zonas como Patrimonio de la Humanidad, refrendada por el Poder Ejecutivo, hacemos la presentación y automáticamente recuperamos nuestra soberanía. Pero debe salir del Congreso Nacional.

Cuando hablan de pagar en especies le dicen a nuestros gobiernos: “Uds. me tendrán que pagar casi tres millones de dólares por país porque estoy explorando para ustedes. Por todo el conocimiento estratégico brindado y que me seguirán brindando”. Conocimiento al que nosotros no llegamos. Solo conocemos lo que el Banco Mundial quiere que conozcamos.

Fíjense: 1988: un millón y medio de dólares por país y todo el conocimiento para nuestros países, por eso insistimos que el Acuífero Guaraní es uno de los casos mas claros de corrupción y traición a la patria de los 90.

Las nuevas avanzadas del banco mundial

La situación del país no ha cambiado. No ha habido reacción a nivel del gobierno nacional. Tengan en cuenta de que la Unidad Nacional Ejecutora del proyecto del país está conformado por la Secretaria de Medio Ambiente, la Subsecretaría de Recursos Hídricos, Cancillería y la Jefatura de Gabinete de Ministros. Es decir que todos estos temas se conocen.

En este momento Lula tiene un grave problema con el Banco Mundial porque los gobernadores de los Estados, que son dueños del reservorio, se niegan a darle toda la información que tienen sobre el Acuífero al Banco Mundial. Ellos utilizan el recurso desde 1930, los mismos Estados son los que elaboraron los planes de exploración y explotación en beneficio de sus pueblos y no quieren renunciar a ello.

Pero ahora el Banco Mundial está presionando de otra manera sobre nuestros países. Como es un acuífero subterráneo que a determinada profundidad sus aguas tienen calor, minerales y aguas termales, está tratando de convencernos de que el Acuífero Guaraní no es agua sino recurso minero. De esta forma pasaría a ser una mercadería. El Código de Minería, modificado en los 90, dice que los estados provinciales y el estado nacional pueden hacer tareas de exploración pero no de explotación porque son incompetentes. Las únicas competentes son las empresas privadas y transnacionales: obligan a los estados a entregar la explotación minera a las empresas privadas.

Donde el agua es de superficie subterránea no importa las características que tenga: es de dominio público. Y el artículo 2337 del Código Civil dice que todas las cosas que son de dominio público de ninguna manera pueden ser mercancía. Por fortuna, todos los códigos de agua del país están adaptados a esto pero, además, la mayor parte de ellos dice que no importa si está en forma de nieve, líquida, arriba o abajo, si tiene minerales, si tiene temperatura; el agua termal es agua.

Estas son las nuevas avanzadas del Banco Mundial que está trabajando activamente, tomando provincia por provincia. A todas les está haciendo la misma pregunta y contratan gente: abogados, jueces, para que digan si esto puede ser posible de conseguir en Argentina.

Me duele profundamente que, con tantos recursos que tenemos, la población no tenga acceso al agua potable y estemos viviendo sequías en zonas donde está el reservorio. ¿Cómo es posible? En este país hay agua aunque está mal distribuida, tenemos de sobra. Lamentablemente aún no sabemos la capacidad y el potencial del agua subterránea porque hace muchos años que las tareas de exploración e investigación no se llevan a cabo. Esto ha sido reconocido en un informe del propio gobierno nacional.

Douglas Tompkins es un hombre del departamento de estado norteamericano

El proyecto del Acuífero Guaraní forma parte de uno mayor, un Proyecto Marco denominado “Proyecto de Preservación Ambiental y Desarrollo Sustentable de la Cuenca del Plata”, que está compuesto por cinco Subproyectos: Acuífero Guaraní, Frente Marítimo (Río de la Plata), Pilcomayo, Bermejo y Pantanal. El Guaraní está englobado a su vez en el Proyecto DeltAmérica que coordina el estudio de las características y posibilidades de uso de los acuíferos compartidos por los diversos países del Continente Americano.

Así como el Banco Mundial elaboró el proyecto para el acuífero, también lo hizo para los Esteros de Ibera. Sólo que aquí, en vez de aparecer las mismas organizaciones, encontramos a la de Douglas Tompkins que nos es ninguna fundación filantrópica porque es una sociedad anónima. Está la Fundación Ecos, en cuya comisión directiva hay funcionarios del Banco Mundial, del FMI, de Vida Silvestre y de la misma Compañía de Tompkins, también la Fundación Mundial para la Naturaleza (WWF), la Fundación Mundial de la Naturaleza (entidad gubernamental inglesa/holandesa) que aparece como una organización que lucha por la preservación de las especies en extinción pero que ha hecho desastres, por ejemplo en Ruanda. En esta última hay funcionarios de los gobiernos europeos. Son los mismos que auspician la Constitución Europea. Todas las empresas transnacionales ponen plata y mantienen a la Fundación Mundial para la Naturaleza para la disolución de los estados nacionales y así asentar una corporación transnacional que manejará todo. Están íntimamente implicados en el proyecto elaborado por el Banco Mundial. Este le daba a Tompkins siete millones de dólares para comprar el millón doscientos noventa mil hectáreas de los Esteros que el año pasado se vino a pique.

Respecto a la Fundación Vida Silvestre, entre sus miembros están el general Harguindeguy, Martínez de Hoz (quienes acostumbraban ir de caza a África porque esta fundación organizaba cacerías de animales salvajes a los que decía proteger). Tienen relaciones aceitadas con el Banco Mundial y el FMI.

El proyecto cayó. Hoy el pueblo correntino está de pié. Se han unido para dar la batalla contra Tompkins y la Forestal Andina. Tompkins es un hombre del Departamento de Estado, por eso salió a defenderlo tanto la embajada norteamericana y ha venido desarrollando sistemáticamente en Corrientes una campaña de terror contra la gente de los Esteros. Hay causas asentadas en la Suprema Corte de Justicia de Corrientes.

Alguien que se presenta como ecologista, amante de la humanidad, ¿Por qué no hace esta tarea en su país que tiene un 40% de sus recursos hídricos contaminados, los reservorios subterráneos en agotamiento y contaminados y 40 millones de ciudadanos en extrema pobreza? El viene a territorios como el nuestro a comprar y, cuando le preguntan esto el se ríe y con soberbia dice: “a Estados Unidos nunca le va a faltar el agua”.

Para terminar quisiera decirles algo: el país que no es dueño de sus recursos naturales, de su tierra, de su agua, de sus bosques, de su selva, de su biodiversidad, de sus minerales e hidrocarburos, para explotarlos en beneficio de su pueblo va a ser un país que siempre estará de rodillas ante las empresas transnacionales, ante los organismos financieros internacionales y ante las potencias imperiales de turno. Solo el país que es dueño absoluto de todos los recursos naturales, ese pueblo que es dueño de todo, realmente es autónomo, libre y soberano. Nosotros tenemos la tarea titánica de recuperar absolutamente todos nuestros recursos naturales.

* Charla de La profesora Elsa Bruzzone , investigadora del CEMIDA (Centro de Militares para la Democracia) que estuvo en Paraná con motivo de la proyección del Documental “Sed, invasión gota a gota” de Mausi Martinez en La Vieja Usina el 3 de Noviembre pasado. El evento estuvo organizado por FUNDAL y la senaduría Departamental de Gualeguaychú . Se publico como articulo en la revista EL COLECTIVO Nº 12 – PARANA, ENTRE RIOS

Miradas al Sur (Argentina 04-01-09)

Red Latina Sin Frontera



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SED Invasión - Gota a Gota - Acuifero Guarani (Documental) - Para Tomar Conciencia
 

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